Profundidad y agresividad en clave japonesa

Furuhashi Vissel Kobe - Fotografía cedida por Sports&Life

Cuando el fútbol se detuvo nada más arrancar la liga en Japón, Kyogo Furuhashi era uno de los nombres de moda en el país nipón. El atacante de 25 años de Vissel Kobe había empezado el curso en plena forma y no había faltado a la cita con el gol en ninguno de los primeros compromisos oficiales de la nueva temporada. Cerró la campaña anterior con el título de la Copa del Emperador poco después de estrenarse con la selección japonesa en un amistoso contra Venezuela, pero no parecía conformarse con eso. Furuhashi marcó en los cuatro primeros encuentros oficiales de la nueva temporada: anotó en la Supercopa ante Yokohama Marinos, mojó en los dos primeros partidos de la Champions asiática y también estrenó su cuenta anotadora en la liga en el debut ante Yokohama FC.

En un equipo en el que convive con nombres muy reconocidos a nivel mundial como Andrés Iniesta pero también Thomas Vermaelen (y anteriormente Villa o Podolski), Furuhashi se postula como un aspirante a realizar el camino inverso a sus compañeros europeos y dar el salto a un fútbol más competitivo en el futuro. La temporada pasada, su primera completa en la J-League, marcó diez goles y fue uno de los máximos artilleros nacionales del campeonato nipón. Este curso el objetivo es superarse. El atacante de Vissel Kobe atesora algunas virtudes muy cotizadas en el fútbol de su país y que le pueden convertir en un jugador apetecible para la selección si mantiene su progresión, pues Furuhashi es un atacante polivalente que puede actuar en varias posiciones y que siempre mira hacia la portería contraria. Maniobra con las dos piernas con naturalidad, traza movimientos agresivos para habilitarse en zona de remate y arma el tiro con bastante rapidez, potencia e incluso instinto, especialmente si lo comparamos con la mayoría de compatriotas que juegan en el último tercio. Aprovecha la presencia de un delantero que fija a los centrales y baja a recibir como el brasileño Douglas para atacar los espacios libres.

Furuhashi debutó recientemente con la selección japonesa. Furuhashi Vissel Kobe - Fotografía cedida por Sports&Life
Furuhashi debutó recientemente con la selección japonesa. Fotografía cedida por Sports&Life.

Furuhashi suele iniciar los partidos en la banda -este curso, la izquierda- y a partir de esa posición puede desbordar gracias a su velocidad y potencia, dos de sus principales virtudes que van unidas a la determinación que suele mostrar cuando se asoma cerca del área contraria. “Como futbolista, destaco en velocidad. Me considero un jugador explosivo, de banda. Siempre tengo el gol en mente, además de cierta resistencia física”, se define el atacante de Vissel Kobe de forma telemática para MarcadorInt. Asimismo, para pulir sus limitaciones Furuhashi también reconoce que “siempre se puede mejorar”. El atacante japonés no escatima en ámbitos en los que progresar cuando se le pregunta por su margen de crecimiento: “Quiero ser la mejor versión de mí mismo, así que trabajo duro para ser mejor futbolista cada día. Ahora estoy trabajando aspectos como la reacción mental, tomas de decisión… ¡Hay muchas! [ríe] Las transiciones, la orientación del cuerpo y posicionamiento para sacar ventaja a los defensores”.

Para acabar de canalizar todo su potencial, Furuhashi también puede aumentar su grado de influencia en el juego. Enfocado a la zona de finalización, en ocasiones aparece de forma más intermitente en el desarrollo de los partidos aunque sus intervenciones suelan resultar decisivas. Por otro lado, al tratarse de un atacante que ejecuta la mayoría de maniobras a gran velocidad, en algunos momentos le puede faltar un punto de precisión en el gesto técnico. Aun así, Furuhashi también reconoce la dificultad de marcar ante el notable trabajo defensivo de los rivales en el fútbol nacional japonés cuando se presenta sobre la mesa la falta de gol de algunos de los delanteros nipones en la J-League: “Quizá [falta] más determinación de cara al gol, ser más egoísta quizá, en el buen sentido. También es cierto que el fútbol japonés es muy organizado, las defensas se cierran bien y eso también hace que sea más difícil encontrar huecos”. El curso pasado, el máximo anotador en la J-League fue el brasileño Marcos Junior, que marcó 15 dianas con el campeón Yokohama Marinos. Solo otros tres atacantes japoneses, Musashi Suzuki, Yu Kobayashi y Teruhito Nakagawa, superaron la decena de goles en la liga.

Los desmarques al espacio son una de las virtudes del atacante japonés. Fotografía cedida por Sports&Life
Los desmarques al espacio son una de las virtudes del atacante japonés. Fotografía cedida por Sports&Life

Sin el balón, Furuhashi es un jugador comprometido en las tareas defensivas. Trabaja a destajo en la presión, donde su velocidad no permite que el poseedor del cuero se entretenga, y también recula para ayudar al lateral cuando es necesario. Mantiene cierta disciplina sin la pelota cuando su equipo repliega y ofrece opciones a los pasadores cuando no interviene directamente en los ataques de su equipo, más todavía cuando Vissel Kobe cuenta con un centrocampista de la categoría de Andrés Iniesta para encontrarle si le ofrece el movimiento oportuno. Su velocidad punta convierte al club propiedad de Rakuten en un conjunto muy peligroso a la contra. Quizás aún pueda aprovechar el escaparate de la Champions asiática en cuanto se pueda reanudar una competición en la que Vissel Kobe debutaba este 2020. El ejemplo de lo que requiere un futbolista que aspira al máximo lo tiene (y ha tenido) en casa con figuras de la trayectoria de Andrés Iniesta, Thomas Vermaelen, David Villa o Lukas Podolski: “Hay muchas cosas que aprender, tanto dentro como fuera del campo. Me enseñan muchas cosas, tienen muchísima experiencia. Jugadas, la decisión correcta en cada situación… Sólo con estar a su lado ya sientes que eres mejor futbolista”.

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Foto de portada cedida por Sports&Life

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