¿Puede Siria jugar un Mundial en plena guerra?

Germany celebrate winning the 2014 FIFA World Cup at Maracana Stadium, Rio de Janeiro
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13/07/2014

Los amantes del fútbol de la ciudad de Malaca, en Malasia, poco esperaban hace unos meses que podrían ver en directo un partido clave de las eliminatorias mundialistas. Malasia fue eliminada en los primeros turnos, pese a jugar siempre en estadios llenos de hinchas pasionales. Pero este jueves han visto en el estadio de Krubong, a las afueras de su ciudad, cómo Siria derrotaba por 3-1 a Catar. Los sirios, cómo no, no pueden jugar los partidos oficiales en su casa, pues Siria sufre una de las guerras más crueles del siglo XXI. Y pese a ello, su selección puede jugar por primera vez un Mundial.

En 1985, Siria se quedó muy cerca de jugar el Mundial. Perdió el play-off final contra Irak, después de empatar en casa y perder el partido de vuelta, jugado en Arabia Saudí, pues Irak se encontraba en guerra contra Irán. Fue un partido muy caliente, el de ida, con incidentes en las gradas y el césped. Y eso, pese a que el presidente de la FIFA, Joao Havelange, presenció el partido intentando calmar la situación. Dos países vecinos y rivales se jugaron el Mundial. Ganó Irak. Y el sueño sirio se esfumó. Ahora tiene una segunda oportunidad en un contexto impensable: el país esta roto por la guerra, con el gobierno sin controlar más de la mitad del territorio. Y la selección se puede meter en el Mundial: el próximo martes necesitan ganar en Irán y que Uzbekistán derrote a Corea del Sur por la misma diferencia de goles que ellos. Complicado, aunque posible. Irán ya esta clasificado y uno de los grandes aliados del gobierno de Damasco es precisamente Irán. Muchos periodistas de la zona ya especulaban con la posibilidad de que Irán salga con un ritmo bajo, pues en Teherán gustaría ver un éxito de Siria. Un éxito del gobierno de Bashar Háfez al-Ásad, miembro de una tribu chiita de Siria. Siria, pese a que la mayoría de la población sea sunita, esta controlada por una familia de la minoría chiita. Por eso tienen apoyo iraní.

No se puede contar el éxito de esta selección sin hablar de política, claro. Y de la guerra. Al-Ásad ha insistido mucho en usar el fútbol como arma propagandística. Su idea era aparentar normalidad gracias al fútbol. Y estos años, pese a la guerra, la liga de fútbol se ha seguido jugando en Siria. La última temporada acabó hace 15 días. Y la próxima se pone en marcha en noviembre, con 16 equipos en Primera. Hasta el año 2010 la liga tenía el mismo formato que la liga española, pero en 2011 la violencia suspendió la competición por primera vez desde 1980. Entonces las revueltas islamistas que intentaron derribar el régimen de Hafez al Asad (padre del actual presidente) paralizaron las grandes ciudades sirias. Pero Hafiz al Asad mantuvo el poder hasta el año 2000, cuando con su muerte el poder pasó a Bashar al Asad. La violencia afectó en 2011 a la liga, pues el gobierno perdió el control de más del 65% del territorio y ciudades claves como Homs o Aleppo. La liga no se pudo acabar.

Ese mismo 2011, la liga se reanudó poco después con una novedad: todos los clubes fueron trasladados a Damasco, una de las pocas ciudades controladas por el gobierno. Un año después, la ciudad de Latakia, importante puerto donde la marina rusa tiene una base, también fue sede de partidos de liga. En total, estos últimos años la competición se ha jugado en dos ciudades y tres estadios. Y no la gana un club que no sea de Damasco desde el año 2009, cuando lo hizo el Al-Karamah de Homs, una ciudad ahora destruida por el conflicto. El Al-Karamah, tal como hacen los clubes de Alepo o el Al Jazira de Hasaka -una ciudad en manos kurdas-, sigue jugando la liga. Muchos jugadores, directivos o hinchas han muerto. O se han exiliado. Los que prefirieron seguir fieles al régimen se trasladaron a Damasco, donde han seguido manteniendo vivos clubes de otras ciudades. Fichando jugadores juveniles, llenando agujeros con improvisación. Casi todos los clubes grandes de Siria han seguido jugando pese a estar lejos de casa. Y esta temporada, cuando el régimen de al-Ásad conquistó Aleppo, feudo de la oposición, organizó por primera vez en años un partido de liga allí entre los equipos locales, como el laureado Al-Ittihad, aunque estos que siguen aún viviendo en Damasco.

Al régimen le interesa vender puertas afuera que controla la situación. Por eso la liga sigue y los clubes sirios juegan competiciones internacionales. Y la selección, cómo no, todavía recibe dinero para competir con normalidad y los clubes siguen jugando competiciones internacionales. El combinado nacional, entrenado ahora por el sirio Ayman Hakeem, ha jugado sus partidos como local en Mascate (Omán) o en Malasia, ya que la FIFA no permite la celebración de partidos internacionales en territorio sirio. Y los resultados han sido buenos, pese a la distancia o ver cómo los jugadores más buenos marchaban a equipos de los Emiratos o Irak, negándose a ser internacionales en ocasiones por motivos ideológicos. A muchos no les gustó que el cuerpo técnico apareciera en ruedas de prensa con camisetas de un presidente, al-Ásad, considerado un dictador por muchos. Algunos jugadores le dan apoyo. Otros han perdido amigos y familiares y no quieren ser su instrumento.

Firas al-Khatib tenía estas dudas. Era uno de los mejores jugadores locales. Un chico que presume de una foto con Pep Guardiola. En 2005, cuando él tenía 21 años, jugó unos partidos de prueba en el Al-Ahli, el club de Qatar donde jugaba el catalán. La foto es uno de los tesoros de El Khatib, que no consiguió un contrato con el Al-Ahli y volvió a casa, a Siria. Entonces era considerado uno de los delanteros con más futuro del país e hizo estancias en Bélgica e Inglaterra para ver si conseguía llegar a Europa. Titular con la selección, en 2012 ya hacía un promedio de un gol cada dos partidos internacionales. Pero ese año decidió que no jugaría nunca más con la selección, como modo de quejarse por los bombardeos que sufría su población natal, Homs, donde el régimen de Bashar al Asad reprimía a los manifestantes. Pero hace un año Firas al-Khatib, tras cinco años de guerra y cinco años sin jugar con la selección, volvió a ponerse la camiseta de Siria. Y entró directamente en el equipo como titular, ayudando en la lucha por ir al Mundial. Este jueves ha sido titular contra Catar, por ejemplo. Él, el jugador que apoyó a la oposición, ahora dice que puede ayudar más a su gente “si nos metemos en el Mundial todos los sirios lo disfrutaremos y necesitamos alegrías”, dijo. Aunque para el régimen de Bashar al Asad fue una victoria reclutar un deportista famoso que se había posicionado con los opositores. “Tenemos opciones, y jugando así, con corazón, lo intentaremos hasta el final”, dice el entrenador, Hakeem. Sólo dos de los jugadores que suelen tener la selección juegan todavía en una liga que no se ha detenido a pesar de la guerra.

El próximo martes, opositores y defensores del régimen mirarán el partido. Los opositores, con dudas. Los kurdos, también divididos, porque muchos no se sienten sirios. Solamente en las zonas controladas por Estado Islámico no se seguirá. En esas zonas los clubes han desaparecido, pues el fútbol, como todas las cosas alegres, ha sido prohibido. Aunque quizás, como sucedía en las zonas controladas por islamistas en Somalia, jóvenes se jugarán la vida intentando ver un partido convertido en algo más que un partido. Un partido convertido en una duda, en un interrogante, para todos los opositores de Al-Ásad. Entre los defensores, no hay dudas, cómo no.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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9 comments

Cuidado! No necesariamente Siria necesita una victoria de Uzbekistán; un empate también les vale (más una victoria propia obviamente)

En condiciones normales Siria no deberia ganar en Iran; pero suponiendo que se de se ve un panorama interesante, si Uzbekistan vence a Corea estos quedarian eliminados, estos junto a Japon son como el Brasil-Argentina asiaticos

Creo que Irán serían más tradicionales que Japón, no se muy bien pero lo deduzco debido al hecho de que Japón nunca se clasificaba para las fases finales de los mundiales de fútbol, hasta Francia 1998

Precisamente desde el 98 Japon no falta a ningun mundial e Iran ha faltado a alguno, en mi opinion personal Japon y Corea son las potencias de Asia (quitando a Australia que es nuevo en la confederacion y geograficamente es de Oceania) y si, pondria a Iran despues de ellos.

Mira que te admiro Toni y me parece genial escribiendo. Pero llamar oposición al Isis y sus simpatizantes es una mancha terrible en tu historial. Unas medias tintas horribles contra un gobierno que se está defendiendo contra una guerra contra el terrorismo del Isis.

Llevo muchos años leyéndote Toni, y sé que eres una persona que se informa y que sabe de lo que habla, por eso mismo me parece especialmente lamentable las cosas que has escrito en este artículo.

Más allá del Estado Islámico (nada que objetar a lo que has escrito), decir, por ejemplo que Aleppo era una ciudad controlada por la “oposición de Al Asad” me parece vergonzante.

Entre las decenas de grupos armados que han ido saliendo en Siria a lo largo de estos años, los que de verdad son una oposición a Al Asad que quiere acabar con la dictadura son una minoría. La mayoría de estos grupos están compuestos por mercenarios que se pasan de unos grupos a otros (includo al ISIS) según el dinero que les den.

Calificar como “opositores” a los mercenarios que controlaban Aleppo (que han demostrado en muchas ocasiones la misma brutalidad que el ISIS) me parece lamentable por tu parte, y lo mismo para el resto de veces que mencionas la oposición.

Un saludo.

Seria justicia poética que se clasificase tras seis años de guerra impuesta por las monarquías del golfo pérsico y los petrodolares, auxiliadas por sus aliados de la OTAN. Otra derrota de eso que han llamado “oposición moderada” o “rebeldes” y que solamente son terroristas islamofascistas (y por lo tanto falsos musulmanes).

Sin duda el pueblo sirio se lo merece por lo que lleva soportando estos seis años

Ojala se de

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