Villas-Boas se queda a las puertas de la final asiática

André Villas-Boas Focus

En apenas unos días de diferencia, al Shanghai SIPG de André Villas-Boas se le escurrieron los dos grandes objetivos de la temporada. El conjunto que dirige el técnico luso desde hace un año cayó eliminado en las semifinales de la Champions asiática frente al Urawa Red Diamonds japonés y pocos días después perdió en la liga un partido que sirvió en bandeja el título al Guangzhou Evergrande de Luiz Felipe Scolari, que ya encadena siete campeonatos de forma consecutiva. Shanghai SIPG doblegó al gran dominador del fútbol chino en una eliminatoria memorable en los cuartos de final de la Champions, pero luego no pudo superarle en la carrera de la larga distancia. Deberá conformarse con la opción de alzar la Copa china, que disputará ante el Shanghai Shenhua de Tévez, Guarín y Gio Moreno, en una resolución a ida y vuelta entre los dos rivales ciudadanos. En caso de ganar, Shanghai SIPG alzará el primer título de su corta historia, pues se fundó en 2005 sobre la base de uno de las canteras más productivas del país.

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El esfuerzo de Shanghai SIPG para ponerse a la altura de los mejores ha sido considerable, con una inversión por encima de la media en un fútbol chino que ha desembolsado grandes sumas por incorporar a futbolistas y entrenadores de prestigio para elevar el nivel del fútbol local y asimismo aspirar a los títulos continentales. Uno de los clubes paradigmáticos en esto es el propio SIPG, que pagó al Chelsea 70 millones de euros para hacerse con los servicios del brasileño Oscar en diciembre de 2016. El traspaso de Oscar superó los 55 millones de euros invertidos pocos meses antes en su compatriota, Hulk, que ya coincidió con Villas-Boas en Oporto y San Petersburgo. Son los nombres más mediáticos junto a Ricardo Carvalho, aunque están acompañados de futbolistas que marcan diferencias en el continente asiático como el centrocampista uzbeko Odil Akhmedov, el delantero brasileño Elkeson y el atacante chino Wu Lei.

El Shanghai SIPG pagó unos 70 millones de euros por Oscar. Foto: Focus Images Ltd.
El Shanghai SIPG pagó unos 70 millones de euros por Oscar. Foto: Focus Images Ltd.

Sin embargo, Shanghai SIPG aún debe recorrer mucho camino para aspirar a conquistar la liga local o la Champions asiática, cuyo ganador obtiene la suculenta recompensa de representar al continente en el Mundial de Clubes, el mejor escaparate posible para los futbolistas locales. El conjunto shanghainés ha centrado en incorporar a futbolistas determinantes en ataque, pero ha padecido de graves problemas defensivos que a la larga le han pasado factura. Guanghzou Evergrande anduvo cerca de levantarle un 4-0 en los cuartos de final de la Champions asiática (perdió por 5-1 en la vuelta y ganó la tanda de penaltis) y luego los saques de esquina le han costado disgustos tanto en la semifinal contra Urawa Reds como en el último choque liguero en el que se le escapó el título de forma definitiva. A favor de SIPG está que el proyecto cuenta con una base importante de futbolistas locales menores de 26 años que todavía pueden empaparse de nuevos conceptos y mejorar sus prestaciones como colectivo para acercar al fútbol chino al nivel de los países que ahora mismo mandan en Asia. Villas-Boas es solo más una pieza minúscula del engranaje que pretende impulsar al país más poblado del planeta a un nivel futbolístico acorde con su peso demográfico.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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