Partido Polish Boyfriend: La respuesta armenia al éxito del Qarabag

El Qarabag es el primer equipo de Azerbaiyán que alcanza la fase de grupos de la Champions. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).

El Qarabag se prepara para su histórico debut en la fase de grupos de la Champions League. Y gracias su éxito, el conflicto del Nagorno Karabaj salpicó las páginas de información deportiva. Una pelota permitió que se hablara de un conflicto que nunca ha acabado, que sigue, con muertos y disparos, mientras otras tragedias copan las primeras páginas.

En el año de debut del Qarabag, otro club debuta como equipo de fútbol profesional. Otro club marcado por este conflicto, aunque en este caso el punto de vista es otro. El prisma no es el mismo. Una lengua diferente, un alfabeto diferente, una nación diferente. En este caso, el club, el FC Artsakh, simboliza la lucha de los armenios. Armenios y azeríes luchan por controlar una tierra que consideran suya, el Nagorno Karabaj, llamado Artsakh en armenio. Y si el Qarabag es un club convertido en símbolo y arma propagandística, el FC Artsakh aspira a ser lo mismo en el otro lado de la barricada. O sea, los dos equipos se bautizaron con el nombre de esta región disputada, unos en su lengua azerí (lengua de la misma familia que el turco) y los otros en armenio.

El Qarabag y el Artsakh comparten otra cosa: no pueden jugar en su ciudad, en su tierra. O sea, no pueden jugar en esta región convertida en un agujero legal, una de esas tierras convertida en una herida posterior a la fragmentación de la Unión Soviética. La Unión Soviética no se rompió en un solo día y los conflictos actuales, como Transnistria (su caso relacionada con el fútbol lo contamos aquí) o Osetia del norte (su artículo, aquí), no dejan de ser viejas historias que habían quedado ocultadas debajo de la bandera roja soviética. Es el caso de la República de Nagorno Karabaj, esta república independiente de facto nacida después de la guerra entre Armenia y Azerbaiyán entre los años 1991 y 1994. Hasta el día de hoy, esta República no ha sido reconocida por ningún estado soberano miembro de las Naciones Unidas. Por eso no se puede jugar fútbol de forma oficial. Por esos dos clubes opuestos juegan fuera.

En 1988, poco a poco se empezó a saber que en la región del Nagorno-Karabaj las cosas no acabarían bien. Esta región se encontraba dentro de Azerbaiyán, aunque era de población mayoritariamente armenia. Ya en los primeros años del siglo XX, armenios y azeríes habían protagonizado incidentes violentos en la zona. Los armenios, recordemos, cristianos. Los azeríes, musulmanes y pueblo hermano del turco. Y los armenios fueron masacrados dentro del Imperio Otomano por los turcos en esas fechas. Una situación muy complicada, pues. En esos años, el Imperio Ruso sufría para mantener el orden y esos pueblos que no eran rusos luchaban por obtener un estado. Es más, cuando el Imperio se rompió, las tres naciones del sur del Caúcaso, Georgia, Armenia y Azerbaiyán, proclamaron su independencia de Rusia y se organizaron en la República Democrática Federal de Transcaucasia en 1918. Ese estado no duró ni tres meses, pues los tres pueblos tenían más diferencias que puntos en común, y peleaban por el control de muchas zonas. Armenios y azeríes empezaron una guerra que duró más de un año entre ellos. La ciudad del equipo de fútbol Qarabag, Agdam, presenció una cruel matanza de civiles armenios en 1905 y otra durante la guerra, en 1918. En la ciudad del Artsakh, Stepanakert, se asesinaron a los azeríes. Los británicos acabaron por la zona poniendo paz hasta que llegaron los soviéticos. Entonces, los nacionalistas de uno y otro lado pasaron a ser reprimidos desde Moscú. Stalin decretó que el Nagorno-Karabaj estaría en manos de la República soviética de los azeríes, aunque gozaría de autonomía porque la mayor parte de la población era armenia. Y por momentos la gente llegó a olvidar esas viejas rencillas. Tenían otros problemas.

Qarabağ – Edu Ferrer Alcover.
El Qarabag de Azerbaiyán jugará la fase de grupos de la Champions. Foto: Edu Ferrer Alcover.

Pero la herida seguía allí y se abrió otra vez en 1988. Ese año la población armenia de esta zona votó a favor de unirse a la república de Armenia. Los azeríes consideraron ese referéndum una farsa y lo boicotearon. Todos intuían que era cuestión de meses que estas repúblicas se convirtieran en estados independientes, y los armenios del Nagorno Karabaj querían formar parte de un estado armenio y no ser una minoría dentro de Azerbaiyán, tal y como habían decidido los gobernantes rusos que en el pasado habían trazado las fronteras. Los azeríes de la región, por su parte, se negaron a unirse con Armenia. Y la violencia estalló. Cuando la Unión Soviética desapareció, en el Karabaj ya llevaban tres años de guerra entre armenios y azeríes, con el componente religioso que añadía gasolina al fuego: cristianos contra musulmanes.

En 1993, con la guerra llegando a su fin, los armenios, en plena ofensiva victoriosa, conquistaron Agdam a pesar de que era una ciudad con pocos armenios. La ciudad era la base del ejército azerí y ocuparon la ciudad. La población civil local huyó como pudo. El equipo de fútbol local, el Qarabag, nunca había sido muy importante, aunque esos días empezó su nueva vida como club sin casa, sin ciudad. Su entrenador, Allahverdi Bagirov, falleció en los combates, cuando una mina estalló debajo de su coche. Los armenios dejaron la ciudad vacía, como zona de protección. En 1994, los armenios controlaban casi todo el Nagorno Karabaj, donde tenían el control y mayoría demográfica. Pero como la comunidad internacional decretó que las fronteras de las viejas repúblicas soviéticas serían las de los nuevos estados, la legalidad internacional decía que la zona debía pertenecer a Azerbaiyán. La zona, pues, se convirtió en un agujero diplomático, un estado no reconocido por nadie: la República Independiente de Artsakh, como se conoce en armenio la región. De facto, esta zona forma parte de Azerbaiyán. Pero, en realidad, es un estado armenio no reconocido que sobrevive como puede tras esa guerra donde militarmente ganaron los armenios.

Y aquí se creó esa situación curiosa. El principal club azerí de la zona, el FK Qarabag de Adgam, no tenía ni ciudad, ni estadio, ni casa. Aunque podía competir de forma legal, pues la legalidad decía que los clubes de esta región debían jugar en la liga de Azerbaiyán. El principal club de los armenios de la región era el Artsakh de Stepanakert, club fundado en los años 50 que en 1988 se bautizó con el nombre Artsakh para dejar clara su identidad armenia. Los dos clubes habían sido rivales en categorías regionales y en partidos de finales de los 80 se vivieron incidentes. Al final de la guerra, el club armenio, con un palmarés en categorías regionales del fútbol soviético tan pobre como el Qarabag, tenía casa, estadio, ciudad. O sea, todo eso que había perdido el Qarabag. Pero no tenía dónde jugar, pues como la comunidad internacional decía que esa zona era azerí, cerrando así la puerta a la posibilidad de que los clubes del Nagorno Karabaj jugaran en la liga armenia, como querían. Lejos quedaron los duelos en liga regional contra el Qarabag, pues las dos ciudades se encuentran separadas por 30 quilómetros. Este club empezó un caminar por el desierto que los llevó a explorar dos soluciones.

La primera idea fue crear una liga de Arstakh, no reconocida por nadie. La UEFA y la FIFA les recordó la prohibición de organizar torneos en zonas marcadas por conflictos bélicos, así que no pudo ser. La otra solución fue intentar hacer trampa y afirmar que en verdad, la sede legal del club se encontraba en Ereván, la capital de Armenia. La Federación de Azerbaiyán presentó una queja a la FIFA y la UEFA afirmando que un equipo con sede legal en su territorio (en una ciudad que no controlan, aunque por ley es suya) no podía jugar otra liga sin su aprobación. Los armenios, pues, buscaron una solución y en 1995, el club de Stepanakert jugó en la liga armenia con sede en Ereván, bajo el nombre de Karabakh Stepanakert. O sea, se trasladaron a Ereván fingiendo ser de allí. La situación era muy compleja, porque, pese a gozar del apoyo de la gente, lejos de su base perdían dinero y sufrieron dos bancarrotas. Finalmente, en 2009, decidieron abandonar.

Tres años antes, en 2006, se había fundado en Stepanakert el FC Artsakh. Del 1994 al 2006, en el Nagorno Karabaj no existió fútbol organizado. Luego se creó una Federación de fútbol local que organizó torneos de niños. Y después, una selección que jugó torneos entre territorios no reconocidos, como la Copa Mundial de Fútbol de ConIFA, un torneo internacional que agrupa a los Estados, las minorías, los pueblos sin estado y las regiones no afiliadas a la FIFA. Después crearon este club. Y en los últimos años, los directivos de la Federación de fútbol de Arstakh piden a la UEFA ser admitidos. Y poder una de dos: organizar su liga oficial o jugar en la liga armenia. En la zona defienden que llegará el día en que los azeríes entenderán que no pueden controlar una zona donde todos son armenios. En Bakú dicen lo contrario. En espera de saber qué sucede, la Federación de fútbol de esta región creó una academia de fútbol. En espera de ello, juegan como y cuando pueden.

Si los armenios habían ganado la guerra, la normativa internacional permitió a los azeríes usar el fútbol como arma política. Mientras el Artsakh Stepanakert no encontraba su sitio, el Qarabag se convirtió en un gigante. El club se trasladó a la capital, Bakú y, ya en 1993, ganó la liga. O sea, el mismo año que su ciudad era conquistada por los armenios, el club de Agdam ganaba la liga de Azerbaiyán con un nuevo entrenador. El gobierno de Bakú empezaba su larga relación con el club, convirtiéndolo en su equipo mártir. El uso de símbolos de la región de Karabaj lo ha convertido en un imán para los nacionalistas azeríes, y llegaron más títulos de liga. En los últimos años, el club ha sido comprado por la potente empresa Azersun. Detrás del grupo Azersun se esconden empresarios vinculados al presidente azerí Ilham Aliyev, empresario acusado por diferentes ONG por no respetar los derechos humanos. Aliyev ha recortado libertades mientras usa el nacionalismo, y especialmente la lucha contra los armenios, para reforzar su discurso. El Qarabag ha sido una de las banderas de un estado cada vez menos democrático.

El Qarabag nunca había estado tan cerca de la fase de grupos de la Champions.
El Qarabag ha sido una de las banderas de un estado cada vez menos democrático. Foto: Edu Ferrer Alcover (todos los derechos reservados).

Ver al Qarabag en la Champions ha herido el corazón de los armenios. Y por eso este año debuta en la segunda división armenia el FC Artsakh. No tiene nada que ver con el viejo Karabakh Stepanakert. Aunque sí usa el trabajo del FC Artsakh creado en Stepanakert en 2006. Es un club fundado por un empresario armenio con raíces en el Nagorno-Karabag, Sevan Aslanyan, que pretende que esta institución sea la equivalente del Qarabag en el lado armenio. Lo han fundado este año, trabajan con el club homónimo de Stepanakert y ya han anunciado que su reto es llegar pronto a Europa. De momento, lideran la liga en Segunda y en la Copa les tocará jugar los octavos de final contra el vigente campeón de liga, el Alashkert. Si acaba llegando a Europa, tendríamos dos clubes de ciudades del Nagorno-Karabaj compitiendo a nivel internacional, sin poder jugar en su ciudad. Este nuevo club, cómo no, tiene su sede en Ereván, aunque por ejemplo su fútbol base tiene sede en Stepanakert: es la misma escuela de fútbol de la federación local de Artsakh, después de llegar a un acuerdo.

Esta jornada, el Artsakh juega contra otro club fundado este año, el Avan Academy, un club creado con ayuda de la federación para dar minutos a jóvenes que salen de una escuela de la Federación y no encuentran equipo. Armenia apuesta poco a poco por el futuro de su fútbol y amenaza con usarlo también como arma propagandística en su conflicto con Azerbaiyán. País que con el Qarabag, les va por delante.

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1 comments

Como siempre un estupendo trabajo, es increible ver como en Europa del este y orienté aun existen muchos territorios en disputa ,todo a causa de la fragmentacion de la URSS

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