La resurrección del Beerschot

beerschot  www.rsca.be

Aunque el parón del fútbol a nivel global ha dejado a un buen puñado de equipos con la miel en los labios antes de un final de temporada que se presumía memorable, pocos pueden sentirse tan agraviados como el Beerschot en la segunda división belga. Refundado en 2013 tras declararse en bancarrota el club anteriormente conocido como Germinal Beerschot, el nuevo Beerschot ya se había quedado a un paso del ascenso a la primera división belga el curso pasado. En el siempre complejo sistema de promoción, el Beerschot disputó un play-off a cara o cruz contra el Mechelen tras proclamarse campeón de la segunda mitad de la temporada. La ida en Amberes terminó en empate a cero y en la vuelta el Mechelen ganó por 2-1 con un gol de Tainmont en el minuto 88. El Beerschot jugó durante más de una hora con un hombre menos y nadó para ahogarse en la orilla. El ascenso se le escurrió en los últimos instantes.

El ascenso del Mechelen, no obstante, resultó muy polémico. No tanto por el agónico desenlace del play-off como por el escándalo que se destapó al conocerse que el equipo de Malinas había participado en la compra de un partido en la temporada 2017-18. Se le declaró culpable de amañar una victoria por 2-0 ante el Waasland-Beveren en la última jornada de liga e inicialmente se le negó el ascenso. No obstante, el club de Malinas apeló y los tribunales le dieron la razón: en términos legales, no se le podía castigar a nivel deportivo por un fraude cometido en otra temporada así que pudo subir de categoría a cambio de ser sancionado sin participar en competiciones europeas y en la Copa Belga.

Beerschot. www.rsca.be
El Beerschot ha acariciado el ascenso a la primera división belga en las dos últimas temporadas. www.rsca.be.

Así pues, el Beerschot se vio obligado a pugnar por el ascenso a Primera por segunda temporada consecutiva. En un transcurso de los acontecimientos casi calcado al del curso anterior, se proclamó campeón de la segunda mitad de la liga y se ganó el derecho a participar en el play-off de ascenso. El pasado 8 de marzo se impuso por 1-0 ante el Leuven en la ida, pero la eliminatoria de vuelta no se ha llegado a disputar tras congelarse el fútbol en Bélgica. A falta de cómo se reanude la competición si en algún momento se puede retomar el play-off de ascenso, el Beerschot vive en la absoluta incertidumbre. No es una situación agradable para un club que se ha reinventado en dos ocasiones en los últimos 25 años.

Volver a empezar desde la Sexta División

La marca Beerschot regresó por sorpresa a la élite del fútbol belga en 1999 cuando el siete veces campeón en la década de los 20 y 30 se fusionó con el Germinal Ekeren, un club procedente de uno de los nueve distritos de Amberes que encadenaba una decena de temporadas en Primera. El Beerschot de toda la vida sufría en la categoría de bronce del fútbol belga, así que la unión le permitía reengancharse a la élite a la vez que reforzaba la marca de un equipo que en 1997 dio la sorpresa al ganar la final de Copa contra el Anderlecht pero que tampoco contaba con una gran masa social en comparación con los clubes de mayor tradición de la segunda ciudad más poblada del país. El movimiento tenía todo el sentido del mundo para ambas partes y pareció aún más reforzado cuando en 2005 el nuevo Germinal Beerschot conquistó la final de la Copa ante el Club Brujas.

Sin embargo, el Germinal Beerschot se hundió con el paso de los años a pesar de que por su primer equipo o por la cantera pasaran futbolistas del calibre de Thomas Vermaelen, Jan Vertonghen, Toby Alderweireld, Victor Wanyama, Mousa Dembélé o Radja Nainggolan. Afloraron los problemas económicos en la entidad morada, que se declaró en bancarrota en mayo de 2013. Militaba en la primera división, pero el club acabó desapareciendo. Buscó nuevas fórmulas para renacer de sus cenizas y encontró la solución a partir de otro club mucho más modesto de la misma ciudad de Amberes. En el distrito de Wilrijk una entidad que jugaba en la Sexta División, el KFCO Wilrijk, decidió asimilar los colores blanquivioleta del histórico Beerschot. De la fusión surgió el KFCO Beerschot Wilrijk, cuyo primer uniforme viste de morado y que ha relegado el amarillo a la segunda equipación.

Jesse Lingard of England, Thomas Vermaelen of Belgium and Toby Alderweireld of Belgium in action during the 2018 FIFA World Cup 3rd/4th Play Off match at St Petersburg Stadium, St Petersburg Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267 14/07/2018
Thomas Vermaleen y Toby Alderweireld se formaron en el fútbol base del Germinal Beerschot antes de irse a la cantera del Ajax. Foto: Focus Images Ltd.

El nuevo Beerschot Wilrijk ha heredado el espíritu de la anterior entidad ya fallecida y eso se ha trasladado al apoyo de su masa social. En su primer partido oficial, hasta 8.500 espectadores dieron ánimos a un equipo recién creado. Durante los cuatro primeros años de vida, el Beerschot encadenó un ascenso tras otro. El proyecto se consolidó e incluso pudo atraer a futbolistas de mucho caché como el centrocampista Hernán Losada. En 2015, con todavía 33 años, el argentino decidió regresar al club en el que había jugado otras dos etapas (2006-08 y 2011-13). “Es fantástico regresar aquí para jugar. Beerschot es y siempre será el equipo de mi corazón, así que estoy muy orgulloso y genuinamente contento de vestir sus colores y formar parte de este proyecto maravilloso”, declaró Losada cuando se anunció su fichaje para jugar en Tercera a pesar de que la campaña anterior había militado en la primera división belga con el Lierse. En sus las tres temporadas de su última etapa como futbolista fue el máximo artillero del Beerschot, al que ayudó a regresar a Segunda en 2017.

Hernán Losada se retiró en el Beerschot en mayo de 2018 y justo después de colgar las botas se convirtió en el entrenador asistente del primer equipo. Tres meses después ya se convirtió en el técnico principal del Beerschot, con el que firmó cinco años de contrato. Su compromiso con el proyecto es innegable y su ascendencia en el grupo de futbolistas está fuera de toda duda a pesar de que el año pasado no pudiera subir de categoría y las opciones de ascenso se encuentren en el aire en estos momentos.

Un candidato al ascenso con capital saudí

El Beerschot subió cuatro categorías en cuatro temporadas, pero una vez instalado en la segunda división necesitaba profesionalizar su estructura. Francis Vrancken, empresario del sector de la construcción, percibió una oportunidad para vincularse a un proyecto interesante e invirtió fuerte en el Beerschot: en verano de 2017 se convirtió en el accionista mayoritario de la entidad. Hasta ese momento la mayoría de trabajadores del club eran voluntarios. “Era una oportunidad. Se trataba de la adquisición de los activos y pasivos de una organización sin ánimo de lucro, incluidas las deudas con los proveedores, con el compromiso de hacer crecer el club. Estaba seguro que el club recuperaría sus días de gloria”, declaró Vrancken en una entrevista.

Sin embargo, el cambio más significativo en el rumbo del proyecto se produjo en marzo de 2019. Poco antes de la eliminatoria de ascenso contra el Mechelen, Vrancken acordó dividir sus acciones y permitir que el 50% del club pasara a manos del príncipe saudí Abdullah Bin Mosaad. El nuevo accionista no era una persona ajena al mundo del fútbol, pues en 2013 invirtió en el Sheffield United y entre 2002 y 2004 fue el presidente de Al-Hilal. “El contacto con el príncipe se inició gracias a Jan Van Winckel”, reconoció Vrancken abiertamente. Van Winkel había trabajado como técnico asistente en Al Hilal en la época en la que Bin Mosaad era el presidente y conocía la situación del Beerschot porque ejerció de asistente en el primer equipo entre 2011 y 2012. Actualmente Van Winkel forma parte del elenco de representantes de los intereses del capital saudí en la directiva del Beerschot. Por otra parte, a pesar de su linaje como nieto del fundador de Arabia Saudí, Abdullah Bin Mosaad es conocido en su país porque es un reputado empresario en la industria de los pañuelos de papel.

Holzhauser es uno de los futbolistas más reconocibles del Beerschot. Foto: www.rsca.be.
Holzhauser es uno de los futbolistas más reconocibles del Beerschot. Foto: www.rsca.be.

El revés que supuso el no-ascenso no ha evitado que Hernán Losada haya podido contar con una plantilla competitiva. Holzhauser, con experiencia en el Stuttgart y el Austria Viena, es una de las caras más reconocibles de un elenco con algunos internacionales belgas en categorías inferiores como Jorn Vancamp o Rubin Seigers. El portero más habitual, Mike Vanhamel, jugó con el Oostende en Primera y tanto Brogno como Tissoudali han pasado por la Eredivisie. Aun así, el dinero no garantiza el éxito en la división de plata del fútbol belga, donde se cruzan varios proyectos con capital extranjero. El Beerschot se estaba jugando el ascenso con el Leuver, club propiedad del King Power International Group tailandés que también es el accionista mayoritario del Leicester. En otro histórico venido a menos como la Union Saint-Gilloise de Bruselas, campeón en once ocasiones antes de la Segunda Guerra Mundial, el máximo accionista es el inglés Tony Bloom, presidente del Brighton. Además, el Roeselare posee capital chino y en el Royal Excelsior Virton el dinero procede de Flavio Becca, uno de los nombres detrás del éxito del Dudelange que alcanzó la fase de grupos de la Europa League.

Apoya los contenidos en MarcadorInt y conviértete en un mecenas del proyecto a través de Patreon. Puedes apuntarte aquí.

Foto de portada: www.rsca.be.

Related posts

Deja un comentario

*