La semana de los Brest-BATE

FC BATE Borisov fans prior to the UEFA Europa League match at the Emirates Stadium, London
Picture by Martyn Haworth/Focus Images Ltd 07463250714
21/02/2019

En estos dos meses de apacibles tardes bielorrusas que recordaremos para siempre hemos aprendido unas cuantas cosas: que los autobuses urbanos pasan constantemente por la rotonda tras la portería de la derecha en Soligorsk, que una bella catedral de techo verde adorna el paisaje cuando las cámaras enfocan a los banquillos en Grodno, que no hay hinchada más animosa que la de Moazyr gritando “Slavia” sin parar a menos de cien kilómetros de Chernobyl. Está bien que lo escriba, porque mi memoria no va a retener todos los detalles y así sabré dónde puedo irlos a buscar. Porque, ya se sabe, ahora, progresivamente, nuestros caminos se alejarán, y llegará un día en el que el Energetik le empatará al Isloch y no nos enteraremos. Sin embargo, Bielorrusia nos ha preparado un fin de fiesta colosal, o quizá también un último intento de atraparnos incluso ahora que sus contiendas se solapan con los grandilocuentes gritos de gol de Erling Haaland. Bienvenidos a la semana de los Brest-BATE.

El Dinamo de Brest interrumpió la temporada pasada la tiranía activa más prolongada del fútbol europeo: el BATE Borisov llevaba ganando todas las ligas desde 2006. O sea, levantó trece consecutivas. No se puede decir que hasta entonces existiera una rivalidad natural entre los dos clubes, pero ahora mismo las cuentas pendientes son evidentes. De hecho, el campeonato de 2019 constató que la amenaza que ya se intuía era real: el Dinamo, aupado por un fondo de inversión sobre el que ya escribió Toni Padilla, contaba con recursos suficientes para disputarle la hegemonía nacional al gran dominador moderno. La campaña 2020 se presentaba pues como la de la recuperación de la normalidad o la de la confirmación del cambio de régimen. Un nuevo antagonismo apasionante que iba a amenizar una liga demasiado previsible en los últimos tiempos, toda vez que el histórico Dinamo de Minsk no es capaz de pelear de verdar por los títulos.

Así llega este miércoles, pues, el primer duelo directo entre los dos grandes candidatos al título: a las 18:00, sin competencia en el resto del mundo, adelantado a la jornada del fin de semana para que ambos contendientes se puedan volver a medir el domingo en la final de Copa. Y ojo, aunque estemos en la décima fecha del campeonato, ya presenta tintes de trascendencia: el BATE, líder, aventaja al Dinamo de Brest en seis puntos. Si el conjunto de Borisov se impone en Brest -y lo cierto es que viendo la tendencia de ambos llega realmente mejor-, la diferencia se disparará a nueve unidades. Y no podremos hablar de liga sentenciada porque hay otros contendientes que están presentando una sorprendente candidatura -especialmente el Torpedo Zhodino del deslumbrante Gabriel Ramos-, pero sí veremos muy decantada la que se intuía como la trama principal de la temporada. Contra este desvanecimiento prematuro de su defensa del título va a rebelarse el Dinamo.

Dmitri Baga, que marcó el tercer gol del BATE ante el Smolevichi, pugna con Mesut Özil en el partido de la Europa League frente al Arsenal de la temporada pasada. (Foto: Martyn Haworth/Focus Images Ltd).
Dmitri Baga, uno de los miembros históricos de la plantilla del BATE, pugna con Mesut Özil en el partido de la Europa League frente al Arsenal de la temporada pasada. (Foto: Martyn Haworth/Focus Images Ltd).

Pero, ¿por qué ha arrancado tan mal (cuatro victorias, un empate y cuatro derrotas) el campeón? Se le fueron tres jugadores realmente importantes. Uno de ellos, además, al BATE: el histórico Pavel Nekhaychik, miembro destacado de la generación del conjunto de Borisov que disputó en 2008 la fase de grupos de la Champions League por primera vez, ha regresado a casa. Su contribución el pasado curso fue muy importante: anotó doce goles y repartió cuatro asistencias. Fue, igualado con el corpulento delantero centro Laptev, el máximo realizador del equipo. Se marcharon también el ucraniano Khoblenko (nueve tantos), que firmó por el Dnipro-1 de su país, y el portero internacional Gutor (al Shakhter Soligorsk). Aunque el nivel de la plantilla sigue estando muy por encima de la media de la liga (Gordejchuk, Noyok, Kislyak y el ya algo decadente Milevsky son buenos jugadores), en este inicio de campeonato ha parecido un bloque algo desestructurado, superado por rivales inferiores en cuanto a comportamiento colectivo, como acusando una especie de resaca anímica. Estas sensaciones hablan mal de la decisión del club de no renovar el contrato al entrenador campeón, el checo Marcel Licka. La directiva apostó por un hombre de la casa, Sergey Kovalchuk, que hasta ahora no está pudiendo mantener el listón.

En cambio, promocionar a un técnico desde la base sí le está dando buenos resultados al BATE. Kirill Alshevsky, nacido en Borisov hace 38 años, subió al primer equipo para intentar revolucionar un proyecto dañado por una temporada en blanco. Aunque sus inicios fueron duros, con derrotas en los campos del Energetik y el Slavia en las dos primeras jornadas, pronto dio con la tecla y cambió la dinámica. Desde entonces, ha ganado seis partidos y ha empatado uno, sumando 19 de los últimos 21 puntos en disputa. Le está ayudando el formidable nivel del legendario Igor Stasevich, elegido mejor futbolista de la liga en cinco de las últimas seis temporadas. A sus 34 años, el talentoso centrocampista ofensivo lleva ya tres goles y cinco asistencias en lo que va de campeonato, y además se entiende de maravilla con el fichaje más resolutivo del último mercado, el profundísimo lateral izquierdo bosnio Bojan Nastic. La velocidad de crucero que parece haber alcanzado el BATE le convierte en claro favorito en los dos grandes duelos de la semana.

copablr

Y de los dos, el más importante es el del domingo a las 16:00. La final de Copa desequilibrará un quíntuple empate en el palmarés de una competición que ha vivido ajena al dominio de un BATE que no se la adjudica desde 2015.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

Related posts

2 comments

Yo pienso que todos deberíamos hacer un pequeño esfuerzo en mantener el interés por la Liga bielorrusa, aunque no podamos ver los partidos, al menos revisando la evolución clasificatoria cada semana. Creo que todos esperamos que el Belshina gana su primer partido o que Kotov la rompa y aúpe al Smolevichi fuera del descenso.
Bancamos al uzbeko Yakshiboev con el Energetik y esperamos que el Gorodeya no sufra demasiado con su juego defensivo.
Particularmente estaré atento a ver si el Krumkachy regresa a Primera División.

Pues así es, todas esas incógnitas, y alguna más, me generan ahora mismo un gran interés, y espero ir alimentando este motor cada semana con los resúmenes de que la federación bielorrusa sube a Youtube. La verdad es que tienen un canal muy chulo, en el que cuelgan también vídeos de las elecciones de mejor jugador, entrenador y gol de cada mes. Por lo pronto, hoy tenemos el que a priori es el mejor partido de la liga a las 18:00 y sin nada con lo que se solape. Muchas ganas, la verdad.

Responder a Asier Cancelar respuesta

*