Un verano en la Toscana

Danilo Barbosa of Valencia Club de Fútbol and Sergi Roberto of FC Barcelona during the Copa Del Rey match at Mestalla, Valencia
Picture by Maria Jose Segovia/Focus Images Ltd +34 660052291
10/02/2016

La primera vez fue hace algo más de un año, en Florencia, casualmente en la cuna del Renacimiento, tal vez metáfora premonitoria. En su momento pasó inadvertido: un partido de pretemporada sin gran parte de las estrellas barcelonistas, uno de esos que miras mientras cenas algo en el sofá, te recuperas del día de playa y buscas aliados para salir y disfrutar un poco del calor y el color de la noche mientras apuras tus vacaciones. Pero el tiempo ha demostrado que en el Artemio Franchi, en el verano toscano, Luis Enrique realizó uno de los movimientos de piezas más trascendentales en su actual etapa como entrenador del Barcelona.

Para ser más específicos hay que decir que el técnico asturiano ya había situado en algún momento de la gira americana, realizada días antes, a Sergi Roberto en el lateral derecho, pero no causó ningún tipo de impacto en los minutos que estuvo en esa demarcación. Hasta ese momento el futbolista de Reus era un jugador que apenabas contaba en los planes del técnico azulgrana, quien, pese a la indiferencia del público, prefería mantener en plantilla al centrocampista de la cantera culé. Para contextualizar un poco más, en ese partido en Florencia, Roberto jugó los 90 minutos ante las bajas de Dani Alves, que había disputado la Copa América y tenía más días de vacaciones, y por la imposibilidad de alinear a Aleix Vidal, víctima de la sanción FIFA que aún pesaba en la entidad azulgrana y que le impedía inscribir al jugador, llegado 2 meses atrás del Sevilla.

Artemio Franchi Fiorentina Fuente: Lauren (Creative Commons 2.0)
En este estadio se empezó a fraguar una decisión trascendental de Luis Enrique/ Foto: Lauren (Creative Commons 2.0)

Puede parecer exagerado decir que la decisión de Luis Enrique en esa pretemporada fue una de las más importantes en años, pero no lo es tanto si observamos lo dulce que gracias a eso está siendo la transición post Dani Alves, un jugador que ha marcado una época y que ha sido relevado sin hacer ruido por el de Reus con una naturalidad que espanta, si tenemos en cuenta que nunca, hasta estas dos temporadas, había jugado en esta demarcación y que lo hace en uno de los carriles más exigentes del mundo. La pregunta lógica es: ¿Cómo es posible?

Sergi Roberto lleva 10 años en el Barcelona, ha sido formado en una filosofía en la que los jugadores del centro del campo tienen un sello que ellos mismos llaman “ADN Barça”, un estilo muy preciso y concreto en el que la tenencia del balón es la base de todo. La mayoría de jugadores de la Masía que juegan en la medular tienen una parte que parece sacada de un molde. En algunos, la mezcla con lo que ya lleva el chico de serie en su interior funciona; en otras, no. Roberto llegó al filial del Barcelona con esa calidad específica en el pase pero pronto se vio que él tenía en la conducción de balón una manera tan efectiva, o más, de romper lineas en el rival.

No era un virtuoso, no era Xavi ni Iniesta, pero esa mezcla de estilos hizo estragos durante unas cuantas temporadas en el Mini Estadi. Su tremenda potencia en conducción combinada con el noble don de saber elegir el momento exacto para soltar la pelota le hicieron ver el Camp Nou cada día más cerca en el horizonte. Además esas arrancadas le hacían pisar área mucho más a menudo de lo que vemos en los “6” formados en Can Barça, una llegada a la posición de gol y una capacidad de disparo que siempre le hicieron más cercano al concepto “box to box” que al clásico interior.

Sergi Roberto empató cuando peor lo pasaba el Barcelona. Foto: Focus Images Ltd.
Sergi Roberto empezó su andadura en primer equipo azulgrana como interior. Foto: Focus Images Ltd.

Aunque en esos días hubo más detalles, más cosas que se podían observar en él, como un esfuerzo siempre generoso en defensa, un jugador que perseguía siempre a su par y que no parecía tener alergia al contacto físico. El problema, como parece que se ha demostrado, es que los “llegadores” no cuajan en el estilo del Barcelona, así que Sergi se vio algo corto de calidad pura para ser interior titular e inhabilitado por inexistencia de posición para jugar en el carril del 8. Y la solución intermedia a todos esos males fue el invento de Luis Enrique que tan bien ha funcionado.

Pero la pregunta, para ir más directos al tema central, era: ¿Cómo es posible? ¿Por qué juega tan bien de lateral?

La respuesta supongo que está en lo explicado anteriormente. Hemos visto al de Reus romper “por dentro”, aprovechar esa potencia de la que hablábamos para romper líneas y sorprender también desde allí. Las dudas obviamente podían radicar más en su juego “por fuera”, donde la sombra de Alves es muy alargada. Ese tipo de juego se aprende con los años y no es normal que jugadores acostumbrados a demarcaciones diferentes lo lleven en el ADN. Una de las claves para entender eso es que el juego del Barcelona es a grandes rasgos tan reconocible y proyectado a las categorías inferiores, en los últimos 14 años, que la mayoría de chicos que llevan tantos años en la cantera azulgrana conocen el guión de los otros “actores” a la perfección.

El tema en cuestión es que ese rol no lo interpretó nunca Sergi Roberto hasta que tuvo la obligación y se vio con las condiciones exactas apara ejercerlo: es rápido, utiliza esa capacidad técnica cultivada en la Masía para los pases y los centros laterales, siendo en eso superior a casi cada lateral en el mundo. Además, como ya habíamos indicado, siempre fue un recuperador de balones, un perseguidor de centrocampistas, con lo que la transición a perseguidor de extremos no ha sido nada traumática y, por si fuera poco, esa llegada que deslumbraba en el Mini Estadi la usa ahora en esas innumerables ocasiones en las que el lateral azulgrana rompe la defensa rival y se planta en mano a mano, aunque sea algo escorado.

Sergi Roberto siempre insistió en ser un jugador diferente en la escuela del Barcelona, un medio distinto, pero lo que probablemente desconocíamos es que siempre llevó un notable lateral derecho dentro de él.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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1 comments

Personalmente, y bastante próximo a lo que dice el artículo es que se ha adaptado tan bien por dos motivos: uno es su inteligencia, que es lo que hace que independientemente de sus características juegue tan bien tomando casi siempre las decisiones correctas. El otro motivo es por el perfil de jugador que es: un interior llegador o “box-to-box”. Su función es parecida a la de los laterales/carrileros puesto que deben subir y bajar mucho basandose en su llegada y su potencia, solo que unos lo hacen por dentro y otros por fuera. De ahí parte Sergi Roberto y eso es lo que está modificando.

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