Aintzane Encinas: “Me sigo soñando futbolista”

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Encerrar a Aintzane Encinas (San Sebastián, 1988) en una sola profesión es difícil. Ahora es entrenadora, gestora deportiva y escribió un libro, One-club woman, fue la benjamina de la sección femenina de la Real Sociedad y la última superviviente del primer equipo. Se marchó cuando el fútbol femenino empezaba a coger impulso. Hace justo un año arrancó el Mundial que iba a dar el impulso definitivo, pero una temporada bronca en los despachos ha frenado el repunte de este deporte.

¿Cómo valora este año?

Ha sido un año complicado. Hubo muchos conflictos. Todo comenzó con la firma o no firma del convenio colectivo. Hasta que no se certificó, se nos cerraron muchas puertas. Parecíamos más el conflicto que lo que realmente somos: deportistas. Se relacionaba demasiado lo que era el conflicto de intereses con las propias deportistas. Creo que la pérdida ha sido grande, una losa para el repunte que estaba cogiendo nuestro deporte.

¿El convenio ya es vinculante?

Todos los puntos del convenio se van a cumplir o se estaban cumpliendo. Se llegó a un acuerdo porque parece que todas las partes sale beneficiadas. Las jugadoras, por estar protegidas, y los clubes.

Se dejaron de televisar partidos.

Es fruto de no llegar a acuerdos. Mientras estén ahí esos conflictos, es muy complicado poder saber quién va a poder retransmitir los partidos y cuáles. Es una pena, con el gran avance que se había conseguido en las últimas tres temporadas. Cada semana había muchos partidos que ver por televisión para seguir generando referentes y se ha frenado. Pero todo viene derivado de la lucha de intereses por el convenio.

Se hace todo lo posible para que terminen muchas competiciones, en cambio, la Primera División Femenina se dio por terminada hace tiempo.

Tiene que ver con que la Liga no es considerada profesional. Sólo se siguen jugando las ligas que tienen esa consideración. Es el Consejo Superior de Deportes el que tiene que considerar a la liga profesional. La situación actual del fútbol femenino es para considerarla profesional.

¿Es cuestión de tiempo que haya más entrenadoras?

Sí, es cuestión de que muchas jugadoras de ahora lleguen al banquillo. La cantidad de entrenadoras no ha sido tanta como para que haya muchas en la élite. A eso hay que sumarle que las personas que tienen que tomar las decisiones no apuestan por mujeres muy capacitadas. Pero eso no quiere decir que no haya entrenadoras muy calificadas.

La Real Sociedad acaba de fichar a Natalia Arroyo.

Es una apuesta muy importante. Lleva muchos años en el mundo del fútbol, tanto masculino como femenino. También es analista, comenta partidos y ha sido seleccionadora. Para mí que sea mujer tiene un valor añadido, no es desmerecer a entrenadores masculinos, sino decir que está capacitada igual que otro y confían en que con ella va a haber un cambio.

La va a tener muy cerca porque usted entrena al filial

Es muy distinto entrenar y jugar. Yo cuando sueño, me sigo soñando futbolista, que era lo que más me divertía. Aunque también me gusta liderar equipos y entrenar.  Quiero seguir vinculada a este deporte que tanto me apasiona. Es importante que las personas que hemos vivido dentro sigamos en el fútbol para ser referente de las que vienen, que vean que existen las mujeres entrenadoras.

¿Qué diferencia ve con las futbolistas actuales respecto a cuando usted jugaba?

La principal es que hay muchas más. Puedes elegir entre más, y por tanto mejor. En los clubes se trabaja muchísimo mejor. Todo es más profesional porque se tiene más en cuenta al fútbol femenino que antes. Antes cualquier padre servía de entrenador, pero ahora se le da importancia a las canteras. Cuanto mejor es el trabajo en los clubes, mejores son las jugadoras.

Estuvo desde el principio en la sección femenina de la Real Sociedad y fue la última superviviente

Era la más joven cuando entré. La temporada que viene serán 18 temporadas, 13 como jugadora y será la quinta en la parte técnica. Estar en el club de mi vida para mí es una suerte. Ni podía imaginar que podría jugar porque cuando soñaba con fútbol solo existía el equipo masculino. Acompañar ahora a las jugadoras que están llegando es una suerte, es como vivir otra vez lo que yo imaginaba cuando era una niña y me llamaron para jugar en la Real.

Ahora también dirige un campus, gestiona un torneo, actuó en un corto, escribió un libro…

Hago tantas cosas porque me gusta. Considero que tengo una mente creativa y me encanta hacer cosas distintas. Me gusta gestionar y coordinar, por eso creé un torneo muy especial –Tximist Cup– (X) que reúne a 500 jugadoras. Las demás cosas me han ido llenando y las sigo haciendo. Sobre todo las considero importantes para nuestro deporte, por eso lo voy haciendo. Es como abrir las puertas para que otros vean que es posible.

¿Cómo surgió la idea Latidos de futbolista?

Viene de la inquietud. Yo escribía un blog semanal porque no se hablaba de nosotras en los periódicos. Lo contaba no de una manera periodística, sino desde el punto de vista personal. Oscar Badallo lee mi blog y me propone llevarlo a Marca. Es ahí donde empiezo escribiendo una columna semanal. El propio Oscar me invita a unirlo todo para lanzarlo como libro. Fue el empujón que necesitaba para hacerlo. No hay demasiados libros que cuenten fútbol desde la visión femenina y desde dentro.

¿Disfrutaremos un Latidos de entrenadora?

Por ahora no lo tengo en mente. Ni latidos de exfutbolista [ríe]. No lo descarto, pero ahora mismo tengo otras ideas y voy por otro camino. Todo lo que voy haciendo está muy relacionado.

Foto de Portada: Aintzane Encinas

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1 comments

Es importante que el fútbol femenino tenga voz en un espacio como este. Gracias por traernos esta interesante estrevista Sergio.

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