El nuevo aspirante del fútbol húngaro

Cristiano Ronaldo of Portugal and Richard Guzmics of Hungary during the UEFA Euro 2016 match at Stade de Lyons, Lyons
Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267
22/06/2016

A medio camino entre Budapest y Debrecen, la capital y la segunda ciudad más poblada de Hungría, se erige la localidad magiar de Mezokövesd. Un enclave relativamente pequeño, donde viven cerca de 17.000 habitantes, que desde hace pocos años disfruta del fútbol de la primera división húngara. Ubicado principalmente en el mapa por unos baños termales construidos por Lajos Zsóry a partir de 1938, en los últimos tiempos los dirigentes de su equipo de fútbol se han empeñado en transformar la entidad para convertirla en un lugar donde se disputen partidos internacionales. El turismo por ahora es cuestión de los baños termales Zsory, aunque cuando la liga se vio interrumpida por el coronavirus todos los indicios apuntaban a que el club de fútbol podía incluso estrenarse la próxima temporada en UEFA Europa League.

El Mezokövesd Zsory quedó congelado en la tercera posición de la liga húngara después de 25 jornadas disputadas. Más cerca del segundo clasificado, el Fehérvár (antiguo Videoton o Vidi, como comentamos en su momento), que de su perseguidor más cercano, la Puskas Akademia procedente de Felcsut, el pueblo en el que se crio el primer ministro Viktor Orban. Además, esta campaña el protagonista de nuestra historia había alcanzado por segunda vez las semifinales de la Copa, competición en la que debía enfrentarse precisamente al Fehérvár. Todo un éxito para un club ascendido por primera vez a la élite del fútbol húngaro en 2013 y estable en Primera desde 2016. Tras unas campañas con dificultades para mantener la categoría, el Mezokövesd Zsory se ha postulado como un aspirante a ocupar los puestos de honor en la clasificación. Y como en todos los equipos que hasta ahora no nos sonaban en el fútbol magiar, toca ahondar en las causas por las que viven su mejor momento. ¿Cuáles son las razones por las que el Mezokövesd Zsory ha surgido de la nada hasta soñar con jugar en Europa?

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Como decíamos, el Mezokövesdi no atesora una gran historia. El club actual se fundó en enero de 1975 como una entidad polideportiva del pueblo que ejercía de paraguas de distintas actividades: ajedrez, boxeo, balonmano, atletismo, voleibol y por supuesto fútbol. Con el paso de los años se amplió el ramillete de deportes al incluir la gimnasia o la natación, aunque en la década de los 90 algunas de estas secciones desaparecieron. El equipo de fútbol era totalmente amateur, aunque a partir de 1996 empezó a coquetear con la tercera división magiar tras multitud de años en las categorías amateur. En 2007 se estrenó en la división de plata, un dato que ejemplifica la escasa tradición de la entidad que viste de azul y amarillo. Fue en esos años cuando se empezó a construir un proyecto más a medio plazo: a principios del siglo XXI creció la importancia la figura de Jozsef Hagyacki, actual director deportivo y conocido empresario agrario de la zona, que hizo buenas migas con el alcalde András Tállai. Miembro del partido Fidesz desde 1998, Tállai empezó su carrera política como miembro del parlamento magiar hasta que en 2002 se convirtió en alcalde de Mezokövesd, cargo que ostentó hasta 2010 en una de las épocas de mayor crecimiento del club de fútbol de la localidad. En 2014 se convirtió en secretario de estado de los asuntos económicos de Hungría y ahora es el principal responsable en el ámbito tributario. De hecho, es el presidente de la Administración Nacional de Impuestos y Aduanas de Hungría. Es, por lo tanto, un individuo importante en FIDESZ, el partido que gobierna en Hungría bajo el liderazgo de Viktor Orban: ha sido elegido en seis legislaturas distintas y forma parte del Comité Nacional.

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Aunque el equipo ya había crecido paulatinamente en los años anteriores, 2011 marca un punto de inflexión en la historia reciente del Mezokövesd. En ese momento entra en juego Anna Bocs, que trabajó en el ayuntamiento durante los años de mandato de András Tállai. Un año después del cambio de alcalde, Bocs se metió de lleno en el club para profesionalizarlo. Se convirtió en la directora deportiva de la entidad, un rol que compaginó con su trabajo en el ayuntamiento. “En el Mezokövesd no recibo un salario, solo un modesto reembolso”, contó Bocs en una entrevista al poco tiempo de dar el salto al mundo del fútbol. En aquel momento Tállai ya era el presidente del club de fútbol, cargo que todavía le pertenece. En 2012 se estableció el actual nombre oficial de Mezokövesd Zsory, con la referencia a los baños termales, y en 2013 celebró el primer ascenso a Primera. La alegría resultó efímera, pues le tocó bajar y jugar dos temporadas más en la categoría de plata antes de estabilizarse definitivamente en la élite en el año 2016.

El segundo ascenso, de 2016, ya resultó polémico en su momento. Aun jugando en segunda división, el Mezokövesd construyó un nuevo estadio con capacidad para 5.000 espectadores que pudo inaugurar en el último partido de la temporada, el día que certificó su regreso a Primera. El nuevo recinto se financió con la ayuda de una inyección de dinero por parte del estado, como tantos otros en los últimos tiempos en Hungría en una de las principales obsesiones del primer ministro Orbán. Con ese objetivo se aprobó en 2014 una partida superior al millón de euros públicos destinados al desarrollo del Mezokövesd. Unos meses después, en 2015, el presidente András Tállai aprovechó una visita de Viktor Orban a Mezokövesd para regalarle un cuadro en el que el primer ministro aparecía pintado con Puskas. El regreso a Primera, además, llegó acompañado por una serie de controvertidas nacionalizaciones exprés de futbolistas que adquirieron la documentación húngara a partir de ascendentes hasta ese momento desconocidos que permitieron al Mezokövesd cumplir con los cupos de futbolistas nacionales. Los serbios Branko Pauljevic y Mihailo Milutinovic y el rumano Mihai Nicorec resultaron los casos que despertaron mayor polémica.

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El Videoton remontó la eliminatoria ante el Girondins en el Pancho Arena. Foto: Edu Ferrer ALcover (Todos los derechos reservados).
Vista del Pancho Arena de Felcsut, localidad de 1.700 habitantes donde juega sus partidos como local la Akademia Puskas. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).

Otro de los fondos de ayudas sobre los que habría apoyado su crecimiento de forma controvertida el Mezokövesd es el TAO. Las siglas hacen referencia a un incentivo deportivo impulsado por la Federacion Húngara que inyecta dinero a proyectos que promocionen el fútbol amateur o la producción de talento en las academias. La intención va por un lado y la aplicación en ocasiones es más difícil de demostrar. Durante varios años, según reportan medios locales, el club envió exactamente el mismo proyecto de desarrollo, palabra por palabra, y a partir de 2014 fue creciendo la aportación de la Federación a través de los fondos TAO. Así pues, en los tres ejercicios entre 2014 y 2016, el Mezokövesd recibió una inyección de más de 1.352 millones de forintos húngaros, unos 3.75 millones de euros de forma aproximada si lo calculamos con el cambio actual.

Por otro lado, la prensa magiar también publicó que el club no pasaba ni siquiera por la caja registradora los productos que vendía en sus instalaciones, principalmente en el bar, una irregularidad que no deberían permitir las autoridades tributarias… y menos aún en un club dirigido por el presidente de la Administración Nacional de Impuestos y Aduanas de Hungría. El sector de la restauración del Mezokövesd corría a cargo de Ádam Wenczel, hijo de Anna Bocs, que contra pronóstico abandonó la entidad a finales de diciembre de 2019, un año después de que se iniciara esta polémica, y cedió su cargo de directora deportiva a Jozsef Hagyacki. En el apartado de los patrocinios, son abundantes las empresas locales de la zona que contribuyen a financiar al Mezokövesd. Una de las más potentes es la constructora Szilavasi Epito Kft, habitual receptora de fondos europeos para desarrollar las infraestructuras magiares. Desde 2010 se ha hecho con más de 110 concesiones de obras municipales. En global, se acreditó que en 2018 el club había ingresado unos 590.000 euros entre publicidad y patrocinio, más que el doble que el histórico Honved a pesar de que el equipo capitalino se encuentre en horas bajas.

A nivel deportivo, esta temporada el Mezoköved ha elaborado una plantilla bastante experimentada que ha competido bien. El futbolista más joven que ha disputado más de cinco partidos es el defensa Erik Silye, de 23 años, mientras también se han hecho con los servicios de Zsombor Berecz, centrocampista con llegada de 24 años que les cedió el Fehérvár y que ha sido un asiduo en las categorías inferiores magiares. El nombre más reconocible de la plantilla es el defensa Richard Guzmics, internacional absoluto con Hungría, que regresó a su país en enero procedente del Slovan Bratislava e ilustra la imagen de portada del artículo. También ha funcionado bien el delantero georgiano Budu Zivzivadze, autor de 8 goles en lo que va de liga. El actual técnico, Attila Kuttor, también es una figura de culto en el país: aunque apenas disputó un puñado de encuentros con el combinado nacional, Kuttor se retiró en 2010 como el futbolista que más partidos había jugado en la liga húngara. En el fútbol húngaro, para entender la relación entre clubes nunca hay que obviar la predilección que siente el primer ministro Viktor Orban por su deporte favorito. Aunque solo basta ver los highlights de la reciente clasificación del Mezokövesd Zsory para la semifinal de la Copa, en casa ante su afición, para percibir que se necesita algo más que dinero para involucrar a la masa social local en un nuevo proyecto.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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3 comments

Muy buen artículo Tomás, cada día te superas. Por cierto, ¿podrías concretar los nombres de otros combinados que hayan recibido cuantiosas ayudas por parte del gobierno? Muchas gracias.

¡Muchas gracias! El equipo más “sospechoso” en ese aspecto es la Puskas Akademia, que tiene un estadio mastodóntico en un pueblo de menos de 2.000 habitantes (hay un link contando el tema) y ha crecido de la nada de forma aún más radical que el Mezokövesd. Por lo demás, para construir estadios, que es lo que controlo más, MTK, Debrecen, Ferencvaros, Diosgyör, Györ, Kisvarda, Vidi (o ahora Fehérvar) y el Haladas han inaugurado o están edificando nuevos campos en una liga que tenía instalaciones bastante viejas pero que ni de broma atraía a grandes masas en los partidos. El estado pone gran parte del dinero porque quiere transmitir una imagen de renovación y modernidad, pero son obras caras en general.

En cuanto a las ayudas TAO, solo he estado leyendo en su aplicación al Mezokövesd y no he profundizado tanto en el resto de equipos.

Ya es difícil que algún equipo en Hungría ocupe un hueco en mi corazón futbolero ya copado por el querido Ferencváros y el romántico Honvéd.

Si a esto le sumamos sus vínculos con Orban, todas las irregularidades que le acompañan (algo lógico dado lo primero) y su nula relación para con el aficionado.. ya tenemos un equipo al que no desear nada bueno en terreno magiar 🙂

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