El péndulo de Frenkie de Jong

Serge Gnabry of Germany and Frenkie de Jong of Netherlands during the UEFA Nations League match at Veltins-Arena, Gelsenkirchen
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19/11/2018
*** UK & IRELAND ONLY ***
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Frenkie de Jong es un futbolista fuera de lo común. Todo lo que le ha ocurrido en su camino hasta llegar al FC Barcelona se sale de los esquemas habituales en los jóvenes talentos neerlandeses que progresan hasta alcanzar la selección y ganarse un traspaso astronómico a una de las grandes ligas de Europa. Frenkie de Jong nunca fue un joven prodigio que tuvo que convivir con la presión de los focos mediáticos siendo un adolescente. Ni se formó en la cantera de uno de los tres gigantes de la Eredivisie. Ni fue un futbolista habitual en las categorías inferiores de la selección neerlandesa hasta que dio el salto a la sub-21. Ni disfrutó de un debut particularmente precoz en la liga. Debutó con el Willem II dos días antes de cumplir los 18 años y no superó los 60 minutos de rodaje en la élite del fútbol de su país hasta pocos días antes de cumplir los 20 años. Porque Frenkie de Jong no fue titular en un partido de Eredivisie hasta que cumplió los 20 años. Ahora, con 21 y medio, es una de las sensaciones del fútbol neerlandés, un talento codiciado por la mayor parte de trasatlánticos del viejo continente y una apuesta firme del FC Barcelona, que ha pagado 75 millones (y 11 en posibles variables) para incorporarlo a sus filas a partir del próximo verano. Su historia, tan atípica como su versatilidad sobre el terreno de juego, le convierte en un personaje fascinante.

La cocción de Frenkie de Jong se produjo a fuego lento. No gozó de un escaparate de cierto nivel hasta que acudió al Europeo sub-19 de 2015, disputado en Grecia, en una selección que no presentó a su mejor equipo posible. Ya es un clásico en el fútbol neerlandés: la mayor parte de los talentos en edad juvenil son reclamados por sus respectivos clubes para realizar la pretemporada con el resto de la plantilla, por lo que el Europeo sub-19 se convierte en un estorbo para muchos equipos. Ceden a pocos jugadores a la selección, más aún si esa generación no opta a clasificarse para el Mundial de turno, y suelen acudir talentos un año menores que en la mayoría de rivales. Es lo que ocurrió con Frenkie de Jong. De golpe, en los onces titulares de la Oranje, apareció un chico rubio, pequeño y aparentemente endeble, que jugaba en el Willem II y que lucía el dorsal número 10. La presencia de un chico del club tricolor llamaba la atención, porque resulta poco común en los torneos de categorías inferiores, pero el protagonismo al final se lo llevaban otros dos jugadores: Bilal Ould-Chikh, talentoso extremo del Twente, y Abdelhak Nouri, considerado por aquel entonces uno de los diamantes de la cantera del Ajax.

Frenkie de Jong llegó al Ajax como parte del acuerdo. Foto: MarcadorInt.
Frenkie de Jong llegó al Ajax en un verano repleto de negociaciones entre el club de Ámsterdam y el Willem II. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

La selección neerlandesa cayó eliminada en la primera fase del torneo sin practicar un fútbol demasiado vistoso y la participación de Frenkie de Jong en el interior derecho en los tres partidos quedó en una mera anécdota, aunque sí dejó la impresión de ser un centrocampista particularmente elegante en la conducción. Su nombre volvió a quedar relegado en un segundo plano hasta que en la recta final del mercado de fichajes saltó la noticia de su fichaje por el Ajax. El club de Ámsterdam había entablado una buena relación con el Willem II a lo largo de ese verano, con el intercambio de varios futbolistas. El equipo entonces dirigido por Frank de Boer recuperó a un canterano como Mitchell Dijks, lateral izquierdo al que había traspasado al Willem II, y le cedió a cuatro jóvenes en esa ventana de fichajes: Lesly de Sa, Ruben Ligeon y sobre todo Richairo Zivkovic y Lucas Andersen, futbolistas jóvenes pero con un recorrido cercano a los 40 partidos en la Eredivisie. De Boer no contaba con ellos, así que se los prestaron a la entidad de Tilburgo. Entre tanto movimiento pasó algo desapercibido el traspaso de Frenkie de Jong, ese centrocampista de la cantera del Willem II que acababa de cumplir los 20 años, que además se quedó cedido unos meses en su equipo de origen. El fichaje se produjo por un montante simbólico: un euro. El Willem II, eso sí, se aseguró un porcentaje de su futura venta. Cuando el Ajax lo traspasase, un 15% de la operación terminaría en las arcas del Willem II (60% sobre el porcentaje pagado al Ajax) y el RKC Waalwijk (40% restante), clubes que comparten fútbol base.

Pese a convertirse en nuevo futbolista del Ajax, el estatus de Frenkie de Jong no dio un gran salto en el Willem II. Apenas participó en un partido en la primera vuelta de la temporada 2015-16 y vio otros cuatro encuentros desde el banquillo. Así que en enero se incorporó al Ajax para empezar a jugar en el filial, donde compartió vestuario con varios futbolistas que un año más tarde participarían con asiduidad en el equipo finalista de la Europa League como Onana, Tete, Van de Beek o Nouri. De Jong se amoldó a las formas de jugar del Ajax, se convirtió en un centrocampista indiscutible en el filial y se ganó sus primeros minutos con el primer equipo en septiembre de 2016, en un partido de Copa contra su antiguo club, el Willem II. Ese mismo día también debutaron Abdelhak Nouri y Matthijs de Ligt, que a diferencia de De Jong jugaron de inicio y, además, marcaron. El primer episodio de Frenkie de Jong con la camiseta del Ajax no significó más que un detalle para un futbolista que apenas disputó otros cuatro ratos de liga en la temporada 2016-17 y no se estrenó como titular en la recta final de la campaña, con 20 años, precisamente en otro partido contra el Willem II. Sin embargo, sí participó con relativa asiduidad en la aventura europea del Ajax y terminó el curso con el mayor premio al que podía aspirar: diez minutos de la final contra el Manchester United, por delante de Justin Kluivert en el orden de prioridades de Peter Bosz pese a que el extremo había gozado de más protagonismo en las semanas anteriores.

Peter Bosz debe devolver al Borussia Dortmund al control del juego. Foto: Focus Images Ltd
Peter Bosz hizo debutar a Frenkie de Jong con el primer equipo del Ajax. Foto: Focus Images Ltd

La paulatina introducción de Frenkie de Jong al primer equipo propició su consagración en la temporada 2017-18. Se había estado preparando prácticamente en secreto, lejos de los focos, sin ser titular siquiera en la selección sub-21 antes de la mencionada participación en la final de la Europa League. Se pasó una temporada entera jugando de mediocentro en el filial, que terminó subcampeón en la segunda división neerlandesa bajo las órdenes de Marcel Keizer. Abdelhak Nouri fue nombrado el mejor futbolista de la liga y Frenkie de Jong, mejor talento de la categoría. Con la salida de Bosz rumbo al Dortmund y el ascenso del técnico del filial, el propio Keizer, ambos centrocampistas estaban preparados para dar el salto al primer equipo tras una cocción más paciente de lo habitual al tratarse de jugadores de físico liviano, que pensaban y ejecutaban más rápido que los demás pero que eran más frágiles en las disputas y los choques. Ambos parecían destinados a competir por minutos en el primer equipo, pero el desplome de Abdelhak Nouri en el primer amistoso de la pretemporada, que terminó con el canterano del Ajax en coma inducido y graves daños cerebrales que obviamente frenaron en seco su carrera, condicionó por completo los planes deportivos de Marcel Keizer.

Frenkie de Jong tardó muy poco tiempo en demostrar que era demasiado bueno como para esperar su oportunidad en el banquillo. Cada vez que gozaba de minutos para cambiar la dinámica de un partido saliendo como suplente, mejoraba al Ajax. Su visión de juego aclaraba las ideas del conjunto de Ámsterdam, su conducción permitía eliminar rivales y filtraba pases decisivos en el último tercio. La competencia en la medular era feroz, con Schöne, Ziyech y Van de Beek, pero el juego era mucho más fluido con Frenkie de Jong sobre el campo. Tardó unos pocos partidos en derribar la puerta con dinamita y fuegos artificiales, con un partido contra el Roda como punto de inflexión definitivo. Tras un mal primer tiempo, el Ajax empataba en casa al descanso ante un candidato al descenso. Frenkie de Jong entró en el 46′ y dio tres asistencias de gol. Así que a Marcel Keizer no le quedó más remedio que abrirle un hueco en la alineación, como fuera y donde fuera. Y, tras romperse la cabeza y darle vueltas a todas las alternativas posibles, se inventó un rol inédito para Frenkie de Jong: jugaría de ‘falso central izquierdo’ al lado de Matthijs de Ligt.

Frenkie de Jong of Ajax Amsterdam (R), Lennart Thy of VVV Venlo (M), Ralf Seuntjens of VVV Venlo (L) during the Dutch Eredivisie match at Stadion De Koel, Venlo Picture by Joep Joseph Leenen/Focus Images Ltd +316 5261929 27/08/2017 ***NETHERLANDS OUT***
Frenkie de Jong se abrió paso en el Ajax en un rol inédito para él: jugaba de ‘falso central’. Foto: Focus Images Ltd.

Una vez se hizo con un puesto en el once de titular en diciembre Frenkie de Jong ya no volvió a sentarse más en el banquillo en un partido de liga. Marcel Keizer diseñó un rol específico para el centrocampista que movía los hilos en el filial y al que conocía mejor que nadie. En un equipo que llevaba la iniciativa en prácticamente todos los partidos, Frenkie de Jong ejercía de facto como mediocentro en una especie de 3-2-2-3. El Ajax cerraba con tres defensas, Frenkie de Jong jugaba a la misma altura que Schöne, Van de Beek y Ziyech se movían como mediapuntas, Justin Kluivert y Neres esperaban muy abiertos en campo contrario y Dolberg o Huntelaar actuaban en punta. De esta forma el Ajax construía largas cadenas de pases, acumulaba centrocampistas en la medular y podía someter a sus adversarios con planteamientos ultraofensivos que les encerraban atrás. Una vez instalados en campo contrario, la pérdida se producía muy arriba y la primera presión solía ser efectiva para compensar los riesgos asumidos al exponer tanto al equipo. Si el adversario se hacía con el esférico, entonces Frenkie de Jong pasaba a jugar de central en un 4-3-3 junto a De Ligt. Al ser poco rato a lo largo de cada partido, al Ajax le solía compensar.

En esa demarcación específica, inventada únicamente para encajar a De Jong en el ecosistema ya construido el Ajax, Frenkie de Jong gozaba de mucha libertad para moverse a su antojo cuando los ajacied atacaban. Frenkie de Jong partía como central, así que recogía la pelota en campo propio y la trasladaba al campo contrario. Su capacidad para conducir lucía con particular rutilancia en un entorno que potenciaba una de sus mejores virtudes. Si el rival presionaba, Frenkie se podía zafar de él con mucha facilidad recibiendo tan atrás, de cara. Y conducía hasta atraer algún rival y luego pasar el esférico a un compañero que se encontraba libre. Con tiempo y espacio para recibir, también exhibió una notable precisión en el desplazamiento en largo, recurso que usa con menor frecuencia actualmente. Así pues, Frenkie de Jong era el jugador que daba el primer pase y luego, cuando el Ajax se asentaba en campo contrario, se incorporaba al ataque con Lasse Schöne guardándole la espalda. Ese sistema se mantuvo hasta final de curso pese a la destitución de Marcel Keizer y la llegada de Erik Ten Hag en enero de 2018. Central en fase defensiva, mediocentro en la construcción e interior con capacidad para filtrar pases en campo rival en etapas más avanzadas de los ataques de su equipo. Un jugador tan polifuncional como indefinible.

Lasse Schone of Ajax Amsterdam reacts during the UEFA Champions League match at Olympic Stadium, Athens Picture by Yannis Halas/Focus Images Ltd +353 8725 82019 27/11/2018
Lasse Schone suele equilibrar todo lo que hace Frenkie de Jong sobre el terreno de juego. Foto: Focus Images Ltd.

La etapa de Frenkie de Jong como central ya es parte del pasado, por mucho que haya actuado en esa demarcación en alguna cita puntual esta temporada cuando se han producido lesiones o sanciones en esa parcela del equipo. Se trata de una rareza únicamente posible en el contexto de la competición doméstica, donde el Ajax lleva la iniciativa en todos los encuentros y en los que no tantos rivales pueden disputarle el dominio de los partidos. Sin embargo, su paso por la retaguardia explica la fulgurante progresión de Frenkie de Jong en aspectos de su fútbol que no sentía como propios cuando asomó la cabeza en el primer equipo del Ajax. Las defensas de la Eredivisie no son fiables, pero la mayoría de contendientes sí suelen contar con un par de futbolistas de talento en la parcela ofensiva. Los ataques son potentes, los extremos son rápidos y su equipo no siempre es sólido en defensa. Así que Frenkie de Jong aprendió a marchas forzadas a sobrevivir en una demarcación exigente, que le exponía permanentemente y obligaba a mantener la concentración durante los noventa minutos para evitar ocasiones de gol en contra. El paso de Frenkie de Jong por la defensa ha mejorado su lectura del juego sin balón, su capacidad para anticiparse a posibles pases, su determinación a la hora de atacar balones divididos. Pese a jugar expuesto, mide bien sus entradas y solo vio dos tarjetas amarillas en la Eredivisie 2017-18: ambas en diciembre, en dos de sus primeros cuatro partidos como titular en ese rol de falso central. Esta temporada solo ha visto una cartulina entre Eredivisie, KNVB Beker y Champions, y llegó en un partido de competición europea que jugó como central ante el AEK de Atenas. Ha ganado oficio y ha aprendido a buscarse la vida en situaciones extremas, encarado a campo abierto por futbolistas más rápidos y más fuertes que él. Es más consistente, aunque sigue sin ser su posición ideal. Le cuesta imponerse en el juego aéreo, no es particularmente veloz si se tiene que medir en carrera a un atacante poderoso en el sprint y sufre especialmente en las disputas. Cuando le ha tocado actuar en esta demarcación esta temporada en partidos exigentes, ante AEK y en estadio del PSV sin De Ligt a su lado, lo ha pasado fatal.

Otro de los vicios adquiridos por Frenkie de Jong como central es que se ha acostumbrado a ver el fútbol siempre de cara. Se ha convertido en el primer receptor de la circulación del Ajax y ha gozado de libertad para ver todo el panorama de ataque. Cuando recibe la pelota rara vez lo hace de espaldas, sino que incluso esta temporada, jugando en el centro del campo, Ten Hag ha diseñado un sistema que le permite acostarse un poco al sector izquierdo para recibir entre Blind y Tagliafico y empezar a construir desde ese sector. Frenkie de Jong es el eje sobre el que se mueve toda la circulación del Ajax, se ofrece en todas las jugadas y se siente protagonista para distribuir la pelota a su antojo. Pero casi siempre en una disposición que le permite recibir de cara, con la visión de todos sus compañeros y la posibilidad de proteger la pelota ante el acoso rival y salirse de él en conducción.

AFC Ajax - Football tactics and formations
Frenkie de Jong suele recibir en el sector izquierdo para iniciar la jugada.

Un comportamiento parecido se repite con la selección oranje. Por culpa de una lesión que se produjo a finales de febrero, De Jong se perdió la recta final del pasado curso y no pudo acudir con el combinado nacional ni en el parón de marzo ni en el de junio previo al Mundial. Su temporada terminó en febrero y eso pospuso su estreno bajo las órdenes de Ronald Koeman, que no se produjo hasta septiembre. Con la camiseta naranja los patrones son los mismos: De Jong parte desde el sector izquierdo del centro del campo, normalmente un doble pivote, y baja a recibir cerca de los centrales para llevar la pelota hacia el campo rival. Y ha estado a la altura de la exigencia de un grupo de Nations League muy duro, con Francia y Alemania, del mismo modo que se ha adaptado al salto competitivo de la Champions, torneo en el que el Ajax ha alcanzado los octavos de final por primera vez en trece años.

A raíz de su adaptación a las necesidades de sus equipos en los dos últimos años, el abanico de virtudes de Frenkie de Jong es muy amplio. Es un futbolista al que le gusta participar permanentemente en el juego, que baja a recibir y tiene criterio con la pelota. Es preciso en el pase corto, bastante bueno también en el cambio de orientación cuando recurre a este recurso, y atesora en su regate una de sus armas más preciadas. Le gusta conducir la pelota y su cambio de ritmo es poderoso, acelera en tres o cuatro pasos para dejar al rival atrás y zafarse de la presión, un don que le permite superar líneas contrarias tanto a través del pase como a través del eslalon. Si le cargan, sabe usar el cuerpo para proteger el balón. Aunque esto también implica, a menudo, una asunción de riesgos: a Frenkie de Jong le gusta retener la pelota, conducir para atraer y dividir la atención y dejar a un compañero libre. Lo hace bien, pero en ocasiones también lo hace en zonas comprometidas. Tanto en la Eredivisie como en la Champions. Tanto con el Ajax como con la selección. Y pierde muy pocos balones para el tipo de fútbol que practica.

Frenkie de Jong of Ajax Amsterdam after the Dutch Eredivisie match at Stadion De Koel, Venlo Picture by Joep Joseph Leenen/Focus Images Ltd +316 5261929 27/08/2017 ***NETHERLANDS OUT***
Tardó en asomarse en la élite, pero desde entonces Frenkie de Jong ha quemado etapas a alta velocidad. Foto: Focus Images Ltd.

Aunque, por encima de todo, Frenkie de Jong es un futbolista elegante. Bonito de ver. Que entra por los ojos a la primera y genera una buena predisposición en el espectador. Juega siempre con la cabeza arriba, siempre con la localización de sus compañeros en mente, siempre con la disposición de todas las piezas dispuestas sobre el terreno en su cerebro, otea el horizonte y mira lejos para recabar toda la información posible antes de tomar decisiones. Te sienta delante del televisor por una atracción estética, aunque luego no siempre sea un futbolista productivo a nivel de cifras, que traduzca su fútbol en goles y asistencias. Usa el balón como cebo, como péndulo para atraer la atención del rival e hipnotizarle con el balanceo de su cuerpo pese a asumir riesgos. Porque entiende el fútbol de esa manera, para eliminar rivales en la zona ancha del campo y abastecer a sus compañeros en el último tercio. Para garantizar el dominio del juego, tanto del balón como del territorio. Controlar, dar continuidad al juego, asentarse en campo contrario y recuperarlo cuanto antes. Una y otra vez. No dispara desde lejos, ni suele ser el futbolista que filtre el toque decisivo en la frontal del área, aunque calidad técnica y visión de juego no le falta para progresar en esta última faceta. Su explosión ha sido tardía dentro del estándar neerlandés, pero potente, y en 2019 le tocará demostrar que puede seguir quemando etapas a la velocidad con la que lo ha hecho hasta ahora: eliminatorias de Champions a partir de febrero, Final Four de la UEFA Nations League en junio y adaptación al Barcelona a partir de julio.

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FICHA DEL JUGADOR
Nombre: Frenkie de Jong
Edad: 21 años
Equipo: Ajax
País de nacimiento: Países Bajos
Posición: Centrocampista

Cada lunes, un perfil (o una historia) de un joven talento en edad sub-23.

– 21 de enero: Ritsu Doan
– 14 de enero: Diego Lainez
– 7 de enero: Bryan-Clovis Ngwabije
– 31 de diciembre: Sardar Azmoun
– 24 de diciembre: Bilal Ould-Chikh
– 17 de diciembre: Domingos Quina
– 10 de diciembre: Josh Sargent
– 3 de diciembre: Juan Marcos Foyth
– 26 de noviembre: Sofiane Diop
– 19 de noviembre: Jadon Sancho
– 12 de noviembre: Richarlison
– 5 de noviembre: Daniel Arzani
– 29 de octubre: Serginho
– 22 de octubre: Florent Muslija
– 15 de octubre: Zeki Çelik
– 8 de octubre: Krzysztof Piatek
– 1 de octubre: Ondrej Duda
– 24 de septiembre: Declan Rice
– 17 de septiembre: Angeliño
– 10 de septiembre: Giorgi Chakvetadze
– 3 de septiembre: Myron Boadu
– 27 de agosto: Rúben Dias

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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7 comments

A riesgo de equivocarme, lo que he visto de De Jong (que tampoco es mucho la verdad) no me dice gran cosa. Buen jugador si, pero de la liga holandesa que tiende a convertir a muchos jugadores en mejores de lo que son en realidad. Siendo de la misma generación me parece muchísimo más interesante Rubén Neves, que con 21 años lleva ya más de 100 partidos compitiendo en la élite y no entiendo cómo City, PSG, Bayern, Juve, Barca, Madrid o Atlético no se matan por él.

Yo creo que puede haber un problema de expectativas en muchos casos, sobre todo a raíz de lo que yo he ido escuchando y leyendo en los últimos meses. Y quien espere un tipo de futbolista distinto al que es puede llevarse el chasco (que no tiene que ser tu caso, pero me sirve par introducir el tema en el debate, que es algo de lo que también hablaba Axel en el Morning del pasado viernes).

Por otro lado, creo que el rendimiento con la selección y en el salto al fútbol europeo ha sido bastante bueno para hacerse una idea de que puede asumir un salto de un calibre superior. Aunque por otra parte sí creo que Neves durará poco tiempo fuera de un equipo Champions.

Supongo que es cosa del escaparate, De Jong ha aprovechado su oportunidad con una Holanda regenerada y el rendimiento del Baby Ajax ha influido. Neves, en cambio, ha estado tapado en su selección por Carvalho y Moutinho, e incluso antes por Danilo Pereira. Cuando acabe esta temporada veremos cómo lo mueve Mendes, sin duda.

Cómo bien dijo Raúl Fuentes: “ahora todos hablan de De Jong sin llegar a ver 2 partidos suyos”. Un artículo así me acerca a conocer las virtudes del último rutilante fichaje del Barcelona y empiezo a comprender por qué ha llenado de tinta los rotativos con su contratación.
Muy bueno, señor Tomás.

Impresionante esta entrada. Has recordado a muchos talentos que tenía ya despistados. Por ejemplo, en su día Andersen tenía una pinta buenísima. Qué ha sido de él?
En cuanto a De Jong, tal y como está el centro del campo del Barcelona no llega para ser titular. Sería un recambio de lujo para Busquets o Rakitic. Si el trío titular es Busquets, Rakitic y Vidal, los 3 recambios serían De Jong, Arthur y Aleña. Me parece bien si queda así.
Por cierto, pensaba antes de la eclosión definitiva de Frenkie que el que iba a tardar menos en dar el salto era Van de Beek.
Por último, con el fichaje de Todibo y la cesión de Murillo, no sé si De Ligt tiene sitio en Barcelona. Aunque el colombiano no se quede y salga Vermaelen, quedarían Umtiti, Piqué, Lenglet y Todibo, más la pareja del B, Chumi y Cuenca.

Lo que me parece diferencial en cuanto a de Jong respecto a otros centrocampistas similares (Arthur, Aouar, Ndombele, Havertz) es que en seguida te transmite la sensación de un potencial absurdamente incontrolable, para bien y para mal me lo puedo imaginar progresando en cualquier dirección y/o nivel.

En cuanto a la práctica, la “jugada de Jong” es bajar entre centrales, conducir hasta mitad de cancha, asociarse y mantenerla en 3/4. O sea pasa de la posición de un pivote al rol de de un box-to-box con la calidad de un playmaker. Es una locura.Y eso ahora mismo no lo puede hacer ni un pivote ni un interior en el 4-3-3 del Barcelona, me parece demasiado “poder” a este nivel. Quizás si Valverde (u otro) vuelve al doble pivote, jugando junto a Rakitic haciendo de Schone es lo que más le puede ayudar a seguir siendo el Frenkie del Ajax. Lo normal si tiene que acoplarse, a priori le veo más como interior durante al menos los próximos 2-3 años. Pero como he dicho su progresión me parece tan potente como impredecible.

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