El camino de Jordan Larsson

Fireworks and flags before the Dutch Eredivisie match at Stadion de Goffert, Nijmegen
Picture by Joep Joseph Leenen/Focus Images Ltd +316 5261929
18/03/2017
***NETHERLANDS OUT***

Aunque Larsson sea un apellido bastante común en Suecia, es fácil detectar que Jordan Larsson se trata de un futbolista cualquiera. Su apellido puede pasar bastante desapercibido a las primeras de cambio, pero tarde o temprano la tez morena de su piel delata al ariete nacido en Rotterdam y de ascendencia caboverdiana. Del mismo modo que ocurre con Justin Kluivert en el Ajax, la carrera de Jordan Larsson siempre ha estado estrechamente ligada a la de su padre, cuya trayectoria empieza a emular, sin prisa pero sin pausa. Se estrenó en el fútbol profesional en el modesto Högaborgs, un equipo de su ciudad natal, Helsingborg, que actualmente milita en el cuarto escalón del fútbol sueco. Delantero precoz como Henrik, su hijo Jordan empezó a marcar goles con 16 años. En esa misma institución coincidió con su padre, asistente del primer equipo durante unos meses.

La precodidad de Jordan empezó a circular por Suecia hasta que fichó por el Helsingborg, en otro paso análogo respecto a su progenitor. Jordan Larsson debutó en primera división con 17 años y poco después se encontró con que su club fichó a un tal Henrik Larsson como técnico del primer equipo. Las cosas no funcionaron como se esperaba. El Helsingborg completó una primera temporada mediocre bajo los órdenes del que fuese el único futbolista al que se le ha retirado el dorsal (17), en la que acabó en la zona media. Jordan Larsson, titular en 24 partidos, anotó tres goles que se antojaron escasos. Sin embargo, peor fue el segundo año de Henrik Larsson como técnico del club de su vida. Jordan Larsson mejoró sus prestaciones, con ocho dianas, pero los goles del delantero nacido en Rotterdam no bastaron para certificar la permanencia del club sureño. Uno de ellos, en el minuto 82 del partido de vuelta del play-off, fue neutralizado por dos tantos en la recta final que acabaron con el descenso del Helsingborg. En 2016, el Helsingborg regresó a la segunda división del fútbol sueco tras 23 años en la élite. Henrik Larsson, artífice con sus goles del último ascenso de la entidad, fue el técnico del descenso de un club que cinco años antes se había proclamado campeón de liga.

La misma tarde en la que el Helsingborg descendió, unos aficionados del conjunto rojillo invadieron el campo e intentaron agredir tanto a Henrik Larsson como a su hijo, sobre los que recayó en gran medida parte del peso de la decepción del siete veces campeón sueco. Padre e hijo abandonaron su ciudad natal. Jordan Larsson viajó hacia la Eredivisie, en el enésimo paralelismo con la carrera de su progenitor, y fichó por el NEC Nijmegen. Con 19 años, Jordan se atrevió a dar el salto al extranjero, en este caso al país donde nació. Sus primeros meses en los Países Bajos fueron nefastos: solo jugó ocho partidos, cuatro de ellos de titular, y no perforó la red rival. Apenas unos meses después de aterrizar en Nijmegen, el NEC descendió a la segunda división. Por segunda vez en apenas medio año, Jordan Larsson descendió con dos clubes distintos. En ambas ocasiones, mediante un play-off.

NEC supporters waving flags before the Dutch Eredivisie match at Stadion de Goffert, Nijmegen Picture by Joep Joseph Leenen/Focus Images Ltd +316 5261929 18/03/2017 ***NETHERLANDS OUT***
En apenas unos meses, Jordan Larsson descendió con el Helsingborg y el NEC Nijmegen. Foto: Focus Images Ltd.

Sin embargo, en esta ocasión Jordan Larsson no volvió a cambiar de equipo. En la segunda división neerlandesa el hijo de Henrik Larsson busca abrirse un hueco en los onces del NEC, claro candidato a regresar a la Eredivisie. Por ahora el conjunto de la ciudad más antigua de los Países Bajos pugna con el Fortuna Sittard en la cabeza de la tabla con una plantilla confeccionada para subir, con cesiones de varios futbolistas de clubes poderosos de Primera y otras piezas más experimentadas. Jordan Larsson alterna la titularidad con la suplencia, pero empieza a exhibir sus mejores virtudes. Ha marcado cuatro goles en los primeros meses de temporada. Sus dianas, además, han permitido abrir la lata al NEC en tres encuentros. Rápido en campo abierto, Jordan Larsson no es un delantero demasiado alto, pero se mueve con inteligencia y remata bien con ambas piernas, pues siempre está preparado para embocar cualquier balón que le caiga en el área. Lo más llamativo lo lleva en la sangre, pues es habitual ver buenos movimientos cortos dentro del área que le permiten zafarse de su marcador y le habilitan en posiciones francas para el remate. También destaca en los disparos desde lejos con la zurda, su pierna favorita, algo que se puede potenciar cuando parte desde la derecha, como ocurre recientemente en el NEC. En los dos últimos partidos con el NEC, Larsson ha sido titular y ha marcado tres goles. Alejado de los focos y de la alargada sombra de su padre, quizás 2018 sea el año en el que Jordan Larsson despegue. Con 20 años, tiene tiempo de sobra para escribir su propio camino.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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