Que 2019 no sea un espejismo

Vangelis Pavlidis of Willem II and Matthijs de Ligt of Ajax Amsterdam during the 2019 KNVB Cup Final at De Kuip, Rotterdam
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05/05/2019

La etiqueta de equipo revelación de 2019 en los Países Bajos no genera ningún tipo de discusión. El año que acabamos de dejar atrás resultó inolvidable para un club modesto como el Willem II, que sorprendió con actuaciones memorables que le valieron disputar la final de la KNVB Beker por primera vez en 14 años. El club de la ciudad de Tilburgo, de más de 200.000 habitantes, posee una historia extensa con algunos picos de éxito que enorgullecen a sus hinchas, aunque en los últimos tiempos se había convertido en algo más cercano a un equipo ascensor entre Primera y Segunda que a un aspirante a dar la sorpresa y pelear por títulos. No hace mucho sufría por certificar la permanencia, pero en 2019 el club tricolor se ha encargado de corroborar que su presencia en la final de Copa no fue una mera anécdota, una sorpresa propiciada por una serie de sorteos favorables o producto de una pizca de fortuna en momentos decisivos. A pesar de perder a un buen puñado de futbolistas decisivos, el Willem II se marchó al parón invernal en la cuarta posición de la Eredivisie, solo un punto por detrás del PSV Eindhoven y por delante de clubes de mayor potencial como Feyenoord, Vitesse o Heerenveen. Puede presumir de haber ganado al Ajax y al PSV en la liga y de haber empatado contra el AZ, actualmente segundo en la tabla.

Ya quedan lejos los éxitos de los que presumen las vitrinas de un club campeón de liga en 1916, 1952 y 1955 y campeón de Copa en 1944 y 1963, pero aun así la institución de Tilburgo ha trabajado en una buena línea para intentar dejar de sufrir por la permanencia. En 1999 sorprendió al terminar la Eredivisie en la segunda posición y estrenarse en la fase de grupos de la Champions League en un par de campañas en las que futbolistas de la talla de Denny Landzaat, Tomas Galasek, Joris Mathijsen, Sami Hyypiä o Mariano Bombarda vistieron los colores de la entidad. Igualar ese precedente también resulta improbable, pero la política deportiva del club pasa por evitar que el Willem II sea un actor recurrente en las peleas por la permanencia y en algún buen momento pueda soñar con el fútbol europeo como ha ocurrido en los últimos meses. Aun así, el actual momento del club incluso supera sus propias expectativas. “No lo esperaba. Cuando empezamos a sacar buenos resultados nos sorprendió un poco, pero a raíz de sumar buenos resultados y de que cada vez jugamos mejor nos lo empezamos a creer y entramos en una dinámica muy positiva que nos ha llevado a terminar entre los cuatro mejores en la primera vuelta”, confesaba el centrocampista Pol Llonch a MarcadorInt.

Willem II - Football tactics and formations
Once del Willem II en la victoria contra el Ajax a mediados de diciembre.

El Willem II parece haber dado con la tecla en su planificación deportiva y los resultados empiezan a aflorar. En las últimas temporadas el club tricolor se ha especializado en fichar a futbolistas jóvenes que han crecido en canteras relevantes en países de primer nivel pero que, por un motivo u otro, no han gozado de oportunidades para desarrollar el potencial que se les intuía. Procura echar las redes sobre futbolistas con virtudes que pueden sobresalir en un campeonato como el neerlandés, normalmente jóvenes talentos de ataque, y cuando fija un objetivo juega la carta de un entorno amable y estable que puede servirles de trampolín. En los últimos años el Willem II está vendiendo a futbolistas muy jóvenes que han demostrado que son buenos y eso hace que otros futbolistas con las mismas características, con mucho talento pero que son aún jóvenes, vean el club como una oportunidad para mostrarse en el fútbol europeo”, reflexionaba Pol Llonch.

Renato Tapia of Willem II and Donny van de Beek of Ajax Amsterdam during the 2019 KNVB Cup Final at De Kuip, Rotterdam Picture by Sjoerd Tullenaar/Focus Images Ltd +31655744888 05/05/2019
Renato Tapia pugna por un balón con Donny van de Beek ante la mirada de Pol Llonch en la final de la KNVB Beker de 2019. Foto: Focus Images Ltd.

El futbolista barcelonés aterrizó en el Willem II el verano de 2018 en un fichaje que se gestó durante meses y que ejemplifica la forma como trabaja la institución tricolor. “El club contactó con mis representantes muy pronto, en febrero. El club tiene un scouting que trabaja en los países del este de Europa, como Polonia. El scout contactó con el jefe de scouting del club, que dio el OK. Luego lo dieron el director deportivo y el entrenador. Tan pronto como pudieron me vinieron a ver en Polonia y se reunieron conmigo para explicarme el proyecto que tenían en mente, tanto a nivel de club como para mí, rememora el exfutbolista del Wisla de Cracovia. Un proceso parecido al que vivió Fran Sol cuando militaba en el filial del Villarreal en 2016.Estaba en Villarreal y estábamos jugando los play-offs contra el Logroñés para subir a Segunda División. Cuando terminó el partido, me estaba esperando el director deportivo. Me intentó convencer de que era la mejor opción, donde me podía desarrollar mejor. Él veía que el fútbol holandés sería muy bueno para mí. Pasaron unos días, hubo otras ofertas de otros clubes, pero esa acción de venir a verme personalmente y a convencerme me hizo decidir por el Willem II”, relata el actual delantero del Dynamo Kyiv a MarcadorInt. Es una conclusión similar a la que llega Pol Llonch, al que la insistencia de la institución neerlandesa terminó de convencer a la hora de tomar una decisión: “Salí de esta reunión teniendo claro que era una gran oportunidad para mí. Todo lo que me dijeron entonces se está cumpliendo. Me contaron la filosofía del club, que era un club muy familiar, cómo se vivía en la ciudad, la idea de fútbol que tenían o su forma de trabajar. Coincidía con mi manera de pensar y creía que su manera de ver el fútbol me podía beneficiar por la forma como juego”.

Fran Sol ha personalizado como pocos el retrato robot del futbolista de ataque que el Willem II busca en los últimos tiempos en el mercado: jugadores de calidad técnica que el club entiende que se encuentran en equipos de menor potencial del que atesoran. Por este motivo recientemente han aterrizado un buen puñado de ex internacionales en categorías inferiores que no han acabado de dar el salto a la élite pero que, con un punto extra de confianza y un buen trabajo por parte del staff pueden ofrecer el nivel que insinuaban en sus primeros años de carrera. La plantilla actual del Willem II ofrece unos cuantos ejemplos muy representativos por la variedad en cuanto a nacionalidades.

Fans of Willem II during the 2019 KNVB Cup Final at De Kuip, Rotterdam Picture by Sjoerd Tullenaar/Focus Images Ltd +31655744888 05/05/2019
La afición del Willem II ha vivido un año 2019 inolvidable. Foto: Focus Images Ltd.

El cuarteto ofensivo titular en las victorias ante PSV y Ajax cumple con todos los requisitos mencionados. El delantero centro, el griego Vangelis Pavlidis, no gozaba de minutos en el Bochum, en la 2. Bundesliga. Se marchó cedido al filial del Borussia Dortmund, en la cuarta división, y ahí lo pescó el Willem II, que seguramente le habría observado cuando jugaba en las categorías inferiores de Grecia. Mats Köhlert atesoró una buena trayectoria como internacional sub-17 con Alemania, pero apenas gozó de tres ratos con el Hamburgo en Segunda. Che Nunnely era un extremo prometedor en la cantera del Ajax, internacional en inferiores pero sin sitio en el primer equipo, y ahora pertenece al Willem II, donde comparte línea de tres cuartos con Mike Tresor Ndayishimiye, canterano del Anderlecht que también representó a Bélgica en las inferiores desde muy joven. No asomó la cabeza en el primer equipo del club de Bruselas y se buscó la vida en la segunda división neerlandesa, en el NEC, donde el curso pasado no fue titular indiscutible pero jugó lo suficiente como para llamar la atención del Willem II. En la categoría de plata de los Países Bajos el Willem II también pescó al mediocentro Sadikki. Vrousai, cedido por el Olympiacos, o el guardameta Timon Wellenreuther, criado en el Schalke y conocido en España por su cesión al Mallorca, también han terminado en el Willem II tras recorrer caminos parecidos.

Mats Köhlert.
Mats Köhlert insinuó su potencial cuando era internacional sub-17 de Alemania. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).

El curso en el que el Willem II disputó la final de la KNVB Beker, la variedad de nacionalidades era aún superior. Wellenreuther, Pavlidis y Vrousai ya formaban parte del elenco tricolor, en el que destacó especialmente el inglés Dan Crowley, un mediapunta formado en el Arsenal de tanta calidad técnica como irregularidad sobre el césped durante demasiados años. Su rendimiento en el Willem II le permitió fichar por el Birmingham el pasado verano, en una operación que funcionó mejor que la de Donis Avdijaj, internacional con Kosovo que se granjeó una fama tanto de futbolista desequilibrante como conflictivo en la cantera del Schalke: ni acabó el curso en el Willem II. Las cesiones del sueco Alexander Isak, del peruano Renato Tapia y del lateral ecuatoriano Diego Palacios también funcionaron. Operaciones a bajo coste y de notable rendimiento sobre el verde que también revalorizaron a los futbolistas en cuestión. “No solo ocurre en la Eredivisie. Todo el mundo está cada vez más internacionalizado. En España ya no solo juegan españoles o de las cercanías, o en Holanda futbolistas de Suecia y cercanías. Está todo mucho más repartido. Cuando yo llegué hace tres años y medio no había mucha gente de fuera de Holanda y los países escandinavos, pero ahora sí parece que hay más. Es un club familiar y te ayuda como paso intermedio para poder formarte como jugador profesional. Es una muy buena gestión tanto de los entrenadores como directivos y afición, que nunca pone malas caras a los fallos. Es un cómputo global de circunstancia que ayuda a que un jugador que ha estado en un nivel un poco más bajo pueda progresar”, valoraba Fran Sol cuando se le preguntaba sobre el poder de atracción de la Eredivisie para catapultar las carreras de jugadores de nacionalidades tan variadas.

Mantener en 2020 las prestaciones de 2019

La línea de trabajo del Willem II a la hora de identificar una serie de perfiles en el mercado ha ido acompañado de un buen trabajo en el banquillo para exprimir al máximo las posibilidades de la plantilla. El Willem II es un equipo con poderío en ataque, capacitado para hacer daño a cualquiera, y que ha construido una estructura bastante reconocible. Hasta nueve futbolistas han sido titulares en al menos 17 de los primeros 18 partidos de liga, un dato que ilustra la continuidad de un bloque formado por piezas más veteranas en la retaguardia y jóvenes con desparpajo en ataque. “Nuestro punto fuerte es que somos un equipo de verdad. El compañerismo y la capacidad de sacrificio y ayudar a los demás es nuestra principal virtud. El ambiente dentro del vestuario es muy bueno y cuando juegas con gente con la que te llevas bien, que incluso son tus amigos, es más fácil”, analizaba Pol Llonch para MarcadorInt. En defensa y en el centro del campo tenemos a gente algo más veterana, con experiencia. Y los cuatro o cinco jugadores más adelantados, que son los que marcan la diferencia, son futbolistas muy jóvenes que tienen mucha calidad, proseguía el centrocampista catalán, fijo en los planes del entrenador Adrie Koster.

Peters y Holmen forman la pareja en el eje de la zaga y Heerkens ocupa uno de los dos laterales, mientras que normalmente Nieuwkoop (derecha) o Nelom (izquierda) ocupan la banda opuesta en función de las circunstancias. Por delante, Llonch y Sadikki aportan consistencia al mismo tiempo que energía en la medular cuando el Willem II procura desplegarse y adelantar las líneas en la presión. Sin embargo, el techo del Willem II lo condiciona el cuarteto ofensivo. “Además del talento, son trabajadores y escuchan a los que llevan más años jugando en la élite. Les hacen caso y aprenden de ellos”, radiografiaba Llonch. En las bandas suelen actuar Nunnely y Köhlert a pierna natural. El canterano del Ajax, diestro, es un futbolista eminentemente potente con espacios por delante. Posee una zancada devastadora tanto en los primeros metros de carrera como a la hora de recorrer distancias más largas y también es capaz de ver portería. El Willem II atisbó su potencial y lo ha ido puliendo, por lo que si mantiene su progresión posiblemente podrá dar el salto a un club de ambiciones superiores. Con 20 años, Nunnely aún debe pulir su toma de decisiones y su técnica. En el otro flanco, Köhlert atesora un guante en su pierna izquierda. Sirve centros quirúrgicos, producto de su precisión en el golpeo, y su potente tren inferior le permite zafarse de los defensas en distancias cortas. Cuando frena y acelera desborda gracias a ese primer cambio de ritmo. A los 21 años, ha encontrado su sitio en la Eredivisie: Köhlert cerró 2019 con cuatro goles y tres asistencias en 18 partidos de liga.

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Che Nunnely es uno de los futbolistas más desequilibrantes del Willem II. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).

Entre líneas Mike Tresor Ndayishimiye (20 años) ejerce de dinamizador del juego. El canterano del Anderlecht es uno de los futbolistas más vistosos de la plantilla. Menudo y escurridizo, es un mediapunta imprevisible. Se mueve bien para recibir entre líneas y una vez le llega la pelota se gira con rapidez. Hacia cualquiera de los dos perfiles, en un santiamén. Regatea en corto y tiene calidad para entregar el pase definitivo si los extremos le ofrecen un buen movimiento de ruptura al espacio. En algún encuentro se ha mostrado poco acertado en la definición en situaciones de uno contra uno, quizás con demasiado tiempo para pensar, pero ha marcado tres goles en la Eredivisie, otros cuatro en la Copa y el curso pasado anotó seis dianas en los ratos que jugó en Segunda con el NEC, donde no era indiscutible. Ndayishimiye se complementa a la perfección con el corpulento Pavlidis, que destaca por su juego de espaldas. Baja bien la pelota para habilitar a sus compañeros de cara y además anda atinado de cara a puerta: sus 9 goles en 17 partidos le postulan como un ariete a tener en cuenta para la selección griega a sus 21 años. La velocidad de los extremos, el trabajo sigiloso de Pavlidis y el desborde de Ndayishimiye fueron vitales para que el Willem II no solo jugara a defenderse ante Ajax, PSV y AZ Alkmaar, sino que también se sintiera capaz de hacerle daño a los grandes candidatos al título. “Influye la dinámica positiva que llevamos. Contra estos equipos hemos salido a disfrutar. Sabemos que no tenemos nada que perder, que lo normal es que nos ganen. Son partidos siempre un poco especiales y eso nos ha llevado a ganarlos”, valoraba Llonch respecto a los buenos resultados ante los clubes punteros de la liga.

Pavlidis recaló en el Willem II después de pasar por la cantera del Bochum y del Borussia Dortmund.
Pavlidis recaló en el Willem II después de pasar por la cantera del Bochum y del Borussia Dortmund. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).

El reto del Willem II es mantener la inercia positiva en la segunda mitad de curso tras las altas expectativas despertadas en el arranque de campeonato. El primer objetivo de la permanencia ya parece asegurado, así que la ambición de los futbolistas ya apunta a cotas mayores. “Nuestro primer objetivo siempre ha sido la salvación. Cuando ya la obtienes, puedes mirar más arriba. Empezamos a ver como una realidad poder luchar por entrar en Europa”, admitía Pol Llonch a MarcadorInt. “En la pretemporada las sensaciones no acababan de ser del todo buenas, porque se marcharon algunos jugadores importantes del año pasado. Han llegado jugadores nuevos que prácticamente no habían jugado partidos en Primera División, lo que era un poco una incógnita, pero han respondido a un gran nivel desde el primer partido”, ampliaba el barcelonés. Ese crecimiento también lo percibe Fran Sol, que hace justo un año se embarcó en una nueva aventura en el fútbol ucraniano. “Al principio el objetivo era mantenerse en la categoría y el primer año nos costó hasta los últimos partidos, cuando certificamos la salvación. En el segundo año lo hicimos mejor, fichamos a mejores jugadores. En el tercero llega el nuevo entrenador Adrie Koster y se trae a un exentrenador del Ajax, Gery Wink, y a un preparador físico de renombre, Chima Onyeike. Con ese grupo se ve que se pueden hacer cosas bonitas”, declaraba a MI el actual delantero del Dynamo Kyiv.

“Me sorprende, pero por otra parte me alegra. Yo he sido partícipe de eso y guardo un recuerdo increíble. Les deseo lo mejor y ojalá ganaran la liga. Pero te engañaría si te dijera que están al nivel del PSV, Ajax o Feyenoord. No están a ese nivel, pero gracias a un buen manejo del club y a una buena gestión de los jugadores y de los fichajes están consiguiendo llegar a sitios que a lo mejor otros clubes con mucho más presupuesto y más nombre no están pudiendo llegar”, concluía Fran Sol sobre el momento actual de su exequipo. Últimamente el Willem II ha dado en el clavo a la hora de fichar, ha potenciado sobre el césped el talento firmado desde la secretaría técnica, ha atinado a la hora de reemplazar a los futbolistas que han acabado dando el salto a clubes de mayor entidad y ha dado pasos hacia delante para competir por objetivos más ambiciosos. Las bases del modelo están asentadas y los resultados refuerzan al club de Tilburgo en su paulatino crecimiento. Aunque la mejor noticia para 2020 sería que 2019 no se quedara en un mero espejismo.

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Daley Blind scores 0-1 of Ajax Amsterdam during the 2019 KNVB Cup Final at De Kuip, Rotterdam Picture by Sjoerd Tullenaar/Focus Images Ltd +31655744888 05/05/2019
El Willem II regresó a una final de Copa tras 14 años de ausencia. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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4 comments

Muy buen articulo Tomás, se podía hacer uno también sobre el Utrecht, que lleva varios años jugando a un nivel muy alto en Eredivisie y metiéndose en el Top 6,y llegando a finales de Copa (Por ejemplo la de 2016, que pierde 2-1 con el Feyenoord) aunque le falta fortuna en fases previas de Europa League, cayendo en segunda ronda este año contra el Zrinjski Mostar bosnio y que tiene a un talento español en plantilla como es Adri Dalmau, además de otros grandes jugadores como Zoet, Paes y Hoogma que son habituales en la sub 21 neerlandesa, Adam Maher que prometía muchisimo hace no tantos años y quizas se ha estancado un poco, Emanuelson que ha coleccionado titulos alla por donde ha ido, Ramselaar que sus grandes temporadas con el club, del que es canterano, le han valido su fichaje por el PSV, Cerny que estaba un poco eclipsado en el Ajax y Bahebeck, campeón del mundo sub 20 en 2013 anotando 2 goles, torneo en el cual se encumbró Sanogo, actualmente en el Toulouse, y del que fue maximo goleador el Ghanés Assifuah, que milita en el Le Havre

Muchas gracias. Yo creo que el caso del Utrecht es un poco distinto, porque ya estamos hablando de la cuarta ciudad del país y más títulos a sus espaldas en un pasado no tan lejano (sobre todo Copas a los inicios del 2000). Tiene más presupuesto y más potencial para estar en ese peldaño del 4º al 7º que normalmente se reparten AZ, Utrecht, Vitesse, Heerenveen y Groningen, que suelen ser los más habituales. Lo que sí están logrando es atrear a muchos futbolistas que salen rebotados tras no haber funcionado en clubes de nivel superior. Normalmente no son chicos que ya no se han asentado, sino otros que han tenido una temporada o dos potentes y no han mantenido el nivel. Bazoer, Ramselaar, Maher, Bahebeck… jugadores que se la han pegado y que han tenido que dar un paso atrás a una edad ya más madura en varios casos, pero que valen de sobra para ese club.

Pues si, tienes razón jajaja esta claro que el caso del Willem II es significativo y demuestra que esta haciendo las cosas genial, esperemos que acabe el año igual de bien y logre luchar por entrar en Europa, en el Utrecht tengo ganas de ver como se adapta Dalmau después de la lesión, ya que jugo en el equipo de mi ciudad (Racing de Ferrol) y me parece que tiene potencial para llegar lejos, ya de aquella me parecía que la Segunda B se le quedaba muy corta, gracias por responder.

Recuerdo el enfrentamiento entre Málaga CF y Willem II en la Copa Intertoto en agosto de 2002, que se resolvió a favor de los malaguistas. En aquel conjunto neerlandés figuraban futbolistas como Bombarda o Landzaat, si no recuerdo mal.
Gran artículo.

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