Liberato Cacace pide un salto a gritos

Alan Judge of Republic of Ireland and Liberato Cacace of New Zealand during the International Friendly match at the Aviva Stadium, Dublin
Picture by Yannis Halas/Focus Images Ltd +353 8725 82019
14/11/2019

La A-League australiana es uno de los únicos rincones del planeta en los que el balón sigue rodando, al menos de momento, en partidos oficiales. El coronavirus ya ha penetrado en el país aussie y ha forzado a la competición a celebrar sus primeros partidos a puerta cerrada, el paso previo que ya han dado otros torneos que han acabado bajando la persiana provisionalmente. En su intento por posponer el apagón futbolístico a escasas semanas para que arranquen los play-offs, Australia ha tenido que hacer frente a una de las principales dificultades para mantener viva su competición: gestionar la presencia de un equipo de otro país, Wellington Phoenix, que juega sus encuentros de local en Nueva Zelanda. El conjunto neozelandés, que todavía tenía dos choques pendientes delante de su afición, se ha visto obligado a desplazarse a Sydney para completar las últimas seis jornadas de liga regular. Como todo aquel que aterrice en Australia hasta nuevo aviso, la plantilla neozelandesa atraviesa ahora un período de 14 días de aislamiento para cerciorarse de que ningún integrante viaja a territorio aussie como portador del virus y evitar casos de contagio. Wellington Phoenix solo puso una condición sobre la mesa: pasarán 14 días aislados, pero Australia debía garantizar unas instalaciones en las que pudieran vivir y entrenar sin entrar en contacto con el exterior.

Wellington Phoenix ha visto alterada su normalidad, del mismo modo que la A-League ha modificado el orden de los partidos de las últimas fechas de la campaña para minimizar los viajes, amoldarse a la nueva situación del equipo aurinegro (y de Melbourne Victory, que también debe pasar 14 días en cuarentena tras jugar en Nueva Zelanda) y buscar la mejor manera de comprimir los últimos partidos para que la liga se juegue con la máxima celeridad posible. Si dentro de dos semanas el balón sigue rodando en la A-League, los hinchas de la competición podrán disfrutar del fútbol de Liberato Cacace, uno de los jóvenes valores más prometedores del certamen.

Estadio W.
Wellington no disfrutará de los partidos de A-League de los Phoenix esta temporada en la liga regular. Foto: MarcadorInt.

Aunque se estrenó con el primer equipo de Wellington Phoenix con 17 años y ya había adquirido cierta experiencia en los meses anteriores con el filial aurinegro en la primera división del fútbol de Nueva Zelanda, Liberato Cacace no se destapó como una figura a seguir hasta la temporada pasada. Fue un fijo en los planes de Mark Ruddan en un sorprendente Wellington Phoenix, equipo revelación del curso al terminar la liga regular en la sexta posición de acceso al play-off por el título. Este adolescente veía su fútbol potenciado por un sistema que encajaba como un guante con sus mejores virtudes: ejercía de carrilero izquierdo, resguardado por una línea de tres centrales, y gozaba de muchísima libertad para incorporarse en ataque. Mark Ruddan le pedía que recorriera todo el flanco, ganara la línea de fondo y centrara al corazón del área, posiblemente su mayor fortaleza a nivel ofensivo.

Liberato Cacace terminó su notable temporada con una actuación bastante destacada en el Mundial sub-20 celebrado el pasado verano en Polonia. Por primera vez, la selección kiwi ganó dos partidos en la fase de grupos de un Mundial de cualquier categoría e incluso acarició los cuartos de final, pero acabó cayendo en la tanda de penaltis contra Colombia. El combinado oceánico dejó una grata impresión a nivel colectivo, pero Cacace fue uno de las individualidades más rutilantes junto al portero Michael Woud, el central George Stanger o el mediapunta Sarpreet Singh, compañero de equipo de Cacace en Wellington Phoenix y que acabó fichando por el Bayern en verano. Tras una temporada curtido en un fútbol exigente a nivel físico y el rodaje de quien juega en una dinámica puramente profesional, Cacace destacó entre los chicos de su edad en un sistema que le arropaba menos a nivel defensivo, como lateral zurdo en una línea de cuatro. Aunque lo hizo, sobre todo, por sus aportaciones en ataque gracias a su capacidad para irrumpir desde atrás por potencia y centrar con criterio. No envía el balón sin mirar al área, sino que localiza a los compañeros antes de pasarles el balón.

Sarpreet Singh of New Zealand during the International Friendly match at the Aviva Stadium, Dublin Picture by Yannis Halas/Focus Images Ltd +353 8725 82019 14/11/2019
Sarpreet Singh fichó por el Bayern después del Mundial sub-20. FotO: Focus Images Ltd.

Este curso, Cacace ha elevado incluso un grado más sus prestaciones en el día a día de la A-League. A pocos meses de cumplir los 20 años, ha dado un salto importante a nivel físico, faceta en la que se le percibe más robusto. Está mejor preparado para chocar y cuerpear ante los extremos rivales para proteger la posición y le ha tocado asumir una mayor responsabilidad en la faceta defensiva, pues ahora Wellington Phoenix plantea un 4-4-2 inamovible para los planes del nuevo técnico Ufuk Talay. Cacace sigue siendo un motor ofensivo en el cuadro aurinegro, pues recorre la banda repitiendo esfuerzos, y también ha sacado a relucir su golpeo en el disparo desde la media distancia, una virtud interesante que también asoma en su abanico de posibilidades. Además, el lateral zurdo posee un portentoso cambio de ritmo que le permite superar a su par cuando le encara si arranca en parado. Al recorrer tantos metros, en ocasiones le ganan la espalda, pero Cacace ha demostrado que es lo suficientemente veloz como para recuperar la posición de forma rápida en la transición defensiva. A falta de un mayor rigor en la colocación, llega su físico para corregir.

La regularidad adquirida a lo largo de esta temporada y el buen recuerdo del Mundial sub-20 convierten a Cacace en un objetivo interesante en el mercado a corto plazo. Procede de un mercado que no resulta particularmente caro, su contrato con Wellington Phoenix caduca en junio de 2021 y pronto llegará el momento de dar el salto a un campeonato más competitivo para evitar que su progresión quede estancada. Liberato Cacace, como se puede intuir por la onomástica, es hijo de una pareja italiana afincada en Nueva Zelanda y de hecho su padre regenta un restaurante en el suburbio de Petone, muy cerca de la ciudad de Wellington. Su ascendencia transalpina incluso puede facilitar su aterrizaje a según qué ligas más allá del evidente salto de nivel y adaptación requerida en el destino donde termine.

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FICHA DEL JUGADOR
Nombre: Liberato Cacace
Edad: 19 años
Equipo: Wellington Phoenix
País de nacimiento: Nueva Zelanda
Posición: Lateral izquierdo

Cada lunes, un perfil (o una historia) de un joven talento en edad sub-23.

LOS PERFILES SUB-23 DE LA TEMPORADA 2018-19

– 16 de marzo: Dmitri Barinov
– 9 de marzo: Christopher Nkunku
– 2 de marzo: Boubacar Kamara
– 24 de febrero: Reece James
– 17 de febrero: Ferran Torres
– 10 de febrero: Alphonso Davies
– 3 de febrero: Francisco Trincao
– 27 de enero: Calvin Stengs
– 20 de enero: Rayan Cherki
– 13 de enero: Alessandro Bastoni
– 6 de enero: Adam Idah
– 30 de diciembre: Max Kilman
– 23 de diciembre: Joshua Zirkzee
– 16 de diciembre: Dejan Kulusevski
– 9 de diciembre: Donny van de Beek
– 2 de diciembre: Stefano Turati
– 25 de noviembre: Achraf Hakimi
– 18 de noviembre: Lázaro Vinícius
– 11 de noviembre: Javi López
– 4 de noviembre: Sontje Hansen
– 28 de octubre: Erling Haaland
– 21 de octubre: Jonathan Ikoné
– 14 de octubre: Çaglar Söyüncü
– 7 de octubre: Aaron Connolly
– 30 de septiembre: Sandro Tonali
– 23 de septiembre: Gabriel Barbosa
– 16 de septiembre: Nikola Milenkovic
– 9 de septiembre: Donyell Malen
– 2 de septiembre: Kevin Denkey
– 26 de agosto: George Stanger
– 19 de agosto: Mason Mount

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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