El amor en los tiempos del cólera

Sala prensa Estadio Aspach Großaspach

Si fútbol y periodismo fueran a La isla de las tentaciones, no durarían ni un día. El periodismo empezaría a hablar del peinado de uno, de las WAGs de otros, de si este jugador se va a ir con otro. Casi todo mal. Y los futbolistas no tardarían mucho en acercarse a cualquier youtuber o exfutbolista que les dé un altavoz sin incomodarlos demasiado. Nunca sabremos si fue antes el huevo o la gallina ni cómo empezó a acabarse el amor entre estos dos mundos, pero sí, como decía José Luis Alvite, que el amor es algo tan resistente que se necesitan dos personas para acabar con él.

¿Qué se ha hecho mal desde el periodismo? Varias cosas, pero se podría resumir en una muy importante: perder el rigor. Se ha entrado en la rueda de generar y generar, de poner por delante la cantidad a la calidad, y si eso siempre es malo, más todavía en la información. Los periodistas muchas veces queremos llegar a la noticia antes que todos, incluso antes que la noticia. A veces hasta el periodista quiere ser la noticia. Y si no, a venderse al Belcebú del rigor: el click. Cuando escribes única y exclusivamente para que la gente entre lo lea, mala señal. Todo se pervierte.

En este escenario, quizás como respuesta o porque tampoco les interesaba mucho de antes, los futbolistas se han encerrado. Creen, y quizás a veces sea así, que no necesitan a los periodistas. La mayoría directamente no hablan fuera del campo, e incluso muchos se animan a decir que no leen la prensa ni escuchan noticias. Los periodistas no existimos para muchos futbolistas. Y en el caso de que quieran decir algo, lo tienen fácil: o lo hacen con sus propias redes sociales, o recurren a interlocutores que no les van a poner contra la pared con las preguntas que no quieren responder. Y eso debería preocuparnos

Por suerte, hay motivos para el optimismo. Medios, secciones o periodistas que honran a la profesión y escriben buenas piezas. No falla, cuando pasa eso es porque ha habido una buena colaboración entre fútbol y periodismo. Nadie puede contar lo que contaría un futbolista, por motivos obvios, pero a la vez nadie puede hilvanar el discurso como un periodista, y esto también debería ser obvio. A veces todavía nos necesitamos, y se vio en el caso Messi. No hubo tanta discusión pero su decisión de salir del Barça como por las formas. Bien, pues las formas son los tempos, la manera de explicar, la forma y el fondo. O sea, periodismo.

Son tiempos de jauría, de hacerse notar, de seguidores, retweets y favoritos. De periodistas estrella y de futbolistas entrevistadores. De ser los primeros en todo, de estar en un bando o en otro, de hablar de lo que vende, de llamar femenino al fútbol, de referentes extraños. Pero ya lo decía García Márquez, que los síntomas del cólera son los mismos que los del amor.

Imagen de portada: Marcadorint

4 comments

Una gran Reflexión, un gusto leerte aunque no sea el domingo. Pero nunca es tarde si el texto es tan bueno. Antes en lo referente al fútbol leía los periódicos de siempre, (*hoy solo leo periódicos de información regional*) desde que os descubrí, solo los leo para reirme un rato y poder enterarme de qué va el tema, debatir en y defender en el currelo.
Muchas gracias por esta gran reflexión.

Una muy necesaria reflexión Sergio. Es de agradecer esta crítica hacia el medio aunque los que se la deberían de aplicar, seguramente, no lo hagan. Menos mal que en este espacio estamos a salvo de eso.
Muchas gracias por el texto y tu labor. Un abrazo!

Deja un comentario

*