Cuando la secta Moon utilizó el fútbol para venderse al mundo

captura-de-pantalla-2020-04-27-a-les-18-31-48

¿Alguien se acuerda del primer gol de Cristiano Ronaldo con la camiseta del Real Madrid? Han pasado más de diez años ya, cuando el portugués llegó como piedra angular de la vuelta de Florentino Pérez al club blanco. Eso sí, todavía con el número 9 a la espalda pues el veterano Raúl González Blanco seguía imponiendo la ley del 7 en la Castellana. CR9 marcó por primera vez el 28 de julio de 2009 en el Santiago Bernabéu, en un partido oficioso ante Liga de Quito. Cristiano transformó un penalti que él mismo había provocado -concedido de manera benévola por el colegiado neerlandés Kevin Blom– para inaugurar el casillero y encarar la victoria final por 4-2. Los pupilos de Manuel Pellegrini lograron así su primer triunfo en la cuarta edición de la Copa de la Paz o la Peace Cup, un torneo que se disputaba cada dos veranos desde 2003, que en 2009 se celebró en España y que, cosas de la vida, fue creado por Sun Myung Moon, Mesías de la Iglesia de la Unificación y dueño de un conglomerado empresarial con ramificaciones en el sector armamentístico, mediático, farmacéutico y, como vemos, también futbolístico. En pleno auge del True Crime, series sobre sectas y tipos perturbados que crían felinos en el jardín de casa, vamos con una historia cargada de ingredientes muy golosos: bodas masivas, anticomunismo feroz, peleas con el Vaticano, corrupción y fútbol, claro.

Jesucristo se apareció ante un chico de 16 años en la provincia de Pyongang del Norte, cuando Corea era todavía una sola bajo el yugo del Imperio Japonés. Según los pretextos del Principio Divino, Cristo encomendó a Moon completar la tarea que él había iniciado, estrechar los lazos entre todas las personas de la tierra estableciendo una especie de parentesco cultural y una unión entre las distintas ramas del Cristianismo en el mundo, de ahí el nombre de Iglesia de la Unificación.

Tras la separación de las dos Coreas, Moon fue encarcelado por el gobierno norcoreano acusado de ser un espía de Corea del Sur. Durante la guerra, el Mesías de la Iglesia de la Unificación pudo escapar y exiliarse. Este pasaje en la vida de Moon no es baladí, ya que sus experiencias con el régimen de Kim Il-sung forjaron un feroz anticomunismo que afectó también a su doctrina religiosa presentándola como una batalla entre Dios (el capitalismo) y el demonio (el comunismo). Además, el marcado acento político de los pretextos de Sun Myung Moon nos ayudará a entender el ascenso y la expansión por todo el mundo del Mesías de la Unificación en las décadas posteriores.

Bodas en el Madison Square Garden

El Olímpico de Seúl, el Madison Square Garden o el Estadio de los Yankees fueron algunos de los escenarios elegidos por los moonies para celebrar una liturgia muy particular. El evento consistía en la congregación de miles de desconocidos para unirse en matrimonio, todos a la vez . Las futuras parejas no se conocían de nada, no hacía falta, de hecho si eran de países y razas distintas mucho mejor porque el objeto de la ceremonia oficiada por el mismo Sun Myung Moon era mezclar cuantas más nacionalidades y procedencias de una sola tacada, mejor.

Este concurrido ritual llamó la atención de los medios y llegó a copar cierto interés de la opinión pública, pero más allá de tan extravagantes matrimonios lo cierto es que el mensaje de la Iglesia de la Unificación fue ganando adeptos por todo el mundo y se abrieron decenas de templos o centros de espiritualidad en Estados Unidos, y Latinoamérica. En paralelo, el señor Moon fue labrándose un imperio a través de su conglomerado empresarial Tongil Group que le proporcionó gran influencia económica y también política. El poder del Mesías de los moonies abarcaba todos los palos, ya fuera mediante New World Communications, corporación a través de la cual manejaba cabeceras como The Washington Times, Insight on the News o Tiempos del Mundo, entre otras. O gracias a su capacidad para actuar como lobby, como cuando apadrinó a Richard Nixon en su paso por la Casa Blanca. De hecho, cuando estalló el escándalo del Watergate un grupo de devotos de la Iglesia de la Unificación estuvo manifestándose durante tres días en frente del Capitolio bajo el lema ‘Perdonad, amad y uníos’.

nixon_moon
Sun Myung Moon junto al entonces presidente de los Estados Unidos, Richard Nixon. Foto: Archivo Histórico fotográfico de los E.E.U.U.

Queda claro que estamos ante un señor pez gordo, uno con mayúsculas. Pero como a todo buen magnate y líder espiritual de rápida ascensión, a Sun Myung Moon también le surgieron unos cuantos embrollos y no tardó en ganarse enemistades significativas. A principios de los 80, el Mesías coreano pasó unos meses en una cárcel norteamericana cumpliendo condena por evasión fiscal y blanqueo de capitales. Años más tarde, míster Moon entró en gran conflicto con la Iglesia Católica Apostólica Romana y con el Papa Juan Pablo II al unir en uno de sus matrimonios big size al cura zambiano Emmanuel Milingo con una acupunturista coreana. El señor Moon era considerado casi como una divinidad por miles y miles de personas, era rico y poderoso, pero también sabía que su movimiento moonie era visto por muchos como una secta y era consciente de los recelos que despertaba su fortuna, así que emprendió una serie de iniciativas en aras de mejorar su imagen. Diversas conferencias sobre la paz mundial, entrevistas con Premios Nobel o la financiación de distintos proyectos culturales fueron algunos de los gestos para dulcificar el legado de Moon y dentro de este pack de blanqueamiento es donde el fútbol toma importancia, porque al igual que muchos otros hicieron antes y después el nuevo Mesías utilizó el deporte rey para venderse.

Sun Myung Moon junto a su esposa Hak Ja Han en una ceremonia de boda masiva. Foto: Iglesia Unificacionista.
Reverendo Moon y esposa
La viuda de Moon ha intentado mantener vivo el legado del Mesías de la iglesia de los moonies. Foto: Iglesia Unificacionista.

Además de todo lo contado, Sun Myung Moon era un entusiasta del fútbol, le encantaba y lo que a mediados de los 70 era un deseo, tras la fundación de la K League 1 en 1983 se convirtió en un movimiento clave; la Iglesia de la Unificación tenía que estar representada por un club de fútbol. No fue fácil convencer a las autoridades, pero finalmente consiguió una licencia en 1986 y en el 89 el Ilhwa Chunma Football Club empezó a competir. Fue llegar y besar el santo, el equipo de Moon se erigió como uno de los clubes de referencia en Corea del Sur y arrasó en sus primeros años de vida. A día de hoy, pese a cambiar de ciudad en un par de ocasiones, el Seognam FC es la entidad con mayor palmarés, con siete ligas, seis copas y dos Champions League asiáticas.

Keirrison, la estrella de Moon

Pero las incursiones futbolísticas de la iglesia moonie no se acaban en Corea, en Brasil se firmaron dos capítulos menos triunfantes aunque bastante más pintorescos. Como hemos dicho, Brasil fue uno de los países en los que arraigó el movimiento de Unificación. En algunas zonas rurales proliferaron granjas regentadas por moonies de retiro espiritual, como en el estado de Mato Grosso do Sul, limítrofe con Paraguay y Bolivia. Cuando Sun Myung Moon tuvo constancia de que en una de sus fazendas unos cuantos trabajadores se habían juntado para jugar partiditos de forma amateur, decidió fichar jugadores y profesionalizar el equipo. Así es como surge el Clube Esportivo Nova Esperança, más conocido como CENE, que ganó 6 campeonatos estatales, participó en la Serie D y también en algunas rondas de la Copa de Brasil. Curiosamente el CENE lucía un caballo alado en su escudo, el mismo que el campeón de la K League. Era Chunma, un animal mitológico símbolo de bravura y fuerza en la cultura coreana. Pero hay más, el Huracán Amarillo se ganó cierta reputación regional por su potente fútbol base y en sus equipos formativos se forjó Keirrison de Souza Carneiro antes de eclosionar en Coritiba, consagrarse en el Palmeiras y pegarse un costalazo en su viaje a Barcelona. El CENE, por cierto, hace un par de años que ya no existe.

KEIRRISON CENE
Un joven Keirrison con la camiseta del Clube Esportivo Nova Esperança. Foto: Web Cene.

Casi al mismo tiempo transcurre la historia del Clube Atlético Sorocaba, en el estado de Sao Paulo. El Gallo era una entidad surgida de un equipo de baloncesto femenino que se pasó al fútbol de la mano de una pequeña fortuna local. En 2000 se oficializó la compra del club por parte del reverendo Moon y a partir de entonces el equipo pasó de categorías regionales a vivir sus años dorados. Lo cuenta el periodista sorocabano Fernando Cesarotti: El equipo consiguió alcanzar la primera división del Campeonato Paulista en 2003. Era algo increíble, por primera vez se enfrentaba a clubes como Corinthians, Santos, Sao Paulo o el Palmeiras. Posteriormente, el Club Atlético Sorocaba consiguió alcanzar la máxima categoría en varias temporadas pero a decir verdad nunca arrastró a una gran masa social dentro de una ciudad de 600.000 habitantes como Sorocaba. Es cierto que se repartían entradas gratuitas y que se fletaban buses, pero siempre se cargó con la sospecha de que era una manera de lavar dinero o una excusa para establecer un gran centro religioso en la ciudad.

captura-de-pantalla-2020-04-27-a-les-18-31-12
Pelé prestó su imagen para la I Edición de la Peace Cup en 2003, aunque posteriormente denunció al grupo de Moon por utilizarle para fines religiosos. Foto: Iglesia Unificacionista.

El Club Atlético Sorocaba jugó varias ediciones de la primera división del Campeonato Paulista, con Fernando Diniz, actual entrenador de Sao Paulo, en el equipo. No obstante, la última vez que alcanzó la élite fue en 2014, un año nefasto para la entidad: En su proceso de expansión, el club decidió construir un hotel de alto standing y una Ciudad Deportiva de última generación. En 2012, cuando Moon murió, se acabó el grifo de dinero, pero las obras ya estaban hechas. La selección de Argelia se concentró en la Ciudad Deportiva del Atlético Sorocaba, pero dos temporadas después el equipo descendió a tercera y cerró las puertas. Ironías del destino, estos campos de entrenamientos son utilizados por otros equipos, entre ellos el Sao Bento, el gran rival ciudadano.

captura-de-pantalla-2020-04-27-a-les-18-47-55
Tras la muerte de Moon, el Club Atlético Sorocaba fue perdiendo fuelle hasta tener que cesar su actividad. Foto: Club Atlético Sorocaba.

Amistoso en Corea del Norte

No obstante, para la historia quedará que el Club Atlético Sorocaba fue el primer equipo brasileño que disputó un partido en tierras norcoreanas. Fue en Pyongyang, en el estadio Kim Il Sung, en noviembre de 2009, ante más de 70.000 aficionados. Para conmemorar la reciente clasificación de Corea del Norte al Mundial 2010 y la apertura de la embajada brasileña en Brasil, Sun Myung Moon movió hilos ante el régimen norcoreano para disputar un amistoso entre el combinado nacional y el Sorocaba brasileño. A alguien le puede sorprender, ¿no habíamos quedado que Moon era un anticomunista furibundo? Sí, pero al igual que muchos otros actores políticos, el encendido discurso del Mesías de la Unificación fue virando con los años a una etapa de deshielo. De hecho, el mismo Moon se llegó a reunir con Mijaíl Gorbachov en los 90. Además, ante todo era un gran partidario de la reunificación de las dos Coreas y acabó haciendo buenas migas con Kim Jong-il, cosas de dictadores y líderes de sectas…

moon-copa
Los ‘Padres Verdaderos’ de la Iglesia de la Unificación fundaron la Hacienda de Nueva Esperanza en Mato Grosso do Sul. Foto: Atlético Sorocaba.
Moon y Gorbachov
De ser un anticomunista acérrimo a contribuir al deshielo, Moon se reunió con Mijaíl Gorbachov. Foto: Iglesia Unificacionista.

Así que el 5 de noviembre se jugó este partido para la historia, Corea del Norte-Club Atlético Sorocaba, ante un estadio a rebosar para la estupefacción de la escuadra brasileña, entre la que se encontraba Luan Paiva, campeón de la Libertadores con Atlético Mineiro. Mucho espectáculo no se debió de ver, el partido acabó 0-0, pero todavía a día de hoy los jugadores de Sorocaba se preguntan si realmente aquellos miles de aficionados sabían quiénes eran en realidad. Sólo un detalle: ellos vestían de amarillo y en el marcador lucía un sospechoso ‘BRA’.

atletico-sorocaba-corea
El primer encuentro entre la selección de Corea del Norte y el Atlético Sorocaba acabó 0-0. Foto: Atlético Sorocaba.
captura-de-pantalla-2020-04-27-a-les-19-35-30
El BRA con el que se refería al equipo visitante levantó suspicacias entre los miembros del Sorocaba. Foto: Walter Cipriani/Atlético Sorocaba.

Nos quedaba pendiente el asunto de la Peace Cup. Siguiendo su estrategia de promoción internacional, el líder de la Iglesia de la Unificación pensó en 2003 que estaría bien crear un torneo veraniego en el que participara su equipo -por aquel entonces ya rebautizado como Seongnam debido a un cambio de sede- junto a otros grandes clubes del mundo. En cierto modo Moon fue un pionero, pues su torneo no distaba mucho de la Internacional Cup y demás trofeos veraniegos entre equipos de élite que se disputan hoy día. Pero la copa empezó con mal pie, porque en un inicio querían bautizarla como SunMoon Peace Cup, a lo que alguien objetó que si se quería dar una pátina de torneo por la paz y la solidaridad al evento, utilizar el nombre del gran líder igual no era la mejor idea. Segunda opción, World Peace King Cup, y esta vez la FIFA avisó de que sólo sus competiciones pueden llevar el título de Mundial y lo de rey está permitido exclusivamente en países con una monarquía. Se quedó en Peace Cup, la primera edición se celebró en 2003, la ganó el PSV con gol de Mark Van Bommel en la final ante el Olympique de Lyon y Pelé fue el embajador del torneo, aunque posteriormente ‘O Rei’ demandó a la organización porque dijo no cobrar lo estipulado y porque se enteró de que se usaba su imagen para fines religiosos. En cualquier caso, aquella fue la primera edición de una cita bianual que en 2009 se celebró en España y que murió en 2012, al igual que su impulsor Sun Myung Moon. De hecho, tras el deceso del gran líder toda actividad futbolística se desvaneció como un castillo de naipes, alguien podría decir que a imagen y semejanza de la Iglesia de la Unificación y es que, pese a los esfuerzos de la viuda Hak Ja Han, el legado de Moon ha caído en decadencia. Para los que se hayan quedado con ganas de más, les recomendamos investigar sobre un clan liderado por uno de los 15 hijos del Mesías que rinde culto a los fusiles semiautomáticos. Imperdible.

Imagen de Portada: Propiedad Peace Cup 2009.

Related posts

3 comments

¡Pero vaya historia! Gracias, Víctor, excelente trabajo. Según leía, más alucinaba. En realidad creo que el aficionado raso no es consciente de la mafia, los blanqueos, intereses, contratos y corrupción que hay en el fútbol de élite. Lo vemos también en los Polish Boyfriend de Toni. Alucinante lo del personajillo Moon este. Ver para creer 😐

La verdad es que es de las historias más bizarras que he leído en la web, pero fantásticamente contada! Estos artículos son siempre super interesantes. Yo no tenía la menor idea de que un equipo brasileño como Atlético Sorocaba hubiese jugado en Pyongyang. De hecho, parece que no sólo lo hizo en 2009 en el Kim Il Sung Stadium, si no que volvieron al año siguiente para jugar en el Yanggakdo Stadium un partido para conmemorar el nuevo presidente, Kim Jong-un. Esa vez si perdieron por 1-0.

Y parece que a los norcoreanos les gustó, porque el Sorocaba volvió a ir en 2011 a jugar contra la selección.

Gran artículo.

Que mezcolanza de fábula por la culpa de estos 2 desviados corderos tratando de imitar a su creador,con esa mente tan distorsionado y lejos de imitar a seguir los pasos de los Psvs

Deja un comentario

*