El ex siempre vuelve

Cristiano Ronaldo of Juventus during the UEFA Champions League match at Juventus Stadium, Turin
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27/11/2018

Siempre que ves a tu ex te mete un gol. En la discoteca o en el parque. Porque está sola o está con alguien. Porque ya es padre o porque tiene mala cara. Griezmann marcándole a la Real Sociedad es un like en Instagram. Orellana marcándole al Celta es un whatsapp. Ei, qué tal? Hace mucho que no hablamos, no quiero molestarte, cómo te va la vida y eso jeje. Algunos ex al menos no lo celebran cuando te marcan. No presumen de que son felices.

Los despechados son los peores. Les dejaron las maletas en la puerta y vuelven con rabia. Creen que han salido ganando por el cambio. Y quieren gritarlo a los cuatro vientos. Atlético de Madrid, Real Madrid. Llorente se la pasa a Suárez. “Toma, jode tú a mi ex”. Marcan y lo celebran. Se morrean con otro en tu cara.

El ex es como el alioli: siempre vuelve. Puede volver para marcarte un gol por la escuadra y pirarse hasta la próxima. Puede volver para que veas lo bien que le va la vida. O puede volver para quedarse. Dicen que es lo que quiere Cristiano. Google le recuerda con fotos lo feliz que era hace cinco años. Quiere desafiar esa ley no escrita que dice que no hay que volver a los lugares donde se ha sido feliz. El Real Madrid y Cristiano separaron sus caminos porque se lo habían dado todo. El siguiente paso era tener un niño para dinamitar la relación. Un embarazo es como el VAR, puede cortar la felicidad o la tristeza. Decidieron separarse. Han probado con otros. Sí, pero no. Y quieren volver.

El fútbol y el amor. Los entrenadores y Cupido. Los exs como los equipos en los que hemos estado. Los goles con otra camiseta como los abrazos a otro cuerpo. Ellos también nos hacen ser lo que somos ahora. Una opción de compra obligatoria es estar prometido. Todo es maravilloso el primer día. Es el club de mi vida, es la mujer de mi vida. Se besa el escudo antes de sentir nada. El primer amor es como el primer cigarro. Se consume sin gastarlo.

Los One Club Men comen aparte. No es solo que estén toda la vida en el mismo equipo, es cómo lo están. Se ríen de los que dicen que el enamoramiento dura unos pocos años. Un One Club Man es ir a por churros un domingo de enero. Un One Club Man es un beso de buenas noches. Un One Club Man es una pareja de ancianos de 80 años que se dan la mano por calle. Se besan. Van a bailes de salón. Los dos quieren morirse antes que la otra persona, no para que viva más, no como un sacrificio. Para no tener que vivir sin ella.

Imagen de portada: Antonio Polia/Focus Images Ltd

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8 comments

Yo soy de esa que defiende que donde fuiste no se ha de volver. Aunque errásemos, ya somos otra persona. Además, hay que quedarse con lo vivido. Por otro lado, ¿quién no anhela a esos one club men en extinción?
Me encanta ese toque socarrón a la par que divertido y crítico que le das a esta reflexión Sergio. Abrazo!

Sergio, te ponen delante de ti un huevo y un poco de harina y eres capaz de hacer un delicioso bizcocho de limón. Sigue representándonos. Un saludo.

Vaya, Pablo, creo que es el mejor halago que me han tirado nunca. Muchas gracias por tus palabras, un abrazo.

Como siempre una gran reflexión. Seguramente con esto y con otros temas nada futbolisticos para mi se llenaran hojas y hojas. Ademas de portadas de periódicos y se seguirán llenando. Mientras comienza el Playoff de ascenso a la segunda RFEF, termina el grupo del CD Guijuelo por cierto con un gran partido de los chicos de de Chuchi Jorques y se juegan los partidos de selecciones nacionales. Como siempre muchas gracias por esta gran reflexión. En cuanto a un hombre de Club es muy bonito porque para mi es como estar toda tu vida en una empresa lo cual me parece muy grande.

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