El fútbol los cría y las élites se juntan

La creación de la UEFA Europa Conference League ha tenido lugar durante el mandato de Aleksander Čeferin. Foto: MarcadorInt/T.Martínez

En clase, los mejores iban con los mejores. Los que eran buenos en fútbol, que normalmente eran los que iban mal en los estudios, se juntaban y no había forma de ganarles. Había un par de repetidores, el típico chaval al que había fichado un gran equipo, un portero que hasta se tiraba al suelo con la ropa nueva mientras nosotros teníamos miedo de manchar los zapatos. Al Dream Team no había forma de ganarle, y ay del que se atreviera a hacerlo: se podía ir a casa con las gafas rotas.

En el colegio, que siempre es un fiel reflejo de lo que se verá después en la sociedad, los mejores iban con los mejores. Las élites se encontraban. Los abusones fumaban juntos en el baño, los guapos rodeaban a las chicas, los ricos, sin saber muy bien qué era el dinero, ya se juntaban entre ellos. Al final uno busca a sus iguales y en el fútbol esto tiene un nombre, obviamente, grandilocuente: Superliga.

La amenaza de un campeonato elitista se cierne sobre el fútbol europeo. Los grandes quieren juntarse entre ellos para seguir siendo más grandes. Lo de siempre, vamos: los que tienen mucho dinero quieren tener todavía más. La pobreza, en cambio, se pega como un chicle reseco. Aunque nos lo quieran hacer creer, no hay ascensor social. Y si alguien sube o baja, es más fruto de la suerte que de sus esfuerzos. Contémosle a una familia sin recursos que si su hijo se esfuerza llegará donde quiera.

Dinero llama a dinero. Es mucho más fácil ganarlo para alguien que puede entrar a una universidad e incluso a un máster, que cada vez se usan más como trampolín para encontrar trabajo. Si se supone que hay que pagar para tener un empleo, ¿cómo van a hacerlo los que no tienen dinero? Al final, como reflexiona Elena Medel en su libro Las maravillas, se trata siempre del dinero, o de la falta de dinero. “El piso en el que vive es el piso que puede pagar, no el piso en el que le gustaría vivir, y el trabajo que tiene es el trabajo al que puede aspirar siendo quien es, teniendo el dinero que ha tenido”.

Los grandes quieren la Superliga no solo por dinero, también por entretenimiento. Son ellos mismos los que han devaluado sus trofeos nacionales para darle todo el valor a la Champions League. La Orejona es el pulgar hacia arriba o hacia abajo. No hay término medio: éxito para uno, fracaso para muchos. En Europa se aburren en sus países: la Juve lleva nueve Scudettos consecutivos; el Bayern, ocho Bundesligas y el PSG ha ganado su liga en siete de las últimas ocho temporadas. Como se aburren con los pobres, necesitan juntarse entre ellos.

Como ya escribió hace unos años Axel Torres, esta Superliga se permitiría el lujo de corregir al propio fútbol. Ellos invitarían a los que quisieran, por buenos o malos que hayan sido los resultados. Se guiarían por el caché, como si fuera una fiesta privada. El fútbol corre el peligro de convertirse en un reservado de discoteca. Después de todo lo que les ha dado la pelota, ellos quieren apropiársela, dejar a los pobres con sus cosas de pobres. Los guetos, cada vez más presentes en la sociedad, pronto llegarán al fútbol.

Foto de portada: MarcadorInt/T.Martínez

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7 comments

Mientras existan ascensos y descensos en esta superliga estoy de acuerdo, las ligas nacionales se han vuelto aburridas.

La reflexión más importante que podemos hacer al respecto de la “Superliga” es que en el fútbol, como en la vida, cada vez hay más desigualdad. Y que si antes teníamos la ilusión de que con esfuerzo y talento se podía ascender en la escala socioeconómica, ahora vemos que es imposible. Quizás sea un error de las élites el ponernos esa “imposibilidad” tan clara. Puede que eso lleve a la revolución…

Pero por otro lado, es natural que el fútbol que pasó en su día de lo regional a lo nacional, lo haga ahora a lo continental. La globalización está ahí y la superprofesionalización también, pero lo que debió ser una evolución natural de la Liga de Campeones, se va a convertir en un subrepticio plan de secuestro de la cúspide de la pirámide del fútbol europeo.

Y es cierto que que, por todas las filtraciones que nos llegan, los promotores de la Superliga no parecen muy preocupados en hacer valiosos e interesantes todos los partidos de su competición, sobre todo aquellos en los que ya no haya opciones de título. Pero eso puede ser bien porque no tenemos información precisa, bien porque los encargados del la promoción de la Superliga entienden que con el prestigio de los contendientes y la publicidad con la que van a contar es suficiente para crear audiencia. Ahí puede estar su error. Si el torneo está bien estructurado y todos los partidos tienen su sentido competitivo, no nos cansaremos de un Madrid -Liverpool o un Bayern – Juve anual, o los que sean, pero si juegan por nada… Quizás la “semilla americana” igual que impulsa este estilo de competencia, lleve en ella la de su destrucción…

Estoy de acuerdo con lo que comentas, sin embargo yo creo que el encanto de un Liverpool – bayern o un Madrid-Juve está en verlo cada cierto tiempo. Es algo así como las vacaciones, tienen encanto porque son una excepción, si son lo usual.. Pero eso es subjetivo, es como yo lo veo. Esta superliga ya existe de manera perfecta con la champions. Pero quieren la superliga para ganar más dinero y lo que quizás debiera de cuestionarse es sí los grandes clubes deberían de recibir incluso menos dinero. Porque si algunas ligas, como la española, son menos competitivas tal vez debiera plantearse un reparto más equitativo que redujese las distancias entre equipos. Igual me equivoco y el Madrid se “merece” más dinero porque genera más, pero en todo caso debería de trabajarse en reducir la distancia entre equipos de las ligas nacionales y hacerlas más competidas.
No sé la forma pero si que opino que la superliga además de ser elitista, es desagradecida con la mayor parte de equipos que componen el fútbol, con el aficionado, es caprichosa y no tendria un funcionamiento relacionado con el fútbol sino más bien con quien genera el dinero. Aunque todo esto puede ser la opinión de un inadaptado o un antiguo.
Muy necesaria tu reflexión Sergio. Gracias!

Es la opinión de Juanan, y con eso sobra. Gracias por dejarla por aquí. Abrazo.

Como bien dices el fútbol es reflejo de la sociedad. La clase media se está destruyendo y convirtiendo en baja, mientras la élite cada vez es más selecta y decide sobre el resto de la humanidad. Gracias por lo que hacéis.

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