Ian Porterfield: historia de la FA Cup, héroe en Zambia, líder armenio

TWEAKED PHOTO OF IAN PORTERFIELD'S IAN PORTERFIELD GOAL FROM THE 1973 FA CUP FINAL

22 de agosto de 2007. Portugal visita Armenia en la octava jornada de la Fase de Clasificación para la Eurocopa 2008. El conjunto de Luiz Felipe Scolari sale al verde pero los aplausos de las más de 15.000 personas que abarrotan el Estadio de la República de Ereván no van dirigidos hacia ninguna de sus estrellas. Ni Deco, ni Ricardo Quaresma ni siquiera tampoco Cristiano Ronaldo centran hoy los focos. El protagonista es el seleccionador de Armenia, un escocés de 61 años que pese a padecer un cáncer en fase terminal ha viajado desde el sur de Londres hasta la capital armenia para dirigir, cargando con una bolsa de colostomía y sin poder apenas andar, al combinado armenio en un épico empate a uno, su último encuentro en un banquillo. Quizás el Armenia-Portugal, el partido en el que Ian Porterfield quiso estar, defina a la perfección la vida de nuestro protagonista, un hombre al que una carrera plagada de dificultades y, a decir verdad, coronada por pocos éxitos deportivos no le hizo perder nunca su amor por el fútbol, ni las ganas de viajar por todo el mundo para disfrutar desde la banda lo que no pudo saborear como futbolista.

La mayor hazaña del siglo XX en FA Cup

Paradójicamente la gloria futbolística le llegó a Ian Porterfield siendo bastante joven al conquistar la FA Cup de 1973 con el Sunderland, equipo al que había llegado después de brillar en el Raith Rovers escocés. Los Black Cats eran por aquel entonces equipo de Segunda División y se enfrentaban en Wembley a uno de los mejores conjuntos de Inglaterra. El Leeds United de Don Revie era un equipo temido y temible, no sólo por sus victorias domésticas y su presencia en instancias finales de competiciones europeas, también por un juego bronco y duro que le valió el apodo de Dirty Leeds. Sin embargo en el minuto 32, Ian Porterfield se hizo con un rechace tras un saque de esquina y pese a ser un habilidoso pero cerrado, cerradísimo zurdo, empaló una buena volea con la derecha para poner el 1-0. El tanto de Porterfield y las milagrosas paradas de Jimmy Montgomery le valieron al Sunderland su primer título desde la Segunda Guerra Mundial, la segunda FA Cup que conseguía un equipo de Segunda División desde el West Bromwich Albion en 1931 y la única en todo el siglo XX que alzaba un conjunto sin jugadores internacionales en sus filas.

La vida sonreía a Ian Porterfield, había sido el héroe de la final del 73 y su convocatoria con la selección escocesa llegaría en breves, pero un grave accidente de tráfico echó al traste todo aquello. Porterfield tardó un año en recuperarse de una fisura de cráneo y una fractura de mandíbula, para cuando volvió todo evidentemente había cambiado. Trampeó un año más en Sunderland hasta anunciar su retirada en verano del 76. Pero Porterfield era eminentemente un hombre de fútbol, no sabía hacer otra cosa y rápidamente se desdijo para tener un breve paso por el Reading y posteriormente firmar como jugador-entrenador del Sheffield Wednesday.

Members of Sunderlands FA Cup winning side of 1973 prior to the FA Cup match at the Stadium Of Light, Sunderland Picture by Simon Moore/Focus Images Ltd 07807 671782 04/01/2015
Los héroes del año 73 recibieron el homenaje del Stadium of Light en un cruce de FA Cup ante el Leeds, en 2015. Foto: Focus Images Ltd.

El sucesor de Alex Ferguson y un récord en la Premier League

Una vez colgadas definitivamente las botas y tras lograr el ascenso a Segunda con el Rotherham United, el primer gran reto del Ian Porterfield entrenador le llevó otra vez a la ciudad del acero, pero esta vez a Bramall Lane. El escocés firmó un contrato por cinco temporadas con el objetivo de guiar al Sheffield United en la escalada desde Cuarta hasta la Primera División. Se quedó a medio camino, pero poco después de abandonar el United puso rumbo a su Escocia natal para dirigir al Aberdeen. El cometido de Porterfield era reemplazar nada más y nada menos que a Alex Ferguson, ya una figura venerada por las tres ligas y las cuatro copas conseguidas en Pittodrie. Tras dos campañas en The Dons y otra etapa en el Reading en la que fue sancionado cuatro años por conducir ebrio, en 1991 asumió el mando del banquillo del Chelsea F.C.

En Stamford Bridge tuvo momentos notables al frente de una plantilla en la que destacaban nombres como los de Vinnie Jones, Ian Pearce o Tony Cascarino, e incluso hubo momentos en los que el conjunto blue coqueteó con el liderato durante la segunda campaña de Porterfield. Pero una pésima racha de resultados en invierno del 93 sentenció al escocés, dándole así el dudoso honor de ser el primer técnico cesado en la era Premier League.

Finalista de la Copa África tras el accidente aéreo

He ahí, a mediados de 1993, cuando Ian Porterfield inaugura su colección de sellos en el pasaporte. Mediante una intermediación del excéntrico futbolista John Fashanu, el ex entrenador del Chelsea fue el elegido para llevar a cabo la reconstrucción de la selección de Zambia. Y es que el 27 de abril de 1993 el combinado dirigido por Godfrey Chitalu –sí, el mismo Chitalu que posteriormente se haría famoso en España a colación del récord de goles de Messi en un año natural– sufrió un accidente aéreo frente a la costa de Gabón cuando viajaba a Senegal para disputar un partido clasificatorio para el Mundial de 1994. Todos los integrantes de aquella expedición fallecieron y Porterfield tuvo que crear una selección de nuevo. Lo consiguió con mucho éxito, muchísimo. La nueva selección de Zambia protagonizó una notabilísima Copa África 1994, solo empañada por la derrota en la final ante Nigeria. Aun así, el desempeño en Túnez 94 elevó a Porterfield casi como a un héroe para el pueblo zambiano.

Members of team Zambia arrive during the Glasgow 2014 Commonwealth Games Opening Ceremony at Celtic Park, Glasgow Picture by Paul Terry/Focus Images Ltd +44 7545 642257 23/07/2014
La victoria de Zambia en la Copa África 2012 celebrada en Gabón fue la mejor manera de homenajear a los fallecidos de 1993. Foto: Focus Images Ltd.

La tan grata primera experiencia en el extranjero sumada a un currículum poco lustroso en las islas alentaron a Porterfield a encadenar más de una década de aventuras tremendamente exóticas por todo el globo. Las selecciones de Zimbabwe y Omán contaron con sus servicios, al igual que el Kumasi Asante Kotoko de Ghana. El héroe de la FA Cup 1973 tuvo algún otro momento triunfante en su carrera de ultramar, como la Copa de Corea con el Busan I’Park o la Copa del Caribe conseguida con la selección de Trinidad y Tobago. Si bien es cierto que otra vez un accidente al volante con una persona fallecida como resultado manchó el paso de Porterfield por el país caribeño.

Bosnia cayó en Ereván. La derrota en Armenia le costó el puesto al seleccionador Robert Prosinecki. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).
El estadio de la República de Ereván fue el escenario del último partido de Ian Porterfield en un banquillo. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

Cambio de chip en Armenia

Llegó en 2006 la aventura en Armenia, una de las peores selecciones en el ranking FIFA con una paupérrima hoja de resultados hasta el momento. En entrevistas de la época, Ian Porterfield explicaba cómo se encontró con un grupo tremendamente timorato que salía al campo con la única intención de encerrarse para encajar los mínimos goles posibles. El primer cometido del nuevo seleccionador fue cambiar la confianza de un equipo empequeñecido psicológicamente y aumentar un punto la presión y el ritmo a la que jugaba aquella Armenia. Mientras Tom Jones, uno de los hombres de confianza de Porterfield, le avisaba de que un chaval llamado Henrikh Mkhitaryan estaba destinado a romperla con la absoluta. El cambio llegó y lo hizo con victorias como ante Kazajistán o Polonia -que acabaría líder de grupo en la clasificación para la Euro- y el empate frente a Portugal antes descrito. Pero el cáncer se llevó a Ian Porterfield a los 61 años, apenas tres semanas después de aquella bonita noche de verano en Ereván. Porterfield no pudo concluir su obra, si bien Vardan Minasyan, uno de sus discípulos, siguió la senda trazada hasta tal punto que hoy en día los aficionados de Armenia saben que la mejora de su selección a nivel internacional no sólo se debe a la aparición de una buena hornada; nada hubiera sido igual sin aquel punto de inflexión en 2007.

Así fue la carrera de Ian Porterfield, un hombre al que la vida le llevó por caminos poco usuales para un crío de Dunfermline, un tipo que saboreó el gusto del triunfo lo justo como para no regocijarse en él, un ser humano con borrones en su cuenta que luchó hasta el final por disfrutar de aquello que le hacía más feliz, el fútbol.

Imagen de Portada: Propiedad de Sunderland Echo bajo licencia Creative Commons 3.0.

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3 comments

Preciosa historia, felicidades por el artículo. P. D: El Marcadorint de estas últimas semanas me esta encantando, historias de jugadores y equipos “semi desconocidos” Al más puro estilo marcadorint. Sin Premier, sin champions o sin Europa League… También se puede hacer una gran página dedicada al fútbol (conocido o sin conocer) felicidades.

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