Las tres ojeadoras del fútbol europeo

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Solo tres mujeres trabajan como ojeadoras en el fútbol europeo. Entre todas las secretarías técnicas del continente -y que se sepa, también a nivel planetario- apenas Helena Costa, Mariela Nisotaki y Andrea C. Orts viajan con asiduidad a estadios de distintos países para realizar el seguimiento de futbolistas que pueden resultar interesantes para incorporar al Eintracht Frankfurt, Norwich y RCD Espanyol respectivamente. Sea desde los propios campos o desde la distancia a través del vídeo, Helena, Mariela y Andrea son pioneras que han derribado una barrera en los últimos años. Estas son sus historias.

Helena Costa no solo es la pionera en el mundo del scouting, sino que también es la ojeadora que más tiempo lleva en el gremio. Es la más veterana de las tres, aunque antes de dedicarse al reclutamiento de jugadores se labró una notable experiencia en los banquillos, principalmente en las categorías inferiores del Benfica. También trabajó en otros clubes, sobre todo como entrenadora de equipos femeninos, y en 2008 se enroló en el Celtic para romper una primera barrera y estrenarse en el cargo de ojeadora de potenciales fichajes. La trayectoria en Escocia quedó interrumpida cuando emigró a Asia para dirigir a las selecciones femeninas de Catar e Irán entre 2010 y 2014, año en el que Helena Costa copó más titulares que nunca al anunciarse su fichaje por el Clermont Foot. Ese verano, Helena Costa debía convertirse en la primera entrenadora de un equipo masculino profesional en Europa, aunque poco después renunció al cargo por desavenencias relativas a la planificación de la temporada. Así pues, en 2014 regresó al mundo del scouting: primero al volver al Celtic y finalmente para fichar en 2017 por el Eintracht Frankfurt, club para el que ahora trabaja desde Portugal, su país natal.

El Eintracht Frankfurt acarició la final de la Europa League la temporada pasada. Foto: MarcadorInt,
El Eintracht Frankfurt acarició la final de la Europa League la temporada pasada. Foto: MarcadorInt,

El mismo verano en el que Helena Costa firmó por el Eintracht Frankfurt, Andrea C. Orts se sumaba a la lista de ojeadoras en los clubes europeos al concretarse su incorporación al RCD Espanyol. En 2017, con 22 años, Andrea había acabado de estudiar la carrera de periodismo unos meses antes. Había llegado a entrenar en categorías inferiores al equipo de su pueblo, Sant Vicenç de Montalt, pero sobre todo se había empezado a abrir paso en el periodismo sobre fútbol con distintas colaboraciones, entre ellas en Marcadorint, pero especialmente en Esport3 tras pasar unos meses de prácticas en la sección de deporte de TV3. “Lo recordaré siempre: salía del programa Esport Club y me llamaron diciéndome que Òscar Perarnau me quería conocer. Justo había salido de la televisión y me citaron para el día siguiente”, recuerda Andrea sobre los primeros contactos con el Espanyol. “Creía que sería una reunión para compartir opiniones de fútbol mientras tomamos algo y charlamos del Espanyol, que es lo que nos gusta a los dos”, relata Andrea antes de reconocer que le sorprendió que le hicieran la propuesta, aunque todavía había otros candidatos. “Pensé que era muy bonito haber llegado hasta ese punto, pero no me creía tampoco nada del otro mundo como para considerar que me iban a coger seguro. Sí me alegró que les gustara el trabajo que hacía”, explica Andrea. Para acabar de apurar sus opciones, en cualquier caso, Andrea C. Orts elaboró un dosier con informes de un puñado de jugadores y preparó varias copias al conocer que tanto Sergio González, entonces exentrenador del Espanyol, como quizás Òscar Perarnau acudirían a una gala de premios deportivos precisamente en Sant Vicenç de Montalt pocos días después de la citada reunión. En junio se había ido de vacaciones a Polonia para ver en directo el Europeo sub-21 y en agosto iba a empezar a trabajar como ojeadora para el Espanyol.

Un camino más largo siguió Mariela Nisotaki hasta llegar al Norwich, primer club en el que empezó a ojear futbolistas para incorporar a los canaries. Mariela había entrenado durante un par de años en una academia en su Grecia natal, aunque su principal aproximación al mundo del scouting se gestó a raíz de un máster sobre análisis de rendimiento deportivo que empezó a estudiar en Cardiff. En 2015 el Swansea entró en escena, cuando Mariela Nisotaki recibió un mensaje en Linkedin de una persona que trabajaba en la entidad galesa que le explicó un proyecto sobre análisis relativo al reclutamiento de jugadores. “Me lo comentaron, inicié el proceso de selección, tuve tres entrevistas y me contrataron para el equipo”, recuerda Mariela, que precisa que en el Swansea principalmente etiquetaba partidos y acciones para generar datos y estadísticas tanto de partidos domésticos como de otras ligas. “Después de un año en Swansea, regresé a Grecia y trabajé en el Atromitos, un club de Atenas en el que me dediqué al análisis de nuestros rivales”. En su país natal, Mariela Nisotaki principalmente viajaba con el equipo e incluso se sentaba en el banquillo durante los partidos. “A veces daba algunas instrucciones a los jugadores o participaba en las reuniones de equipo”, ilustra a modo de ejemplo.Me ayudó a adquirir experiencia pero unos meses más tarde me llamó el Norwich para dedicarme al scouting. Sabía que era lo que quería hacer desde el principio, así que regresé al Reino Unido y empecé a trabajar con ellos”, reconstruye la ojeadora griega, que inició su etapa en el Norwich en enero de 2017. Paulatinamente ha dejado de ejercer las labores que desempeñaba en el Swansea, más de despacho, para desembarcar en la dinámica de visionado de partidos y viajes: “Durante el primer año y medio, mi departamento apoyaba el proceso de scouting. Luego pasé a ver más partidos a través del vídeo y en la segunda temporada ya pasé a hacer más reclutamiento tanto en vídeo como en vivo”. Mariela Nisotaki cada vez pasa menos horas en la oficina y más tiempo viajando.

Teemu Pukki of Norwich celebrates promotion at the end of the Sky Bet Championship match at Carrow Road, Norwich Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267 27/04/2019
Teemu Pukki ha sido uno de los mejores fichajes del departamento técnico del Norwich en los últimos tiempos: llegó tras terminar su contrato en el Brondby y ha sido clave con sus goles. Foto: Focus Images Ltd.

El gusanillo por el deporte estaba presente desde edades muy precoces en todos los casos, aunque el fútbol no era tampoco la devoción de los padres de Mariela Nisotaki. “No es que mi padre viera mucho fútbol o algo así. Ahora ve más, sobre todo por mi culpa”, comenta entre risas. “No es que tengamos una tradición deportiva familiar, por ejemplo. La primera vez que fui a un estadio le tuve que pedir a mi padre si podíamos ir juntos”, narra la ojeadora griega, seguidora de todo tipo de deportes desde pequeña. Sobre todo del fútbol y del baloncesto, deporte que más practicó en su infancia. Mariela tenía claro que quería trabajar en algo relacionado con el deporte, aunque tardó más que Andrea C. Orts en concretar el objetivo del scouting. “Siempre me preguntaba cómo podía llegar a ser scout. Hablando con gente del gremio, les preguntaba si había que estudiar algo concreto y me decían que era un círculo muy cerrado, así que creía que solo entrarían contactos con los que alguien había trabajado antes en otro club, por ejemplo”, rememora la actual trabajadora del Espanyol, que desde muy pequeña ya se aficionó al club perico y se hizo socia por tradición familiar por parte de la rama de su padre: “Me recuerdo a mí misma en el aparcamiento de motos de Montjuïc, con unos seis años, cuando mi padre me dijo: Andrea, estás viniendo mucho últimamente y aquí no se gana nada. Ya me avisaba de que no ganábamos títulos, de que se sufre mucho y de que me iba a enganchar y que eso me haría sufrir mucho”.

Tanto Mariela Nisotaki como Andrea C. Orts ya enfocaron sus estudios como una forma de aproximarse al mundo del deporte. “En la universidad estudié Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y en el cuarto año tuve que elegir una especialización. Dudaba entre el fútbol, el baloncesto o la gestión deportiva y me decanté por el fútbol”, detalla Mariela, que tras acabar la carrera se fue a estudiar el ya citado máster de rendimiento deportivo en Cardiff que le permitió dar el salto al Swansea. “Al principio creía que quería dedicarme a la gestión deportiva, pero al saber que había la opción del scouting pensé que me podía acercar a gozar de una oportunidad para trabajar en un club de fútbol. Tuve el scouting presente desde mis años en la universidad. Incluso sin tener ninguna asignatura que tocara el tema, pero jugaba siempre al Football Manager y tenía un interés natural en el asunto. Conocía a los jugadores, leía mucho sobre fútbol… Incluso me planteé ser periodista en algún momento, porque podía ser útil y tenía el conocimiento. Pero cuando empecé a leer más decidí que lo que más me apetecía era estar en un equipo, en un club, ser parte de ello y ojear para ellos”, argumenta Mariela. Andrea C. Orts sí optó por el periodismo porque consideraba que “era lo que más acercaba al mundo del fútbol”, esperando que a raíz de eso pudiera acercarse a su sueño.

Meses antes de que Mariela se subiese a un avión rumbo a Gales para estudiar un máster y más o menos en la época en la que Andrea C. Orts atravesaba el ecuador de su carrera universitaria, Helena Costa ya era una figura contrastadísima en el mundo del fútbol. En 2014, ya había entrado en contacto con el gremio de los ojeadores pero sobre todo crecía como entrenadora saliendo de su zona de confort para dirigir en países como Catar o Irán, donde el fútbol femenino no estaba tan desarrollado como en Europa. Fue en mayo de ese año cuando el Clermont anunció su fichaje como entrenadora del primer equipo masculino, pero un mes más tarde la portuguesa renunció a dicho cargo. Helena Costa se mostró muy crítica con la gestión del club y la política de fichajes, que no se consultó con ella del mismo modo que el consejero del presidente no respondía a sus mensajes. “Hasta la fecha he realizado mi trabajo de forma correcta para cumplir con mis compromisos. Pero me he sorprendido porque soy una entrenadora y no una acción de marketing”, declaró Costa cuando justificó su decisión de poner fin a la que hasta ahora es su última experiencia en los banquillos. El Clermont acabó firmando a otra mujer, Corinne Diacre, que finalmente hizo historia al dirigir al equipo en la Ligue 2.

Corinne Diacre, Manager of France Women during the 2019 FIFA Women's World Cup match at Allianz Riviera, Nice Picture by Kunjan Malde/Focus Images Ltd +447523653989 12/06/2019
Corinne Diacre acabó entrenando al Clermont Foot después de la salida de Helena Costa. Actualmente es la entrenadora de la selección femenina de Francia, a la que dirigió en el Mundial que su país organizó en 2019. Foto: Focus Images Ltd.

Romper barreras nunca es una tarea fácil, y las ojeadoras coinciden en que lo más difícil es ganarse la confianza al inicio. “Al principio puede que tengas que demostrar cuando alguien no te conoce. No sé si genera suspicacia. Aunque para ser honesta cuando me presentan a gente nueva, en un estadio o en cualquier otro lado, y les digo que soy una ojeadora normalmente se impresionan, no reaccionan con suspicacia pensando que no sé de lo que hablo. En los clubes donde he trabajado he sentido siempre la confianza de la gente que trabaja conmigo. Me han ayudado a mostrar mi potencial y a progresar. No sé si es lo que ocurre en otros lados, pero creo el mundo del fútbol ha dado unos cuantos pasos hacia delante. Si eres buena, trabajas duro y tienes confianza en lo que haces creo que puedes transformarlo”, valora Mariela Nisotaki sobre la experiencia en distintos roles en el Swansea, el Atromitos y el Norwich. Andrea C. Orts también lo extiende al mundo del periodismo, donde tampoco es habitual la figura de la analista: “Para salir en la televisión para hablar de fútbol, tuve que hablar de Independiente del Valle. Me tuve que buscar un nicho de mercado del que no hablase casi nadie y al que no hubiese asociado tampoco una figura femenina. Pero en el scouting también se aplica: he tenido que demostrar más por el hecho de ser mujer. Si llego a hacer la beca en TV3 y solo sé hablar del Barça y del Espanyol, no hubiese salido en la televisión. Hago lo que me gusta, pero he tenido que tener un conocimiento brutal y he tenido que dedicar muchísimas horas para tener una oportunidad. En el scouting también. Cuando estoy en un viaje con otros scouts a un torneo o en Sudamérica, siento en ese momento cuando estamos hablando que tengo que demostrar. No quiero parecer una chica pedante, pero tengo la sensación que debo ver mucho fútbol para demostrar continuamente que sé o que puedo estar a la altura de los demás”. Lo mismo puede valer para las entrenadoras, según apunta Mariela: “Todo te ayuda y entrenar es una experiencia más. Cuando entrenas y eres una mujer puedes afrontar situaciones parecidas, que no catalogaría como problemas. Tienes que tener confianza y creer en tú misma. Cuando ya te has ganado el respeto te es más fácil entender a los demás, saber cómo trabajar con ellos. He trabajado casi toda mi vida con hombres, así que probablemente me es más fácil ahora trabajar con hombres que con mujeres porque ya he adquirido esa experiencia”.

Por otra parte, Mariela Nisotaki también reflexiona sobre los pros de su condición de pionera: “Muchas veces la gente me pregunta sobre cómo me siento como mujer que trabaja en el scouting. Para mí es una ventaja. Al 100%. Es algo único, solo hay tres mujeres que se dedican a esto. La gente se acuerda de ti. Te ven en un partido y saben que eres Mariela, del Norwich. Es una forma de diferenciarte. Eso siempre es una ventaja. En cada ámbito hacer algo que te diferencia es bueno. Por supuesto al principio es una desventaja, puede ser un poco más difícil ganarte el respeto de la gente, pero una vez lo logras conviertes eso en una ventaja a tu favor”. En ese sentido, Andrea C. Orts también reconoce que en otras ocasiones su juventud ha propiciado situaciones cómicas. “Cuando empecé en el scouting tenía 22 años. En un viaje a Estambul me esperaba un agente y le tenía que ir a decir que era la persona a la que tenía que recoger. Me dijo que no le había impactado que fuera una mujer, sino que era casi una niña. La broma de la edad es habitual. En el Europeo sub-21 hasta me confundieron con la hija de un compañero”, evoca la ojeadora del Espanyol.

Wu Lei of Espanyol (2nd from right) ahead of the Pre-season friendly match at Hillsborough, Sheffield Picture by Matt Wilkinson/Focus Images Ltd 07814 960751 28/07/2019
“Cuando no viajo, voy a ver al Espanyol en los partidos fuera de casa”, cuenta Andrea C. Orts. Foto: Focus Images Ltd.

Las características a nivel global para dedicarse al reclutamiento de futbolistas, en cualquier caso, son comunes en todos los ámbitos. “Ser scout no es ir a ver la final de la Champions”, sentencia tajante Andrea C. Orts.Hay que ser una enferma para ser scout. Implica ver muchas horas de fútbol, tener la mente abierta siempre para mantener la concentración y también para viajar y conocer otras culturas. Considero vital asociar la cultura de un país a la forma de jugar de un equipo, que para mí es lo mejor. Es obligatorio viajar, no solo para ver al jugador sino para entender la cultura de ese fútbol y de ese país”, razona la ojeadora del Espanyol. Mariela Nisotaki también destaca la importancia de “conocer el mercado y a los jugadores”, aunque matiza que ese conocimiento es principalmente válido a la hora de derribar la primera barrera. “Luego tienes que mantenerte y expandir tu conocimiento, pero creo que las características personales son más importantes: debes ser muy apasionado porque es un trabajo 24/7, 24 horas al día cada semana. Tienes que trabajar para crear sociedades dentro del club y también fuera con otros scouts, agentes y profesionales del fútbol”, apunta Mariela. “También tienes que tener confianza, ser segura. Es un ámbito competitivo, así que tienes que adaptarte rápido a todo tipo de situaciones”, concluye.

Andrea C. Orts también recalca la importancia de saber distanciarse para ver las cosas con mayor perspectiva. “Tengo miedo de que un día me deje de gustar el fútbol. He empezado tan joven y le dedico tantas horas que tengo miedo de que llegue un día en el que esté quemadísima”, valora la actual scout del Espanyol, que cuenta con una particularidad que la diferencia de las otras dos ojeadoras: trabaja para el club de su vida, al que ha apoyado desde niña. “Cuando no viajo, voy a ver al Espanyol en los partidos fuera de casa. No tendría por qué hacerlo, podría quedarme en mi casa, pero lo hago porque me gusta, porque soy del Espanyol. Es bonito, pero lo vives mucho más”, reflexiona. Ya no solo se trata de su propia implicación, sino del efecto que también genera en su entorno más cercano: “Emocionalmente es muy complicado. Cuando pierdes quieres que la semana pase rápido para que llegue el próximo fin de semana para intentar ganar. Mi vínculo emocional también afecta a mis amigos del Espanyol, que no te permiten desconectar nunca. Es un trabajo muy bonito, que me encanta, pero la parte emocional de trabajar en tu propio equipo es más difícil de lo que la gente puede creer”.

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Helena Costa, Mariela Nisotaki y Andrea C. Orts han abierto un camino que pronto esperan que sea incluso más transitado. “Es algo que me hace feliz, motivar a gente. Sean mujeres o hombres, pero especialmente para las mujeres. Sabemos que a veces puede haber interrogantes, pero me gusta motivar gente. Si realmente lo quieres y si trabajas duro, creo que es posible. Necesitas un punto de suerte, por supuesto, pero tienes que estar preparada para cuando la puerta se abre. Tienes que ser proactiva. En Grecia mucha gente quiere trabajar en el mundo del scouting, tanto hombres como mujeres, pero no saben qué camino seguir. Como mujer puede que no tengas tantas oportunidades, pero debes creártelas”, concluye Mariela Nisotaki. “Es una responsabilidad ir a cualquier acto, reunión o partido, coincidir con scouts y tener la responsabilidad de que una mujer puede estar haciendo este trabajo. Si a una chica le gusta el fútbol internacional o quiere dedicarse al mundo del scouting, que vea que hay dos o tres mujeres que se dedican a eso significa que alcanzar eso no es imposible. Somos pocas, pero creo que seremos más”, apostilla Andrea C. Orts. Por otra parte, desde el Eintracht Frankfurt se declaran “muy satisfechos” con el trabajo realizado por Helena Costa en el club alemán, que recientemente ha pescado a futbolistas portugueses como André Silva y Gonçalo Paciência o procedentes de la liga lusa como Bas Dost. MarcadorInt se puso en contacto con Helena Costa para entrevistarla e introducir sus declaraciones en este reportaje, aunque por motivos relacionados con la política de comunicación del Eintracht Frankfurt no fue posible.

Foto de portada: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

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