No estamos tan mal

Hinchada de Cruzeiro en el Mineirão. Foto: Mrlagoas bajo licencia Creative Commons 4.0.

2021 tampoco ha sido el año. Veníamos de un 2020 nefasto y eso hacía pensar que tenía que pasar algo bueno. Ignoramos una de las enseñanzas del fútbol: después de la tormenta puede venir más tormenta. Siempre hay un sótano más abajo. Después de no ganar un título puedes perder a tu mejor jugador y después no clasificarte para la Champions y después vete a saber. Si en 2020 descendimos, en 2021 hemos rozado la extinción.

Y eso que en el mercado de invierno llegó el mejor fichaje: las vacunas. Al fichaje no se le puede pedir más. Te ha dado esa cuota de esperanza que se necesita y ha evitado un descalabro mayor. Algunos tuiteros cuñaos han dicho que no valía, pero no hay que fiarse de quien ni sabe el nombre del rival. Y qué rival. Nunca nos habíamos enfrentado a alguien así. Primero no sabíamos quién era y cuando parecía que le habíamos pillado el truco, cambió el sistema.

Igual que las novelas pasan a la historia por las protagonistas, los equipos trascienden por sus futbolistas. Di Stéfano, Kubala, Pelé, Cruyff, Maradona, Messi, Cristiano Ronaldo. La Quinta del buitre. La palabra del año 2020 fue coronavirus y la de 2021 ha sido vacuna. Somos la Quinta de las crisis. Nacimos con los Juegos Olímpicos Barcelona, nada malo podía pasar. Nosotros no lo habíamos pedido, pero nos inflaron la cabeza. Nos dijeron que teníamos el mejor equipo, que éramos la generación más preparada. Sin quererlo, nos apuntaron todos los focos del campo. Caímos en la trampa: entrenamos durísimo, aprendimos idioma y pagamos másters, que es como pagar a representantes. En 2008 nos desmantelaron el equipo y nos echaron la culpa. En 2020, todavía raquíticos de aquella crisis, otro mazazo. La generación de los Juegos Olímpicos marcada por una ilusión: la flecha nunca cayó dentro del pebetero.

Así a modo de resumen, que se lleva mucho en esta época, no estamos tan mal, como diría aquel. Lo mejor de que acabe un año malo es que siempre empieza otro. Cuando termina un partido en el que hemos perdido, empieza la previa de otro que podemos ganar. El desta vai que conjugan en Balaídos. De momento hemos aguantado, que era de lo que se trataba. Este año tenía que haber sido una temporada de crecimiento, nos conformamos con una de transición y al final suerte que no ha sido una de destrucción. En 2021 hemos ido a casa del líder, nos hemos encerrado, hemos plantado el autobús y hemos rascado el 0-0. Si hemos descendido, lo hemos hecho sin perder la categoría.

Imagen de portada: Mrlagoas bajo licencia Creative Commons 4.0.

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