Balotelli de dos en dos

Mario Balotelli ha empezado con buen pie su andadura en el Niza. Foto: Focus Images Ltd.

Como buen amante del espectáculo que es, Mario Balotelli sabe cuál es el día más indicado para meterse a su hinchada en el bolsillo con goles decisivos. Existen pocos encuentros de mayor rivalidad para la afición del Niza que los duelos ante el Mónaco, en un antagonismo regional bastante desigual desde que el cuadro del Principado regresó de su temporada en el infierno de la segunda división y empezó a invertir importantes sumas de dinero para incorporar futbolistas rutilantes. Alejado de los focos desde su aterrizaje en el fútbol francés, y con una edad para empezar a plantearse que debe dejar atrás la fama de jugador conflictivo si quiere seguir compitiendo en clubes de cierto nivel, Mario Balotelli se ha reencontrado en la Ligue 1 con una buena versión de sí mismo. Marca goles con asiduidad (uno cada 107 minutos en la liga) pese a que también suele perderse varios partidos cada temporada por distintos contratiempos físicos y de vez en cuando aparece en alguna que otra cita marcada en rojo en el calendario de les Aiglons. Sobre todo cuando toca medirse al Mónaco.

Mario Balotelli se ha convertido en un dolor de cabeza para Leonardo Jardim. El delantero italiano ha anotado seis dianas en los cuatro encuentros que ha disputado contra el elenco monegasco, al que siempre incordia en forma de doblete: marcó dos goles en su primera toma de contacto el curso pasado, repitió en la primera vuelta de esta temporada y volvió a mojar por partida doble este mes de enero en un choque que se le escapó al Niza en el descuento. Esta vez, no solo apareció en el lugar oportuno para rematar un centro de Saint Maximin y culminar una gran asistencia de Seri, sino que también exhibió una paleta de movimientos interesantes. Balotelli se aprovechó de la rigidez de Glik y Raggi para sacarlos de su zona y luego mostró criterio en los toques de espalda a portería que permitió al Niza asomarse al área en situaciones de peligro. Acabó el encuentro tieso en el apartado físico, pero su aportación fue vital en uno de los estadios más difíciles de la liga. Si la línea de centrocampistas lo alimenta de buenos balones, Balotelli garantiza goles en un entorno en el que se siente la estrella.

AS Monaco coach Leonardo Jardim during training at the Etihad Stadium, Manchester Picture by Matt Wilkinson/Focus Images Ltd 07814 960751 20/02/2017
Balotelli ha marcado dos goles al Mónaco en tres de los últimos cuatro partidos que ha jugado contra el equipo de Jardim. Foto: Focus Images Ltd.

Wylian Cyprien está de vuelta

Otra de las grandes noticias del empate del Niza en su visita al Mónaco fue el rendimiento de Wylian Cyprien, talentoso centrocampista de 22 años que se lesionó de gravedad en marzo y volvió a ser titular en un partido de la Ligue 1. El canterano del Lens ya había empezado a jugar en noviembre con el filial y completó los noventa minutos en el último encuentro de la fase de grupos de la Europa League, con el Niza ya clasificado, pero hasta ahora apenas había participado en la liga gala. Sin embargo, fue de la partida en el Louis II de Mónaco en la posición de mediocentro y, en un choque de ritmo bajo, no desentonó e incluso fue uno de los mejores de su equipo. Elegante en el toque, clarividente en la toma de decisiones y preciso en el pase, Cyprien es un futbolista que eleva el techo del conjunto mediterráneo. Más todavía si está preparado para jugar los 90 minutos en un partido de esta exigencia. Alejado de las cuatro primeras plazas de acceso directo a los puestos europeos -más allá de si quedan libres otras según lo que ocurra en los torneos coperos-, quizás el Niza cuente con varias piezas de calidad para dar un susto a cualquiera en la Europa League.

Lucien Favre no podrá contar con Jean Michel Seri. Foto: Focus Images Ltd
Lucien Favre alineó por primera vez a Cyprien esta temporada en la Ligue 1. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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