Neymar para estar a la altura de los mejores

Neymar Jr. of FC Barcelona celebrates his goal during the La Liga match against Real Sporting de Gijón at Camp Nou, Barcelona
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23/04/2016

El fichaje de Neymar por el PSG es mucho más que la incorporación de uno de los mejores jugadores del mundo al equipo parisino. El traspaso del futbolista brasileño trasciende el valor deportivo que supone la llegada de un extremo capaz de marcar la diferencia por sí mismo, capaz de inclinar la balanza prácticamente sin la ayuda de nadie. Porque el fichaje de Neymar por el PSG tiene, sobre todo, un valor simbólico para el PSG que precede todo lo demás. Nadie ha pagado nunca tanto dinero para incorporar a un futbolista y, además, el equipo francés se lo arrebata a uno de los clubes más poderosos de la última década. Por primera vez, es el PSG quien llama a la puerta de uno de los gigantes continentales, un candidato a ganar la Champions, para llevarse a uno de sus piezas más determinantes sin que el club en cuestión tenga derecho a réplica. Un paso distinto a lo que supuso la doble incorporación de Thiago Silva y Zlatan Ibrahimovic en el verano de 2012, con el brasileño a punto de cumplir los 28 años y el sueco por encima de la treintena, procedentes de un Milan que empezaba a perder peso en el panorama continental.

Nasser Al-Khelaïfi, presidente del PSG. (Foto: Focus Images Ltd)
Nasser Al-Khelaïfi, presidente del PSG. Foto: Focus Images Ltd.

Neymar da un paso atrás en cuanto a la jerarquía de su nueva liga para intentar dar dos pasos hacia delante en cuanto a relevancia en el panorama internacional a falta de menos de un año para el Mundial de Rusia 2018. Del mismo modo que la antesala del Mundial de Brasil sirvió para medir al canterano del Santos en su primer curso en el fútbol europeo, esta vez la nueva temporada evaluará la capacidad de Neymar para asumir el liderazgo del PSG y ayudar a los galos a convertirse, por fin, en un firme candidato a la Champions. Ahora Neymar será la piedra angular de uno de los proyectos más ambiciosos del fútbol europeo y, en caso de que el PSG se consolide en la élite continental a nivel deportivo en los próximos años, podrá demostrar si es capaz de proyectar en la regularidad de una temporada la brillantez mostrada con la selección brasileña en cada parón internacional. Ser el líder, el jugador al que todos buscan cuando el balón quema para que marque la diferencia, el referente que condicione el juego de todo un equipo. Más allá de su nuevo estatus salarial, el reto de Neymar en el apartado puramente futbolístico es claro: coger a un equipo que no está entre los cuatro mejores del mundo y recortar la distancia respecto a la aristocracia del continente. En cierta medida, salir de la zona de confort que puede suponer ser la segunda espada de uno de los mejores jugadores de la historia en un club que parte entre los máximos favoritos en cada competición que disputa y convertirse en el emblema de una entidad que, a pesar de su poderío económico, todavía forma parte de los aspirantes a ganar la Champions.

Tras presentar varias candidaturas desde que Al-Khelaïfi cogió las riendas de la entidad gala, el verano de 2017 aumenta un poco más la exigencia de un club que ansía, al menos, colarse con regularidad entre los cuatro mejores del continente en su intento por asaltar el trono continental. En París Neymar estará bien rodeado, con una defensa de garantías, centrocampistas capaces de someter al adversario mediante el control del balón para abastecer a la delantera (qué mejor fuente de balones que Verratti) y un elenco de compañeros en el frente ofensivo con potencial para convertir las oportunidades que broten de las botas del astro brasileño. La diferencia respecto a las temporadas anteriores es que el PSG, con las incorporaciones de Alves y Neymar, ha fichado a dos futbolistas que saben lo que es ganar la competición y que serían titulares en (casi) cualquier candidato a alzar el cetro continental. Sube el nivel de una plantilla que necesita resarcirse de una última temporada difícil después de que se escurriera el pase a los cuartos de la Champions en una eliminatoria inverosímil en un curso en el que el Mónaco también les arrebató la liga. Se puede argüir que el día a día de la competición en Francia es menos duro que en otros países. Pero no por ello la exigencia es menor tras el precedente de Laurent Blanc, al que no le bastó con ganar todos los títulos nacionales en dos temporadas seguidas porque su éxito se midió por el rendimiento del equipo en las eliminatorias de Champions.

FC Barcelona players Neymar (11), Daniel Alves (22), Javier Mascherano (14), and Lionel Messi (10 - number hidden) make their way to the playing area before the UEFA Champions League match at Amsterdam Arena, Amsterdam Picture by Russell Hart/Focus Images Ltd 07791 688 420 05/11/2014
Dani Alves y Neymar se reencontrarán en el PSG. Foto: Focus Images Ltd.

A partir de este sábado Unai Emery deberá decidir dónde encaja a su nuevo 10, también a falta de ver con qué piezas acaba contando cuando se cierre el mercado. En el apartado táctico, la llegada de Neymar puede frenar la progresión de Julian Draxler, que se adaptó de maravilla al fútbol galo y se convirtió en un jugador importante en la segunda mitad de temporada pero que necesita partir desde la banda izquierda para mostrar su mejor versión. El alemán puede ser el principal perjudicado de la apuesta por el astro brasileño siempre que Emery no modifique el esquema, decida centrar a Neymar y despoblar el centro del campo para ganar en desequilibrio en tres cuartos y ampliar el radio de acción de su nueva incorporación. El año pasado al PSG se le atragantaron varios encuentros ante rivales cerrados que negaban los espacios por dentro, por lo que no resulta descartable ver una versión mucho más ofensiva en el día a día liguero que permita convivir a Draxler y Neymar en la zona de tres cuatros con otra en la que se acumulen más centrocampistas en los partidos de mayor entidad. Por otro lado, sí encaja mejor la sociedad de Neymar con Cavani, un delantero que no para de fajarse con los centrales rivales y que siempre ofrece movimientos interesantes a pesar de que no siempre remate con acierto. En la Supercopa francesa el PSG ya insinuó que su abanico de recursos es casi infinito, por lo que la adición de Neymar no hace más que multiplicar las opciones de Emery.

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Unai Emery. Foto: Focus Images Ltd.

El avance del curso dilucidará los planes que tiene reservados el PSG para encajar al nuevo futbolista más caro del planeta. En cualquier caso, la incorporación de Neymar supone un golpe de efecto inédito para el club parisino y sitúa a la estrella brasileña ante un nuevo desafío. En su momento de mayor madurez futbolística, Neymar aterriza en la capital francesa para echarse a la espalda una entidad ansiosa de victorias que eleven su caché deportivo a la altura de su potencial económico. La apuesta parisina pretende que Neymar sea el futbolista que nivele a los galos con las grandes potencias del continente tanto a nivel futbolístico como de marca global. Más que pronosticar éxitos o fracasos en la nueva andadura del brasileño, será el transcurrir de las próximas temporadas lo que permitirá juzgar la operación con la justa perspectiva.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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4 comments

Movimiento inesperado hace un mes y espectacular para las dos partes. El PSG gana muchísimo a nivel ofensivo (desborde, gol, creatividad…) y sobre todo incrementa sus posibilidades de ganar su ansiada Champions League.

El brasileño con su salida del PSG incrementa sus posibilidades de ganar el Balón de Oro. Estando en el Barça su compañero era su mayor rival pues cada éxito del conjunto culé daba la impresión que impulsaba más al argentino que al brasileño. En París sí levanta la Champions, sus posibilidades de ser el mejor del mundo crecen exponencialmente.

“El PSG gana muchísimo a nivel ofensivo (desborde, gol, creatividad…) y sobre todo incrementa sus posibilidades de ganar su ansiada Champions League”

Veremos si después de gastar 220 millones en un sólo jugador no se ve obligado a vender jugadores, titulares importantes incluidos. Lo de la manta y tal, taparse el pecho para destaparse los pies… A mi me parece que el único que de verdad gana en todo esto es Barça, siempre que invierta bien el dinero (y no es algo que haya hecho en general en la última década).

“el único que de verdad gana en todo esto”

Me refería a ganancia deportiva. Neymar pasa a ganar un pastizal, obviamente, lo mismo que ingresa el Barcelona.

Para mi, es muy difícil ganar deportivamente si pierdes al 2° mejor jugador del mundo. El Barça podrá invertir bien y reforzar el equipo con jugadores del talento de Coutinho y Dybala por ejemplo, pero no podrá disponer de un futbolista tan desequilibrante como Ney, simplemente porque no existe.

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