Austria se rebela ante el líder

Marko Arnautovic of Austria during the International Friendly match at Worthersee Stadion, Klagenfurt, Austria.
Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222
31/05/2016
***UK & IRELAND ONLY***
EXPA-JAN-160601-4018.jpg

Una jovencísima selección austríaca se rebeló ante los pronósticos y venció en la monumental ciudad de Viena de forma muy merecida a Serbia, el aventajado líder del grupo D que sólo necesitaba una victoria para sellar su billete a Rusia. El conjunto de Koller no se jugaba nada y encaraba el duelo mermado por bajas de la talla de David Alaba, Marcel Sabitzer o Martin Harnik, sin embargo ofreció una de las actuaciones colectivas más convincentes que se le recuerdan a este equipo en los últimos años. Probablemente fue esa ausencia de presión la que permitió a Austria soltarse a jugar, tirar de orgullo y que varios futbolistas hasta ahora algo secundarios en esta generación encuentren el escenario propicio para dar un puñetazo encima de la mesa.

Austria 3 (Burgstaller 25, Arnautovic 76′, Schaub 89′)
Serbia 2 (Milivojevic 10′, Matic 83′)

Wales vs Serbia - World Cup Qualifiers - Football tactics and formations

Marcel Koller alineó un once integrado por futbolistas de buen pie que permitió que desde un principio Austria solventara el nervio defensivo serbio con agilidad asociativa. Todo nació desde la imperial actuación del doble pivote formado por Ilsanker y Baumgartlinger, que fue el punto de apoyo constante para que las circulaciones locales fluyeran y, a la vez, un bastión defensivo para cortar contraataques balcánicos. La movilidad de Arnautovic y Burgstaller por arriba, la profundidad de ambos laterales y el juego interior de los volantes propiciaron que Austria se encontrara cómoda sobre el campo ante el repliegue visitante.

Merece párrafo aparte la actuación de Mortiz Bauer, el lateral derecho del Rubin Kazan, que en su segunda titularidad con su selección lo hizo todo bien con el balón. Fue profundo al espacio, incisivo a la hora de regatear y participó con acierto en las cadenas de pases austríacas. Gustó muchísimo.

Serbia, por su parte, saltó al Prater con una actitud muy nerviosa. De entrada, cometió varios errores defensivos de bulto en salida ante la presión local y, ni siquiera encontrarse pronto con el gol le hizo serenarse. Es probable que no esperara una Austria de tamaña autoridad y se vio obligada a permanecer replegada en un bloque bajo, manteniendo a sus atacantes desapercibidos la mayor parte del encuentro. El jovencísimo Kevin Danso, que firmó una gran actuación en el centro de la defensa, asistió a Burgstaller para hacer el 1-1.

Baumgartlinger estuvo soberbio. Foto: Focus Images Ltd
Baumgartlinger estuvo soberbio. Foto: Focus Images Ltd

Pese a que al inicio del segundo periodo se atisbó un conato de reacción de Serbia, con el paso de los minutos el conjunto local volvió a llevar el partido a su terreno. Puede ser que el conjunto exyugoslavo se fuera dando por satisfecho con el empate a medida que transcurría el tiempo y por eso no actuó hasta que un motivadísimo Marko Arnautovic, de padre serbio y madre austríaca, puso el 2-1 en el luminoso en una preciosa triangulación ofensiva.

A Austria le entró el vértigo al verse por delante por primera vez en el encuentro, y Serbia no necesitó demasiado para empatar el partido. En los cinco minutos posteriores, y tirando sólo de puro oficio, el cuadro de Muslin tuvo dos ocasiones clarísimas: la primera la evitó Lindner con una descomunal parada, y la segunda la metió Matic para dentro. Sin embargo, acabó habiendo justicia poética y un balón lateral de Schaub en el 89′ se acabaría colando dentro de las redes de Stojkovic. Es probable que este sorpresivo resultado no acabe teniendo demasiada trascendencia final, ya que a Serbia le vale una victoria en casa ante una Georgia que no se juega nada para ser primera, sin embargo sí ha servido para revelarnos el escondido potencial que lleva dentro de sí esta generación austríaca.

Foto de portada: Focus Images Ltd

Related posts

Deja un comentario

*