Cinco razones contra las divisiones en el fútbol de selecciones

Jeremain Lens of Netherlands and Florian Bohnert of Luxembourg during the 2018 FIFA World Cup Qualifying match at De Kuip, Rotterdam
Picture by Joep Joseph Leenen/Focus Images Ltd +316 5261929
09/06/2017
***NETHERLANDS OUT***

Tras el Liechtenstein 0-8 España se ha vuelto a encender el debate sobre lo aburridos que resultan los partidos muy desiguales en el fútbol actual y lo conveniente que sería dividir a las selecciones europeas en dos o varias categorías. Nadie ha acabado de definir cómo se haría exactamente, pero se entiende que funcionaría de modo similar a la Copa Davis en el tenis -si estás en segunda división no puedes optar a ganarla este año; tendrás que ascender y luego la temporada que viene ya pelearás por el título-. Aquí cinco razones para estar en contra de esta propuesta -y de cualquier otra que ponga aún más dificultades a las selecciones menores para alcanzar las grandes citas y que impida que de vez en cuando se midan a las mejores-:

Dejarían de ser torneos sin privilegios. Si algo distingue positivamente a las Eurocopas y a los Mundiales es que son competiciones en las que todos los equipos, para ganarlas, deben superar el mismo número de escollos. A diferencia de las Copas nacionales, la Champions League o la Europa League, no hay esas rondas previas interminables que acaban entregando a sus vencedores el premio de enfrentarse contra los grandes tras un agotador proceso de tensas eliminatorias que los han desgastado por el camino -si ya son inferiores de por sí, sumémosle este factor para hacer más improbables las sorpresas-. ¿Por qué hay que entregar esa ventaja a los favoritos y ahorrarles partidos cuyo ganador se da por sentado antes de empezar? Si un equipo va a ganar seguro a un rival, que lo gane. No vayamos a suponer las cosas antes de que sucedan. Quizá Países Bajos, tras quedar tercera en el Mundial 2014, se daba por hecho que iba a barrer a Islandia en la previa de la Eurocopa 2016. Algunos, quién sabe, las habrían separado en dos divisiones, evitando un duelo soporífero por previsible. Ganó Islandia. Y vivimos una de las mejores historias de los últimos años en el fútbol.

Iceland players celebrate at the final whistle during the UEFA Euro 2016 match at Stade de Nice, Nice Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267 27/06/2016
Islandia protagonizó en la última Eurocopa una de las historias más bonitas del fútbol de selecciones. (Foto: Paul Chesterton/Focus Images).

¿Ocho años de espera para jugadores con carreras cortas? Pongámonos en el caso de que aparece una gran figura en una selección de nivel medio-bajo. Y que al poco de que el chico debute en la absoluta, su selección desciende a la segunda división. A falta de cuatro años para el próximo Mundial, ya sabe que no lo va a poder jugar. Y que tendrá que hacer dos ciclos buenísimos -uno para ascender, otro para clasificarse- para poder participar en un Mundial ocho años después. ¡Esperar ocho años! Eso ya lo situaría alrededor de los treinta: en la mayoría de los casos, cerca del declive. Imposible disputarlo en la plenitud de su carrera. Pero tampoco hace falta irse a ese ejemplo: cualquier jugador, del equipo que sea, tiene que poder soñar con llegar a una fase final. Tiene que saber que si se juntan los astros y su equipo tiene un rendimiento muy por encima del habitual en la fase que está disputando ahora mismo, se meterá en una gran cita. Ya sé que suena a utopía cuando pensamos en Liechtenstein, Luxemburgo o Andorra. También sonaba a utopía que Letonia fuera a clasificarse para la Eurocopa del 2004. Una Eurocopa de 16 equipos -no de 24 como la última-. Estos milagros, a veces, suceden.

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Aleksandrs Starkovs clasificó a Letonia para la Eurocopa de 2004 (Foto: Tomàs Martínez / MarcadorInt).

Hay más sorpresas de las que parece… pero el debate sólo se plantea cuando hay goleadas. Cada vez que una potencia se pasea ante un conjunto prácticamente amateur, vuelve a salir el debate de las dos divisiones. ¿Pero dónde están esas voces cuando los pequeños consiguen resultados de mérito y las favoritas se complican la existencia? Sólo en la presente fase de clasificación, Francia, subcampeona de Europa, ha empatado en casa ante Luxemburgo y fuera frente a Bielorrusia; Hungría, octavofinalista en la última Eurocopa, ha caído en Andorra y ha empatado en las Islas Feroe; Gales, semifinalista, ha empatado en casa ante una Georgia que también le sacó puntos a la República de Irlanda -otra que se metió entre las mejores 16 el verano pasado en Francia-; Polonia, que cayó ante la campeona Portugal en cuartos en la tanda de penaltis, ha empatado en Kazajistán, donde también igualó Rumanía; Inglaterra, octavofinalista, empató en Eslovenia; Islandia, la gran sensación que alcanzó los cuartos, no lidera su grupo actual por una derrota en Finlandia; Bosnia-Herzegovina, mundialista en Brasil 2014, perdió en Chipre; Grecia, que rozó los cuartos de final en la misma cita planetaria, empató en casa ante Estonia. Hay goleadas y hay paseos militares. Pero también hay muchos resultados que rompen quinielas.

Tornike Okriashvili (2nd R) celebrates the equalising goal for Georgia during the 2018 FIFA World Cup Qualifying match at the Cardiff City Stadium, Cardiff Picture by Mike Griffiths/Focus Images Ltd +44 7766 223933 09/10/2016
Georgia fue capaz de empatar en Cardiff ante Gales en esta fase de clasificación para el Mundial. (Foto: Mike Griffiths/Focus Images Ltd).

Dificultaría el progreso deportivo de las pequeñas. Está comprobado en cualquier deporte de competición: cuanto más te exige un oponente, cuanto más alto te pone el listón, más progresas. Aunque de vez en cuando aún observemos goleadas de escándalo, prácticamente todas las selecciones pequeñas europeas compiten hoy en día mucho mejor que hace veinte años. A base de recibir varapalos han ido perfeccionando su preparación y su estrategia. Con un primer objetivo de perder por menos goles, y, una vez han estado en condiciones de ello, con una segunda meta de puntuar. Hay selecciones que, por la escasa dimensión de su población, no se podrán poner nunca al nivel de aquellas naciones habitadas por millones de individuos, pero viendo el camino que ya han recorrido hasta ahora, sería lastimoso cortarles esa vía de aprendizaje que se ha demostrado exitosa y que promete reducir aún más las diferencias en el futuro.

Y las mataría económicamente. En un mundo del fútbol en el que las ligas nacionales en los países pequeños están perdiendo aficionados frente al auge de las grandes potencias extranjeras convertidas en marcas globales, las únicas oportunidades para muchos hinchas de ver en su país o en su ciudad a figuras reconocidas suelen ofrecerlas los compromisos de selecciones. Pero si también les quitamos esos partidos… ¿no se vaciarán sus estadios? ¿El público de Liechtenstein acudiría a ver partidos de segunda división ante selecciones que seguirían siendo mejores que la suya pero que no ofrecerían grandes reclamos? Se perdería dinero en taquillas, pero muchísimo más aún por derechos de televisión. ¿Quién compraría los derechos de esa segunda división de selecciones europeas? Ahora, al estar todos en el mismo paquete unificado, se retransmiten los encuentros de los 56 equipos nacionales del continente. ¿Qué proyección internacional tendría el fútbol de Estonia si quedara oculto a ojos del mundo? ¿Cómo podría la federación garantizar el mantenimiento y la construcción de buenas infraestructuras para los espectadores, de buenos campos de entrenamiento para los jóvenes jugadores, de cursos de formación de alto nivel para los técnicos… si se le niegan los ingresos de los derechos televisivos unificados? Apostar por ello sería tremendamente insolidario.

Foto de portada: Una imagen del partido disputado entre Países Bajos y Luxemburgo en la presente fase de clasificación para el Mundial. (Foto: Focus Images Ltd).

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15 comments

Totalmente de acuerdo Axel. Totalmente de acuerdo con estos argumentos y con los que te he escuchado más veces en contra de la super-liga europea de clubes.
La mayor parte de aquellos que defienden los privilegios en el fútbol, los que sólo apoyan a los clubes poderosos -los periodistas a los que hoy hemos podido leer defendiendo la inutilidad de jugar contra Liechstenstein-, son aquellos que no aman este deporte, que nunca han entendido su verdadera esencia. Sólo son forofos que se dedican a gritar cada noche en la televisión para ganar audiencia. Son aquellos que no conocen la historia de cada país, ni las circunstancias de cada liga (como bien nos enseña cada semana Toni Padilla); ni saben quiénes son la mayoría de los jugadores jóvenes que despuntan en el mundo y que sólo alabarán cuando valgan 222 millones (y que nosotros descubrimos gracias a Tomàs o David Fer); ni son capaces de comprender los verdaderas motivaciones de los aficionados de aquellos clubes que juegan la League One y que saben que nunca ganarán la Premier pero que siguen viajando y cantando cada partido (como nos muestra Miguel Mosquera).
Todas esas personas que sólo gritan son las que se están adueñando del fútbol y por eso hace tiempo estuve a punto de renegar de este maravilloso deporte. Gracias a los artículos, las ideas y los argumentos de gente como las de Marcador Int pude encontrar una razón para seguir disfrutando del juego…

PD.: Perdón por la chapa, pero hoy tenía la misma sensación de Axel.

Asumo que con “divisiones” te refieres a “rondas previas”* , instancia se da en 4 de las 6 Confederaciones: Concacaf, CAF, AFC y OFC. Solo CONMEBOL (miembros reducidos) y UEFA no recurren a ella. Por lo tanto, no todas las selecciones nacionales tienen que superar las mismas etapas para clasificar al Mundial. Algunas tienen que superar más rondas.

Por lo mismo, ¿no son las “rondas previas” un sistema similar al que se utiliza en las Champions o en la Europa League. Insisto, de ser lo mismo, no veo el inconveniente.

*Si no son “rondas previas”, y efectivamente son “divisiones” como si de Ligas nacionales se tratasen, entonces no he dicho nada, y estoy hablando idioteces. Aunque me parece un sistema de mierda elitista creado solo para perpetuar en la cima de esta élite a las mismas selecciones fuertes “de siempre”. En la línea de lo señalado por Nedved.

¡Saludos!

Yo tambien tengo dudas a que se refiere con “divisiones”, si son “rondas previas” lo veo bien, por ejemplo el caso Europa, si en lugar de grupos de 6 al final quedan grupos de 4 con los mismos boletos (1 directo y 1 repechaje), los equipos chicos que lleguen a esa etapa tendrian una posibilidad real del 50% de calificar y no ser meras comparsas como lo son ahora, por otro lado entiendo el punto de Axel, por ejemplo en Concacaf paises como Islas Virgenes o Islas Caiman, solo juegan dos juegos cada eliminatoria porque son eliminados a las primeras y nunca se han enfrentado a los equipos grandes del area como Mexico, USA, Costa Rica, etc.

“Si un equipo va a ganar seguro a un rival, que lo gane” La mejor frase acá leída, que estos equipos son los que te sacan de una competición ya sea que logran quitarte puntos o determinen la diferencia de gol final, Mucho tendría que decir pero entre el articulo y comentarios se ha dicho todo. Felicitaciones por artículos como este y cierro robándome una frase de acá mismo:

“Todas esas personas que sólo gritan son las que se están adueñando del fútbol y por eso hace tiempo estuve a punto de renegar de este maravilloso deporte. Gracias a los artículos, las ideas y los argumentos de gente como las de Marcador Int pude encontrar una razón para seguir disfrutando del juego…”

Es que para mi, si no fuese por que existen equipos chicos o históricos en horas bajas a los que apoyar hace rato hubiese dejado de apasionarme por esto.

Aplaudo la idea de que el fútbol sea lo más democrático posible. Sin embargo, tengo un punto de vista muy personal sobre este asunto en concreto.

Creo que los parones actuales alimentan la corriente clasista. Entiendo la perspectiva del futbolero compulsivo, caso de los redactores y muchos lectores habituales de MI, que disfrutan y se emocionan con un partido de cualquier división, confederación o nivel, pero el aficionado medio español solo quiere una excusa para suprimir los parones de selecciones… y las goleadas se la sirven en bandeja. Somos un país de clubes, no de selecciones y, aunque nos entusiasmemos con la fase final de un Mundial o una Eurocopa, me parece evidente que la mayoría preferimos que nuestro equipo logre sus objetivos a que nuestro combinado nacional favorito haga lo propio.

De ahí que, en mi opinión, si se concentraran los partidos de selecciones en el mes de junio, se silenciarían muchas voces críticas. Habría muchas más quejas de los futbolistas, motivo por el cual no tengo fe en que se aplique esta fórmula, pero los hinchas lo viviríamos todo con más expectación e interés.

Otra modificación que me gustaría y que considero poco probable: que se limitara el número de enfrentamientos entre una superpotencia y una cenicienta determinadas en un breve espacio de tiempo. Se me ocurrió la idea a raíz de que Liechtenstein no llenara su estadio contra España. Pronto me di cuenta de que ambas selecciones se han visto las caras demasiadas veces en los últimos años. Sé que como la Eurocopa depende de UEFA y el Mundial lo organiza FIFA es imposible que se plantee esta medida, pero a mí me parecería beneficiosa para todas las partes.

Y si prueban a terminar las temporadas un mes antes y en lugar de jugar en ventanas, jugar al final en el mes de mayo clasificatorios en el país de la selección con mayor o menor ránking del grupo, como en balonmano o baloncesto. Serían como jugar minieurocopas todos los veranos.

A mi partiendo de un sueño completamente utópico,me gustaría ver una Eurocopa con todas las selecciones.Como una eurocopa,concentracion y tienes un mes para jugar todos los encuentros.Me gustaría ver a selecciones pequeñas jugándose la vida en 3 encuentros y no el sistema actual en el tienen que jugar 10 partidos en muchisimo tiempo por lo que creo que se pierde concentración.

Cuando era chico y oí por primera vez hablar sobre una Eurocopa, pensé que participaban todos los países y se jugaban en grupos de 4 equipos así como dices, que decepción aquella cuando vi que apenas estaban 16, yo con ganas de ver los uniformes de los otros países, conoce a sus jugadores 🙁

Nadie habla de eso. De que en la mayoría de los torneos los equipos grandes van por una alfombra mientras que los pequeños tienen que atravesar mil dificultades. Puede que eso incida en que lleguen al final los mejores, que en justicia es como debe ser, pero a veces la diferencia de trato es tal que compromete la propia justicia de dar condiciones igualitarias a todos los contendientes en una competición determinada. Porque los mejores lo son cuando termina el torneo, cuando los resultados lo demuestran, antes de echar a rodar el balón sólo hay pronósticos y elucubraciones.
En cualquier caso el fútbol de selecciones necesita reformas. No pueden irse un centenar de jugadores de las ligas europeas en plena competición de sus clubes a la Copa África, ni perdernos fines de semanas enteros de liga por un partido de la selección. Los campeonatos continentales deberían clasificar para los mundiales, hacer otra calificación para el mismo es redundante, amén de que el “Campeón de Europa” puede quedarse fuera de un mundial (o africano, asiático, americano…).
Los JJOO son un certamen de primer orden, y el fútbol masculino no puede seguir acudiendo a los mismos con equipos sub-23 por razones estrictamente económicas y de intereses de FIFA. En la gran cita del deporte mundial el fútbol tiene que ser uno más, brillando como se merece nuestro deporte.
Por último FIFA ha sido muy timorata con la reforma del mundial. Por el interés y la cantidad de federaciones implicadas no era descabellado aumentar el mundial a 64 selecciones añadiendo una eliminatoria más. Pero reduciendo o eliminando las fases clasificatorias. Ha faltado decisión, autoridad y sentido común.
Y urge una reestructuración de las confederaciones. Australia no puede dejar Oceanía porque eso es vaciar de contenido una confederación y América pide a gritos la unificación, que pondría a clubes y selecciones como las de México y EEUU en unas competiciones continentales acorde con la evolución de su fútbol.
Tras el 0-8 de Liechtenstein la mayor parte las afirmaciones periodísticas al respecto no eran opiniones. Eran parte de la eterna campaña del lobby superligas. Una opinión es esta de Axel, con la que podemos estar o no de acuerdo. Desgraciadamente el resto más que opinar escribe al dictado de una corriente que amenaza con arrastrarnos a todos.

Axel, una pregunta semi off topic: Que opinas de las eliminatorias americanas? habría que sumar los paises de la conmebol y concacaf o asi como estan te parece bien? Gracias, un saludo desde Argentina

Cada vez que oigo hablar de medidas que favorezcan el “progreso del fútbol” en países como Andorra, San Marino, Liechtenstein o Gibraltar me entra la risa. Ningún progreso es posible en países cuya única razón de ser es la evasión fiscal, se mire como se mire. Mis respetos a pequeñas naciones bálticas o caucásicas, o a archipiélagos como las Feroe o Malta, con indiscutibles singularidades geográficas, pero a los paraísos fiscales habría que quitárselos de encima sin miramientos en una eliminatoria previa, al igual que sucede en el resto de confederaciones, una ronda que a nadie le haría ningún daño y que invalidaría el argumento de la espera de ocho años. Y como ya he dicho alguna vez… Si las fases finales cada vez nos ponen más y los clasificatorios cada vez menos, ampliemos las primeras y reduzcamos las segundas, yo lo veo de cajón. Mundial de 64 países y Eurocopa de 32, lo demás son ganas de marear la perdiz

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