Dos buenas noticias para Katanec

Katanec Eslovenia Focus

Eslovenia estaba muy necesitada de buenas noticias. Los acontecimientos sucedidos en el ámbito de la selección exyugoslava en los últimos tiempos inducían al pesimismo general. Las dos recientes y dolorosísimas derrotas ante Escocia y Eslovaquia, los rivales con los que en teoría se tiene que disputar la plaza de repesca, habían enturbiado completamente la ilusión instalada en el país hace casi un año. Entonces, en una misma semana y en la misma porción de la tierra, ganaron al conjunto eslovaco y estuvieron a punto de hacer lo propio ante la poderosa Inglaterra. Sus aficionados salieron de ese doble enfrentamiento en Ljubljana soñando con que todo era posible. Pero han recibido un golpe de realidad que les ha puesto en su sitio, aderezado con el polémico desplante de Kevin Kampl (ha vuelto a dejar a su equipo tirado para irse a entrenar con el RB Leipzig) que no ha contribuido precisamente a aliviar el ambiente. En medio de ese clima enrarecido, este martes les esperaba Lituania, un desértico Stojice (apenas 1/3 de entrada) y un encuentro que se presentaba como un win or go home. Sus últimas opciones de aspirar a una plaza al Mundial de Rusia pasaban por una victoria ante su gente. Tras la terrible imagen dada el pasado viernes en Trnava, Katanec revolucionó por completo el plantel encargado de disputar ese match pointSe cargó a todo el frente de ataque a excepción del inquebrantable Josip Ilicic y de Jasmin Kurtic y apostó por unos cuantos jóvenes con los que hasta el momento casi no había contado. El resultado fue la mayor victoria de la selección eslovena en dos años y medio. Pese a que Eslovenia sufrió más de lo que dictó el marcador, se encontró con dos ilusionantes actuaciones individuales que permiten creer en que todavía no está dicha la última palabra. Además de con un excepcional Josip Ilicic, pero eso ya hace tiempo que ha dejado de ser noticia.

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Stojice asistió a una nueva victoria de los suyos. Foto: Guillermo Valverde/todos los derechos reservados

Pues la sensación en los últimos encuentros de Eslovenia era que Ilicic estaba demasiado solo en el frente de ataque. Que el conjunto de Katanec tenía capacidad de mostrar orden defensivo y resistir ante rivales de más calidad, pero que arriba, sin Kampl, presentaba un déficit de desequilibrio que le condenaba en exceso. El extremo del Atalanta ponía todo su sacrificio y su diferencial calidad al servicio del colectivo, pero era insuficiente. La espesura se adueñaba del equipo y el cuadro exyugoslavo se mostraba francamente inofensivo. Ante Lituania, Josip volvió ser el mejor hombre de su selección, sin embargo, esta vez encontró dos socios con los que tuvo una sintonía que permite dar lugar a la ilusión. Ellos fueron Andraz Sporar y Jan Repas, dos jóvenes nacidos en Ljubljana con casi nula experiencia vistiendo la camiseta de su país hasta el momento.

Sporar sólo había tenido una participación irrelevante con su selección y aprovechó la agónica oportunidad para mostrarse como una firme opción para una delantera en la que han bailado los nombres y ninguno se ha mostrado convincente. El delantero del Arminia Bielefeld brilló por su fina capacidad combinativa y por su juego de espaldas. Fue un valioso apoyo para Ilicic, al que le tocó jugar de mediapunta y encontró un soporte por delante con el que combinar. Su participación fue decisiva para generar la triangulación que dio lugar al tanto que abrió la lata. El jovencísimo Repas, que acaba de firmar por el Caen, debutaba con Eslovenia y lo hacía en una posición extraña. El ex del Domzale actuaba abierto a la banda derecha, pese a que él más un interior o un mediapunta que un extremo, y menos un perfil para jugar a pierna natural. Es por ello que su actuación no fue constante, pues se le notó incómodo en ese sitio, pero dejó detalles de mucha calidad y provocó el penalti que encarriló el partido. Además, Jan Oblak volvió a tener dos intervenciones diferenciales que le volvieron a recordar a su selección que cuenta con uno de los mejores porteros del planeta. Eslovenia todavía tiene argumentos a los que agarrarse. Todo pasa por ganar en Wembley en el próximo mes de octubre.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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Mientras Eslovenia no aprenda a competir fuera de casa, no tendrá opciones de ir a un Mundial. Los partidos de Escocia y Eslovaquia fueron terribles, más allá de que el resultado haya sido sólo de 1-0.

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