Grecia se inmola en Zagreb

Croacia barrió a Grecia en el Maksimir. Foto: Focus Images Ltd

Solo algo parecido a un milagro en Atenas separa a Croacia de disputar su quinta Copa del Mundo desde que el país se independizó en 1991. Desde que tienen la autorización de los estamentos oficiales para poder disputar competiciones internacionales, el conjunto ajedrezado únicamente ha faltado en la edición de 2010, lo cual reviste un mérito notable dado que se trata de una nación de escasos 4 millones de habitantes. Sin embargo, las crónicas que hoy informen a los aficionados croatas de la goleada ante Grecia que encarriló su clasificación para el Mundial de Rusia estarán desprovistas de toda épica. Porque no la tuvo. Grecia se inmoló sobre el Estadio Maksimir y Croacia únicamente se limitó a recoger sus pedazos.

Croacia 4 (Modric 13′, Kalinic 19′, Perisic 33′, Kramaric 49′)
Grecia 1 (Sokratis 30′)

Croatia vs Away team - Euro 2016 - Football tactics and formations
Disposiciones iniciales. Foto:sharemytactics

El conjunto heleno se había mostrado durante toda la fase de clasificación como un colectivo compacto e incómodo con veneno para desplegarse. Como marca su identidad, habían hecho de la solidez defensiva su fortaleza y habían construido un bloque que lucía una capacidad competitiva prometedora. Parece difícil convencer a alguien tras lo visto ayer de que Grecia era un equipo muy interesante, pero de verdad que su fase de clasificación había sido enormemente competente. Pero todo el trabajo anterior saltó por los aires ayer en Zagreb. Fuera por el inédito cambio de esquema de Skribbe, que apostó por una línea de tres que desnaturalizó a los suyos, o fuera por la exigencia mental de la cita, lo cierto es que Grecia nunca aterrizó en el partido. Jamás pudo dar la sensación de sentirse cómoda sobre el césped, de encontrar una estabilidad defensiva desde la que afrontar el partido. Se limitó a sufrir y a recibir golpes. Desde la primera posesión de Croacia, se percibió una fragilidad irreversible en el bloque heleno.

Estadio Maksimir. Foto: MarcadorInt.
Estadio Maksimir. Foto: MarcadorInt.

Karnezis aceleró unos acontecimientos que se antojaban inevitables con un grosero error ante Kalinic, que vio su agresividad en la presión recompensada con un penalti. Lo que mejor hizo ayer el conjunto exyugoslavo fue situar a muchos futbolistas en posiciones interiores, dejando las bandas muy largas para los laterales. Rakitic, el pivote croata, no se veía presionado y tenía todo el tiempo del mundo para encontrar a sus compatriotas por dentro, que agujereaban la inferioridad numérica en el centro del combinado heleno y hacían precipitar sus ataques. Quien mejor lo leyó fue el propio Kalinic, cuya capacidad asociativa hizo agonizar al caótico bloque de Grecia. Los goles fueron cayendo por su propio peso. A la vuelta de descanso, cuando con 3-1 se esperaba que Skribbe ajustara y tratara de devolver a su selección a la eliminatoria, otro infantil fallo de Stafylidis en una cesión cercenó cualquier opción de reavivar el partido. Al final fue un 4-1, como pudo ser perfectamente un 7-1, pues el encuentro careció de tensión competitiva. Nadie se esperaba un choque tan plácido.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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1 comments

Demasiado decepcionado, tanto de los jugadores griegos como de la disposición de Skribbe, por que cambiar en un partido tan decisivo, cuando ya no hay tiempo de volver atrás…

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