McClean sepulta la ilusión galesa

James McClean celebrates the first goal for Republic of Ireland during the 2018 FIFA World Cup Qualifying match at the Cardiff City Stadium, Cardiff
Picture by Mike Griffiths/Focus Images Ltd +44 7766 223933
09/10/2017

Irlanda solo necesitó un zarpazo para silenciar a las cerca de 30.000 almas que abarrotaban el Cardiff City Stadium. Una jugada aislada, un error de Williams en la salida de balón, un esférico peleado y ganado por la fe inquebrantable de Jeff Hendrick. Un centro lateral forzado del centrocampista del Burnley, que, en un instante de inspiración sublime, Harry Arter deja pasar para que James McClean fusile a Hennessey con un disparo a quemarropa. A Irlanda le bastó un detalle para inclinar la balanza en un duelo parejo en Gales, donde nadie ganaba en partido oficial desde 2013. Le valió con disparar dos veces entre los tres palos y marcar un gol.

Gales dejó escapar el último tren para engancharse a la repesca. La primera derrota en el proceso mundialista no pudo llegar en peor momento, en un duelo decisivo contra un rival directo en una cita en la que no podía contar con su estrella, Gareth Bale, lesionado. Tampoco ayudó que Joe Allen se retirara antes del descanso, aturdido por un choque con Meyler. Lo que se presuponía como una noche histórica para la selección galesa, que no disputa un Mundial desde Suecia 1958, se acabó transformando en una pesadilla. Las opciones de dar caza a Serbia y acceder de forma directa al torneo planetario se esfumaron con la victoria de los balcánicos en Georgia y el relato emotivo de la previa, centrado en la épica, se difuminó a medida que daba cabezazos contra el muro irlandés. Gales juntó a muchos centrocampistas por dentro, pero no encontró respuestas ante el intenso repliegue defensivo de los pupilos de Martin O’Neill.

Gales 0
Irlanda 1 (McClean 58′)

Gales vs Irlanda - Football tactics and formations

Cantad el himno como si nunca lo hubierais cantado antes“, pidió la megafonía antes de que los hinchas cantaran el himno galés a capela. La emotividad del choque no amedrentó a los irlandeses, que saltaron a Cardiff con la tranquilidad de saber que el favoritismo recaía en el vigente semifinalista de la última Eurocopa. Le cedió la iniciativa y esperó, consciente de que las fortalezas de Gales no coinciden con los defectos irlandeses. Si hay un equipo que puede combatir las virtudes galesas de igual a igual ese es el irlandés, limitado en cuanto a calidad pura pero no en cuanto a fe y corazón. Así, Irlanda repelió el juego aéreo con más juego aéreo. La intensidad, con más intensidad. Clark y Duffy secaron a Robson-Kanu, que solo se zafó de la vigilancia de los centrales visitantes en una ocasión en la que conectó un cabezazo en un centro lateral, y Gales apenas inquietó el arco de Randolph. Irlanda le regalaba el esférico, pero no se descomponía ante el descomunal despliegue defensivo de su trío en la medular, compuesto por los trabajadores Meyler, Arter y Hendrick. El trabajo del capitán Meyler fue conmovedor mediante un sacrificio inhumano y una generosidad superlativa para multiplicarse en las ayudas y tapar líneas de pase.

Irlanda logró que no pasara prácticamente nada en el choque y aprovechó su oportunidad antes de que el reloj apremiara a Gales, que solo desequilibró a base de chispazos de Tom Lawrence y Ben Woodburn. Le faltó la calidad de Bale, la clarividencia de Joe Allen y echó de menos una mejor versión de Aaron Ramsey, gris en una contienda que no le brindó espacios ni socios en ataque. Agazapada atrás, Irlanda jugó con la necesidad galesa y la ausencia de dos de sus tres futbolistas más importantes para llevar el encuentro a su terreno y clasificarse para la repesca. Los de Martin O’Neill han hecho méritos para ello: han ganado en Cardiff y en Viena y sacaron un empate de su visita a Belgrado. No disputan el Mundial desde 2002, cuando España apeó a los irlandeses en una tanda de penaltis en la que brilló un entonces jovencísimo Iker Casillas. Le quedan dos partidos para remediarlo.

AA.
Gales se queda fuera del Mundial. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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