No pueden con Werner

Tomas Kalas of Czech Republic and Timo Werner of Germany during the 2018 FIFA World Cup Qualifying match at Eden Arena, Prague
Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222
01/09/2017
*** UK & IRELAND ONLY ***

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Timo Werner tiene 21 años y a medio país en su contra. Su delito fue firmar por el controvertido RB Leizpig cuando su equipo, el Stuttgart, bajó a segunda división y, sobre todo, un inmoral piscinazo ante el Schalke 04 que le condenó de forma desproporcionada. Se arrepintió y pidió perdón ante las cámaras inmediatamente después, pero ya era demasiado tarde. Se había convertido en el futbolista más odiado de Alemania, en el objetivo número uno de todas las aficiones de su país. Increpar y abuchear a Werner iba ser pronto la forma más popular de manifestarse contra el fútbol moderno. El joven futbolista del RB Leipzig se transformó, sin quererlo, en un símbolo andante de la fría mercantilización del deporte y empezó a sufrir un acoso de una vehemencia tal que le llevó a tener que recibir ayuda psicológica profesional para aprender a gestionarlo.

En cada estadio que le ha tocado pisar desde aquel fatídico penalti, Werner es recibido con un aluvión de desagradables abucheos y cánticos en su contra. Pero no llega sólo hasta ahí. El pasado mes de junio debutó en Nürnberg con la selección de su país en partido oficial, lo que debía ser uno de los días más felices de su vida, y cuando entró al campo a cumplir su sueño le dio la bienvenida una estruendosa pitada de su propia hinchada. De los suyos. Cuando visitó Gelsenkirchen con el Leipzig el pasado mes de agosto, en la infografía del propio estadio del Schalke 04 le presentaron con el rostro teñido de negro. Sólo a él. El popular cántico “Timo Werner es un hijo de p…” se vende estampado en camisetas, se canta en conciertos a los que acude, lo canta la afición alemana desplazada en todo tipo de competiciones e incluso hace unas semanas se filtró un vídeo de dos policías cantándolo de uniforme. Se repite, por si permanece la incredulidad: Timo Werner es un chico de 21 años de edad. Sin embargo, todo eso no ha sido suficiente para poder con él. Mientras lo anterior ocurría, Werner se iba hasta los 21 goles en la pasada edición de Bundesliga y suponía uno de los principales argumentos que llevarían al RB Leipzig a una histórica clasificación para la Champions League. Se proclamó campeón de la Copa Confederaciones con Alemania y fue nombrado el máximo goleador del torneo. Y ha salido de este parón de selecciones, si nadie lo remedia, posicionado como el delantero titular de la Mannschaft para el próximo Mundial. Así de fuerte es Timo Werner.

Timo Werner es uno de los jugadores más codiciados del RB Leipzig. Foto: Focus Images Ltd
Timo Werner es uno de los jugadores más codiciados del RB Leipzig. Foto: Focus Images Ltd

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En la noche de ayer, Timo volvía a Stuttgart, la ciudad que le vio nacer. Tras los incidentes ocurridos en Praga con la afición alemana desplazada allí, Olivier Bierhoff y Joachim Löw habían pedido expresamente a la afición que acudiera al estadio que apoyara a su delantero. El propio speaker del Mercedes Benz Arena, el recinto en el que Timo debutó en Bundesliga, se anticipaba y se dirigía a los presentes allí antes de que diera comienzo el Alemania – Noruega. “Aunque sé que va a haber algún que otro pito, os pido unidad” se escuchaba por megafonía. Al descanso toda la hinchada coreaba su nombre. Timo Werner volvía, por fin, a recibir algo de amor fuera de Leipzig. En parte, porque afloró cierta compasión con un chico al que habían visto crecer, que con poco más de 17 años se había convertido en el debutante más joven de la historia del Stuttgart y poco después en el jugador más joven de la historia del equipo en anotar un gol. En parte, también, porque Werner no dio lugar a debate. Al término de la primera parte ya había marcado dos tantos. Suma seis en ocho partidos con la Mannschaft.  

Timo Werner anotó ante la República Checa. Foto: Focus Images Ltd
Timo Werner anotó ante la República Checa. Foto: Focus Images Ltd

Timo Werner es pura voracidad. Es un jugador de una velocidad absolutamente disparatada, potentísimo tanto en pura carrera como a la hora de desplazarse con el balón controlado. Es muy agresivo tirando todo tipo de desmarques, es capaz de ejecutar a un ritmo altísimo todo lo que hace y es devastador definiendo cara a gol. Por eso sus movimientos combinan tan bien con esa fugaz Alemania que transita en estampida. Casa a las mil maravillas con Müller, Özil, Draxler y cía corriendo como leones hacia la portería contraria. Su pasado de extremo, empero, se nota cuando la Mannschaft ataca en posicional y el ex del Stuttgart tiene que maniobrar en espacios reducidos. Si bien es también útil en ese escenario por la atención que genera con sus rupturas y porque es un buen rematador de centros laterales, le cuesta jugar de espaldas y participar en asociaciones en estático. No está acostumbrado a hacer eso en el RB Leipzig, un equipo que vive del vértigo y en el que rara vez permanece parado en el área. Pero no se puede descartar que acabe añadiendo también eso a su juego. Es un chico muy acostumbrado a lidiar con los obstáculos que, no lo olvidemos, solo tiene 21 años.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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6 comments

La culpa del fútbol moderno no puede recaer en un chaval de 21 años cuando los que hinchan esta burbuja son otros.

La blanca de la Mannschaft le queda de lujo, pero una blanca de un equipo de Madrid le quedaría de lujo a medio plazo. Vaya proyectazo de presente pero sobretodo de medio plazo este Timo Werner

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