Así son los siete participantes del Mundial de Clubes 2017

The Real Madrid players lift the trophy at the end of the UEFA Champions League Final at the Principality Stadium, Cardiff
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03/06/2017

REAL MADRID

¿Por qué está aquí?

El conjunto entrenado por Zinedine Zidane viaja al Mundial de Clubes tras proclamarse campeón de Europa por segunda vez consecutiva, un hito que nadie había logrado jamás en la historia de la Champions League. El conjunto merengue no tuvo un recorrido nada fácil hasta la final, pues tuvo que sortear a Nápoles, Bayern de Múnich y Atlético de Madrid antes de encontrarse en Cardiff con la todopoderosa Juventus de Turín. Allí, el Real Madrid venció al conjunto bianconero con una autoridad que no se recordaba en una final europea desde los tiempos del Barcelona de Pep Guardiola. Fue una victoria incontestable.

¿Cómo está ahora?

Mal. La sensación es que el conjunto blanco todavía no se ha encontrado consigo mismo en el presente curso. El 4-3-1-2 que Zidane ha convertido en su apuesta principal para la 2017/2018 no acaba de sacar lo mejor de sus futbolistas, unido al hecho de que la plantilla presenta una falta de determinación ofensiva muy preocupante. Pues sus tres baluartes ofensivos están lejos de presentar la energía de los mejores ataques del continente. Karim Benzema y Cristiano Ronaldo rondan la treintena y ya apenas intimidan con espacios por delante, mientras que Gareth Bale se encuentra sumido en una de sus interminables lesiones. Esa mezcla entre carencias en el juego y falta de atacantes resolutivos explica que el conjunto merengue se encuentre clasificado cuarto en la liga española, a 8 puntos de la cabeza.

¿Qué experiencia tiene en torneos intercontinentales?

Pocos clubes albergan la experiencia en este tipo de torneos del Real Madrid. El conjunto blanco cuenta en su palmarés con tres de las antiguas Copas Intercontinentales (junto a Peñarol, Milan, Boca Juniors y Nacional, el equipo más laureado en este sentido) y suma en sus vitrinas dos Mundiales de Clubes. El combinado merengue tiene ante sí la oportunidad de igualar al FC Barcelona como el club con más entorchados de Mundial de Clubes del planeta. Bajo el actual formato, el Real Madrid no ha perdido nunca un partido de esta competición. Puede convertirse en el primer club en ganar el torneo en dos ocasiones consecutivas.

¿Quién es su entrenador?

Zinedine Zidane cumplirá en enero su segundo año completo como entrenador madridista. En ese tiempo, el técnico francés ha levantado dos Copas de Europa y una liga, además de un Mundial de Clubes, una Supercopa de España y dos Supercopas europeas. Los datos hablan por sí solos. Zizou, como se conoce coloquialmente a la leyenda francesa, destaca por ser un entrenador que quizá no es el más minucioso de los estrategas, pero que ha sabido lidiar de forma muy meritoria con una plantilla y un entorno tan especial como el del Real Madrid. Su extrema política de rotaciones ha funcionado con mucho éxito hasta el momento.

¿Quiénes son sus futbolistas más destacados?

Por todos es sabido que el Real Madrid atesora una de las plantillas más rutilantes del planeta. Por tanto, es complicado jerarquizar entre tanta calidad individual. No se puede hablar del conjunto madridista sin detenerse en Sergio Ramos, el alma de la institución en el último lustro. Un poderosísimo defensa central de un mayúsculo talento defensivo, con un contagioso carácter sobre el campo y con una enorme importancia también en los primeros pases blancos. En el centro del campo, Luka Modric, Toni Kroos e Isco Alarcón pertenecen a la más selecta élite de los centrocampistas y explican en buena manera que el Real Madrid haya conseguido establecer tanto dominio continental en la última época. En los puestos ofensivos, es verdad que no pasa por su mejor momento de forma, pero una leyenda del gol como Cristiano Ronaldo debe ser siempre tenida en cuenta en torneos como estos.

Sergio Ramos of Real Madrid lifts the trophy following the UEFA Champions League Final at the Principality Stadium, Cardiff Picture by Kristian Kane/Focus Images Ltd +44 7814 482222 03/06/2017
Sergio Ramos alza la Champions en Cardiff. Foto: Focus Images Ltd.

GRÊMIO

¿Por qué está aquí?

Grêmio acaba de ganar su tercera Copa Libertadores, que se suma a las conquistadas en 1983 y 1995. El tricolor gaúcho se clasificó para la máxima competición sudamericana de clubes ganando la Copa do Brasil 2016 e inició su camino hacia la Libertadores desde la fase de grupos. Grêmio arrancó con tres victorias en cuatro partidos, una serie en la que sólo empató ante Guaraní en Paraguay. Una derrota ante Iquique en la altura de Calama hizo que Grêmio tuviera opciones de quedarse fuera en la última jornada si perdía contra Zamora, pero los de Renato Gaúcho hicieron los deberes y ganaron por 4-0. En las eliminatorias, Grêmio primero dejó fuera a Godoy Cruz. En cuartos, tocó un durísimo rival como Botafogo, ya especializado en enfrentarse a grandes equipos, dado que todos sus rivales en esta edición habían sido campeones de Libertadores en el pasado. Un solitario gol en casa de Lucas Barrios (que sumó su sexto y último gol en el torneo) eliminó al matagigantes carioca. En semis, tocó Barcelona de Guayaquil, la gran revelación de esta edición, que fue doblegado con suficiencia por Grêmio. Los de Renato ganaban 0-2 a los 20 minutos de la ida, y sentenciaron el cruce con el paradón inolvidable de Marcelo Grohe a Nahuelpán (calificada como una de las mejores paradas de la historia del fútbol sudamericano) y el gol, tres minutos después, de Luan. El 0-1 de la vuelta fue pírrico para Barcelona.

Grêmio jugó la final de la Libertadores ante Lanús sabiendo que la vuelta sería en Argentina, que el grana era especialista en remontadas y que en 13 finales entre argentinos y brasileños, el balance era de 9-4. Pero todo esto no asustó a Grêmio, más experimentado históricamente en grandes escenarios, y demostró su fuerza sobre todo en la vuelta, donde ya llegaba con un 1-0 de la ida. En el 42′, Grêmio ya ganaba 0-2, aunque el gol de Sand en el 72’ y la roja a Ramiro en el 83’ le dieron emoción a una final de Libertadores que Grêmio no ganaba desde hacía 22 años.

¿Cómo está ahora?

Por el cambio de formato y calendario de la Libertadores, a Grêmio le queda mucho más reciente su triunfo continental en el momento de afrontar el Mundial de Clubes, competición que hasta el año pasado se jugaba cuatro meses después de que el representante sudamericano obtuviese su billete. De hecho, fue el último equipo que se clasifico para el torneo. Con la eliminación en semis de la Copa de Brasil a manos del campeón Cruzeiro y el término del Brasileirao, en el que el tricolor gaúcho se ha quedado a un punto del subcampeonato, el foco de Grêmio en este final de año estaba exclusivamente en la Libertadores.

¿Qué experiencia tiene en torneos intercontinentales?

Como campeón de la Libertadores en 1983 y 1995, Grêmio disputó en esos años la Copa Intercontinental. En su primera participación, ganó en la prórroga al Hamburgo, dirigido por el mítico Ernst Happel y con un no menos legendario Felix Magath sobre el césped. El bigoleador de Grêmio en esa final fue, efectivamente, el actual técnico Renato Gaúcho. Sus compañeros más destacados eran Tarciso, segundo máximo goleador del club y Mário Sérgio, fallecido en la tragedia de Chapecoense al viajar como comentarista de Fox Sports. En 1995, el Grêmio de Scolari se enfrentó al Ajax de Van Gaal, donde se juntaban los De Boer, Van der Sar, Davids, Litmanen, Finidi, Kluivert u Overmars. En Grêmio, destacaban el portero Danrlei (594 partidos con el club), el ex entrenador del club Roger Machado y el goleador Mário Jardel. Tras un 0-0, la final se fue a los penaltis y el Ajax ganó por 4-3.

Luan marcó dos goles en Guayaquil. Foto: Agencia de Noticias ANDES
Luan marcó dos goles en Guayaquil. Foto: Agencia de Noticias ANDES.

¿Quién es su entrenador?

Renato Gaúcho dirige a Grêmio desde septiembre de 2016, en la que es su tercera etapa al frente del tricolor. Ninguna había sido tan exitosa como la actual, con los títulos de Copa do Brasil 2016 y de Libertadores 2017. Bon vivant, lenguaraz en las salas de prensa y conquistador, es un entrenador que ha sabido darle un plus de confianza y competitividad a un equipo que llevaba años desfondándose en las jornadas finales del Brasileirao y que no pasaba de octavos de Libertadores desde 2009. El sistema preferido de Renato es el 4-2-3-1, siendo su equipo un elenco versátil. Con la presencia de Arthur, Grêmio tiene a un organizador cualificado si el plan de partido pasa por tener la pelota. Con Luan, el tricolor dispone de su mayor fuente de desequilibrio, tanto ante defensas cerradas como en partidos abiertos, en los que Fernandinho también es un puñal con su velocidad. La presencia de Lucas Barrios, capaz de hacer goles de todos los colores, y ayudado por laterales como Edílson y Bruno Cortez, permite a Grêmio ser un equipo dañino por los costados. La fuerza atrás de Kannemann y el buen manejo de pelota de Geromel también dan cuenta de la diversidad de perfiles que tiene este equipo.

¿Quiénes son sus futbolistas más destacados?

Luan es la gran estrella de este Grêmio. Su mejor posición es la de segundo punta, donde es una fuente de pases decisivos para el delantero que le acompañe, habitualmente Barrios. Su capacidad de desborde y su inteligencia en la toma de decisiones le convierten en un delantero letal tanto en situaciones de contraataque como en partidos cerrados. Renato, a diferencia de técnicos anteriores, no le ha movido en todo el año de esa posición por detrás del ‘9’ y Luan ha ofrecido un nivel estratosférico. Aunque haya sido el máximo goleador de Grêmio en la Libertadores con 8 dianas en 12 partidos, no hay que engañarse: no es un killer. Se habla mucho de su salto a Europa, pero su carácter frío, a veces indolente, sumado a que no es un delantero de grandes cifras, pueden dificultar su porvenir en el fútbol europeo. Dicho esto, nunca va a estar tan preparado como ahora.

Arthur es la otra gran figura. Con sólo 21 años, se ha ganado a pulso ser convocado por Tite en los últimos partidos de la canarinha y es ya el organizador de un campeón de Libertadores. Su capacidad de pase le da fluidez a la circulación de balón de Grêmio. Su foto con la camiseta del Barça en una reunión entre Robert Fernández, su agente y él ha disparado los rumores de si llegará al club azulgrana en un futuro próximo (la cláusula son 50 millones de euros). Por desgracia, Arthur no jugará el Mundial de Clubes por una lesión de tobillo en la vuelta de la final de la Libertadores. Destacan también el resto de miembros de la columna vertebral de Grêmio: la pareja de centrales Geromel-Kannemann está perfectamente compenetrada, siendo defensores de una tipología distinta. Marcelo Grohe ha salvado a Grêmio siempre que ha sido necesario con grandes paradas, algunas impresionantes, como la que hizo en campo de Barcelona.

PACHUCA

¿Por qué está aquí?

Pachuca logró clasificarse para la disputa del Mundial del Clubes al vencer la Liga de Campeones de la CONCACAF 2016-17. El conjunto mexicano superó a Tigres de la UANL en la gran final gracias a un gol anotado por Franco Jara en el minuto 82 del choque de vuelta, pues en la ida la escuadra hidalguense y el cuadro regiomontano habían firmado las tablas (1-1) en el estadio Universitario. Antes, el campeón del Clausura 2016 se había deshecho del Deportivo Saprissa costarricense en cuartos de final (5-0 en el global) y del FC Dallas norteamericano (4-3 en el global) en las semifinales. El duelo con Tigres a doble partido se resolvió por la mínima y permitió a Pachuca superar a un contrincante frente al que ya había disputado varias finales de la Liga MX con anterioridad. El triunfo de los Tuzos colocó un nuevo título de la máxima competición de la CONCACAF a nivel de clubes en las vitrinas de la plantilla dirigida por el uruguayo Diego Alonso, el quinto en su historia: 2002, 2007, 2008 y 2009-10 y 2016-17.

Hirving Lozano of PSV Eindhoven (M) has scored 1-3 during the Dutch Eredivisie match at the Rat Verlegh Stadion, Breda Picture by Joep Joseph Leenen/Focus Images Ltd +316 5261929 20/08/2017 ***NETHERLANDS OUT***
Hirving Lozano ayudó a clasificar a Pachuca, pero no jugará el Mundial de Clubes tras fichar por el PSV en verano. Foto: Focus Images Ltd.

¿Cómo está ahora?

El rendimiento de Pachuca en el Apertura 2017 no ha sido el esperado y su irregularidad le ha privado de clasificarse a la Liguilla –lo disputan los ochos primeros clasifcados tras completar 17 jornadas–, pero este revés no altera el buen rumbo marcado durante el último año y medio en todas las competiciones. Además de representar a la CONCACAF en el Mundial de Clubes de Emiratos Árabes Unidos, el equipo dirigido por Diego Alonso buscará coronarse en la Copa MX Apertura 2017 el próximo 23 de diciembre, en un encuentro que enfrentará a los Tuzos con Rayados de Monterrey, rival al que superaron en el Clausura 2016. El título copero supone un aliciente importante para la escuadra hidalguense, ya que la institución nunca antes había alcanzado la final. Pese a haber encadenado resultados negativos en los meses de agosto y septiembre, Pachuca solo ha perdido uno de los últimos ocho encuentros oficiales disputados desde mediados de octubre.

¿Qué experiencia tiene en torneos intercontinentales?

Éste será su cuarto Mundial de Clubes. En su primera participación, en 2007, el cuadro mexicano tropezó por la mínima ante el Étoile du Sahel tunecino en Tokyo, provocando una enorme decepción en la hinchada blanquiazul. Un año después, Pachuca regresó a la cita intercontinental y logró vencer en cuartos de final al Al-Ahly egipcio por 4-2 tras una emocionante prórroga, pero cayó ante Liga de Quito (2-0) en las semifinales cuando el entorno se relamía con la posibilidad de pelear por el título ante el Manchester United. Apeados de la gran final, los Tuzos también mordieron el polvo ante el anfitrión Gamba Osaka en el encuentro por el tercer puesto. La última presencia del Pachuca en esta competición data de 2010, cuando los mexicanos naufragaron en cuartos ante el histórico TP Mazembe, verdugo a posteriori del Inter de Porto Alegre y primer equipo no europeo ni sudamericano en disputar una final intercontinental.

¿Quién es su entrenador?

A sus 42 años y con dos de experiencia al frente de Pachuca (2015), el uruguayo Diego Alonso por fin se encuentra en disposición de disputar su primer Mundial de Clubes, cita que se le resistió como futbolista. Sobre el verde, cayó a última hora en tres de las vías de acceso al torneo intercontinental: la final de la Liga de Campeones con el Valencia (2001), la de la CONCACAF con Club Universidad (2005) y también tropezó en la lucha por levantar la Copa Libertadores con Peñarol (2011). Diego Alonso pasó por la disciplina de Valencia, Racing de Santander, Real Murcia, Atlético de Madrid, Gimnasia y Esgrima, Shanghai United o Peñarol en su etapa vestido de corto; y Bella Vista, Guaraní, Peñarol y Olimpia completan su curriculum como técnico. Al míster charrúa, cuyo contrato en México expira el próximo mes de junio, lo avalan su propuesta ofensiva y también los buenos resultados cosechados en los últimos 18 meses: el triunfo en el Torneo Clausura mexicano (2016) y el título de la Liga de Campeones de la CONCACAF (2017).

¿Quiénes son sus futbolistas más destacados?

La salida de Hirving Lozano rumbo al PSV Eindhoven durante el pasado mercado de fichajes de verano propició que jóvenes como Erick Gutiérrez, Víctor Guzmán y Erick Aguirre hayan cobrado un mayor protagonismo en los Tuzos. En el caso del ‘Guti’, su presencia en el Mundial de Clubes todavía es una incógnita, pues contrajo una lesión en los ligamentos del tobillo derecho a mediados del mes de noviembre de la que todavía no se ha recuperado al 100%, pese a evitar la cirugía. El centrocampista de Sinaloa se ha convertido por méritos propios en la gran joya del equipo y su presencia en la medular se antoja imprescindible para que el conjunto azteca llegue lejos en la cita intercontinental. Además, el goleador argentino Franco Jara, autor de seis tantos en la Liga de Campeones de CONCACAF, y el japonés Keisuke Honda completan la nómina de jugadores a seguir en una lista de 23 futbolistas en la que también destaca la inclusión del delantero Roberto de la Rosa y del centrocampista Erick Sánchez, de 17 y 18 años respectivamente.

WYDAD CASABLANCA

¿Por qué está aquí?

Es el campeón africano. El equipo de Marruecos derrotó al histórico Al Ahly de Egipto, el conjunto con más coronas africanas, en una final muy igualada. En el partido de ida, jugado en Alejandría por motivos de seguridad porque el Al Ahly no puede jugar partidos internacionales en el Cairo, el Wydad empató 1-1. Zakaria marcó el gol local a los 13 minutos, aunque Bencharki empató poco después. En el partido de vuelta, El Karti marcó el gol de la victoria del conjunto de Casablanca. Antes, el Wydad superó en semifinales al USM de Argelia (0-0 fuera y 3-1 en casa) y al campeón del año 2016, el Mamelodi Sundowns de Sudáfrica, en los penaltis después de perder la ida 1-0 y ganar la vuelta por el mismo resultado. En la frase de grupos el Wydad ya se había enfrentado al Al Ahly, ganando 4 de los 6 partidos y acabando primero. Perdió en el campo del Zanaco de Zambia y en el campo del Al Ahly, y ganó los otros duelos contra egipcios, zambianos y el Cotonsport del Camerún. Es la segunda Champions del club, después de la de 1992.

¿Cómo está ahora?

La Champions africana acabó a principios de noviembre, así que no el equipo no ha sufrido ninguna evolución significativa en estas últimas semanas. La liga de Marruecos permitió al club posponer algunos de sus duelos de liga para poder preparar mejor la final, así que estas últimas semanas recuperó partidos pendientes, encadenando 6 encuentros sin perder. Después de dos empates, uno de ellos en el gran derbi de Casablanca contra el Racing, el Wydad ha ganado sus tres últimos partidos de liga antes de viajar al Golfo Pérsico. Su última derrota fue en octubre.

Wydad Casablanca. Foto: Groundhopping Merseburg bajo licencia Creative Commons 2.0.
El Wydad Casablanca disputará el Mundial de Clubes. Foto: Groundhopping Merseburg bajo licencia Creative Commons 2.0.

¿Qué experiencia tiene en torneos intercontinentales?

Éste será su primer Mundial de Clubes. Cuando ganó su primera Champions en 1992, contra el Al Hilal sudanés, aún no existía esta competición. Ganar esa Champions sí permitió al Wydad jugar una competición difunta, la Copa Afro-Asiática. Esta copa era la respuesta de asiáticos y africanos a la Copa Intercontinental, emparejando sus campeones continentales. En 1993, el Wydad la ganó derrotando al PAS de Irán (0-0 en Teherán y 2-0 en casa). Además, ha ganado el Campeonato de Clubes Árabes, entre los campeones de naciones árabes, en 1989, contra el Al Hilal saudí. Y ha perdido esta final en dos ocasiones. Este Mundial será su debut en una competición de ámbito planetario, pues sus experiencias hasta la fecha han sido en torneos africanos o con rivales asiáticos.

¿Quién es su entrenador?

A sus 48 años, Hussein Amotta se ha consolidado como uno de los mejores entrenadores africanos. En una época en la que los clubes de Marruecos luchan por recuperar su sitio entre los mejores del continente, en 2010 ya ganó la Copa Confederación (la segunda máxima competición de clubes africana) con el FUS Rabat. Amotta, centrocampista ofensivo en sus tiempos como jugador, ha aprendido mucho en Catar, país en el que jugó y al que volvió para entrenar en el Al-Sadd, ganando una liga y dos copas. Este 2017 ha tocado el cielo con la liga de Marruecos y la Champions, con un equipo rocoso en defensa, aunque con capacidad de desplegarse ofensivamente con ambición. En los partidos de liga, suele ganar la posesión. En duelos continentales ha sido capaz de mostrar diferentes caras, aunque tiene fama de ser defensivo y, sobre todo, un gran motivador.

¿Quiénes son sus futbolistas más destacados?

Los jóvenes talentos suelen marchar rápido al fútbol europeo, así que la fuerza del Wydad es el bloque. A nivel individual destacan hombres como el extremo Mohamed Ounajem, el experimentado centrocampista Abderrahim Khadrouf o el autor del gol en el partido de ida de la final, Achraf Bencharki, un segunda punta rápido y agresivo, ya internacional absoluto, que aparece en la lista de peticiones de algunos clubes europeos a sus 23 años. El alma del equipo es el capitán Brahim Nekkach, un centrocampista trabajador que llegó en 2014 procedente del DHJ.

URAWA RED DIAMONDS

¿Por qué está aquí?

Urawa Red Diamonds se proclamó campeón de la Champions League asiática tras derrotar al Al Hilal saudí en la final del torneo. El conjunto japonés se convirtió en el primer club de su país que repitió título continental después de ir de menos a más a lo largo del campeonato. Urawa ganó todos los partidos disputados ante su afición, y esto le permitió bien remontar o bien inclinar las eliminatorias ante Jeju United, Kawasaki Frontale, Shanghai SIPG y Al Hilal. Los nipones derrotaron a cuatro potencias de las mejores ligas del continente gracias a su buena defensa, que maniató a varios de los futbolistas de mayor potencial del continente, y luego el despliegue con espacios por delante, el escenario en el que mejor se manejó Urawa a lo largo del torneo.

¿Cómo está ahora?

Con la temporada ya acabada, Urawa Reds solo tiene por delante el Mundial de Clubes antes de irse de vacaciones. Eliminado de la Copa del Emperador en septiembre, torneo cuya final siempre se disputa el 1 de enero, y sin opciones de competir por un puesto de acceso a la máxima competición continental tras el mal arranque liguero, los Reds ya se centraron exclusivamente en su andadura en la Champions asiática en los últimos meses de curso. Incluso se han permitido rotar en las últimas fechas al encontrarse en una zona tranquila en la media tabla. El equipo japonés habrá tenido tiempo para recargar pilas, aunque su primer partido en el Mundial de Clubes llegará apenas dos semanas después de conquistar la Champions asiática.

¿Qué experiencia tiene en torneos intercontinentales?

Participó en el Mundial de Clubes de 2007 tras conquistar su primera Champions de Asia e hizo historia. Urawa se convirtió en el primer equipo asiático que se subió al tercer escalón del podio del Mundial de Clubes cuando ganó a Etoile du Sahel en el partido por la medalla de bronce tras imponerse a los tunecinos en la tanda de penaltis. Antes había superado al Sepahan iraní en cuartos para luego caer contra el Milan por un más que digno 0-1. En la plantilla del Mundial de 2007 ya estaba Yuki Abe, actual capitán de Urawa, por lo que uno de los futbolistas más experimentados del campeón ya sabe lo que es disputar este torneo. En ese equipo también había jugadores que antes o después pasaron por el fútbol europeo, como Hajime Hosogai, Shinji Ono o Makoto Hasebe. El año pasado el sorprendente Kashima Antlers, que eliminó a Atlético Nacional para alcanzar la final, superó el techo marcado por Urawa en 2007.

Urawa.
Urawa conquistó por segunda vez la Champions de Asia. Foto: yoppy.

¿Quién es su entrenador?

Takafumi Hori. Jugador del club durante los años 90, Hori trabajaba en el fútbol base del Urawa Red Diamonds cuando en agosto asumió las riendas del primer equipo tras los malos resultados cosechados por Mihailo Petrovic. Con 50 años, sin apenas experiencia dirigiendo a profesionales, Hori le dio una vuelta a Urawa y lo convirtió en un equipo mucho más competitivo. En una zona tranquila en la liga japonesa, se centró en la Champions League y acabó alzando el título apenas tres meses después. En el centro del campo Hori dio entrada a jugadores que apenas habían participado a lo largo del curso como Nagasawa y Aoki, pilares en las rondas eliminatorias. Sin su mano no se explica la clasificación para el Mundial de Clubes.

¿Quiénes son sus futbolistas más destacados?

Yosuke Kashiwagi fue el mejor jugador de la Champions asiática. Mediapunta zurdo de calidad, Kashiwagi conduce siempre el balón con la cabeza levantada y atesora una notable visión de juego para filtrar pases entre líneas. No es particularmente explosivo en carrera, pero su serenidad con el esférico siempre resulta productiva para Urawa. Kashiwagi se junta en la medular con Kazuki Nagasawa, interior o mediapunta según las circunstancias, un futbolista un poco más dinámico y explosivo en la conducción. Nagasawa empezó el año como suplente y acabó siendo una pieza clave para Hori hasta el punto de ganarse la llamada con la selección japonesa. Junto con Takuya Aoki, estos tres centrocampistas dan equilibrio al juego de Urawa Red Diamonds.

Sin embargo, la Champions League de Urawa Reds no se podría explicar sin los goles decisivos de Rafa Silva. Extremo potente, de llamativa zancada, puede partir desde ambas bandas pero siempre tiene la portería entre ceja y ceja. Los movimientos profundos del brasileño y su corpulencia le permiten sorprender a la defensa rival en carrera y luego aguantar el choque frente al adversario. Marcó los dos goles de Urawa en la final. Rafa Silva se complementa a la perfección con Shinzo Koroki, delantero que juega bien de espaldas y que ha desarrollado un instinto goleador que se encuentra por encima de la media en los arietes nipones. Por otra parte, en la línea defensiva Makino jugó a buen nivel tanto como central como de lateral izquierdo y Shusaku Nishikawa transmite seguridad bajo palos. El portero japonés oposita a jugar el próximo Mundial con la selección tras haber disputado varios encuentros del proceso clasificatorio.

AUCKLAND CITY

¿Por qué está aquí?

Hace doce meses escribíamos que el Auckland City había superado al Real Madrid de los años cincuenta convirtiéndose en el primer equipo del mundo en proclamarse seis veces consecutivas campeón de su confederación. Obviamente, la dificultad de levantar la Champions League de Oceanía no puede compararse con la de hacer lo propio con la Copa de Europa, pero establecer un dominio tan absoluto sin fisuras y prolongarlo de este modo en el tiempo no en sencillo en ningún lugar. Y esa pelea contra la complacencia, ese compromiso con no faltar a lo que ya es una cita anual inexcusable, no se agota: el pasado mes de mayo cayó la séptima seguida -que es, además, la novena de su historia-. La víctima en la final fue, otra vez, el Team Wellington, el equipo que en el pasado ejerció de filial del Wellington Phoenix -conjunto neozelandés que milita en la máxima categoría del fútbol australiano- y que se ha instalado como gran rival del Auckland en la actualidad. De hecho, las tres últimas finales continentales las han disputado estos dos clubes -siempre con el Auckland vencedor-, así como también las dos últimas de la liga nacional -y en ambas se ha impuesto el Team Wellington, que es el actual campeón neozelandés-. Pero en la final de la Champions de 2017, que es lo que ahora nos ocupa, el tirano del fútbol oceánico no tuvo compasión. Ganó tanto en la ida como en la vuelta, pues se regresó al formato del doble partido tras haber probado el año anterior con una fase final con sede única: 3-0 en Auckland y 0-2 en Wellington.

¿Cómo está ahora?

Meses después de alzar la Champions de Oceanía, Auckland City manda en la liga regular neozelandesa. Únicamente le sigue la pista el Team Wellington, el equipo al que derrotó en la final de la Champions y que ostenta los dos últimos títulos nacionales. Por ahora suma los mismos puntos que el club de la ciudad más poblada de Nueva Zelanda, aunque precisamente Auckland City ha disputado un encuentro menos que la entidad capitalina. Sin embargo, los de Tribulietx afrontan un periodo de regeneración. De cara al próximo curso, la federación de fútbol de Oceanía ha cambiado la normativa referente a los jugadores extranjeros que se pueden alinear en la Champions. A medio plazo, solo podrán alinear a cuatro futbolistas que no sean neozelandeses, siempre que uno de ellos proceda de otro país oceánico. Son unas restricciones similares a las de la Champions asiática, por lo que la confección de la plantilla de Auckland, ahora repleta de futbolistas de varias nacionalidades, puede mutar a medio plazo. Por ejemplo, el portugués Joao Moreira ya ha abandonado el club.

¿Qué experiencia tiene en torneos intercontinentales?

Auckland es el equipo que más veces ha participado en el Mundial de Clubes. La de 2017 será su novena presencia, en la confirmación de que el club oceánico es el gran clásico del torneo. La única vez que ganó más de un partido (como campeón de Oceanía, necesitaría superar cuatro eliminatorias para levantar el torneo) alcanzó una histórica tercera plaza. Fue en 2014, cuando dejó fuera al Magreb Tetuán y al ES Sétif, cayó en la prórroga de las semifinales ante San Lorenzo de Almagro y venció a Cruz Azul por penaltis en el partido por el tercer puesto. Una maravillosa aventura que entró con letras de oro en la historia del fútbol internacional. El año pasado cayó en la primera ronda, pero anduvo cerca de eliminar al Kashima Antlers que posteriormente puso en apuros al Real Madrid en la final. El equipo neozelandés se adelantó al inicio del segundo tiempo, pero el cuadro japonés le dio la vuelta al cruce con dos tantos en la recta final, el último de ellos en el minuto 88.

¿Quién es su entrenador?

Ramon Tribulietx. El entrenador catalán es el técnico con más experiencia en el Mundial de Clubes. El entrenador formado en el fútbol base del Barça es uno de los grandes clásicos del campeonato, pues ha conquistado en siete ocasiones la Champions de Oceanía con el cuadro neozelandés. Aunque en la liga local intenta proponer un fútbol más atractivo y asociativo, en el Mundial de Clubes es habitual ver a un Auckland que se encierra atrás y prioriza la seguridad defensiva. Tribulietx pasó por varios clubes catalanes de la 2ªB como el Sant Andreu, el Figueres o el Castelldefels y aterrizó en Auckland City para ejercer de asistente de Paul Posa en 2008. Luego ya fue el co-entrenador del equipo y en 2010 se convirtió en el técnico principal de los neozelandeses.

Auckland City domina la Champions de Oceanía. Foto: Axel Torres.
El Auckland City ha dominado las últimas ediciones de la Champions de Oceanía. Foto: Axel Torres.

¿Quiénes son sus futbolistas más destacados?

Poco ha cambiado la plantilla de Auckland City respecto al bloque que compitió la pasada temporada. Del once que jugó de inicio ante Kashima Antlers en el único partido disputado en el Mundial de Clubes el año pasado únicamente Joao Moreira y Clayton Lewis (ahora en el Scunthorpe United inglés) han dejado el club. Así pues, se mantiene el central madrileño Ángel Berlanga, el portero vasco Eñaut Zubikarai, el extremo argentino Emiliano Tade, el atacante neozelandés Ryan de Vries (máximo anotador del equipo en la Champions oceánica con 6 goles, dos de ellos en la final a ida y vuelta) o Albert Riera, que regresó el año pasado tras haber disputado tres temporadas en Wellington Phoenix. Por otro lado, llama la atención la nula presencia de futbolistas con peso en la selección de Nueva Zelanda, pues en la plantilla que disputó la repesca mundialista contra Perú no había ningún jugador de Auckland City tras el traspaso de Clayton Lewis al fútbol inglés.

AL-JAZIRA

¿Por qué está aquí?

Al-Jazira ejercerá de anfitrión después de ganar la liga de los Emiratos Árabes Unidos la pasada temporada. Alzó el título en abril, aunque su participación en el Mundial de Clubes no se certificó hasta que el último equipo de su país quedó eliminado de la Champions de Asia -no se permite que dos clubes del mismo país disputen el torneo-. El equipo de Abu Dhabi conquistó el título de liga con autoridad, incluso con varias jornadas de antelación, pues ganó 14 de los últimos 15 partidos del campeonato de la regularidad. Nadie pudo seguir el ritmo de Al-Jazira.

¿Cómo está ahora?

Varios meses después, Al-Jazira no pasa por su mejor momento. En las primeras diez jornadas de liga ha perdido tantas veces como en toda la temporada anterior (2 derrotas), ocupa la cuarta plaza y se encuentra a seis puntos del liderato. Su rendimiento, más irregular, les ha alejado de los puestos de cabeza, pues de momento sus nuevos futbolistas extranjeros no han reproducido las prestaciones de los jugadores que se marcharon. Quizás echen de menos al brasileño Aílton (ex del APOEL) y a su compatriota Leonardo, que se proclamó en su día campeón de la Champions asiática con Jeonbuk Motors. Sus sustitutos no han marcado las diferencias tan pronto como se esperaba.

¿Qué experiencia tiene en torneos intercontinentales?

La de 2017 será la primera participación de Al-Jazira en el Mundial de Clubes. Aunque se trata de un club fundado en 1974, sus títulos y éxitos deportivos son muy recientes. Todas sus conquistas se reducen a la última década, con una Copa alzada en 2007 para estrenar su palmarés. Al-Jazira ganó la liga por segunda vez en su historia, aunque el título conquistado en 2011 no le valió para disputar el Mundial de Clubes, que ese año se celebró en Japón. Así pues, será una experiencia nueva para el club de Abu Dhabi, el tercer representante de los Emiratos Árabes Unidos en esta cita tras la participación de Al-Ahli y Al-Wahda en 2009 y 2010 respectivamente. Ninguno alcanzó las semifinales pese a ejercer de anfitrión.

¿Quién es su entrenador?

Henk ten Cate entrena a Al-Jazira desde enero de 2016. En su primera temporada completa llevó al club emiratí al título de liga y ahora disfrutará del Mundial de Clubes. Será su primer Mundial de Clubes, pues Ten Cate dejó el cargo de segundo de Frank Rijkaard en el Barcelona después de ganar la Champions de 2006, por lo que no formó parte de la expedición azulgrana que perdió la final contra el Internacional de Porto Alegre. Sin embargo, la trayectoria del técnico neerlandés va mucho más allá de su relación con Rijkaard y su paso por el fútbol español. Ten Cate fue el primer entrenador de equipos como el Heracles, Sparta de Rotterdam, Vitesse, Uerdingen o NAC de Breda antes de pasar por el Barcelona y tras dejar el club catalán ganó una Copa con el Ajax. También vivió la final de la Champions de 2008 como asistente de Avram Grant, entonces técnico del Chelsea. Tras perder esa final en Moscú, Ten Cate se fue alejando progresivamente del plano mediático. Tras una temporada en el Panathinaikos probó fortuna en Asia, donde ha dirigido al Al-Ahli emiratí, al Umm Salal catarí o al Shandong Luneng chino.

Henk ten Cate. Foto: Masoud Fardi Anvar, Tasnim New Agency, bajo licencia Creative Commons 2.0.
Henk ten Cate. Foto: Masoud Fardi Anvar, Tasnim New Agency, bajo licencia Creative Commons 2.0.

¿Quiénes son sus futbolistas más destacados?

Al-Jazira mecla a futbolistas mediáticos con pasado en Europa y Sudamérica con figuras del fútbol asiático consolidadas tanto a nivel de clubes como de selecciones. El futbolista más importante del club emiratí es el delantero local Ali Mabkhout, que encadena al menos dos temporadas anotando más de un gol por partido de media en la liga. Es un delantero con cierta movilidad y frío en la definición que ya atesora experiencia internacional con su selección, semifinalista de la Copa Asia 2015. Entre los futbolistas asiáticos también destaca Sardor Rashidov, un extremo potente nacido en Uzbekistán que resulta particularmente peligroso en partidos en los que dispone de espacios para correr. El uzbeko marca las diferencias con su disparo con la zurda. Es uno de los fichajes más mediáticos de la temporada en Al-Jazira, aunque su rendimiento hasta ahora no ha sido el esperado.

Por otro lado están los futbolistas con pasado en el fútbol europeo o sudamericano. El más mediático es, sin duda, Lass Diarra. El ex del Real Madrid aterrizó en los Emiratos Árabes Unidos en septiembre tras varios meses sin participar en el Olympique de Marsella, pero se perderá el torneo por lesión. En el mercado veraniego también llegó el delantero brasileño Romarinho, campeón de la Libertadores en 2012 con Corinthians. Por eso Romarinho sabe lo que es participar y ganar un Mundial de Clubes. Aunque en su caso tuvo un rol secundario en la edición de hace cinco temporadas: vio el triunfo de Corinthians contra el Chelsea desde el banquillo. Más tiempo que los dos futbolistas citados lleva Mbark Boussoufa, que ya fue una pieza clave en el título liguero el curso pasado. El internacional marroquí está llamado a ser uno de los líderes de Al-Jazira en el Mundial de Clubes, en un momento en el que ha alcanzado la madurez futbolistica. Más regular que en sus inicios, cuando se movía en tres cuartos, a los 33 años Boussoufa se ha reciclado en un futbolista más adecuado para dirigir el juego desde el centro del campo. En este rol ha dejado actuaciones muy destacadas con la selección de Marruecos y espera reproducirlas en el Mundial de Clubes con Al-Jazira.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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9 comments

Casi prefiero que sean 6 en lugar de 7 participantes, se me hace muy injusto que el campeon de Oceania viaje de tan lejos para solo jugar un juego (generalmente); pero entiendo que si no hay equipo local no hay tanto interes del publico, lo ideal serian 8 participantes para incluir al campeon anterior; pero los europeos (que lo ganan generalmente) se quejarian de agregar un juego extra a su cargado calendario.

Por otro lado me llama la atencion que Pachuca y Auckland nunca se hayan enfrentado a un europeo, casi siempre caen en la primera ronda y las pocas veces que pasan les toca por el lado del sudamericano.

Genial trabajo. Enhorabuena a toda la redacción de MI. Creo que no puede haber un mejor análisis previo de esta competición. Muchas gracias 🙂 Únicamente, leyendo, me ha quedado la duda sobre qué hubiera pasado si el campeón de la Champions asiática hubiera sido emiratí. ¿Se hubiera cambiado de sede a falta de un mes para la competición? ¿Se hubiera invitado a cualquier otro equipo del mundo? Igualmente, considero injusto que haya un equipo invitado por ser anfitrión mientras que el resto de participantes hayan tenido que acceder y luego vencer su campeonato continental. Pienso que le resta muchísima seriedad al torneo.

Me surge una duda con respecto al Mundial de Clubes. Si la Champions League asiática la hubiera ganado Al Hilal ¿Quién habría sido el sexto equipo? Normalmente es un equipo del país anfitrión pero no pueden haber dos del mismo país. ¿Se quedarían 5 equipos pasando directamente Auckland a segunda ronda?

Enhorabuena una vez más por el maravilloso análisis de todos los equipos.
Particulatmente,me parece injusto que los representantes europeos y sudamericanos,empiecen el torneo en semifinales,mientras que otros tengan que jugar hasta cuatro partidos para ser campeón.

Sonará muy bien eso de Mundial de Clubes pero el nivel del torneo es para echarse a llorar, hay mucho más nivel en los play off de ascenso de la liga adelante o en la pachanga está de verano que se echan entre los equipos Champions…

Todos los años llegadas estas fechas hay críticas orientadas a que este campeonato ni siquiera debería existir. Lo cierto es que es muy mejorable, pero es tan mejorable como imprescindible. Otorgar el título de mejor equipo del mundo directamente al campeón de Europa por decisión de los propios europeos sería una decisión injusta y parcial. Todos los equipos del mundo tienen derecho a postularse por ese título. De lo contrario no sería tal.

Se aduce normalmente que el espectáculo es de muy bajo nivel. El caso es que aquí vemos partidos a eliminatoria directa sin más recursos que esos noventa minutos, prórroga y penaltis en todo caso, sólo ese sistema ya es espectáculo en sí mismo; por no citar la cantidad de partidos de las grandes ligas europeas en que no se ve más que especulación y profesionalismo mal entendido. Es curioso que hay una corriente muy fuerte en definir como espectáculo sólo determinados niveles deportivos y como oportunos sólo los campeonatos con ese nivel. El deporte es espectáculo, pero también mucho más. No podemos orientarlo todo a ese aspecto. No somos el circo. Para colmo este formato ha mostrado cómo los equipos africanos y asiáticos pueden superar a los sudamericanos y cómo se puede arrastrar al todopoderoso Real Madrid a una prórroga en la final, pero como ya está decidido quiénes son buenos y quienes malos nada de esto tiene ningún valor.

Cuando veo el VAR, los archicabezas de serie, los sorteos orientados, coeficientes… Veo eso. Querer sacar del campo lo que se debe decidir en el campo. Los prejuicios no ganan partidos. No es lo mismo ser favorito que campeón. Según parece el Kashima descendería si jugara la Segunda A española, nunca lo sabremos, pero tampoco sabremos cuantos partidos aguantaría el Cádiz en la liga japonesa. Lo que sí nos da este Mundial es la posibilidad de ver cómo evoluciona el fútbol en todo el planeta. Es una exhibición de lo global de nuestro deporte. Y algunos continentes como Asia y África caminan a un paso que puede que pronto cierren muchas bocas.

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