Real Madrid-Grêmio: Sudamérica busca recuperar el trono ante el vigente campeón

Luan marcó dos goles en Guayaquil. Foto:  Agencia de Noticias ANDES

Aunque se perciba de un modo distinto desde Europa, en Sudamérica el Mundial de Clubes es uno de los torneos de la temporada. La prueba del algodón para el campeón de la Libertadores, la oportunidad para medir su potencial a 90 minutos en un choque a cara de perro contra el rival al que se considera el equipo más poderoso del mundo: el campeón de la Champions League de turno. La antigua Copa Intercontinental ya rezumaba ese misticismo y movía a multitud de hinchas a Japón, mientras el Mundial de Clubes le ha dado un toque algo distinto a esta rivalidad, pues la ampliación del abanico de participantes ha demostrado que el campeón sudamericano no puede dar por sentada su presencia en la final. Lo padecieron Internacional de Porto Alegre en 2010, Atlético Mineiro en 2013 y Atlético Nacional en 2016, cuando chocaron de bruces con la realidad. El fútbol también evoluciona en otros continentes y confederaciones. Sufrió también Grêmio para doblegar a Pachuca en la semifinal, pues necesitó de la prórroga para imponerse al elenco mexicano. Y el último partido contra el Real Madrid no solo promete espectáculo: también tiene un valor simbólico nada desdeñable para el vigente campeón de la Copa Libertadores. Grêmio, el mejor equipo de la CONMEBOL este curso, puede hasta sentirse pequeño en comparación a las dimensiones del Real Madrid, campeón de las dos últimas Copas de Europa y del Mundial de Clubes de 2016.

La diferencia abismal sobre el teórico papel -ningún equipo Sudamericano gana el Mundial de Clubes desde que lo lograra Corinthians en 2012, que rompió una racha de cinco finales perdidas para el campeón de la Libertadores- quizás no sea tan evidente puesta en práctica. Pese a la goleada ante el Sevilla en el último compromiso liguero antes de partir hacia los Emiratos Árabes Unidos, la semifinal contra Al-Jazira despertó algunos de los fantasmas de la falta de pegada del Real Madrid, menos contundente de lo que acostumbra en el área rival. El portero de Grêmio, Marcelo Grohe, ya fue uno de las estrellas del conjunto tricolor en la consecución de la Copa Libertadores, pues dejó varias paradas espectaculares en momentos decisivos, y su estado de forma es una baza a la que se agarran los brasileños. Asimismo, por primera vez desde que compite en el Mundial de Clubes, el campeón de la Libertadores llega al torneo poco después de alzar el título continental. En este aspecto, su plantilla todavía no se ha descompuesto ni se ha desvanecido el momentum tras varios meses de resaca a causa del éxito, aunque Grêmio lamenta la ausencia de Arthur, el centrocampista que mueve los hilos en la medular.

Luan Gremio Barcelona Guayaquil - Agencia de Noticias ANDES
Foto: Agencia de Noticias ANDES.

Sin Arthur, lesionado Grêmio carece de argumentos para intentar discutirle, ni si quiera en algunas fases, la posesión a un Real Madrid que deberá asumir la iniciativa y se presume que jugará con una concentración superior tras la pérdida a la mostrada contra Al-Jazira. El equipo español se acercará mucho a la victoria si somete a los brasileños mediante el balón, los encierran en su propia medular y dificultan las vías de escape al contragolpe, que pasan principalmente por los regates y pases de Luan y por las carreras de Fernandinho y Everton, habitual revulsivo en la segunda parte. Grêmio es un equipo que se siente cómodo con espacios y es vertical en el último tercio, pero que cuenta con efectivos menos veloces que Al-Jazira para desplegarse a la contra a la espalda de los laterales blancos. En este aspecto, Lucas Barrios es un delantero que descarga bien de espaldas pero que es lento, y además pasa por un mal momento de forma. El internacional paraguayo solo ha marcado dos goles en los últimos cuatro meses, lo que podría abrir las puertas de la titularidad a Jael, que a pesar de que no ha marcado ningún tanto en 2017 sí revolucionó la final de la Libertadores y la semifinal contra Pachuca saliendo desde el banquillo para imponer su físico ante los centrales rivales. Defensivamente la pareja de centrales es fiable y se sentirá cómoda si el Real Madrid abusa de los centros laterales, pues es una faceta que dominan tanto Geromel como Kannemann (que ya perdió la final de 2014 con San Lorenzo). También sabe lo que es enfrentarse a un club europeo Renato Portaluppi, técnico de Grêmio, que anotó los dos goles de la final contra el Hamburgo en 1983, el único título intercontinental que luce en las vitrinas del club gaúcho.

The Real Madrid players lift the trophy at the end of the UEFA Champions League Final at the Principality Stadium, Cardiff Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267 03/06/2017
El Real Madrid ganó en Cardiff su segunda Champions seguida.

El Real Madrid puede igualar al Barcelona, con tres entorchados, como el club que más veces ha alzado el Mundial de Clubes desde la consolidación del nuevo de formato. En sus manos está repetir después de reeditar la Champions en Cardiff, pues nadie ha ganado dos veces este torneo desde que se abandonó la Copa Intercontinental. Tampoco había enlazado nadie dos finales seguidas. A los de Zidane les falta el último paso. Deberán mejorar las prestaciones exhibidas en la semifinal para batir a Grêmio, un buen equipo pero con un potencial inferior al de los españoles. Si Kroos, Modric e Isco se juntan a la espalda de los centrocampistas brasileños y Cristiano Ronaldo muestra su mejor versión en la definición, será difícil que el campeón de la Libertadores resista. También se espera que Ramos y Carvajal regresen al once. El reto de Renato Portaluppi será desesperar al Real Madrid para desnaturalizar al campeón europeo y devolver al fútbol sudamericano un título que no conquista desde 2012.

Alineaciones probables: Real Madrid-Grêmio, 18:00h CEST

Gremio vs Real Madrid - Football tactics and formations

Foto de portada: Agencia de Noticias ANDES.

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