Estados Unidos conserva su trono

Team USA celebrate their win following the 2019 FIFA Women's World Cup Final at Stade de Lyons, Lyons
Picture by Kunjan Malde/Focus Images Ltd +447523653989
07/07/2019

Estados Unidos lo volvió a hacer. La selección norteamericana se volvió a proclamar campeona del Mundial, por segunda edición consecutiva, y alzó el cuarto título de su palmarés en otra final en la que volvió a demostrar su autoridad. Sufrió más que en otros encuentros para abrir la lata, pues se marchó al descanso 0-0 en el marcador por primera vez en el campeonato, pero se acabó imponiendo con relativa suficiencia, erosionando al rival, imponiendo su físico, ritmo y superior calidad para ir asfixiando poco a poco a las vigentes campeonas de Europa. Los Países Bajos se defendieron bien, minimizaron el juego estadounidense durante algunas fases del encuentro y trazaron un plan para desplegarse a la contra, pero apenas acabaron rematando a portería. Por insistencia, por fe, por buscarlo una y otra vez, Estados Unidos convirtió a Van Veenendaal en la mejor jugadora de la final hasta que acabó derribando el muro tulipán. Y una vez abrió el primer boquete, ya no temió por la derrota.

Estados Unidos 2 (Rapinoe 61′, Lavelle 69′)
Países Bajos 0

Estados Unidos vs Holanda - Football tactics and formations

Sarina Wiegman sorprendió tanto por su alineación como por la disposición de sus piezas sobre el campo. Reforzó el eje de la defensa con Anouk Dekker, que pasó a acompañar a Stefanie van der Gragt a la par que mandaba a Dominique Bloodworth a la demarcación de lateral izquierda. Asimismo, lo más llamativo fue la ubicación de sus jugadoras de ataque. Van de Donk cerró en la banda derecha, a la misma altura que el doble pivote o Lieke Martens, y Lineth Beerensteyn ejercía de punta de lanza para intentar desplegar al cuadro naranja a la contra gracias a su velocidad para atacar los espacios. A medio camino entre el centro del campo y la atacante del Bayern quedaba Vivianne Miedema, en un rol inédito hasta ahora en el Mundial. La delantera del Arsenal debía jugar entre líneas para enlazar la medular con Beerensteyn. Su presencia física para peinar balones largos y su capacidad para proteger el balón bajo presión iban a ser más útiles algo más cerca para lanzar a Beerensteyn al espacio. Sarina Wiegman no quería que su goleadora fuera un islote sin compañía en caso de asedio estadounidense.

El plan inicial surtió el efecto deseado en el conjunto europeo. El cambio de esquema le permitió defender de forma compacta e imponer un ritmo algo más bajo en los primeros minutos, en los que Estados Unidos solía abrir la lata tras el arreón inicial. No solo superó la barrera del minuto 13, en la que todos los rivales del elenco norteamericano ya habían encajado un gol, sino que consiguió que las defensoras del título no inquietaran en demasía a Van Veenendaal en esa primera fase. Flotaban a las defensas estadounidenses, que podían avanzar cómodamente pero no podían filtrar un pase que rompiera líneas, y ni Heath ni Rapinoe abiertas a las bandas acababan de desbordar. Por otra parte, cada pérdida activaba la rapidez de Beerensteyn al espacio. La atacante del Bayern transmitía sensación de peligro en cada carrera y Miedema ejercía su rol de enganche con relativo éxito, pues solía proteger la pelota después de cada recuperación y oxigenaba las ofensivas neerlandesas para que Estados Unidos no la encerrara atrás.

Crystal Dunn of USA Women and Lineth Beerensteyn of Netherlands Women during the 2019 FIFA Women's World Cup Final at Stade de Lyons, Lyons Picture by Kunjan Malde/Focus Images Ltd +447523653989 07/07/2019
Lineth Beerensteyn jugó de inicio en punta de ataque. Foto: Focus Images Ltd.

Sin embargo, con el paso de los minutos Estados Unidos terminó generando ocasiones de peligro. Mandó un primer aviso en el minuto 27, en una acción a balón parado que obligó a Van Veenendaal a intervenir por primera vez en una acción de mérito, e insistió en los minutos previos al descanso con un vendaval de juego ofensivo que estuvo cerca de aplastar a las neerlandesas. En ese momento de mayor sufrimiento, emergió una versión estelar de Van Veenendaal bajo palos para otorgar a su equipo un par de vidas extra. La guardameta del Arsenal le negó un gol cantado a Mewis y desvió al palo un remate muy cercano de Alex Morgan, en dos de las ocasiones más claras. De regalo, dejó una tercera parada antológica ante un disparo ajustado de Morgan desde la frontal del área. El primer arreón verdaderamente peligroso de Estados Unidos estuvo cerca de noquear a los Países Bajos, que a su manera respondieron en los últimos instantes previos al descanso con un par de jugadas a balón parado que inquietaron a la zaga estadounidense.

Los Países Bajos intentaron controlar un poco más la pelota en el arranque de segundo tiempo. Estirar algo más las posesiones para no correr detrás de la pelota, para no desgastarse permanentemente en función de los compases marcados por Estados Unidos tras el exigente esfuerzo realizado para mantener el 0-0 al descanso. Spitse jugó a buen nivel en la medular para contener las recepciones entre líneas contrarias y echar un mano en todas las ayudas y coberturas en situaciones de riesgo, incluso con una cartulina amarilla a cuestas desde los primeros diez minutos, pero al cuadro europeo le costó atacar con continuidad. La velocidad de Beerensteyn no bastaba para rajar a la defensa estadounidense tras el desgaste del primer tiempo, Miedema redujo sus prestaciones y ni Martens ni Van de Donk influyeron en el desarrollo del juego partiendo desde las bandas.

Megan Rapinoe (cc) of The USA scores a penalty caused by Stefanie van der Gragt of The Netherlands to give them a one-nil lead during the 2019 FIFA Women's World Cup Final at Stade de Lyons, Lyons Picture by Kunjan Malde/Focus Images Ltd +447523653989 07/07/2019
Megan Rapinoe abrió la lata desde el punto de penalty. Foto: Focus Images Ltd.

En un tramo de partido más calmado, una acción algo desafortunada para Holanda inclinó la balanza. Un pase al interior del área desviado por Spitse sorprendió a Van der Gragt, que tuvo que rectificar su carrera sobre la marcha para ganarle la posición a Alex Morgan. La defensa del Barcelona arriesgó yendo con decisión a por el balón, pero se acabó topando con el hombro de la delantera estadounidense. No lo percibió la árbitra en primera instancia, pero tras revisar la jugada con la ayuda del VAR acabó indicando el lanzamiento desde los once metros. La gran especialista norteamericana, Megan Rapinoe, no perdonó para adelantar a Estados Unidos en el marcador. Por primera vez, la campeona de Europa se veía obligada a remontar un resultado desfavorable.

El gol estadounidense desencajó por completo a los Países Bajos, ya incapaces de reaccionar. El partido se rompió y Estados Unidos se relamió los labios ante los espacios que surgieron ante un equipo roto. Primero regresó Beerensteyn a la banda derecha y Van de Donk a la mediapunta, y cuando entraron Roord y Van de Sanden la selección europea ya había encajado un segundo gol. En el intercambio de golpes, Estados Unidos pudo contragolpear a placer y en unas de sus primeras aproximaciones tras el 1-0 Rose Lavelle recibió con muchísimo espacio y tiempo entre líneas. Rajó a Holanda con su característica conducción vertical, con la pelota pegada a la bota izquierda, y como nadie saltó a interceptar su trayectoria se animó a disparar desde la frontal. Morgan arrastró a Dekker, Van der Gragt no saltó a tapar el tiro y la pelota besó la red ante el chut ajustado a la cepa del poste.

Rose Lavelle of The USA celebrates scoring their second goal against the Netherlands during during the 2019 FIFA Women's World Cup Final at Stade de Lyons, Lyons Picture by Kunjan Malde/Focus Images Ltd +447523653989 07/07/2019
Rose Lavelle marcó el segundo gol de Estados Unidos. Foto: Focus Images Ltd.

Los últimos minutos se convirtieron en una agonía para los Países Bajos. El desorden posterior al primer gol estadounidense se acentuó tras el 2-0 de Lavelle y ni siquiera los cambios ultraofensivos de Sarina Wiegman bastaron para inquietar el arco de Naeher. Estados Unidos se defendió con suficiencia y terminó la final sin apenas un rasguño. Peor pudo acabar el encuentro para el conjunto europeo, que pudo encajar el tercero en algún contragolpe de haber estado más acertada la línea ofensiva de Estados Unidos. Las campeonas reeditaron el título alzado en Canadá hace cuatro años con otro despliegue de fútbol y físico que agotó a sus adversarias, otro equipo que no pudo mantener el ritmo elevado impuesto por el elenco norteamericano. Su superioridad a nivel ofensivo no fue tan evidente y a lo largo de la fase eliminatoria se manejó en márgenes de ventaja muy cortos, pero ningún rival logró que Estados Unidos se viese obligada a remontar un resultado desfavorable. Sufrieron contra España, Francia e Inglaterra, y les costó desatascar la final, pero su capacidad para cargar la zona de remate con múltiples efectivos y la de ataques que terminaron sobrevolando el área contraria acabaron propiciando un buen puñado de jugadas de gol, acciones de estrategia y penaltis que acabaron inclinando la balanza incluso en las tardes menos lúcidas. La distancia con los aspirantes fue menor a la de ediciones anteriores, pero Estados Unidos sigue reinando en el fútbol femenino con una autoridad incuestionable. Los Juegos Olímpicos de Tokio y el próximo Mundial de 2023 serán las próximas oportunidades para que el resto de candidatos cuestionen la hegemonía estadounidense.

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Megan Rapinoe of USA Women during the 2019 FIFA Women's World Cup Final at Stade de Lyons, Lyons Picture by Kunjan Malde/Focus Images Ltd +447523653989 07/07/2019
Megan Rapinoe arrasó en los trofeos individuales. Fue nombrada mejor jugadora y máxima goleadora del torneo. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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1 comments

Se habla mucho como factor determinante del grado de profesionalismo del fútbol femenino, y quizá habría que tener en cuenta la integración de éste a nivel formativo en Estados Unidos. En ese sentido, están a años luz.
En España es positivo que un gigante como el Real Madrid entre en escena, ya veremos cómo se plasma el proyecto.

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