Estados Unidos-Países Bajos: el nuevo orden desafía a la selección hegemónica

Sari van Veenendaal of Netherlands Women during the 2019 FIFA Women's World Cup match at Stade de Lyons, Lyons
Picture by Kunjan Malde/Focus Images Ltd +447523653989
03/07/2019

Son una selección recién llegada a la élite, pero que en apenas una década se ha abierto un hueco entre las mejores de Europa. Y, ahora, también del mundo. Los Países Bajos han alcanzado la final del Mundial en su segunda participación en el certamen, en la culminación de una progresión meteórica a lomos de una generación de futbolistas única, repleta de jugadoras aún jóvenes que pueden seguir compitiendo juntas en un buen puñado de torneos. La selección neerlandesa ya ganó contra pronóstico la Eurocopa de 2017 en casa, con el apoyo de su hinchada, y ahora aspira a repetir la misma historia en todo un Mundial. La dificultad que entraña el reto, no obstante, es mayúscula. El partido más difícil que deberá afrontar en el campeonato, y eso que ya eliminaron a las vigentes subcampeonas (y campeonas en 2011), Japón, en octavos. Si los Países Bajos quieren asaltar el trono del fútbol femenino, deberán derrocar al combinado nacional más dominante en los últimos tiempos. El último obstáculo es la selección de Estados Unidos, no tan superior al resto como podía parecer pero igualmente intratable hasta ahora.

Estados Unidos superó a Suecia en la fase de grupos, apeó a la emergente España en octavos, superó con nota el test del anfitrión en cuartos y sobrevivió en los momentos de más apuro ante Inglaterra, otra de las potencias actuales. No se puede decir que el camino norteamericano haya sido plácido, pero aun así han logrado plantarse en la final del Mundial por tercera edición consecutiva. Nadie lo había logrado. Estados Unidos sigue batiendo récords, y por ejemplo no pierde un partido mundialista al término de los 90 minutos desde el 6 de julio de 2011, en un choque de la fase de grupos contra Suecia. En esa edición alcanzó la final, que perdió ante Japón en los penaltis, y desde ese citado encuentro ante Suecia se ha mantenido invicta durante 16 compromisos consecutivos. Los once últimos los ha ganado.

Julie Ertz, Mallory Pugh and Rose Lavelle of USA Women during the 2019 FIFA Women's World Cup match at Stade Auguste Delaune, Reims Picture by Kunjan Malde/Focus Images Ltd +447523653989 24/06/2019
Estados Unidos jugará su tercera final seguida. Foto: Focus Images Ltd.

El dominio de Estados Unidos en el Mundial de Francia se ha basado en sus portentosos inicios de partido. No ha habido encuentro en el que el primer gol se le haya resistido más allá del primer cuarto de hora de juego. En todas las eliminatorias Estados Unidos ha abierto la lata antes del 10′ (aunque España le empatara nada más encajar el gol) y de hecho el rival que más minutos ha mantenido la portería a cero ha sido, paradójicamente, Tailandia, que salió goleada hasta el punto de recibir trece dianas. Pero resistió sin encajar hasta el minuto 12 de partido. Estados Unidos imprime de inicio un ritmo elevadísimo, finaliza todas las jugadas, carga área con varias jugadoras que pueden rematar y siembra el pánico en cada acción de estrategia. Son 10 o 15 minutos de estampida que hasta ahora le han valido para adelantarse y posteriormente gestionar la ventaja ante un adversario que debe arriesgar y expone un poco más a su línea defensiva. Algo parecido a lo que hace el Olympique de Lyon en la Champions League.

El poso adquirido por los Países Bajos en la última Eurocopa es el principal aval neerlandés para capear el temporal y no salir excesivamente nerviosas ante un rival que ha jugado las dos últimas finales del Mundial. Trasladar el partido a un terreno inédito hasta ahora para Estados Unidos en el campeonato supondría un punto a favor para una selección de dinámica opuesta en el Mundial: la mayor parte de los goles oranje (7 de 11) han llegado en los últimos veinte minutos. Sarina Wiegman cuenta con centrocampistas capaces de esconder la pelota y estirar las posesiones hasta encontrar el resquicio en la defensa rival, aunque en algunos encuentros los Países Bajos se han dejado llevar por la tentación de colgar balones largos desde atrás o bombardear el área con centros desde las bandas en busca de la altura de Vivianne Miedema. Cuanto más pesen Spitse, Groenen y Van de Donk en la medular menos podrá correr Estados Unidos al contragolpe. Si Estados Unidos manda con el balón, destapará las carencias de la línea defensiva neerlandesa, especialmente por su sector izquierdo.

Lieke Martens of Netherlands Women during the 2019 FIFA Women's World Cup match at Stade de Lyons, Lyons Picture by Kunjan Malde/Focus Images Ltd +447523653989 03/07/2019
Lieke Martens ha arrastrado molestias a lo largo del Mundial. Foto: Focus Images Ltd.

Los duelos individuales son otro factor que puede desequilibrar la balanza de un partido a priori parejo. Los tres argumentos ofensivos de mayor peso en el elenco europeo están firmando un campeonato por debajo de las expectativas. Lieke Martens ha jugado con molestias y se marchó lesionada al descanso de la semifinal, mientras Shanice van de Sanden precisamente perdió la titularidad en el partido ante Suecia en favor de Beerensteyn tras sus bajas prestaciones a lo largo del campeonato. El tridente atacante naranja garantiza desequilibrio en el uno contra uno, pero nadie ha estado particularmente atinada en el remate o en la toma de decisiones. La más productiva hasta ahora ha sido Miedema, sobre todo por su poderío en el juego aéreo. La delantera del Arsenal ha hecho mucho daño en las jugadas a balón parado, pero asimismo se ha mostrado imprecisa en el juego de espaldas a puerta. Es una atacante muy alta, capaz de proteger la pelota, pero las devoluciones no siempre han sido todo lo limpias que deberían. O, en otras ocasiones, ha acabado perdiendo oportunidades por dar algún toque más de la cuenta. La pólvora neerlandesa está mojada, aunque el potencial sigue ahí, mientras Estados Unidos dispone de un abanico de alternativas ofensivas que da miedo a sus rivales. Hasta nueve futbolistas distintas han marcado a lo largo del campeonato e incluso Alex Morgan volvió a perforar la meta rival ante Inglaterra tras varios encuentros sin celebrar goles -los cinco tantos anteriores los marcó en el debut ante Tailandia-. La responsabilidad anotadora en las eliminatorias la ha asumido sobre todo Megan Rapinoe, quien podría volver al once en la final para medirse ante Van Lunteren, aunque también las centrocampistas suelen hacer daño cuando aparecen por sorpresa desde la segunda línea. El acierto de Sari van Veenendaal bajo palos, tras haber brindado alguna vida extra a los Países Bajos con alguna parada providencial, también puede ayudar a frenar los minutos iniciales de asedio del elenco estadounidense.

Sari van Veenendaal of Netherlands Women during the 2019 FIFA Women's World Cup match at Stade de Lyons, Lyons Picture by Kunjan Malde/Focus Images Ltd +447523653989 03/07/2019
Sari van Veenendaal ha rendido a buen nivel bajo palos a lo largo del Mundial. Foto: Focus Images Ltd.

Asimismo, a lo largo de las eliminatorias se han intuido algunas potenciales debilidades en Estados Unidos. Como en casi todos los partidos iba ganando al minuto 20 no han aflorado, pero se trata de un equipo que ha sufrido cuando las rivales le han presionado arriba de forma organizada. Esas líneas adelantadas tienen como contrapartida los riesgos de desproteger la línea defensiva ante la velocidad de Heath o Rapinoe en las rupturas al espacio, pero en cualquier caso las centrales y la portera no se sienten particularmente cómodas con la pelota en los pies. Sobre todo si tienen alguien encima, y por otro lado la proyección en ataque de su lateral izquierda Crystal Dunn convierte su espalda en un territorio a explotar. Suele ser más anárquica a nivel posicional, aunque lo termine arreglando gracias a su velocidad punta para rectificar y apagar fuegos. Lucía García, tan rápida como ella, le hizo daño en octavos y tanto Beerensteyn como Van de Sanden pueden insistir en una tarea parecida en la final.

“Campeonas de Europa. Hemos visto de primera mano en los últimos tres partidos lo que hay que superar en Europa para alcanzar ese objetivo. Es muy difícil, el nivel de calidad es muy alto. Ganar el campeonato de Europa y tener esa experiencia significa que son un gran equipo”. Megan Rapinoe.

Megan Rapinoe of USA Women during the 2019 FIFA Women's World Cup match at Stade Auguste Delaune, Reims Picture by Kunjan Malde/Focus Images Ltd +447523653989 24/06/2019
Megan Rapinoe es la jugadora más mediática de Estados Unidos. Foto: Focus Images Ltd.

La identidad de la extremo derecha del cuadro europeo será la principal incógnita en el once de Sarina Wiegman, junto al estado físico de Martens, mientras los cambios introducidos por Jill Ellis ante Inglaterra dejan abierta la posibilidad a que Press y Horan repitan en la alineación de la final. El mejor equipo de Europa en los dos últimos años pondrá a prueba la hegemonía estadounidense en el estadio del club más poderoso del fútbol del viejo continente, en Lyon, en el cierre de un campeonato que ha batido récords de audiencia en un buen puñado de países implicados. Lamentablemente, solo falta un partido para echarle el cierre al Mundial. Pero, afortundamente, falta el mejor de todos.

Apoya los contenidos en MarcadorInt y conviértete en un mecenas del proyecto a través de Patreon. Puedes apuntarte aquí.

Alineaciones probables: Estados Unidos-Países Bajos, domingo 7 de julio a las 17:00

Estados Unidos vs Holanda - Football tactics and formations

Foto de portada: Focus Images Ltd.

Related posts

Deja un comentario

*