Atropellar, sobrevivir y ganar

Julie Ertz, Mallory Pugh and Rose Lavelle of USA Women during the 2019 FIFA Women's World Cup match at Stade Auguste Delaune, Reims
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24/06/2019

Este es el ciclo de la vida de Estados Unidos, una selección prodigiosa que ha logrado plantarse en su tercera final consecutiva tras deshacerse con mucho sufrimiento de Inglaterra, uno de los equipos más refrescantes y atractivos de la competición. El conjunto de Jill Ellis solo saber ganar, da igual el cómo, importa poco el relato y sí el resultado final. Con su tercer 2-1 consecutivo en la fase del KO, saboreará de nuevo una final. O no. Porque lo del hedonismo es para otras. Ellas tienen una única meta, que pasa por ganar y alargar su dinastía. Se estrechan las distancias pero siguen instaladas con comodidad en el Olimpo.

Abruman desde el inicio, sobreviven en el durante y, cuando finalizan los 90 minutos, no hay otro signo que el de la victoria. Su misión en los primeros minutos, y lo hemos visto en todos y cada uno de los partidos del torneo, consiste en avasallar al rival desde la exuberancia, el balón parado y los robos altos. Tensionan a las adversarias a base de inacabables segundas jugadas que merodean con ferocidad el área. Y luego, con una mezcla de poso, escudo, oficio, confianza y buen hacer defensivo consiguen resistir y proteger un marcador siempre favorable. Eso sí, ante Inglaterra sufrieron y mucho.

Si llega a convertir el penalti la capitana Houghton en el minuto 84, las de Phil Neville seguramente hubieran forzado la prórroga. Pero su golpeo fue algo tibio y Naeher acertó de lleno la dirección. Fue un penalti muy controvertido porque la árbitra tuvo serias dudas al visionarlo en el monitor tras ser avisada por la sala del VAR. Existía un ligero contacto, al final definitivo, de Sauerbrunn sobre White, que intentaba conectar un centro raso desde el costado. Al final, los dos goles de las americanas en la primera media hora fueron una losa insalvable para una Inglaterra valiente y orgullosa aunque algo precipitada en los momentos clave.

Inglaterra 1 (White 19’)
Estados Unidos 2 (Press 10’, Morgan 31’)

England vs USA - Football tactics and formations

Inglaterra en este torneo ha sido muchas cosas pero por encima de todo ha sido Ellen White. Ella ha representado mejor que nadie la esencia del conjunto de Phil Neville. A sus 30 años, ha presentado candidatura para convertirse en la mejor jugadora del torneo, con el permiso de una hipotética final lustrosa de Rapinoe. Aunque parezca increíble, la capitana de Estados Unidos no disputó ni un solo minuto. No solo sorprendió su ausencia en el once, sino también su falta de minutos como jugadora de refresco. Y eso que venía de pesar en las eliminatorias ante Francia y España anotando los cuatro goles de su selección. Hasta eso le sale bien a Estados Unidos.

Tobin Heath of USA Women during the 2019 FIFA Women's World Cup match at Stade Auguste Delaune, Reims Picture by Kunjan Malde/Focus Images Ltd +447523653989 24/06/2019
Tobin Heath hizo daño a Inglaterra por la banda derecha. Foto: Focus Images Ltd.

Jill Ellis abogó por Press, otra secundaria de lujo capaz de cumplir con cualquier registro que se le demande, seguramente para inclinar el campo y dotar de todavía más velocidad la expansión de Estados Unidos. A su vez, Press podría, con su fuelle y zancada, taponar las internadas de la siempre exuberante Bronze, algo más fallona de lo habitual, como demostró en el primer gol de las americanas. Heath abrió hacia la derecha, Lavelle dejó pasar la pelota y O’Hara se proyectó por el carril para acabar metiendo un centro espectacular al segundo palo que se comió Bronze, impasible ante el poderoso salto de Press.

La réplica fue inmediata por parte de Inglaterra. En un margen de solo nueve minutos, Mead se inventó un centro raso con ventaja que cogió a contrapié a la defensa americana, mal perfilada, y con la caña preparada estuvo White, una cazadora del área. Aunque implicaba dificultad el remate por la tensión que llevaba el centro, la nueva delantera del City supo poner el pie de la mejor forma para darle dirección, como solo podría hacer la rematadora más prolífica. Deja la competición con seis goles, los mismos que Alex Morgan, pero con la diferencia de que los ha conseguido en cinco partidos distintos. Tras no ver portería desde los cinco goles ante Tailandia en su jornada inaugural, Estados Unidos recobró el aliento de su goleadora, Alex Morgan, que cabeceó a la perfección, ganando la espalda de las centrales inglesas, un centro espectacular de Horan. La presencia de la volante estadounidense fue otra de las novedades de Jill Ellis.

“Cada día nuestras jugadoras se encuentra bajo presión en su entorno de entrenamiento. Hay que mantener una concentración elevada para sobrevivir. Hemos tenido menos días de descanso que el resto y la ruta más difícil hasta la final que un equipo ha tenido que afrontar, quizás la más difícil de siempre. Pero hemos encontrado nuestra manera para superarla y atribuyo eso a nuestra fortaleza mental”. Jill Ellis.

Ellen White of England Women celebrates scoring during the 2019 FIFA Women's World Cup match at Allianz Riviera, Nice Picture by Kunjan Malde/Focus Images Ltd +447523653989 19/06/2019
Ellen White marcó el gol de Inglaterra ante EEUU. Foto: Focus Images Ltd.

Pero para revolución la que planteó Phil Neville, un técnico intervencionista y con la suficiente personalidad como para meter el bisturí en unas semifinales si el rival y el contexto lo demandan. Hizo un cambio en la portería: metió a Telford por una Bardsley tocada físicamente que brilló en los cuartos ante Noruega, alejó a Parris de la derecha para otorgarle plena libertad de movimientos en zonas intermedias, confió en Daly y volvió a optar por Mead en la izquierda en vez de Toni Duggan. La que se mantiene insustituible es la veterana mediocentro del City Jill Scott, que volvió a firmar un partido espectacular. Recuperando, distribuyendo y también filtrando, como demuestra el pase casi de espaldas y con el exterior que le metió a Ellen White. Una jugada que, como no podría ser de otra forma, terminó en gol pero el VAR  lo anuló por un milimétrico fuera de juego.

“Se trata de ganar. No puedo decirle a mis jugadoras que hemos tenido mala suerte. Eso es ruido para sus orejas, porque querían ganar. Eso me dice que estamos más cerca de lo que hemos estado nunca. Venimos aquí a ganar y no lo hemos logrado. Estados Unidos ha demostrado lo que hace falta poner para ganar partidos. Su gestión del partido ha sido espectacular. Han sido los 90 minutos más cautivadores que he vivido nunca como entrenador”. Phil Neville.

Estados Unidos se salvó. Sobrevivió. Una vez más. Y no es casualidad: se trata de una máquina diseñada para ganar. No pudo hincarle el diente la anfitriona Francia, aderezada con la columna vertebral del también hegemónico Lyon, ni tampoco una de las selecciones más completas del torneo como Inglaterra. Aguardan Suecia o los Países Bajos pero muy mal se les tiene que dar para no revalidar su cetro. Básicamente porque solo la selección nórdica ha disputado una final y fue en su suelo en 2003. Y eso, ante una Estados Unidos con tanto cuajo, es sinónimo de nervios y vértigo escénico. Pero ellas no entienden de eso. Solo de ganar.

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Foto de portada: Focus Images Ltd.

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