Brasil y México hacen añicos los sueños europeos

mbuku-3 Francia sub17 Marcadorint

Los penaltis devuelven a México a la final de su torneo fetiche

México ya se ha convertido en un clásico de los Mundiales sub-17. El Tri se volvió a clasificar para una nueva final del que ya empieza a ser su torneo predilecto. Campeón en dos ocasiones (2005 y 2011), semifinalista en cuatro de las últimas cinco ediciones y finalista en tres de estas cinco citas más recientes que acabamos de mencionar, México se ha convertido en un rival a batir en el Mundial juvenil. Con un equipo con individualidades destacadas en todas las líneas logró apear a los Países Bajos a pesar de ser inferior en la semifinal, resistiendo a las fases de mayor acoso del cuadro tulipán para acabar imponiéndose en la tanda de penaltis.

La selección neerlandesa, vigente campeona de Europa en la categoría, impuso su juego a pesar de dos bajas muy sensibles. Ki-Jana Hoever, indiscutible en el lateral derecho, se perdió el partido por sanción. Tampoco pudo participar su capitán Kenneth Taylor, enfermo para la cita más importante entre las disputadas hasta ahora en el Mundial. Sin Hoever fue Van der Slot quien ocupó el lateral derecho, mientras la ausencia de Taylor obligó a la Oranje a mover varias piezas. Regeer, que había dotado de mayor seguridad a la línea defensiva, adelantó su posición al centro del campo y Melayro Bogarde, uno de los jugadores más inseguros en el pésimo arranque de torneo, volvió a jugar en el eje de la zaga. A pesar de ello, con la máquina engrasada a lo largo de las eliminatorias, Holanda mandó a través de la posesión. La constante permuta de posiciones de sus cuatro atacantes sembró el caos en la defensa de México, Regeer ayudó a que la salida fuese fluida al bajar un peldaño para echar un cable en los primeros pases y su capacidad para abarcar metros fue clave para que México no se desplegara con asiduidad a la contra.

México 1 (Efraín Álvarez 79′)
Países Bajos 1 (Regeer 74′)

Holanda sub17 vs Mexico - Football tactics and formations

Tanto Maatsen como Regeer fueron claves para, una vez instalados en campo contrario, los Países Bajos lograran apretar y recuperar la pelota permanentemente muy lejos de la portería de Calvin Raatsie. Atacaba el combinado europeo con muchos efectivos, con mucha gente siempre cerca del balón, y después de cada pérdida atosigaban a los mexicanos, a los que fueron apretando poco a poco. El Tri encontró opciones para desplegarse con espacio cuando Edgar Martínez pudo cambiar la orientación del juego y activó al extremo izquierdo mexicano con precisos desplazamientos en largo. Tanto El-mesmari como Bryan González estiraron al campeón de la CONCACAF por el perfil izquierdo y sirvieron algunos centros peligrosos. Las mejores ocasiones, sin embargo, cayeron del lado neerlandés. Y siempre en las botas de Jayden Braaf, que disfrutó de cuatro opciones claras de gol a lo largo del partido. Pura potencia, el extremo del Manchester City es un futbolista muy desequilibrante al que le falta mayor serenidad en la definición.

Sontje Hansen.
Sontje Hansen, autor de seis goles en el Mundial, fue una de las principales amenazas de los Países Bajos ante México.

México se protegió algo más tras el descanso con la entrada de Joel Gómez, que apuntaló el centro del campo a cambio de sacrificar mayor velocidad para desplegarse a la contra. Aun así, la selección mexicana no logró virar la dinámica que estaba tomando el partido, con los Países Bajos atacando y ganando metros a medida que Regeer se hinchaba a robar balones en campo contrario. El propio centrocampista neerlandés se topó con la madera a la salida de un córner, un aviso de lo que sucedería unos minutos más tarde cuando Melayro Bogarde apareció en posición de extremo izquierdo para firmar una jugada individual de categoría para asistir finalmente a Regeer, claramente el MVP de la semifinal. La fortaleza defensiva de México, edificada sobre todo en la figura del imponente central zurdo Jesús Gómez, sucumbió en el minuto 74 de partido, aunque la reacción fue inmediata. La entrada de Efraín Álvarez dotó a México de mayor veneno en ataque, sobre todo a través del prodigioso golpeo del mediapunta zurdo de LA Galaxy. A partir de ese momento, cada acción a balón parado se convirtió en una ocasión manifiesta de gol. Y cinco minutos después del 0-1, Efraín Álvarez igualó la contienda con un disparo de falta impecable que besó la red defendida por Calvin Raatsie. El golazo de libre directo forzó la tanda de penaltis, en la que Álvarez estuvo cerca de dilapidar su condición de héroe con un tiro a lo Panenka que detuvo Raatsie. Sin embargo, el guardameta mexicano Eduardo García paró tres de los lanzamientos neerlandeses, el último de Youri Regeer, y clasificó al Tri para su cuarta final del Mundial sub-17.

Brasil castiga la autocomplacencia francesa

Catorce años después, Brasil volverá a disputar una final del Mundial sub-17. Han pasado más años incluso desde su último título, conquistado en 2003, en una larga espera que terminó este jueves de la forma más sorprendente en Gama. La Canarinha levantó un 2-0 adverso contra Francia, que parecía empeñada en reivindicar su condición de gran favorita al título después del 1-6 que le endosó a la selección española en cuartos. Sin embargo, pese a la fragilidad de la retaguardia brasileña, la fe de la verdeamerela se llevó por delante a Francia, que creyó que había dejado los deberes hechos antes de tiempo y no remató la faena en cuanto tuvo la ocasión para asestar la estocada definitiva.

La salida en tromba de Francia parecía dejar sin opciones a Brasil a los quince minutos de juego. Un vendaval de fútbol ofensivo arrasó al equipo anfitrión, que recogió la pelota del fondo de la red en dos ocasiones nada más arrancar el encuentro. Aouchiche frotó la lámpara para filtrar un pase clarividente para la ruptura de Kalimuendo-Muinga, que superó con facilidad la salida de Matheus Donelli, en la séptima asistencia del talentoso mediapunta del PSG en el Mundial. El gol animó aún más a Francia a hurgar en la endeblez de la zaga brasileña y muy pronto Mbuku amplió la diferencia después de una maravillosa jugada individual por el sector izquierdo. Francia atacaba con mucha autoridad, mandaba con el balón, rajaba a Brasil gracias a la velocidad de sus extremos y transmitía una sensación de seguridad aplastante.

Francia 2 (Kalimuendo-Muinga 7′, Mbuku 13′)
Brasil 3 (Kaio Jorge 62′, Verón 75′, Lazaro 89′)

Brasil vs Francia - Football tactics and formations

Sin embargo, tras el 2-0 Francia dejó de buscar la yugular de la selección brasileña. Con dos goles de margen y tres futbolistas rapidísimos para atacar los espacios, Francia puso el freno de mano y esperó. Primero con las líneas a la altura del centro del campo, al acecho de un posible error brasileño en la salida de balón que permitiera a Aouchiche encontrar a los extremos. Luego, con el paso de los minutos, esperando cada vez más cerca de su propia portería. Con el 2-0, Joao Peglow exhibió personalidad para pedir la pelota y agitar el encuentro. Recibía el cuero, intentaba regatear a un par de futbolistas, combinar, verticalizar. Sacar a relucir su orgullo de líder, de 10 ante la ausencia de Reinier. El juego no era fluido, pero la electricidad de Gabriel Verón en el uno contra uno y la brillantez de Yan cada vez que se asomaba desde la banda derecha convirtieron dicho flanco en el principal foco de peligro de Brasil, que estuvo cerca de provocar un penalty antes del descanso. Finalmente el árbitro no lo concedió tras contrastar su primera decisión con las imágenes mostradas en el monitor, en un nuevo revés para la Canarinha.

Aouchiche filtró un pase brillante en la asistencia del primer gol.
Aouchiche filtró un pase brillante en la asistencia del primer gol.

Brasil no cesó en su empeño de volverse a meter en el partido. Francia amenazó de nuevo con espacios en los primeros minutos posteriores a la reanudación, en los que Kalimuendo-Muinga desperdició una buena oportunidad en la frontal del área al tomar la decisión más egoísta posible, pero poco después regresó a la zona de confort. Esta vez, no obstante, la circulación brasileña fue algo más fluida. No abundaban los recursos ofensivos en el banquillo, pero Francia no se desplegaba con asiduidad y Brasil cada vez jugaba más arriba, forzando a Mbuku y Lihadj a defender muy cerca de sus laterales. Sin Agoumé, sancionado, a Francia también le costaba algo más recuperar la pelota. El primer cambio ofensivo de Brasil fue adelantar la posición del lateral Yan, desequilibrante gracias a su velocidad, aunque la vida se la otorgó un rebote que cazó Kaio Jorge a la salida de un córner. El delantero brasileño, puro olfato en el área, anotó su cuarto gol en el Mundial y reanimó a la Canarinha ante la mirada incrédula de Francia, incapaz de modificar el rumbo al que se asomaba el choque.

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Casi en una serie de acontecimientos anunciados por la dinámica de ambos equipos, Francia ya no pudo salir de su campo. Giuntini metió a un quinto centrocampista, Johann Lepenant, para renunciar a Kalimuendo-Muinga en punta (se quedó descolgado Aouchiche) en una muestra muy conservadora de intenciones y poco después Gabriel Verón igualó la contienda en el minuto 75. Cuando el cuadro europeo quiso reaccionar ya era demasiado tarde. La confianza brasileña rozaba la estratosfera y Francia sentía que se le había escurrido entre los dedos una oportunidad dorada para enfrentarse a México en la final. Con 2-2 y el partido al borde de la tanda de penaltis, la zaga gala se tragó un pelotazo de Matheus Donelli. El cuero pasó de largo a la defensa francesa y Lazaro lo recogió dentro del área. Prácticamente inédito a lo largo del Mundial, Lazaro se sacó de la chistera una notable maniobra y ajustó su remate a la cepa del poste, donde no pudo llegar Marvin Zinga, e hizo estallar el éxtasis en Brasil. Como en 2005, la Canarinha se medirá a México en la final del Mundial sub-17.

Fotografías: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

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