México-Brasil: la primera gran final de sus carreras

A Brazil fan in party mood during the International Friendly match at the Emirates Stadium, London
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28/03/2015

La última vez que Brasil conquistó un Mundial sub-17, Patryck Lanza Dos Reis era un bebé de siete meses, Gabriel Verón estaba a pocos días de celebrar su primer cumpleaños y Ronaldinho Gaúcho, campeón del mundo un año antes y entonces flamante fichaje del FC Barcelona, todavía no había marcado su célebre gol de madrugada ante el Sevilla en el Camp Nou. Han pasado 16 años desde que la Canarinha conquistó por última vez el Mundial sub-17, y 14 desde su última final, en una imagen viva de las dificultades del fútbol brasileño para competir con regularidad en los torneos de categorías inferiores en los últimos tiempos. El equipo sub-20 se ha perdido alguna fase final del Mundial y aunque son asiduos en el campeonato del mundo sub-17, desde su última final en 2005 apenas se habían plantado entre los cuatro mejores en dos ocasiones. Siguen formando talento, pero si algo ha demostrado el fútbol de selecciones en los últimos tiempos es que no solo eso basta para imponerse a los adversarios. Es algo que ha quedado patente incluso en este Mundial, en el que Brasil y México apearon a rivales de mayor cartel, seguramente superiores a título individual. Ahora tanto los jóvenes valores del Tri como de la Canarinha quieren pasar a la historia como una generación que inscribió sus nombres en la lista de campeones del Mundial sub-17. Una lista que siempre acaba deparando, con la perspectiva de los años, a talentos emergentes que eclosionaron como referencias de ámbito mundial, futbolistas prometedores que se quedaron por el camino y nombres absolutamente anónimos que han hecho carrera por los rincones más recónditos del planeta.

Brasil ha alcanzado la final del Mundial sub-17 tras varias etapas de sufrimiento. Tras una fase de grupos plácida, la Canarinha sudó de lo lindo para superar a Chile en los octavos de final y eliminó a Italia en los cuartos, en un choque en el que neutralizó las mejores virtudes de la Azzurra. Lo más llamativo, sin embargo, llegó cuando el trayecto parecía haber llegado a su fin. Tras verse 2-0 abajo ante Francia a los quince minutos de juego, ante un combinado galo que le había metido seis goles a otro aspirante como España, Brasil resurgió de sus cenizas y anotó tres dianas en la última media hora para remontar y clasificarse para la final. No ha transmitido seguridad la defensa brasileña a lo largo de todo el campeonato, incluso en el partido inaugural ante Canadá, pero la pólvora de su elenco de atacantes ha acabado inclinando la balanza siempre en su favor.

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El lateral Yan Couto, un cohete cuando se incorpora, es uno de los principales argumentos ofensivos de la Canarinha. Recorre la banda durante todo el partido, es rápido en carrera, desborda con su cambio de ritmo, pisa la línea de fondo para servir buenos centros y forma una buena sociedad con Gabriel Verón en el sector derecho. Ambos se complementan bien para convertirse en el principal foco de peligro. El extremo de Palmeiras, Verón, regatea con facilidad, es potente en distancias largas y siempre tiene la portería entre ceja y ceja. Sus movimientos son incisivos, de una naturaleza muy distinta a la de Joao Peglow. El extremo del lado opuesto es más bien un mediapunta con tendencia a irse hacia el carril central. La ausencia de Talles Magno, referente del equipo pero lesionado en las eliminatorias, la ha paliado Pedro Lucas. Aunque los goles los está aportando, sobre todo, el delantero Kaio Jorge, formado en la cantera de Santos. Es un atacante profundo, que remata con determinación y que domina los movimientos de ruptura a la espalda de la defensa.

Mexico U20 supporters during the International Friendly match at The Hive Stadium, Harrow Picture by David Horn/Focus Images Ltd +44 7545 970036 25/03/2015
México aspira a ganar su tercer Mundial sub-17. Foto: Focus Images Ltd.

México puede sufrir para contener el arsenal ofensivo de Brasil, como le costó neutralizar las permanentes permutas de los Países Bajos, pero también puede castigar las dificultades de la zaga brasileña en el repliegue. Los laterales se incorporan en ataque y conceden metros a sus espaldas, lo que obliga a Daniel Cabral y a Diego Rosa a abarcar muchos metros. Sus centrales tampoco son muy contundentes, y suelen quitarse el balón de encima bajo presión. Cuando aprietan arriba a Brasil, la Canarinha padece. Y México tiene mimbres para hacerla sufrir. El campeón del Mundial sub-17 en 2005 (ante Brasil) y 2011 (ante Uruguay) disputará su cuarta final del certamen. Se ha convertido en un equipo temible en la categoría, aunque en los últimos años las generaciones que han brillado en los torneos de inferiores han tenido alguna dificultad para dar el salto a la élite. Los miembros de los elencos finalistas en 2011 y 2013 no han progresado como se esperaba, pero aun así México suele competir. Es un equipo bien armado atrás, con una estructura defensiva estable hasta que se cruzó con los Países Bajos, y con un puñado de piezas individuales de nivel sobresaliente.

México solo ha encajado tres goles en el Mundial. Dos se los clavó Italia y el otro lo anotó Holanda en la semifinal. Eduardo García ha sido uno de los porteros más seguros del torneo, más allá de los tres penaltis detenidos ante la Oranje en la tanda del pasado jueves, y Jesús Gómez oposita a convertirse en el mejor central del Mundial sub-17. El zaguero de Atlas, con media docena de partidos de experiencia en su club, es un defensa zurdo de gran envergadura. Poderoso físicamente, fuerte en el juego aéreo, contundente en los cruces, atento para anticipar, Gómez es el baluarte del área del Tri. No es particularmente ágil en los giros, pero posee zancada para rectificar en distancias algo más largas, y también asume ciertas responsabilidades en la salida de balón desde atrás o en la ejecución de algunas faltas cuando no convive con Efraín Álvarez, el lanzador oficial de las acciones de estrategia.

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No se siente incómodo a la hora de ceder la iniciativa, pero cuando le toca crear México también cuenta con un variado catálogo de argumentos ofensivos. El capitán Pizzuto es quien suele marcar los tiempos en el centro del campo, aunque a medida que ha avanzado el Mundial también ha crecido la relevancia de Edgar Martínez como acompañante en la medular. México se estructura sobre el clásico 4-4-2 que viene usando en categorías inferiores, con dos extremos que suelen jugar abiertos. El más profundo, cuando es titular, es Bryan González. El extremo zurdo de Pachuca es uno de los miembros más jóvenes de la plantilla, nacido en 2003, y destaca cuando juega en la banda izquierda. Ahí busca la línea de fondo y centra con tensión y precisión en busca de la referencia Santiago Muñoz. El-Mesmari es un futbolista de mayor habilidad en espacios reducidos, aunque no tanta como Efraín Álvarez. El mediapunta de LA Galaxy, ya con experiencia en la MLS, es el jugador de mayor calidad del equipo. Capaz de generar una ocasión de la nada mediante su golpeo de balón y visión de juego, aunque en ocasiones sea discontinuo en sus aportaciones. Es el máximo anotador del equipo con cuatro dianas y un peligro en cada jugada a balón parado que sale de su bota izquierda. Junto a los movimientos de Muñoz, autosuficiente para buscarse la vida, se postula como la principal amenaza de México.

México disputará la final del Mundial sub-17. Foto: MarcadorInt.
México disputará la final del Mundial sub-17. Foto: MarcadorInt.

La final de este domingo es la reedición de la final en la que México se coronó campeón del Mundial sub-17 por primera vez hace 14 años. Esa generación, liderada por figuras como Gio Dos Santos, Carlos Vela o Héctor Moreno, es el espejo en el que se miran los nuevos valores del fútbol mexicano para derrotar a una generación brasileña integrada por futbolistas que en muchas ocasiones no habían ni nacido cuando la Canarinha alzó el Mundial 2002 en Corea y Japón. La camada de brasileños nacidos el año que Brasil ganó su quinto campeonato del mundo espera seguir los pasos de estrellas como Ronaldinho, que en 1997 se coronó campeón del Mundial sub-17 y unos años más tarde ganó el título absoluto con su selección.

Alineaciones probables: México-Brasil, domingo 17 de noviembre a las 23:00h
Brasil sub17 vs Mexico - Football tactics and formations

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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