Cuando sube la exigencia

John Yeboah Alemania sub17 MarcadorInt

Es en los partidos verdaderamente competidos, en las citas importantes, cuando se aprecia la grandeza de los mejores futbolistas. En el choque que cerraba los cuartos de final del Mundial sub-17, Alemania y Brasil demostraron estar plagados de nombres fantásticos que son capaces de aparecer en los momentos decisivos. Después de un buen debut ante España, la Canarinha había administrado sus fuerzas, jugando con el freno de mano puesto, ante Corea del Norte, Níger y Honduras. Algo parecido al caso alemán, que fue encontrando su once a medida que avanzaba el campeonato tras un duro revés en la fase de grupos contra Irán que sembró dudas en un conjunto al que solo una tanda de penaltis separó de disputar la final del Europeo el pasado mes de mayo. Sin embargo, cuando llegaron las eliminatorias, cuando percibieron que se medían a un rival de entidad parecida, alemanes y brasileños mostraron lo mejor de sí mismos en uno de los mejores partidos del Mundial sub-17.

Alemania 1 (Arp 21′)
Brasil 2 (Weverson 71′, Paulinho 77′)

Alemania vs Brasil - Football tactics and formations

El cambio radical en la exigencia del partido atropelló a Brasil en la primera parte. Alemania imprimió al choque un ritmo trepidante y planteó nuevas preguntas a la Canarinha, interrogantes que nadie había puesto sobre la mesa hasta ahora en el campeonato. El conjunto teutón adelantó la línea de presión y ató en corto a los talentosos centrocampistas sudamericanos, que recibieron con poco espacio para girarse. Bobsin, de buen toque pero lento a la hora de perfilarse, casi siempre recibía de espaldas a portería, con Abouchabaka o Cetin pegado a su nuca. Lo mismo ocurría con Marcos Antonio y Alan, sus acompañantes en la medular. Así, Brasil se sintió insegura con el balón, perdió la posesión en campo propio y Alemania encontró un contexto favorable para contragolpear. Asimismo, el cuadro europeo tampoco elaboraba demasiado el juego, pues los centrales buscaban los cambios de orientación hacia los extremos para que estos encararan en uno contra uno frente al lateral brasileño de turno. De este modo, fuese con un pase largo o producto de una recuperación alta, Alemania explotó el desequilibrio de John Yeboah en la banda derecha y la clase de Nicolas-Gerrit Kühn en el flanco opuesto. Sobre todo con Yeboah, un zurdo habilidoso con salida en el regate hacia los dos perfiles, destrozó a la zaga brasileña. Yeboah devoró a Luan Candido y además provocó el penalty que supuso el 1-0 del goleador Jann-Fiete Arp. Brasil no podía con el 18 blanco, que hizo lo que quiso en la primera parte.

John Yeboah provocó el penalti del primer gol.
John Yeboah provocó el penalti del primer gol.

Por su parte, a Brasil le costó desplegarse en ataque. Inquietó con algunos balones largos a la espalda de los centrales, que brillaron a la hora de imponer su físico ante Lincoln pero que padecieron cuando tenían que recular con metros por detrás. Sin embargo, el conjunto sudamericano no reaccionó hasta el descanso. Fue entonces cuando empezó a salir con el balón jugado con mayor frecuencia, se instaló en campo contrario y dificultó el plan que había funcionado con tanto éxito en Alemania. El desgaste físico mermó los esfuerzos del cuadro europeo, menos eficaz en la presión, que reculó unos metros. Las piezas se empezaron a separar, los extremos dejaron de encarar y Brasil asedió el arco de Plogmann. La reacción, portentosa, vino acompañada del crecimiento en la participación de Alan (no siempre acertado en la toma de decisiones) y el mayor protagonismo de Paulinho y Marcos Antonio. Sin embargo, el gol del empate lo marcó Weverson, el lateral izquierdo que sustituyó a Luan Candido al descanso, que culminó una notable jugada colectiva con un zapatazo imposible para Plogmann. Pocos minutos después sería otro obús de Paulinho el que perforaría el arco del cuadro teutón, al que le faltó combustible para mantener las prestaciones ofrecidas en el primer tiempo. La segunda parte se le hizo eterna a Alemania, que apretó en el descuento en busca de un empate a la desesperada que provocara la tanda de penaltis. Una retahíla de saques de esquina puso en jaque a la defensa de Brasil, más sólida en los últimos 50 minutos de choque, pero no fue suficiente para evitar la clasificación de la Canarinha para las semifinales, ronda que solo han disputado en una ocasión (2011) en la última década.

Arp celebra el gol de la victoria en los cuartos de final.
El gol de Arp no sirvió para clasificar a Alemania para las semifinales del Mundial sub-17.
Fotografías: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

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