Cinco eliminados que no merecen el olvido

Berke Özer

Ocho de las veinticuatro participantes en el Mundial sub-17 se han despedido del torneo en la fase de grupos. El formato es relativamente amable al permitir que los cuatro mejores terceros de grupo alcancen los octavos de final, aunque en esta edición al listón ha estado más bajo que de costumbre. México se ha clasificado tras sumar dos empates en uno de los grupos más complicados del torneo. Sin embargo, esto no significa que las selecciones eliminadas a las primeras de cambio no hayan exhibido una retahíla de futbolistas más que interesantes para seguir en el futuro. El camino hacia la élite es largo, pero han aprovechado el escaparate que supone para ellos un torneo de estas características.

Elijah Just (Nueva Zelanda, Western Suburbs)

Nueva Zelanda empató ante Turquía, plantó cara ante Paraguay y acabó derrotada con claridad ante Mali en la última jornada. El equipo oceánico firmó un Mundial sub-17 bastante digno, pues compitió muy bien y supo llevar a su terreno la mayoría de encuentros ante rivales de mayor categoría. Uno de sus mejores futbolistas fue el centrocampista Elijah Just, que normalmente partía acompañado de un mediocentro posicional en el doble pivote. Con libertad para soltarse en ataque, Just abarcó muchos metros, apareció por sorpresa en el área y también se asomó a menudo cerca de la banda izquierda para colgar buenos balones. El 7 neozelandés destacó por su ágil conducción del esférico y su buen golpeo con la pierna izquierda, dos armas que le llevaron a sobresalir en su selección a pesar de que, por apariencia, era uno de los jugadores más endebles en un conjunto físicamente fuerte.

Max Mata (Nueva Zelanda, Onehunga Sports)

El delantero y capitán de Nueva Zelanda se marchó expulsado en el descuento en el debut contra Turquía, en lo que supuso un final amargo a una actuación extraordinaria. El principal problema del ariete oceánico es que a veces se ayuda demasiado de los brazos en las disputas, pero más allá de eso sometió a los defensas rivales gracias a su corpulencia. Su apariencia indica que se trata de un atacante que impone su físico, que gana balones por alto y que juega bien de espaldas para proteger el esférico. Pero, más allá de todo eso, Mata también demostró cierta finura en la asociación, pues su cuerpo es más ágil de lo que parece. Por este motivo, solía partir unos metros por detrás de Spragg, el otro delantero neozelandés.

Berke Özer (Turquía, Altinordu)

Özer fue el mejor jugador de una selección turca que naufragó en el Mundial de la India. El conjunto otomano empezó con mal pie, cediendo un empate ante Nueva Zelanda en un partido en el que empezó ganando, y ya no se repuso. A pesar de los siete tantos encajados, brilló el arquero del Altinordu. Ágil bajo palos, es brillante en la reacción a disparos cercanos e intimida a los delanteros rivales con su cuerpo. Además, es muy rápido en las salidas en el uno contra uno, faceta en la que tapa muy bien la portería. Ante Paraguay incluso paró un penalti en el primer minuto de encuentro. Özer no evitó la eliminación turca, pero sí logró que su selección no encajara goleadas mucho más amplias.

Özer no pudo evitar la eliminación de su selección.
Özer no pudo evitar la eliminación de su selección.

Aguibou Camara (Guinea, USFAS Bamako)

Guinea fue encuadrada en un grupo con la fulgurante Irán y la siempre talentosa Alemania y, pese a que no compitió mal, no consiguió sellar un billete a octavos. Su paso por el torneo, empero, ha servido para enseñar al planeta que disponen de una amalgama de jóvenes interesantes. Nos gustó el lateral derecho Alseny Soumah, el ariete Djibril Toure y, sobre todo, el centrocampista Aguibou Camara. Lleva el 10 a la espalda, como no podía ser de otra manera, y es un finísimo interior de piernas largas y desbordante calidad. Conduce con el balón pegado a su pierna diestra y de su ligera zancada saca muchas ventajas, como la que logró en la jugada del 1-1 ante Alemania, que sabe aprovechar filtrando después lucidos pases de peligro. No le olvidaremos.

Andrés Gómez (Costa Rica, Guardalupe)

Autor de dos de los tres goles que anotó Costa Rica en el Mundial sub-17, Andrés Gómez fue uno de los futbolistas más constantes en su selección. Delantero de mucha movilidad, traza buenos movimientos al espacio y aparece en zona de remate en el momento oportuno. Asimismo, ajusta bien sus disparos en el remate. Fue más regular que el portero Montenegro, brillante ante Alemania, y Josué Abarca, un extremo que ya ha debutado en la primera división de Costa Rica -seguramente el chico de más talento de esta generación- y que perdió la titularidad a pesar de firmar una notable actuación ante los teutones.

Fotografías: MarcadorInt/T.Martínez (Todos los derechos reservados).

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