Cuando Gelabert señala al suelo

César Gelabert.

Hay un gesto que César Gelabert repite constantemente y que define bastante bien su fútbol. Consiste en encorvar ligeramente su espalda, estirar sus largos brazos, abrir sus palmas y señalar con ellas hacia el suelo, tratando de indicar al poseedor del balón exactamente dónde lo quiere recibir. No para de hacerlo. El palentino es un futbolista que se pasa el partido ofreciéndose, buscando el espacio donde pueda ser partícipe del juego. Se queja mucho cuando no se la pasan. Tiene esa egoísta percepción del que cree evidente que la jugada va a mejorar siempre cuando pasa por sus botas. La verdad es que lo hace la mayoría de las veces.

Santi Denia lo coloca de mediapunta para permitirle entrar mucho en contacto con el balón. Como a él le gusta. Cuando Gelabert recibe, se crea el espacio y descarga, pensando ya en el siguiente movimiento que va a realizar. No es el más habilidoso ni tampoco el más exuberante físicamente, pero lo cierto que es muy escurridizo regateando. Tiene una prodigiosa capacidad de habilitarse y controlar el balón ante el aliento rival, de dirigirlo con pequeños toques pegado a su fina pierna diestra, de frenarse y cambiar de dirección, y tiene mucha claridad para soltarlo una vez la ventaja está creada. Es muy rápido a la hora de interpretar.

Gelabert está siendo uno de los futbolistas más importantes de España. Foto: Tomàs Martínez
Gelabert está siendo uno de los futbolistas más importantes de España. Foto: Tomàs Martínez

Gelabert tuvo un papel bastante desapercibido en el Europeo sub17 que ganó España en Croacia. Apenas disfrutó de participación. Sin embargo, después de ser importante en el histórico Juvenil A de Guti pese a ser dos años menor que casi toda su generación y de un estreno fulgurante en el presente curso ya como primer espada del segundo filial blanco, el ex del Hércules aterrizaba en la India con otro status. No jugaría ni un minuto en el debut del conjunto de Santi Denia en Brasil mas, tras la derrota del estreno, el atacante madridista entró en el equipo titular. Desde entonces no se ha vuelto caer. El combinado español ha ganado los cinco encuentros siguientes y se ha plantado en la final de este Mundial sub17 de India. Y Gela ha tenido mucho culpa de ello.

En el encuentro de semifinales, Mali empujaba a España hacia la meta de Álvaro Fernández con su enorme poderío físico. El conjunto africano, con el fenomenal Jiddou a los mandos, desplegaba a sus piezas muy adelantadas y obligaba al cuadro europeo a replegar. El colectivo de Denia es un equipo más pragmático que la mayoría de selecciones inferiores de España y se siente cómodo sin el balón. Goza de futbolistas de muy buen nivel defensivo y luego tiene armas muy potentes para salir a la contra. Miranda y Mateu, los laterales, no sólo son muy buenos cerrando sino que se incorporan al ataque con mucho peligro. Los dos volantes, tanto Sergio Gómez como Ferrán Torres, actúan a pie natural y por tanto tienen más facilidad para salir en carrera y armarla con sus conducciones. Y arriba Gelabert y Abel Ruiz se entienden a las mil maravillas.

Abel Ruiz hizo el 1-0 desde la tanda de penaltis.
Abel Ruiz hizo el 1-0 desde la tanda de penaltis. Foto: Tomàs Martínez

Gelabert generó las acciones que supusieron los dos primeros goles de España. En una internada en el área, derrapó, recortó a su defensor y este le derribó provocando una pena máxima. Minutos después, se inventaría un escandaloso pase tras rebañar un balón que acabaría significando el 2-0. Sin embargo, su participación no se limitó a esas dos intervenciones. Fue clave desatascando a España del encime maliense. Su insistente obsesión en entrar en contacto con el balón ayudó decisivamente a que España pudiera superar la presión y desplegarse. Ya fuera sacando petróleo en jugadas individuales o sirviendo de enlace hacia un Abel Ruiz que también realizaba una magnífica labor de desgaste. El atacante culé no es especialmente rápido, pero es inteligente, conoce perfectamente cuál es su físico y sus limitaciones y lo utiliza con inteligencia. Tiene como modelo a Lewandowski y se nota mucho en su forma de jugar. Es un delantero moderno que trata de participar mucho en el juego. Va bien por arriba, ofrece apoyos, cae a bandas… Y es lúcido definiendo. Transformó el penalti que le hicieron a Gelabert primero, y más tarde finiquitaría con un excelente disparo a un toque el extraordinario pase del mediapunta palentino. Pese a que España se puso 3-0 tras un gran remate de Ferrán Torres en una contra dirigida por Sergio Gómez, no se privó de sufrimiento: Ndiaye aprovechó un error de Guillamón para recortar distancias y si el árbitro hubiera hecho subir al marcador un gol fantasma de Doucoré, el final hubiera estado mucho más apretado. El combinado español tendrá la oportunidad de proclamarse campeón del mundo sub17 por primera vez, en lo que será la primera final europea de este torneo en toda su historia. Espera la Inglaterra de Phil Foden.

Foto de portada: Tomàs Martínez/MarcadorInt (todos los derechos reservados)

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