¿Qué es Resistencia?

El Red Bull Salzburgo estuvo a punto de eliminar al Liverpool y clasificarse para octavos de Champions. Foto:  EXPA Pictures/Focus Images Ltd

En el Patreomorning, un podcast exclusivo para todos aquellos lectores, oyentes y usuarios de MarcadorInt que nos ayudan a financiar el proyecto, tenemos una sección llamada “El noticiario de la Resistencia”. Nació como un espacio en el que, en forma de píldoras, destacábamos aquellas gestas de equipos poco acostumbrados a ganar que amenazaban con romper los dominios habituales en sus respectivos campeonatos. El carácter romántico del informativo, casi idealista, no escapaba a nadie. Y precisamente por ello nos llegamos a formular algunas preguntas cuando nos enfrentamos a las contradicciones que siempre se presentan cuando se abordan iniciativas de este tipo. En un RB Salzburgo-Liverpool… ¿quién es más Resistencia? ¿El del país pequeño, el geográficamente alejado de los focos, o el campeón de Europa de la potente Premier League? Parecería clara la respuesta, pero se puede observar desde otra óptica: ¿el club artificial fundado por una multinacional que destrozó la historia de su predecesor o la institución tradicional, con arraigo social y relación inequívoca con su comunidad? La cuestión generó multitud de comentarios y aportaciones interesantísimas de los usuarios de MarcadorInt en Patreon.

Es por ello que hemos intentado elaborar una especie de manifiesto, abierto a revisiones y ampliaciones, en el que exponemos aquello que, inequívocamente, nos parece Resistencia en este fútbol de hoy amenazado por un elitismo que pone en peligro su diversidad. Y, de momento, nos ha salido esto:

  • Resistencia es seguir, valorar y proteger las competiciones abiertas, no excluyentes, cuyas vías de acceso y progreso se rijan por criterios estrictamente meritocráticos en base a las actuaciones deportivas y a los resultados obtenidos.
  • Resistencia es tomarse en serio las competiciones locales que han ayudado a tejer nexos entre los clubes y las comunidades que habitan sus territorios, entendiendo que menospreciarlas pondría en riesgo la supervivencia de las entidades que no pueden aspirar a tener presencia en torneos más globales o internacionales.
  • Resistencia es celebrar las heroicidades de aquellos clubes que, partiendo desde posiciones poco favorables, desafían los pronósticos y optan a alcanzar metas insospechadas, entendiendo que la imprevisibilidad ha sido siempre uno de los factores que más han ayudado a convertir este juego en un fenómeno apreciado y seguido por públicos masivos y que su eliminación supondría la pérdida de un aliciente fundamental para los aficionados neutrales que, al fin y al cabo, suelen ser los mayoritarios en casi todos los partidos.
  • Resistencia es valorar la fidelidad de los aficionados que se han mantenido leales a sus colores pese a las adversidades que a sus clubes se les hayan presentado, ya sea por cuestiones relacionadas con su rendimiento deportivo, la gestión de la institución, las dificultades financieras o el contexto global del fútbol, y compartir con ellos el festejo de aquellos éxitos que logran tras años alejados de las alegrías.

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Foto de portada: Focus Images Ltd.

33 comments

Resistencia es gestionarse,sobrevivir y llegar a metas insospechadas, que hagan viajar a sus aficionados a sensaciones que nunca hubiesen imaginado siempre y cuando no haya un gran inversor detrás que simplemente busque alcanzar a los “grandes” en el menor tiempo posible a golpe de billetera. Eso también hace perder la esencia y el romanticismo que de desliza al hablar de resistencia.
Por poner un ejemplo aprovechando un artículo reciente de Tomás que escribe sobre la semifinales de la Taça de Portugal, para mí, es más resistencia el Académico de Viseu que el Famalicao (ya que si no me equivoco ha tenido una inyección económica importante).
Un saludo!

He contestado en parte a este mensaje en la respuesta a locolin, pero quiero incidir en un punto. Nos parece a todos muy evidente que el Manchester City no es Resistencia. Sin embargo, ¿un matrimonio de ancianos -que existe, ojo, yo lo conocí- que va a los partidos del City hasta de juveniles y que lleva toda la vida acudiendo y que siguió al equipo en casa y fuera cuando estaba en tercera, no es Resistencia? ¿Podríamos acordar entonces que el City en sí mismo, o el City actual, no es Resistencia, pero que este matrimonio de hinchas del City sí lo es? ¿Y cómo les contamos a ellos que ellos sí son Resistencia pero su equipo no lo es en absoluto?

Gracias por enriquecer el debate, hago preguntas para las que no tengo respuesta para intentar llegar a ella entre todos.

Este tema de la resistencia es maravilloso jeje, la verdad, es que, cada vez me surgen mas dudas y cada vez, reflexiono más sobre ellas. Estoy totalmente de acuerdo con Locolin que difícilmente llegaremos a un acuerdo total sobre los temas que vayan surgiendo, pero motiva mucho analizarlos y darle vueltas.
Referente al tema de las fronteras yo creo que la frontera está en el negocio, en el fin que se busque. No es lo mismo, al menos para mi, la panadería del pueblo que quiere aparecer en la camiseta del equipo (para vender más panes, sí), pero en muchos casos también para ayudar -en la medida de lo posible- económicamente al club de tu pueblo/ciudad para que no desaparezca o pueda pagar algo simbólico al utillero, o pueda hacer que el entrenador solo se dedique a entrenar sin otro trabajo complementario y porque existe un fuerte sentimiento de pertenencia. Que el jeque-millonario que llega “por arte de magia” a salvar el club o querer que crezca a lo grande sin sentimiento alguno, ni sentimiento de pertenencia ninguno, sino que el único fin es ganar mas dinero, sería algo así como: “el fin justifica los medios.”

Y referente al otro tema planteado, la pareja de ancianos que comentas por supuesto que son resistencia, pero aquí hablaríamos de resistencia en modo aficionados y no resistencia en modo equipo, porque el City para mi, ya no es resistencia….ahora bien, ¿como explicarle a esa pareja que ellos son resistencia pero su equipo del alma no?…no tengo ni idea, y sinceramente pienso, que quizá, nunca compartirían este planteamiento.

Resistencia es también preferir y promocionar al jugador local, de tu cantera o de la cantera del entorno, por mucho que se tengan las posibilidades de fichar a jóvenes promesas que pueden no llegar a mejorar al que llevas formando durante años y no le dejas demostrar sus capacidades.

Resistencia es no ceder a la tentación de endeudarse como forma de apuesta en la que o cumples el objetivo o pones en riesgo la pervivencia del club.

Resistencia es no olvidarse que el fútbol es lo que es gracias al dinero y apoyo de los aficionados que van al estadio semana tras semana o en función de sus posibilidades y no gracias al dinero de los derechos de televisión o de una gran empresa/millonario que quiera usar el club como plataforma para más negocios.

Con respecto a este último punto, y ampliando la respuesta a otros comentarios que han llegado y aprovechando el debate que surgió en el último Morning: ¿dónde ponemos la frontera entre un patrocinio y un mecenazgo oportunista? Es decir, entiendo que debe existir una frontera. Soy de la opinión que un patrocinio de una empresa/comercio local apoyando al club de su ciudad es hasta romántico y cabe en el concepto de Resistencia. ¿Cuándo deja de caber? ¿Cuando la empresa es de fuera? ¿Qué entendemos por fuera? ¿Otro país, otra región, otra ciudad? ¿O la frontera está en la intención, en el negocio que se busca hacer? ¿Pero no pretende la panadería del pueblo también vender más bollos porque su nombre aparece en la camiseta?

Hago preguntas para las que no tengo respuestas claras. Las hago porque pretendo que lleguemos a las respuestas entre todos.

Gracias por enriquecer el debate.

Es que en este tema nunca va a haber respuestas claras. Claramente no es lo mismo una pequeña o mediana empresa que invierte en el deporte de su ciudad, o incluso un empresario más o menos grande que decide comprar el equipo de la ciudad en la que nació y/o se crió para hacerlo crecer (siempre y cuando sea con cabeza y un plan serio y no meto dinero fichando lo más grande que puedo y p’alante) que una multinacional o un magnate compren un equipo con el que no tienen nada que ver para jugar al Fútbol Manager con gente real, que puede salir más o menos bien, como parece ser el caso del City o en su momento el Chelsea, o puede ser la ruina para el club como le está pasando por ejemplo al Málaga. Al menos en lo referento a nivel institucional. Siguiendo con el caso del City, si el magnate o millonario que ha comprado el equipo fuera alguien nacido o criado en Manchester, incluso aficionado desde pequeño, podríamos llegar a considerarlo resistencia, o al menos tendría el punto romántico de alguien que realmente quiere hacer crecer al equipo de sus amores. En cambio el que compra un club porque tuvo la oportunidad, pero si hubiera podido habría sido otro, pues ya no sería para nada algo de resistencia.

A nivel de aficionados es otro cantar. El ejemplo que pones en otra respuesta de una pareja de ancianos que siempre estuvieron con el equipo en la riqueza y en la pobreza, siguiendo toda la estructura del club, es resistencia en estado puro. En general todo seguidor que ha estado en el campo en cualquier momento y no lo ha empezado a seguir porque gana y ya está es Resistencia y se demuestra al ver lo que pasa si el equipo no está arriba o lo enterado que puede estar de lo que se mueve fuera del primer equipo.

Creo que al final las líneas las pone cada uno y hay mucho espacio entre trincheras en las que se puede estar más o menos de acuerdo en ciertas cosas, nunca va a haber un punto absoluto en el que vaya a estar de acuerdo más del 50& de los que seguimos este deporte

Entiendo lo que dices y por qué (hasta podría decir que estoy de acuerdo), pero dile tú a los del Forest Green Rovers que hacer publi de Bet666 es venderse y de Chorizo Revilla no.

Es que Resistencia, como diría el insigne orador Mariano Rajoy,
también significa “is very difficult todo esto”

No podría estar más de acuerdo con absolutamente todo. Añadiría, además, algunos elementos más para completar el concepto de Resistencia:

Resistencia es la identificación con tu club, que mayoritariamente tiene que ver con la identidad geográfica, pero también en muchos casos con los valores que representa (ideología política, adscripción religiosa, tradición histórica…); y ello por encima de los éxitos deportivos coyunturales y de las modas.

Resistencia es ser de un club por encima de los jugadores, evitando la tendencia a ser de jugadores más que de clubes.

Resistencia es entender el fútbol como un deporte, pero también un fenómeno social y NO un mero espectáculo.

Me interesaría debatir sobre este último punto y sobre todo con la parte de identificación geográfica. Claro, dijiste “mayoritarmente” con lo que abres la puerta a excepciones, pero acaso uno no puede ser aficionado de un club extranjero, incluso si nunca a visitado a la ciudad de donde es el club, y seguir sintiéndose identificado al concepto de resistencia?
Pero igual soy yo quien me equivoco y estoy hablando de afición y no de resistencia.
Cuál es la diferencia entre resistencia y afición. Puedo ser aficionado a muerte y no ser resistencia? Alguno es mejor que lo otro?
Deberíamos escludir a la afición de la definición de la resistencia, entendiendo que ser de la resistencia o no se define por el club y no por su afición (y así se resolvería el tema de la pareja aficionada al Man City)?
Mi reflexión no es completa pero de momento aquí lo dejo.

Es la selección belga resistencia? La anterior selección de medio pelo sin duda. Pero la
Actual? A mi entender sí, al haber alcanzado ese status por méritos propios como Federación (buena planificación, trabajo de base, coordinación clubes-federación etc…). si gana un mundial o estuviese casi siempre en semifinales lo seguiría siendo? Para mi sí aunque entiendo que para quien haya crecido viéndola entre las mejores no lo sea. Un abrazo!

Resistencia es entender que el aficionado es el patrimonio más valioso de un club. Es priorizar el bienestar del aficionado, tener en cuentas sus demandas y establecer vías de interacción entre el club y su ciudad/barrio/comunidad. Si un club es Resistencia debe poner por delante las políticas que faciliten al aficionado llenar el campo cada fin de semana (facilitar el aparcamiento, transporte público/privado en autobús, accesibilidad para mayores y discapacitados, etc.) a las políticas que maximicen sus ingresos.

Por ejemplo, construir un parking gratuito en las inmediaciones del estadio siempre será mejor que construir una zona comercial para alquilar espacios y lucrarse de ello. Bajar los precios de los abonos buscando completar con ellos el aforo del estadio siempre será mejor que reservar espacios para cumplir con compromisos comerciales. Negociar precios a la baja para las gradas visitantes, facilitando que el aficionado se desplace con el equipo, siempre será mejor que maximizar el beneficio por la venta de entradas en tu zona visitante cuando se desplacen aficiones rivales.

En resumen, que el bienestar del aficionado sea la piedra angular de las decisiones de un club es Resistencia.

Claro, es que la resistencia siempre precisa del ente más poderoso al que hacer frente. La resistencia, en sí misma, carece de sentido y solo se define como un acto de rebeldía. Aquí el problema que creo que hay que definir primero es a qué aspira la resistencia. A oponerse siempre como alternativa al poderoso o a derrocarlo o, al menos, equipararse? Ayer fue resistencia el Mirandés. Hace años lo fue el Éibar que a su manera, lo sigue siendo pero ahora, apoyado por el dinero de la TV, en una eliminatoria de copa entre el Mirandés y el Éibar, creo que es obvio que equipo sería la resistencia. Es decir, resistencia puede ser una actitud, como dice charliezinko. Ante el stablishment, ante el fúrgol solo negocio, aspirando a mantener el respeto por el aficionado. Es decir, luchar con piedras contra tanques pero mantener tu idiosincrasia y, desde esa inferioridad, pelear. O resistencia también es el Inter en su intento de acabar con la actuitud casi patrimonial de la Juve hacia su liga y, al fin y al cabo, si pudiera, con un quítate tú pa ponerme yo.

Interesante punto. Resistencia es el Emmen de la liga holandesa. Pero Resistencia también son el Ajax, el PSV y el Feyenoord cuando acuerdan repartir parte del dinero que se recibe en competiciones europeas entre los equipos de la Eredivisie. Resistencia es desear un mundo futbolero más justo para todos los aficionados, jugadores y clubs. Pero eso es imposible, y siempre habrá casos en que X será más Resistencia que Y. Un poco como el caso que mencionas del Inter, no?

Resistencia es poner el fútbol por delante del dinero.

Ante esto me surge una pregunta, ¿no sería el fútbol de selecciones un modelo ideal de fútbol de Resistencia?

– En el fútbol de selecciones no puede pasar lo que le pasa al Ajax, equipo mediano que hace una gran temporada y en el año siguiente la mayoría de sus estrellas se van a los grandes clubes.
– En el fútbol de selecciones la forma de acceso a los torneos es bastante justa, dependiendo únicamente de los méritos propios.

Resistencia es que importen las personas. Que importen los jugadores, los entrenadores, los aficionados…
Resistencia es que importe la comunidad que rodea y nutre al Club, sus ideas, sus problemas, sus sentimientos….
Resistencia es que sea importante ganar, pero que no sea lo único importante…

Resistencia es que importe la gente.

Sí, todo esto está muy bien pero resulta muy ambiguo porque cualquiera de nosotros y cualquiera persona con la que hayamos hablao de fúrgol en nuestra vida, conoció un deporte profesional, al menos, en sus divisiones de élite. Y en el profesionalismo, normalmente, tenía más opciones de triunfar un equipo representativo de una ciudad grande que el de un pueblo o un barrio. Un equipo de una zona más desarrollada y económicamente más próspera que uno que estuviera ubicado en una región más deprimida. El cambio actual es que las diferencias se ensanchan. No compiten en una misma liga equipos que triplican o cuadriplican el presupuesto de otros, es que hay que multiplicar por 20 el dinero de los modestos para llegar al nivel de los poderosos. Es decir, antes el fúrgol atendía a las diferencias propias de la sociedad, había ricos y pobres, equipos con más socios y mejores patrocinadores que otros, sin más. Ahora, sigue atendiendo a las diferencias de su tiempo que son precisamente éstas, las de grandes multinacionales que a través de ingresos que antes no existían crecieron hasta un punto que consiguieron llevarse por delante la competencia. Por eso ahora es más importante la resistencia pero bueno sería no caer en romanticismos que nunca existieron en el fúrgol de élite que si algo lo definió y lo define, es el profesionalismo y no otra cosa. Y en el profesionalismo el dinero es el que marca los ritmos.

Para epatar, nada más.

Entonces al final resistencia es ir contra los nuevos tiempos? Reivindicar el fúmbol que tenía relación con su comunidad y que reflejaba el podería ecónomico de la misma. El club que se mantenía gracias a sus socios y patrocinadores. Ir contra los grandes clubes que rompieron esas reglas y que, como una multinacional cualquiera, amenazan con destruir todo modo de competencia. Y luego, por otra parte, nos hace ilusión que el débil gane al grande pero eso, no necesariamente, debe ser considerado siempre como resistencia.

¿Puede el Istanbul Basaksehir ser más resistencia que el resto de equipos de Estambul?

– Se toma en serio las competiciones locales. Al menos en la Liga turca siempre ha estado entre los 4 primeros desde su último ascenso, mientras otros a veces parecen haber priorizado las competiciones europeas.

– Todos los entrenadores de su historia (salvo uno) han sido turcos, mientras los otros tres grandes de Estambul han tenido menos arraigo en ese sentido, contratando a menudo entrenadores más mediáticos de otras nacionalidades, sin arraigo alguno.

– Según Transfermarkt el valor de mercado de su plantilla es inferior a los otros tres grandes de Estambul. Sería más heróico que ganase el título. Y cumpliría a la perfección el lema de que “no ganen los de siempre”.

– Por contra, en el tema de la fidelidad de los aficionados, sí está a años luz del resto.

Mi duda sería: ¿Es Istanbul Basaksehir resistencia respecto a Besiktas, Fener”bache” y Galatasaray?

Entiendo por dónde vas y es indiscutible que un triunfo del Basaksehir aportaría variedad. Pero me cuesta muchísimo calificar como Resistencia a un equipo recién fundado, sin afición y obra de un gobierno municipal. Chirría muchísimo.

Entonces si yo fundo un equipo en mi pueblo con amigos y ayuda económica del Ayuntamiento y somos tan buenos que ascendemos divisiones, teniendo como aficionados sólo a familiares y vecinos, y en 10 años ganamos la Primera División ¿No seríamos resistencia por ser un club recientemente fundado y además no tener casi afición? ¿Sería más resistencia el Barcelona que nosotros, por esos dos motivos antes citados?

La diferencia sería que lo fundarías tú y el ayuntamiento te ayudaría. Sería el club de tus amigos. El Basaksehir es el club del ayuntamiento. Lo creó directamente el ayuntamiento, sin responder a una demanda social de nadie. No financió un proyecto de unos vecinos, simplemente entendió que le beneficiaría tener un club municipal y lo creó de la nada. Sé que lo estás intentando llevar al extremo para enriquecer el debate y me parece bien 😉

Sí, el ejemplo del Basaksehir (siempre en comparación con los grandes de Estambul) lo he puesto porque en el manifiesto no conseguía ver de forma clara dónde se indica que dicho equipo NO es resistencia, con la excepción del punto de la “fidelidad de los aficionados”. En un “Les Herbiers-PSG” queda claro quién es quién. En un hipotético BATE-Minsk Oktyabrskaya (equipo inventado que supongamos es exactamente igual al Basaksehir, pero en Minsk), no me quedaría tan claro.

El Viitorul Constanta de Hagi no tiene casi pasado ni tradición y poca afición (como el Basaksehir), fue creado por una persona poderosa en el país (como el Basaksehir), se aprovechó de la plaza de otro equipo de la tercera categoría (como el Andorra), etc. Y aún así, cuando fuí a verles en el viaje del FA, me pareció “Resistencia”, aunque fuera sólo por el hecho haber logrado ganar la Liga rumana de forma sorprendente.

Cuando el Barça de Guardiola jugaba con 7-8 canteranos y tenía UNICEF como sponsor era resistencia?

Lo digo porqué como culé no entiendo como de allí hemos acabado pagando millonadas por “kraks” y mal vendiendo a canteranos.

Para mi el Barça será “més que un club”, algo que entiendo como algo proximo a ser resistència, cuando juegue solo con canteranos (que no quiere decir solo con catalanes).

Y a nivel de club podriamos esmperzar con tener una marca propia de merchandising en lugar de Nike, con fabricas en Barcelona en lugar de Asia. Y por supuesto que ser socio signifique algo más y podemos participar más activamente en la toma de decisiones.

No sé como hemos acabado tan mal, no ganaremos a los equipos petrodolares actuando como ellos y tampoco los quiero ganar así.

Hasta aquí mi chapa de culé romántico pero ya que empeizo a comentar en el web prefiero hacerlo con lo que me toca de cerca

Sé que han pasado dos meses desde la discusión, pero primero por mandarlo de manera privada y luego por confinamiento con teletrabajo y niños pequeños por casa, no había encontrado momento. Hoy, insomnio mediante, os comparto mi reflexión:

“Alcoy, finales de los 90. Soy joven y prometo.

El CD Alcoyano juega asiduamente en 2aB. En sus plantillas habitualmente hay mínimo 5 jugadores de la casa. Evidentemente los jugadores no pagan por jugar.

Algunas temporadas crea un filial con jugadores sub23 para foguear a los que recién acaban de categoría juvenil o aquellos que aún prometen. Evidentemente no pagan por jugar.

Por último, un juvenil integrado por 90% de jugadores de la ciudad y el resto de pueblos colindantes. Evidentemente no pagan por jugar.

Existe una liga local de aficionados federada en todas las categorías, sénior, juvenil, cadete e infantil. Todas ellas se componen de al menos 16 equipos, se conforman entre clubes de barrio, colegios y algún que otro de pueblos colindantes. No hay selecciones, son cuadrillas de amigos y compañeros de clase. Pagan una cantidad simbólica por jugar (al cambio hoy no llegaría a 60€ en ninguna entidad).

Alcoy. Entrados los 2000. Ya estoy madurito y nostálgico.

El CD Alcoyano es un club de 2aB, aunque haya ascendido a 2aA una vez y descendido un par a 3a, donde está actualmente. Con suerte unos 5 jugadores han salido de la cantera, ahora en 3a alguno más claro, hay que ahorrar y al de casa se le paga menos.

Dispone de equipos A y B en todas las categorías de cantera (ha llegado a tener C y D). Apenas hay pruebas de selección y casi todos los jugadores de cantera pagan +300€, siempre hay quienes están por encima del nivel y son los que no pagan para así evitar que se vayan a algún equipo rival. También los hay “enchufados”.

Solo el juvenil A es gratuito para los jugadores. Ojo, cuando ha ascendido a Div. Honor ha llegado a contratar jugadores procedentes de Uruguay y Brasil, ex del Hércules, ex de… Ojo, cuando desciende vuelve a contar con gente de casa.

Además, en la ciudad han aparecido clubes con la pretensión de hacerle sombra al CD Alcoyano. Como es de suponer, también implantan una cantera con al menos 2 equipos por categoría. Cada jugador de cantera paga +300€.

La liga local de aficionados federada ha desaparecido en todas sus categorías excepto en sénior y ha surgido otra en veteranos +35 años de F8. Son unos 12 equipos en cada liga y todos los jugadores pagan +/- 150€.

Varios de esos clubes han desaparecido, algunos colegios suprimido sus equipos y otros, con mucho esfuerzo, inscrito en regional con un coste económico y logístico más elevado (los jugadores asumen los gastos federativos y arbitrajes). Todos sus responsables sólo sacan un beneficio moral pues lo hacen por amor al arte e incluso les cuesta dinero de su bolsillo, anónimamente.

Esos anónimos, esa gente de clubes de barrio y colegios son MI RESISTENCIA. Son valientes que no tienen más pretensión que ir al fútbol, sin aspiraciones de ascensos, no quieren más equipos de donde sacar más ingresos económicos, eso de aparecer en los medios locales (patrocinando de paso empresas de miembros del club) no les va. Ellos sólo dan lo mejor de sí, con su compañía y presencia, por amor al fútbol.

Unos me diréis que es la cadena trófica, que siempre ha sido así. Otros, que desde niños se deben tener entrenadores titulados y que eso cuesta dinero; que los desplazamientos, equipajes, arbitraje… hay que pagarlos.

Me cuesta aceptarlo pero voy comprendiendo lo que es el fútbol actual. Además, entono el mea culpa porque colecciono camisetas y compro merchandising, pago por hacer tours de estadios y entradas para partidos que muchas veces tienen precios abusivos.

Sin embargo sé que conocí otro fútbol y por eso cada vez me siento más lejano de los colores y escudos.

¿Athletic, Girondins, Standard, Hibernian o Vojvodina? Dukla, Grimsby Town, Saarbrucken, Volendam o Litex Lovech. Se llame como se llame, ya solo me emocionan sus victorias cuando lo son ante un animal más grande. Y sí, sé que es la pescadilla que se muerde la cola porque siempre habrá otro inferior al que hoy animaba.

De mientras me dedico a viajar todo lo que puedo y disfruto con la arquitectura de cada estadio y con el ambiente, siempre que no haya violencia física ni verbal. Desde 1a hasta regional, pero siempre apoyando al que ofrece RESISTENCIA.”

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