Partido Polish Boyfriend: Chipre busca un nuevo campeón

London - Tuesday, December 8th, 2009: Substitute Nenad Mirosavljevic of Apoel Nicosia scores his sides equalising goal and celebrates during the Champions League match at Stamford Bridge, London. (Pic by Paul Chesterton/Focus Images)

Después de ganar 10 de las últimas 13 ligas chipriotas, las últimas siete de forma consecutiva, el APOEL de Nicosia ha perdido su corona. La liga chipriota ha funcionado esta temporada con un sistema en el que, al acabar las 26 jornadas, los siete primeros clasificados han pasado a jugar en un grupo para decidir el campeón, mientras los últimos siete luchaban para no bajar. Y el APOEL, de forma sorprendente, acabó octavo, sufriendo la obligación de jugar estos días con rivales que luchan por no descender. El “mito”, como lo llaman sus hinchas por ser el club más laureado, no bajará, ni sufrirá, pues lidera el grupo con calma. Aunque solamente estar aquí les duele después de años de victorias.

Ya la pasada temporada el APOEL no andaba fino, aunque con la llegada del coronavirus, las autoridades decidieron parar la liga sin campeón ni descensos. El Omonia y el Anorthosis, que luchaban por la liga, se quedaron con las ganas de levantar la copa. Esta temporada 2020-21 Chipre se prepara para tener un campeón nuevo. Y lidera la tabla el gran enemigo del APOEL, su vecino incómodo, un Omonia que puede ver la luz al final del túnel después de años sufriendo.

Nenad Mirosavljevic haciendo un gol en Stamford Bridge ante el Chelsea. Foto: Paul Chesterton/Focus Images
Nenad Mirosavljevic haciendo un gol en Stamford Bridge ante el Chelsea. Foto: Paul Chesterton/Focus Images

El derbi Omonia-APOEL es de los más calientes de Europa. Curiosamente, Nicosia es una de las pocas ciudades del mundo divididas en dos. Cruzas un arco metálico y dejas un estado para entrar en otro. Aunque uno de ellos no esté reconocido a nivel internacional. La famosa línea verde pasa por el medio de Nicosia, dividiendo la isla en dos. Al norte, la zona turca no reconocida por nadie. Al sur, la zona griega. O sea, Chipre. Cuando en 1960 Chipre logró la independencia del Reino Unido nació en la isla un país donde la mayor parte de la población quería unirse con Grecia, lo que los griegos definen como “enosis “. En 1959, el 90 % de los votantes en un referéndum lo hacían a favor de esta “enosis” (unión) con Grecia, por ejemplo. Pero como la isla tenía un 30% de la población turca a los que no les hacía ninguna gracia pasar a ser ciudadanos griegos, la Comunidad Internacional optó por crear este estado para intentar tener a todos contentos. Y, lógicamente, nadie acabó contento. En 1974, estalló la guerra y el ejército turco aprovechó como excusa un golpe de estado de militares nacionalistas griegos contra el presidente legítimo, el arzobispo Makarios, para invadir la mitad noreste de la isla. Y así sigue Chipre, dividida en dos.

En la parte griega de Nicosia existe una segunda división: la futbolística, entre el APOEL y el Omonia. Todo empezó en 1926, cuando Chipre era británica y un grupo de jóvenes nacionalistas griegos de Nicosia fundaron el APOEL, unas siglas que quieren decir “Club Atlético de Fútbol de los Griegos de Nicosia”. Ya desde su nacimiento, el APOEL se declaraba griego para diferenciarse de la comunidad turca. El APOEL se convirtió en una de las sociedades más relacionadas con el nacionalismo griego. Por ejemplo, en 1955 Michal Karaolis, un socio del APOEL, asesinó a un policía en plena calle. Pocos días después fue detenido por ser militante del EOKA, una organización armada que intentaba expulsar a los británicos de la isla. Karaolis fue ejecutado y su rostro aún se puede ver en algunas banderas de los aficionados de su club.

Futbolistas del Omonia antes de disputar un partido. Foto: Yannis Halas/Focus Images Ltd
Futbolistas del Omonia, en el césped, antes de disputar un partido. Foto: Yannis Halas/Focus Images Ltd

Pero antes, en 1948, se produjo la división. Grecia vivía esos años su guerra civil, entre comunistas y conservadores con el apoyo de Estados Unidos. Y la directiva del APOEL mandó desde Chipre una carta a Atenas dando su apoyo al gobierno conservador. Este acto se consideró un claro posicionamiento por parte de muchos hinchas del club que se declaraban comunistas. Así que fundaron su propio club, el Omonia. Aún hoy el derbi es uno de los más calientes de Europa, con dos masas sociales polarizadas. Los hinchas radicales de los dos equipos no ocultan su posicionamiento político. En la grada verde del Omonia se ven banderas del Che o la Unión Soviética. En las gradas del APOEL, se han llegado a ver banderas nazis. Incluso los ultras del club protagonizaron iNcidentes graves como visitar el campo de concentración de Auschwitz, antes de un partido en Polonia, gritando consignas nazis.

Lunes 26 de abril, 18:30h, Omonia-AEL Limassol

Aunque con el tiempo en las dos masas sociales se han suavizado posturas, los hinchas más radicales de los clubes siguen siendo activos políticamente. El resto de la masa social, como suele suceder, tiene de todo. Te puedes encontrar socios progresistas del APOEL, aunque pocos. Y socios conservadores del Omonia, aunque no sean mayoría.

El APOEL, en el año 2009, jugando en Stamford Bridge ante el Chelsea. Foto: Paul Chesterton/Focus Images
El APOEL, en el año 2009, jugando en Stamford Bridge ante el Chelsea. Foto: Paul Chesterton/Focus Images

Los hinchas del Omonia lo han pasado mal las últimas temporadas. En los últimos 20 años solamente han ganado la liga en 2010, cuando el presidente Miltiadis Neophytou gastó tanto que dejó la entidad al borde de la bancarrota. Los aficionados, diseminados por medio mundo, porque los chipriotas han sido pueblo emigrante, llegaron a iniciar una campaña para salvar el club que recolectó más de dos millones. Aunque no era suficiente para que el Omonia pudiera competir contra un APOEL que ganaba la liga cada año, jugando la fase de grupos de la Champions y fichando jugadores mediáticos. Hace unos años llegó Stavros Papastavrou. Este hijo de Nicosia había emigrado a Estados Unidos en los años 70, siendo un chaval con los bolsillos vacíos, y consiguió crear una empresa de construcción que ha ido creciendo. Ahora es millonario y decidió invertir en su isla, viviendo entre Nueva York y Nicosia. Una de sus ideas fue comprar el Omonia, aunque para hacerlo se debió crear una nueva empresa que gestiona el equipo de fútbol, que ha pasado a estar desvinculada del Omonia, la sociedad polideportiva propiedad de los socios. En una hinchada de izquierdas, el gesto provocó un divorcio. Muchos hinchas afirmaron que jamás animarían al equipo de fútbol pues se habían destrozado los valores del club convirtiéndolo en una empresa, aunque en el fondo, eran el último club grande de Chipre que no había dado este paso. Otros valoraron que Papastavrou pusiera de su bolsillo el dinero para devolver los más de cinco millones de deudas del club. Sea como sea, el Omonia por fin parece dispuesto a ganar la liga otra vez, en el que sería el primer título con Papstavrou, el empresario con sede en Estados Unidos que preside un club con banderas soviéticas en las gradas. Papstavrou, por cierto, ha puesto patas arriba el fútbol local: ha denunciado que se compran partidos. Que los futbolistas se venden.

Para hacerlo, el APOEL tiene que mantenerse por encima del Apollon y el AEL, dos clubes de Limassol. Ahora mismo, solamente ellos lo pueden atrapar en la tabla. Este fin de semana, el Omonia juega contra el AEL. Para los dos clubes grandes de Limassol, la segunda ciudad de la isla, también es una oportunidad para ganar por fin el título. El AEL tiene seis ligas, la última en 2012. Y el Apollon tres, la última en 2006. Como en el caso del Omonia, estos clubes también han separado legalmente su equipo de fútbol de la sociedad polideportiva para poder competir mejor, aprovechando las ventajas fiscales para fichar decenas de futbolistas extranjeros. En los clubes de Chipre suele ser normal ver plantillas con pocos chipriotas y muchos españoles, por ejemplo. Y en Limassol, ciudad de mar con nivel de vida alto, lo saben bien. A diferencia de Nicosia, los derbis de Limassol no tienen tantos tintes políticos o sociales, aunque no por ello dejan de ser calientes. Y más este año que con los problemas del APOEL, la corona busca un nuevo monarca.

Apoya los contenidos en MarcadorInt y conviértete en un mecenas del proyecto a través de Patreon. Puedes apuntarte aquí.

Foto de portada: Paul Chesterton/Focus Images.

Related posts

1 comments

Cuando te gusta la geografía y te encanta el fútbol leer artículos como este es enriquecedor no, lo siguiente. Que fantasía

Deja un comentario

*