Partido Polish Boyfriend: El club de refugiados que viste de negro pues sigue de luto

El estadio del Anorthosis, el Antonis Papadopoulos. Foto: An. Antoniou bajo licencia Creative Commons 3.0

El 20 de julio de 1974, el ejército turco desembarcó en la costa muy cerca de la ciudad de Kyrenia. El día 22, las tropas turcas entraron en este puerto de la costa norte de Chipre. Entonces Kyrenia tenía unos 5.000 habitantes. Casi todos eran griegos. La mayoría decidió escapar de la ciudad antes de la llegada de los turcos. Los que quedaron fueron encerrados en un campo de prisioneros en un pueblo cercano, antes de ser expulsados al sur de la isla, que había quedado en manos griegas. Chipre quedaba dividida en dos. Y las casas de Kyrenia, vacías, las ocuparon turcos que llegaban del continente para repoblar la zona.

Cuando los griegos escaparon de Kyrenia, una de las primeras ciudades en caer en esa guerra de 1974, se llevaron consigo las llaves de las casas, confiando en volver algún día. También se llevaron documentos, banderas, símbolos religiosos y los balones de fútbol o baloncesto del PAEK. En este puerto de gran tradición pesquera existía ese equipo, fundado en los años 50 por estudiantes, que había conseguido ganar títulos en baloncesto. Y subir hasta la Segunda División de la liga de fútbol vistiendo su camiseta, amarilla, con pantalones negros.

Los vecinos de Kyrenia acabaron en Lakatamia, una ciudad del centro de la isla cerca de Nicosia. Algunos ocuparon las casas de los turcos, expulsados hacía el norte. Otros construyeron un barrio entero formado por refugiados. Y el PAEK empezó a competir en esta ciudad ya el mismo año 1974. Una imagen fuerte. Solamente unos meses después de ser expulsados de sus casas, los refugiados de Kyrenia apuntaron su club a un torneo regional oficial. En esas fechas, el club se fusionó con el AEK de Karavas, un puerto muy cercano a Kyrenia. Karavas, donde vivían 2.000 personas, todas griegas, tenía este club que se fusionó para ser llamado PAEEK (Antes era la Unión Atlética griega de Kyrenia y ahora, la Unión Atlético griega de la región de Kyrenia). El club ganaría la liga de baloncesto ya en esa década de los 70. Y el equipo de fútbol se convirtió en un habitual de la Segunda División chipriota, con más de 30 temporadas en la categoría pese a algún descenso, hasta que en 2021, ascendió a Primera gracias al dinero de Marios Vlachos y Cleanthis Georgiades, empresarios con raíces en Kyrenia que se han llenado los bolsillos con el urbanismo y el turismo. El ascenso llegó vistiendo la camiseta blanca y negra del club. El PAEEK decidió en 1974 que vestiría de luto, de blanco y negro, hasta que pudiera volver a Kyrenia. Ahora mismo, parece muy difícil que pueda hacerse realidad pronto.

Coreografía de los aficionados del Anorthosis frente al Werder Bremen en Champions (Foto: George M.Groutas)
Coreografía de los aficionados del Anorthosis frente al Werder Bremen (Foto: George M. Groutas)

El PAEEK es uno más en la larga lista de clubes refugiados chipriotas de la guerra de 1974. Sufriendo en zona de descenso, esta semana se enfrenta al Anorthosis. La “Gran Dama” del fútbol chipriota, como se la conoce. El club refugiado más grande de la isla. De los 12 equipos que juegan en la Primera División chipriota esta temporada, por ejemplo, cuatro son considerados clubes refugiados. Son entidades deportivas fundadas en ciudades que en 1974 fueron ocupadas por el Ejército turco. Clubes que no renuncian a su identidad, a volver a los escenarios de sus primeros goles.

Cuando en 1960 logró la independencia del Reino Unido, en Chipre se creó un estado aunque casi nadie quería ser independiente. Lo que quería la mayor parte de la población de esta isla era unirse con Grecia, lo que los griegos definen como “enosis” (unión). En 1959, el 90 % de los votantes en un referéndum lo hicieron a favor de esta “enosis” con Grecia. Pero como la isla tenía un 30% de la población turca a la que no le hacía ninguna gracia pasar a ser ciudadanos griegos, la Comunidad Internacional optó por crear este estado para intentar tener a todos contentos. Y, lógicamente, nadie acabó contento. Así, después de 14 años de violencia entre griegos y turcos, en 1974 el ejército turco aprovechó como pretexto un golpe de estado de militares nacionalistas griegos contra el presidente legítimo, el arzobispo Makarios, para invadir la mitad noreste de la isla. Una guerra corta y cruel que dividió la isla en dos. Millares de griegos abandonaron como pudieron el norte de la isla. Millares de turcos, el sur. En medio de las dos zonas se levantó un muro que se ha empezado a desmantelar en los últimos años pero que aún se puede ver en algunas partes.

Mañana sábado 4 de Diciembre a las 18:00h: Anorthosis (7º) – PAEEK (11º)

El club refugiado más famoso, cómo no, sería el Anorthosis, fundado en 1911 en Famagusta. En griego, Anorthosis significa “rectificación”. Políticamente hablando, “rectificación” era lo más cercano a “unión” con Grecia. Pedir “rectificar” en 1911 era pedir unir la isla con el estado griego y expulsar a los británicos, que entonces controlaban la isla. El Anorthosis, pues, es un club muy politizado y el equipo de fútbol en sus orígenes sólo era una sección de una asociación cultural, musical y deportiva fundada por intelectuales griegos. El club también era sede de reuniones un poco subidas de tono. De hecho, los británicos más de una vez encontraron armas en la sede del club y, por tanto, más de una vez el Anorthosis fue prohibido: en 1931, 1952 y en 1955. Mientras tanto, el equipo de fútbol ganaba ligas, porque Chipre tenía competición liguera desde los años 30.

Cuando en 1960 nació finalmente el estado de Chipre, ya era uno de los clubes populares de la isla por su alta identificación con el nacionalismo griego. Pero con la guerra de 1974, los turcos invadieron Famagusta al ser un puerto estratégico. Entonces la ciudad tenía unos 39.000 habitantes de los cuales unos 26.500 eran griegos. Sin embargo, la ciudad quedó en manos de los turcos y estos 26.500 habitantes tuvieron que dejar sus hogares convirtiéndose en refugiados. Entre sus pertenencias, se llevaron al Anorthosis. El club renacería ese mismo año en la ciudad de Larnaca, donde aún hoy tiene las oficinas, el estadio y una masa social formada mayoritariamente por estos desplazados de Famagusta y sus descendientes. Así ha seguido ganando títulos. Incluso jugó la Champions hace 15 años, cuando los grupos de aficionados radicales del Anorthosis crearon una coreografía en la que se mostraba la silueta de decenas de edificios vacíos. Su idea era imitar el aspecto del barrio de Varosha, al sur de Famagusta. Si el casco viejo de la ciudad ha sido ocupado por inmigrantes turcos, el barrio de Varosha ha quedado desierto desde 1974. Varosha era el enclave turístico de Famagusta, lleno de hoteles modernos para turistas ingleses y alemanes. Pero la guerra decidió que quedaría justo encima de la frontera entre los dos Chipre. Ahora es una ciudad fantasma que los griegos reclaman insistentemente como suya, pues les permitiría volver como mínimo a un barrio de Famagusta. Los turcos dicen que no, ya que ellos se adueñaron de la ciudad. Y Varosha ya lleva 36 años hecha escombros.

En 2020, los turcos permitieron a turistas procedentes del norte visitar Varosha para poder tener unos selfis delante de un edificio abandonando. Una buena metáfora de una isla que sigue dividida. Y los clubes refugiados siguen destinados a seguir lejos de sus casas. En el caso del PAEEK, destinado a seguir jugando de negro. Kyrenia por cierto, llamada Girne en turco, se ha convertido en un foco turístico del norte de Chipre para turismo turco. Pues la República turca del norte de Chipre sigue siendo una entidad sin apoyo internacional y casi sin turismo exterior.

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Foto de portada: An. Antoniou bajo licencia Creative Commons 3.0

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