Partido Polish Boyfriend: un derbi alemán en el corazón de Rumanía

estadio gaz metan medias

Si buscas la ciudad de Hermannstadt en un mapa, no la encuentras. Y pese a ello, la ciudad existe. Bueno, existió. O todavía existe… es complejo. En muchos mapas viejos, puedes localizar la ciudad de Hermannstadt. En la actualidad, encuentras en el mismo lugar la ciudad de Sibiu. Esta localidad rumana fue una de las capitales de la cultura alemana fuera de Alemania, pues fue fundada por alemanes con el nombre de Hermannstadt. En la actualidad, todo es diferente y los alemanes no llegan a ser ni el 2% de la población de Sibiu, convertido en un lugar donde casi toda la población es rumana. Y pese a ello, el partido que manda con mayoría absoluta en el ayuntamiento es el Foro Democrático de los alemanes, el partido liderado por Klaus Werner Iohannis, el actual presidente rumano. O sea, en una ciudad con pocos alemanes, manda un partido de alemanes… con mayoría absoluta. Y el que fuera alcalde, uno de esos alemanes, preside el país. El legado teutón en Rumanía, pues, sigue vivo. Tan vivo que el equipo de fútbol de Sibiu se llama, precisamente, Hermannstadt. Club que esta temporada debuta en Primera, representando a la ciudad de Sibiu.

En la actual Rumanía, especialmente en el oeste y el norte, durante siglos convivieron comunidades con diferentes lenguas, religiones y esperanzas. Pueblos como los rumanos, serbios, húngaros, gitanos, alemanes, ucranianos, eslovacos, búlgaros, griegos, checos, croatas o judíos, mezclados a la sombra de una autoridad, la del Imperio austrohúngaro, que controló durante siglos la región. Después de tantas guerras, ahora la mayor parte de la población es rumana, aunque en el pasado en muchas zonas los rumanos eran minoría. En la zona de Transilvania, por ejemplo, durante muchos siglos los húngaros eran más numerosos que los rumanos, aunque en la zona también vivían los alemanes. Sobre el siglo XII o XIII, comerciantes y mineros alemanes empezaron a llegar a zonas como Transilvania invitados por los monarcas húngaros que mandaban en la región, creando una comunidad que se asentó y creó su propio dialecto del alemán después de siglos lejos de Alemania. Así fue fundada Sibiu, con el nombre de Hermannstadt, por alemanes que emigraron buscando un futuro mejor, en un recuerdo de la historia que los movimientos migratorios no siempre han sido en la misma dirección.

Sibiu se convirtió en la más importante de las ciudades con presencia alemana. Ciudades con tanto peso que, durante muchos siglos, la región de Transilvania era conocida como Siebenbürgen en idioma alemán (quiere decir “siete ciudades”), en honor a las siete urbes alemanas más importantes: Bistritz (Bistriţa), Klausenburg (Cluj-Napoca), Kronstadt (Braşov), Mediasch (Mediaş), Mühlbach (Sebeş), Schässburg (Sighişoara) y, cómo no, Hermannstadt (Sibiu). La más grande era precisamente Sibiu, ciudad que con el tiempo también fue sede de una de las primeras universidades rumanas, al lado de la alemana.

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En la actual Rumanía existen diferentes grupos de alemanes, como los sajones de Transilvania (los más numerosos), los suabos de Satu Mare, los suabos del Banato o los Landler transilvanos protestantes, cada uno con su dialecto. Aunque quedan pocos, ya que en 1990, cuando la Rumanía comunista se desplomó, Alemania aceptó que los alemanes de Rumanía pudieran ir a su país y conseguir la nacionalidad. Un ejemplo gráfico: los alemanes pudieron optar a la nacionalidad alemana gracias a que, 800 años antes, sus antepasados habían salido de Alemania. Los giros de la historia. Esta fue una de las razones por las que Sibiu, poco a poco, dejó de hablar alemán. Aunque la principal fueron las guerras. La zona, controlada por los húngaros, pasó a integrar Rumanía después de la Primera Guerra Mundial, provocando que muchos húngaros se marcharan. Después de la Segunda Guerra Mundial, llegó el éxodo de los alemanes, pues muchos apoyaron la entrada de las tropas de Hitler. Y cuando llegaron los comunistas escaparon o fueron deportados. Si en 1939 se calcula que vivían unas 700.000 personas que hablaban alemán en Rumanía, hoy la cifra es de unas 36.000. En Sibiu, los alemanes eran el 50% de la población en 1880 y el 40% en 1939. Ahora se trata del 2% de la población. Las guerras y las nuevas fronteras provocaron, pues, que Sibiu pasara a ser una urbe casi toda rumana cuando, antes, los rumanos eran considerados en la región como la gente del campo, donde sí eran mayoría. Y no como gente de ciudad.

Sibiu ha sido siempre una de las urbes más importantes de Transilvania y hace poco fue una de las capitales europeas de la cultura. Urbe dinámica, mantiene vivo el legado alemán en su arquitectura. En muchos lugares, la gente quiere borrar el recuerdo de esos años en que en sus calles se hablaban otras lenguas. En Sibiu el legado alemán (o sajón, como se suele decir porque los fundadores procedían de la región de Sajonia) se mantiene vivo en parte gracias a Foro Democrático de los alemanes, un partido fundado en 1991 con la pretensión de proteger a la minoría alemana, y que se ha ganado fama de ser un partido moderno y poco corrupto en un estado marcado por la corrupción. Klaus Werner Iohannis, uno de los sajones de la ciudad, nacido en el casco viejo y profesor de física, acabó liderando este partido y, de forma sorprendente, llegó a ser elegido alcalde. Y aún más, fue reelegido, siempre con más votos, en tres ocasiones, pues modernizó la ciudad y consiguió luchar contra la corrupción. Los rumanos empezaron a votar a un partido que dejó de representar solamente a los alemanes, ampliando el foco. Y por eso Iohannis, convertido en uno de los nombres de moda de la política rumana, se ha acabado marchando a Bucarest, donde preside el país con un programa que centra el foco en la lucha contra la corrupción.

Klas Werner Iohannis, presidente de Rumanía. Foto: EU2017EE Estonian Presidency, bajo licencia Creative Commons 2.0.
Klaus Werner Iohannis, presidente de Rumanía. Foto: EU2017EE Estonian Presidency, bajo licencia Creative Commons 2.0.

La corrupción y falta de estabilidad había marcado, precisamente, la vida del fútbol de Sibiu. En los últimos 15 años, se han fundado y han desaparecido tres clubes con la idea de ser el más potente de la ciudad: el FC Sibiu, el Inter Sibiu y el Vointa Sibiu. Los tres llegaron a jugar en Segunda. Nacieron y se apagaron rápido en una ciudad que nunca ha destacado por su fútbol pese a ser una de las más potentes del país. Nunca un club de Sibiu ha ganado la liga, y el Inter Sibiu, con 8 temporadas en Primera, ha sido el club más exitoso. Este equipo ganó una Copa de los Balcanes en 1991, título no oficial, y nada más. Antes, el Șoimii jugó en Primera durante los años 30, también sin éxito. Sibiu, pues, nunca ha podido celebrar nada más que ascensos de clubes que no tienen regularidad. El último ascenso llegó este año con un nuevo club de la ciudad que debuta en Primera esta temporada: el Hermannstadt.

Fundado en 2015, el club ha conseguido tres ascensos en tres temporadas. Sin parar. Del nacimiento a la Primera División por la vía más rápida. Además, la última temporada, la 2017/18, se convirtió en el primer club en más de 35 años en llegar a la final de Copa jugando en Segunda, después de eliminar a tres equipos de Primera. Perdió la final por 2-0 contra la Universitatea de Craiova. Presidido por un miembro de la minoría alemana, Teodor Birț, el Hermannstadt representa a toda la ciudad. La opción de bautizar la institución con el nombre alemán de la ciudad no ha sido un problema, justo ahora que manda el Partido de los alemanes. Es más, el club es propiedad del ayuntamiento, que ha reclutado a empresarios locales. De momento, el debut en Primera es plácido, lejos del descenso y clasificado para jugar los cuartos de final de Copa pese a no poder jugar en Sibiu porque el estadio se está remodelando y le toca jugar en Targu Mures, una de las ciudades de Rumanía con mayor población húngara. Un club con nombre alemán jugando delante húngaros en Rumanía. Uno de sus jugadores, por cierto, es el mallorquín Biel Company.

Sábado 15 de diciembre, 16:00h, Gaz Metan Medias-Hermannstadt

Esta jornada, el Hermannstadt juega contra el CS Gaz Metan Mediaș, el club de una ciudad de la región de… Sibiu. Esta temporada, el Distrito de Sibiu tiene derbi. Si Sibiu, la capital, es la ciudad turística y cultural, la ciudad más fuerte de la zona cuando se habla de industria es Mediaș. Esta ciudad también fue fundada por sajones con el nombre de Mediasch, llegando a ser una de esas siete ciudades alemanas que brillaron en los tiempos de Siebenbürgen. Fundada por alemanes que llegaron a la zona en el siglo XII, en Mediaș afirman que su ciudad fue fundada antes que Sibiu, dentro del mismo periodo, y en su momento las ciudades rivalizaron, aunque con el tiempo Sibiu creció más. Mediaș tenía su casco antiguo, su industria del cristal y una buena producción de vino. Hasta que se descubrió cerca una reserva de gas natural y la urbe se convirtió en un núcleo industrial que creció gracias al gas. El club de fútbol local, el Karres Mediaș, acabó brillando más que los equipos de Sibiu cuando pasó a ser controlado por la Agencia estatal de extracción de gas natural, que fijó su sede en esta ciudad porque era la zona de mayor producción. Y así, en los años 40, nació el Gaz Metan Mediaș. El nombre no engaña: gracias al gas, el club creció y suma más años en Primera que cualquier club de Sibiu, con un subcampeonato de copa en 1951 y una participación en Europa League la temporada 2011/12, cuando eliminaron al Mainz alemán antes de caer contra el Austria de Viena. O sea, dos equipos con el alemán como lengua, Mainz y Austria, jugaron en una ciudad fundada por alemanes en Rumanía.

En Mediaș, el 2% de la población es de origen alemán. Y hace 10 años, como sucede ahora en Sibiu, el alcalde fue del partido de la minoría alemana, Daniel Thellmann, quien también ha dado el salto a la política nacional en Bucarest. La ciudad, pues, tiene bastante en común con Sibiu, aunque las une una fuerte rivalidad. Por eso no les gustó nada ver cómo la última temporada, en las semifinales de Copa, el Hermannstadt, entonces club de Segunda, eliminaba al Gaz Metan. La región ha recuperado un derbi. Y con ello, más gente acude a unas gradas durante muchos años vacías. Gradas en las que aún se puede escuchar alguna palabra en alemán.

Foto de portada: Axel Torres.

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6 comments

Tras mi viaje del FA a Constanza y Bucarest, no podía dejar de leer este artículo sobre Rumanía. Y, aunque sé algo sobre los equipos “húngaros” en Rumanía, no conocía nada de estos equipos con relación con Alemania.La semi del año pasado tuvo que ser espectacular. Excelente artículo.

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