Partido Polish Boyfriend: El derbi entre dos equipos de estados diferentes

Foto: SeanMack bajo licencia Creative Commons 3.0.

Ballybofey no llega a los 5.000 habitantes y es la típica población irlandesa. Una sola calle principal, por donde antes pasaban carromatos y ahora circulan coches. Una plaza donde tienen su feria anual, cita en la que los vecinos de otras poblaciones llegan de visita. Una media muy alta de pubs y consumo de cerveza por habitante. Y un nombre en gaélico precioso que nunca podremos pronunciar como lo pronuncian los habitantes de Ballybofey. Cuenta que el nombre quiere decir algo similar a “ruta de la deuda” o algo similar. La explicación del nombre se cuenta en leyendas con más imaginación que veracidad.

Ballybofey solía vivir separado del pueblo de Stranorlar por el río Finn, aunque hace 70 años se unieron en una región metropolitana que no alcanza los 9.000 habitantes. Si hace décadas los chicos de Ballybofey y Stranorlar se peleaban, con el tiempo pasaron a ser amigos unidos por un puente. Ballybofey parece el típico pueblo donde los vecinos dicen que nunca pasa nada, aunque pasan cosas. Gente dura del condado de Donegal, región irlandesa al norte que se encuentra atrapada entre el mar y la frontera británica. Una zona verde donde el fútbol gaélico tiene tanto seguimiento como el fútbol. Pese a ser pequeña, esta población ha visto crecer boxeadores con medallas en Europeos, jugadores de fútbol gaélico y tiene su equipo de fútbol en Primera, el Finn Harps. Un club nacido en 1954 en Ballybofey que ha llegado lejos. Cuando lo fundó un grupo de amigos de la población, seguramente no imaginaron llegar a Primera para plantar cara a los gigantes de Dublín. El club ha unido a todo el mundo, también en Stranorlar, aunque en esta parte son más de rugby. Sea como sea, el Finn Harps se llama así por el río Finn y por el arpa, un símbolo de una isla, Irlanda, partida. O sea, el club une dos poblaciones separadas por un río, una frontera natural, en una isla separada por una frontera creada por los hombres entre el Reino Unido e Irlanda.

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A menos de 15 kilómetros de Ballybofey está la frontera británica. Durante los años 70 y 80, esta pequeña población fue usada por miembros del IRA para pasar armas a la zona británica. Cuando se conducía hacia el sur o el este, te encontrabas con una frontera con torretas militares, soldados armados y carros blindados. Cuando Irlanda se independizó en los años 20, Irlanda del Norte optó por seguir fiel a la Corona Británica. La independencia no acabó con siglos de violencia y conflictos entre los irlandeses, mayoritariamente católicos, y los británicos, mayoritariamente protestantes. Durante muchos años, los irlandeses soñaron con expulsar a los británicos y crear una República. Lo consiguieron aunque no en toda la isla. En el norte, el 70% de la población era protestante. Descendientes de ingleses o escoceses que habían llegado para repoblar la isla de población fiel al Reino Unido. Y se levantó una frontera donde antes existían caminos abiertos. Pero en el norte, bajo soberanía británica, también quedaron muchos irlandeses que no querían pertenecer al Reino. Sobre el 30% de la población del norte se siente irlandesa y quería que el norte también pasara a integrar la República de Irlanda. O sea, unir la isla. Unir el norte con el resto.

Cuando el Finn Harps fue fundado, jugó en categorías amateurs, aunque en los años 60 se federó en la liga profesional y accedió a la Tercera División. En menos de 7 años llegaron a Primera, ganando una Copa y jugando en la UEFA en diferentes ocasiones, contra clubes como el Everton o el Aberdeen. El Finn Harps se convirtió en un equipazo gracias a que los jugadores de toda la región de Donegal llegaban aquí para destacar. Los años 70 fueron los mejores años de este club. Y en la misma época, otro equipo destacaba no muy lejos. Se trata del Derry City. Aunque jugaba en una liga diferente, en la de Irlanda del Norte. Con la división de la isla, nacieron dos ligas. La liga de la República de Irlanda, donde jugaba el Finn Harps, y la de Irlanda del Norte, donde lo hacía el Derry City. Separados por pocos kilómetros, no podían enfrentarse al tratarse de dos estados diferentes.

Viernes 25 de octubre, 20:45h, Derry City-Finn Harps

El Derry City es el principal equipo de la segunda ciudad más poblada de Irlanda del Norte después de Belfast, una ciudad en la que ni siquiera queda claro el nombre. Para los católicos, se llama Derry. Para los protestantes, Londonderry. La ciudad se encuentra al lado de la frontera occidental, en el norte de la isla. A 40 minutos de Ballybofey. El club se llama Derry City, así que queda claro que sus hinchas se sienten irlandeses, pues en caso contrario se llamaría Londonderry FC. En Derry, el 75% de la población es católica. La ciudad se convirtió en uno de los grandes feudos del republicanismo irlandés, y cuando llegó la época de los “Troubles“, cuando la región fue azotada por la violencia de los grupos terroristas, tanto los favorables a unir Irlanda en una sola república como los unionistas británicos, la ciudad se convirtió en un campo de batalla. En la ciudad aún se recuerda cuando el ejército británico fue expulsado del barrio de Bogside en unos incidentes muy duros en 1969. Esa batalla fue tan dura que de 1969 a 1972 el ejército no podía entrar en la autoproclamada zona libre de Derry (“Free Derry”). En 1972, una manifestación en este mismo barrio acabó con el conocido como Domingo Sangriento (el Bloody Sunday), con 13 muertos provocados por las balas británicas. Como la ciudad se encuentra muy cerca de la frontera, era una zona peligrosa porque el IRA la usaba para introducir armas en Irlanda del Norte. La zona era un polvorín. Y el estadio del Derry City, Brandywell, se encuentra precisamente en la zona de Bogside.

Derry, o Londonderry, era una ciudad tan violenta, tan dura, que su club de fútbol, el Derry City, no podía jugar con normalidad. Campeón de Copa en 1964 y de liga en 1965, el Derry City se convirtió en un problema porque cada partido como visitante solía acabar con incidentes porque los hinchas de los otros clubes identificaban al equipo con los simpatizantes del IRA. Cuando un club de Belfast, especialmente el Linfield, jugaba en Derry, sucedía lo mismo. Así pues, en 1971 se decretó que el Derry City no podía jugar en su estadio de Brandywell y le tocaba ejercer de local en Coleraine, una ciudad a dos horas de mayoría protestante. Ni el Derry quería jugar allí ni la gente de Coleraine quería al club, así que cada partido era muy tenso. El club pidió regresar a su estadio en 1972, y cuando los otros clubes votaron en contra el Derry City directamente se borró de la liga. Dejó de jugar, participando en torneos amateurs.

En 1983, el club entendió que tocaba encontrar una solución. La segunda ciudad más grande no tenía un equipo de primer nivel. Así que argumentado que la situación política no permitía otra opción, pidieron permiso a la FIFA para empezar a jugar en la liga de la República de Irlanda. Y fueron admitidos, después de dos años de negociaciones. En 1985, el Derry City, un equipo legalmente de Irlanda del Norte, o sea, británico, empezó a jugar en la liga de la República de Irlanda. La gente de Derry, que soñaba con que la ciudad fuese parte de la República, lo había conseguido en el deporte. Desde entonces el Derry City ha ganado dos ligas y cinco copas en estos años. Y aún juega en Primera.

Gerardo Bruna of Accrington Stanley shoots at goal during the Capital One Cup match at the Fraser Eagle Stadium, Accrington Picture by Ian Wadkins/Focus Images Ltd +44 7877 568959 11/08/2015
El argentino Gerardo Bruna es uno de los futbolistas más reconocibles del Derry City. Foto: Focus Images Ltd.

Curiosamente, justo el mismo año que el Derry City entró en la liga el Finn Harps bajó a Segunda. Los años 80 fueron duros para el club de Ballybofey, aunque en los 90 volvieron a Primera y nació, por primera vez, el derbi del norte entre el Finn Harps y el Derry City. En esos años, los hinchas no siempre podían hacer el desplazamientos, pues tocaba cruzar una frontera blindada por la violencia. Pero cuando llegaron los acuerdos de paz y las fronteras se relajaron, millares de hinchas del Derry City llegaron a invadir el estadio del Finn Harps. Un estadio, por cierto, con capacidad para 7.000 personas. Casi toda la población de Ballybofey y Stranorlar unidas.

Se trata de un derbi amistoso. A las dos hinchadas les une el sueño de eliminar una frontera que se puede volver a endurecer ahora con la posibilidad del Brexit. Los acuerdos de paz y formar parte de la Unión Europea en los dos lados ha permitido que en los últimos años la frontera casi no exista. Con el Brexit, puede volver, cosa que incluso molesta a muchos irlandeses del norte que se sienten británicos.

En 2003 ambos clubes se enfrentaron en una promoción por no bajar, con victoria del Derry City en la prórroga. AMbos han sufrido descensos, aunque cuando pueden se ayudan, pues es un derbi sin violencia. Este año, al Finn Harps le toca volver a sufrir en la parte baja, mientras que el Derry City sueña con volver a Europa. Esa Europa de la que no quiere salir. Ni en el deporte, ni en la política.

Foto de portada: SeanMack bajo licencia Creative Commons 3.0.

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