Partido Polish Boyfriend: un derbi entre hijos de la Unión Soviética

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07/11/2013
Ismail Isa of FC Sheriff Tiraspol is congratulated by team-mates after scoring against Tottenham Hotspur during the UEFA Europa League match at White Hart Lane, London.

Nos tomamos una pequeña licencia. Le dedicamos el artículo a un partido que se jugará la próxima semana, en la Copa moldava. Seguramente nos perdonaréis romper la norma de dedicar el artículo a un duelo que se dispute el fin de semana. Pero tener un derbi en Transnistria el próximo miércoles se lo merece, ¿verdad?

Transnistria es un territorio pequeño. Tanto, que se oculta en los mapas como si fuera la sombra de Moldavia. Si estás en forma, en un día lo cruzas a pie. Y en cuatro horas, puedes ver casi todo en su capital, Tiraspol. Cuatro horas, pues en la frontera no te dejan estar muchas más. Transnistria sigue siendo una herida abierta que nos recuerda que cuando vivimos un momento histórico siempre quedan cicatrices, fracturas y zonas oscuras. Nos empeñamos en vivir nuestro día a día con normalidad, sin recordar que en la misma Europa tenemos zonas viviendo en un limbo legal incómodo. Zonas como Transnistria, el Nagorno-Karabaj, Abjasia u Osetia del Sur, donde también encontramos una historia. Zonas donde se han vivido guerras y su soberanía no queda clara. Hoy volvemos a Transnistria, esta pequeña franja de terreno entre Moldavia y Ucrania, reconocida como estado oficial solo por los territorios citados anteriormente. O sea, por nadie.

Transnistria se ubica entre el río Dniéster y la frontera con Ucrania. En 1990, Moldavia, una de las repúblicas soviéticas más pequeñas, se proclamó independiente. Los moldavos son un pueblo unido con el rumano: la misma bandera, la misma lengua, casi la misma identidad. Por eso muchos moldavos sueñan con unir los dos estados en una Gran Rumanía, eliminando la frontera oeste de Moldavia. Aunque el gran problema lo encontramos en la frontera este, la de Moldavia con Ucrania. Allí, entre el río Dniéster y Ucrania, el 65% de la población es eslava: rusos o ucranianos. O sea, los moldavos son minoría. Y no era una población cualquiera. La zona se había llenado de rusos de zonas como Siberia internados por el gobierno soviético aquí por ser disidentes o criminales. Era una zona dura y salvaje, como cuenta Nikolai Lilin en su libro “Educación siberiana”. Cuando Moldavia se independizó de la Unión Soviética, pues, la población local no se sintió segura. Entendieron que pasarían a ser minoría en un nuevo país que buscaría la complicidad de Bucarest y el resto de Europa. Así que se proclamaron independientes en 1990, poco después de unas conversaciones oficiales entre Rumanía y Moldavia sobre una posible unificación, unificación que no se produjo.

Miérocoles 25 de septiembre, 18:00h, Sheriff-Dinamo Tiraspol

Entre marzo y julio de 1992, se vivió la llamada guerra civil de Transnistria, cuando perdieron la vida más de 1.500 personas. Con todo el mundo pendiente de la guerra de los Balcanes, casi nadie reparó en este conflicto. Al final de la guerra, se acordó que Transnistria pasaría a ser independiente de facto, aunque formando parte de Moldavia. O sea, oficialmente, es Moldavia, pero el gobierno moldavo no manda. Un agujero diplomático en Europa. Lo más curioso es que en esta zona aún mantienen vivos los símbolos soviéticos: mismos escudos, banderas, hoces y martillos. Este estado goza de su propio gobierno, ejército, policía y moneda. Aunque no goza de su propia liga de fútbol o selección nacional. Así, de la misma forma que los ciudadanos pueden tener el pasaporte moldavo, los equipos de Transnistria juegan la liga moldava. Es más, la gana siempre su mejor equipo, el Sheriff de Tiraspol.

Picture by John Rainford/Focus Images Ltd +44 7506 538356 07/11/2013 Erik Lemela of Tottenham Hotspur and Valentin Furdui of FC Sheriff Tiraspol during the UEFA Europa League match at White Hart Lane, London.
En los últimos años el Sheriff Tiraspol incluso ha disputado la fase de grupos de la Europa League. Foto: Focus Images Ltd.

Este club fue fundado por el grupo Sheriff, una empresa que lo controla casi todo en esta región. Sheriff fue fundada el 23 de junio de 1993 por Viktor Gushan e Ilya Kazmaly, antiguos miembros de los servicios secretos soviéticos. Ellos crearon este grupo empresarial que controla desde las gasolineras, al comercio, los medios de comunicación o, cómo no, el deporte. Con el apoyo del gobierno local detrás, monopolizan todos los negocios en una zona donde no existe el comercio libre. Uno de sus principales directivos de Sheriff ha sido Oleg Smirnov, el hijo del principal líder político local, Igor Smirnov, presidente de Transnistria de 1991 a 2011. Smirnov padre nació en la península de Kamchatka, al otro lado del mundo, y acabó aquí cuando su padre, deportado por Stalin, fue enviado aquí como exiliado interno. Como llegaron tantos rusos a Tiraspol, hijos de la URSS. Ahora, Sheriff, que creció con la complicidad de Smirnov, es la única empresa que puede comprar productos fuera de Transnistria, negociar con diferentes monedas y abrir sucursales de lo que sea. Como no es un estado legítimo, no sería un lugar muy democrático, aunque han nacido partidos políticos que piden mejorar la situación. De momento, no mandan mucho.

Pero sí manda el Sheriff. Y manda mucho, sin nadie que pueda decir del todo de dónde sale el dinero. El club tardó un año en llegar a Primera. En 1998 ya empezó a molestar a los clubes del resto de Moldavia y ganó la Copa en 1999. Y entre los años 2001 y 2011, ganó la liga siempre. En 2012 la perdió, pero en 2013 la recuperó. El Sheriff poco a poco sumó hinchas y barrió al histórico equipo de Tiraspol, el club que amaban los ancianos: el Tiligul-Tiras Tiraspol, desaparecido en 2009 después de días de gloria en los tiempos soviéticos, cuando llegó a conseguir el ascenso a la Primera División soviética en el peor momento, justo antes de la desaparición de la URSS. Durante unos años, Tiraspol recuperó su derbi gracias a la presencia del FC Tiraspol, un club fundado en la capital de Moldavia con el nombre Constructorul Chisinau que en 2001 fue comprado por un empresario vinculado al grupo Sheriff. Y se lo llevó para Transnistria, donde compartió estadio con el Sheriff hasta 2015, cuando desapareció. El Sheriff Stadium, por cierto, es el estadio más moderno de Moldavia. Un estadio donde ha llegado a jugar como local la selección moldava. O sea, la selección jugando en la capital de un territorio independiente de facto.

Con el músculo económico de Sheriff detrás, el club se ha metido en alguna fase de grupos de la Europa League en algunas ocasiones, fichando a africanos y brasileños de cierto nivel. E incorporando muchos jugadores rusos, bielorrusos o de otras zonas que fueron parte de la URSS. También han pasado buenos entrenadores, como el español Juan Ferrando, al que ahora tenemos triunfando en el Volos griego. Actualmente, en la plantilla juegan futbolistas de 10 estados diferentes, uno de ellos el español José Ángel Jurado, exjugador del Cartagena y el Almería. Este año ganará otra vez la liga, la 17ª en 19 años. Y busca el doblete.

Y precisamente en la Copa se encuentra con el FC Dinamo-Auto Tiraspol, el club que mantiene vivo un derbi en Transnistria. Fundado en 2009, este club debutó en Primera en 2014, cuando llegaron a jugar tres clubes de Tiraspol. Poco a poco, el Dinamo-Auto barrió al FC Tiraspol, que desapareció. Y ahora aguanta en Primera, jugando en un estadio pequeño en la ciudad de Tîrnauca, no muy lejos de Tiraspol. El club fue fundado por el empresario Dumitru Margarint, un tipo que tiene concesionarios de coches con el permiso del gobierno local y, cómo no, del grupo Sheriff, sus socios. Aunque tenga el nombre Dinamo, no es como los clubes con el mismo nombre de Kiev, Moscú o Minsk, fundados en los años 20 o 30 por el KGB. Simplemente, Margarint le ha puesto este nombre porque tenía familiares en el KGB y le gusta. En Transnistria puedes llegar a pensar que sigues en la URSS, con símbolos soviéticos por todos sitios. Así que si en algún rincón de Europa tenía sentido fundar un Dinamo, era aquí. Y Margarint, para cerrar el círculo, ha fichado como entrenador a un tipo que tenía en viejas fotos vestido con la camiseta de la URSS, el exjugador del Castellón Igor Dobrovolski. Un tipo nacido en Ucrania, criado en Tiraspol y que se considera a si mismo ruso. Un hijo de la URSS. Como toda Transnistria.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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6 comments

Toni, disfruto mucho leiendo tus artículos, y mas, si son sobre Transmitiría, lugar no conocería si no fuese por estos maravillosos Polish Boyfriend.

El tema es muy interesante, pero las faltas de ortografía no son admisibles si uno es periodista.

Corrijo un poco el texto

Y incorporando muchos jugadores rusos

Corrección: E incorporando muchos jugadores rusos

Abjasia o Osetia del Sur

Corrección: Abjasia U Osetia del Sur

Gran artículo como siempre, Toni.

Jurado ha fichado este verano por el Cartagena abandonando el Sheriff. De hecho aún no ha podido debutar por no llegar el transfer.

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