Partido Polish Boyfriend: un derbi parisino a la sombra del PSG

París Tour Focus

Vamos camino de los 30 años sin derbi de París en Primera. Las grandes capitales tiene derbi, es así. Madrid, Roma, Lisboa, Viena, Dublín, Atenas… y otras, directamente, tienen muchos derbis, como Londres o Moscú. Pese a todo, algunas ciudades grandes no viven glorias deportivas. Berlín no tiene derbi, pese a que el Union Berlín lucha por el ascenso esta temporada. Y en Bruselas, el Anderlecht ha perdido esta temporada su derbi, contra la Union Saint-Gilloise, en la Copa. Una sorpresa porque la histórica Union, club con títulos en el pasado, suma más de 30 años sin jugar en Primera.

En París, los derbis se juegan en Segunda. Allí, dos clubes luchan por mantener su identidad a la sombra del PSG. Equipos que aspiran a subir para jugar contra el gigante un derbi que no se disputa desde un PSG-Racing Matra en la temporada 1989/90, cuando el Racing ganó 1-2 en el campo del PSG el mismo año de su descenso. Ahora, el Racing es un fantasma en categorías amateurs. Y la bandera de la resistencia la aguantan los protagonistas del derbi de este fin de semana, el Red Star y el FC París.

El Red Star, club con alma y corazón, ocupa zona de descenso a Tercera. Este club no juega en Primera desde la temporada 1974-75, aunque su reto este año es evitar otro descenso, pues se ha convertido en un club ascensor entre Segunda y Tercera. Pese a ello, el estadio Bauer suele registrar buenas asistencias. El estadio se encuentra en Saint-Ouen, una ciudad que parece un barrio más de la capital, más o menos como sucede con Saint-Denis, la localidad vecina de Saint-Ouen. Aunque el Red Star se puede considerar parisino, pese a jugar fuera de los límites de la capital por pocos metros, en el norte.

El club se fundó en París, en un bar al lado de la Torre Eiffel, justo cuando este monumento se empezaba a construir. El impulsor del club fue el fundador de la FIFA, Jules Rimet. Con su hermano y unos amigos organizaron sus primeros partidos en el Campo de Marte, a los pies de una Torre Eiffel inaugurada en esa misma época. El club fue bautizado con el nombre de Red Star, en inglés, consiguiendo ser importante: ganó 5 copas y jugó 19 años en Primera. Existen dudas sobre el origen del nombre, aunque parece ser que la idea fue sugerida por una institutriz británica de la familia Rimet, que les comentó la existencia de una compañía naval llamada Red Star. Sea como sea, eso de la Estrella Roja no fue por política. No, los Rimet y los fundadores del club eran chicos conservadores, muy católicos. Y durante sus primeros años así fue este club. Después, todo cambió. Y cosas de la vida, ahora muchos hinchas viven la estrella roja como símbolo de la entidad. Y de la política: su hinchada es de izquierdas. Sus fundadores, no.

Viernes 21 de diciembre, 20:30h, Paris FC-Red Star

En 1909 el equipo buscó un espacio para construir su estadio y acabó en Saint-Ouen. El Red Star compró su campo en 1909, cuando buscaba un sitio para crecer. O sea, el club siempre ha vivido entre París y Saint-Ouen. El recinto se quedó viejo y en mayo de 2015 se jugó el último partido antes de empezar las obras. Ahora ya está de vuelta al Bauer, bautizado así en honor de Jean-Claude Bauer, un doctor miembro de la resistencia contra los nazis. El papel de algunos de sus jugadores en la resistencia contra los nazis, como el jugador Rino della Negra, un chico de origen italiano fusilado en 1944 por formar parte de un grupo armado de izquierdas, marcó la personalidad de un club con un apoyo fiel. El Red Star ha sido refundado en tres ocasiones desde que perdió la categoría en 1975. Lo ha pasado mal y ahora está de vuelta gracias al presidente Patrice Haddad, responsable de dotar cierta estabilidad económica a la entidad.

Haddad es un productor de cine responsable de algunas películas bastante buenas. Un tipo particular que invirtió en dos clubes de fútbol hasta llegar al Red Star, donde se ha obsesionado en crear puentes entre el club y el mundo de la cultura. Así, contrató a David Bellion, un exdelantero del Manchester United, como “director creativo”, iniciando proyectos como una camiseta de moda, vídeos o conciertos. Con el portal de noticias ‘Vice’ como patrocinador de la camiseta, el Red Star ha crecido socialmente, convertido en un símbolo de una Francia multicultural y abierta. En sus gradas suenas ritmos africanos y caribeños, bailados por chicos que llegan de buenos barrios o de otros más duros.

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Esta temporada, el Red Star no anda bien, pese a poder congregar más gente en la grada que su rival parisino en Segunda División, el FC París. Si el Red Star lo preside un productor de cine, el FC París lo preside un asesor político. Caminos curiosos en equipos con muchas cicatrices. Este FC París nació de forma compleja. Es como el hermano bastardo del PSG. En 1969, la Federación Francesa encargó una encuesta titulada “Voulez-vous d’un grand club à Paris?” (¿desea un gran club en París?), cuando vieron que la ciudad se quedaba sin equipo en Primera. 66.000 parisinos votaron afirmativamente. El Ayuntamiento encargó al empresario Guy Crescent y a los directivos de la Federación Fernand Sastre y Henri Patrelle una comisión para crear un equipo con capital del ayuntamiento y diversas empresas. Fundado a finales de 1969 como París FC, la entidad nació con la idea de buscar rápidamente la fusión con un club con licencia profesional y evitar así comenzar en categorías inferiores. El elegido fue el Stade Saint-Germain de Saint-Germain-en-Laye, una ciudad de la región parisina. Así nació el París Saint-Germain. Por eso el club se llama “Saint-Germain”. Normalmente se piensa que se debe al famoso barrio parisino. Pues no, se debe a otra ciudad vecina.

Transcurría la temporada 1970-71 y el PSG jugó ese año en Segunda en la ciudad de Saint-Germain-en-Laye, y consiguió el ascenso a Primera. Pero el ayuntamiento parisino, principal accionista del club, puso como condición que el equipo jugara en el Parque de los Príncipes, recién remodelado. La presión provocó un debate interno que terminó con un divorcio: nació el París FC con plaza en Primera y el PSG volvió de nuevo en Tercera jugando fuera de la capital, aunque en dos años se acabó trasladando a París, cuando llegaron empresarios ambiciosos. Cosas de la vida, fue el equipo que jugó en Tercera el que se acabó ganando su espacio. De repente, muchos empresarios vieron el potencial de un equipo parisino. Y empezó una pugna entre los dos clubes. El París FC no aguantó el ritmo y en 1974 descendió a Segunda. Curiosamente, ese año el PSG ascendió a Primera. En la temporada 1978-79, los dos equipos se encontraron en Primera y en su último duelo, empataron a uno. Entonces no estaba claro qué equipo mandaría en París.

Stadium preparations before during the UEFA Champions League match at Parc des Princes, Paris Picture by Russell Hart/Focus Images Ltd 07791 688 420 16/02/2016
El Paris FC nació con plaza en Primera y el PSG volvió de nuevo en Tercera. Pronto pasó a jugar en el Parque de los Príncipes. Foto: Focus Images Ltd.

El París FC perdió la lucha por controlar la capital, derrotado por un PSG que fue controlado por el llamado clan de las camisas rosas, un grupo de empresarios liderado por Daniel Hechter, un modisto de poco más de 30 años, y sus amigos, como el actor Jean-Paul Belmondo. El París FC, pues, acabó en Tercera, donde el año 1983 el empresario Jean-Luc Lagardère fusionó el club con el histórico Racing Club de France. El experimento duró un año y Lagardère fundó el Matra-Racing, equipo que se gastó mucho dinero fichando jugadores como Litssbarski, Olmetá, Madjer o Luis Fernández, hasta desaparecer en 1989. El París FC pasó a ser el tercer equipo de la ciudad, hundiéndose más. Aunque de forma sorprendente, ha sobrevivido. Ha cambiado de nombre algunas veces y ahora juega en la punta opuesta de la ciudad, al sur, en el estadio Charléty. Después de años perdido en los desiertos amateurs, ascendió a Segunda gracias al empresario Pierre Ferraci, un tipo curioso. Hijo de corsos, nació en una familia comunista. Su padre fue miembro del partido y de la resistencia contra los nazis. Su madre, sindicalista. Ferraci es de los pocos empresarios que milita en un sindicato, y era asesor de políticos de izquierdas, aunque estos últimos años se ha unido a Emmanuel Macron, a quien define como “un hombre de izquierdas que defiende una economía liberal”. Acusado de corrupción y de vender sus ideas por poder, Ferraci tiene al FC París luchando por el ascenso, con unas gradas vacías con la presencia de algunos viejos hooligans de extrema derecha del PSG, expulsados del Parque de los Príncipes. Hinchas que, cómo no, no tienen buena relación con el Red Star.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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2 comments

Magnifico artículo, señor Padilla. Paris, la gran capital europea maldita para el fútbol de clubes. En mi caso, concocía los clubes Paris FC y Red Star, pero desconocía los siempre interesantes entresijos de ambos clubes parisinos.
En el caso del Racing de París o como se llama ahora tras varias fusiones, Racing Club de France football Colombes 92, este año está en la quinta categoría del fútbol francés, el Championnat National 3 (antes la categoría se conocía como Championnat de France Amateur 2 o CFA2) y luchando por ascender a Championnat National 2 , lo cual se puede considerar una buena señal después de estar pululando por la sexta y séptima categoría… como lo están otros clubes históricos de Paris como el CA Paris (Cercle Athlétique de Paris, fundado en 1896 creo).

Lo mejor que se puede leer los viernes, Toni. Gracias.

Siempre me han gustado los clubes pequeños (o no tanto) de ciudades dominadas por un equipo gigantesco. Son equipos con una personalidad especial, resistentes. El típico equipo que eliges en el Football Manager para subirlo a Primera y poder derrotar al equipo potente.

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