Partido Polish Boyfriend: Dos equipos con un nombre similar y una identidad muy diferente

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Los mapas políticos no siempre nos dicen la verdad. ¿Cuántas regiones no aparecen en los mapas? Una de ellas es la región de Backa. Europa está llena de regiones históricas que no se convirtieron en entidades políticas. Y en muchos casos quedaron separadas por nuevas fronteras, como la Backa, con una pata en Serbia y otra en Hungría. En tierras serbias existen tres departamentos llamados Backa del norte, Backa del sur y Backa del Oeste, divisiones de una zona con mucha personalidad que tiene su derbi futbolístico, el Backa Topola-Backa Palanka.

El este de Europa es una zona maravillosa si te gustan los mapas. Los viejos mapas nos hablan de nombres que no encuentras ahora. Una misma zona puede formar parte de diferentes regiones. Las lenguas se mezclan, las fronteras se mueven. El derbi entre el Backa Topola-Backa Palanka pone cara a cara dos equipos de la Backa, cómo no. Una región que a la vez, se encuentra en parte dentro de la Voivodina, la zona que empieza en la frontera húngara y llega hasta las puertas de Belgrado. O sea, una zona donde históricamente también han vivido húngaros. Y que no pasó a ser serbia hasta después de la Primera Guerra Mundial. La Voivodina se divide en tres zonas a la vez. Al este, el Banat, en la frontera con Rumanía. Al sur, Sirmia, una zona cerca de Belgrado que también entra en la actual Croacia. Y en el norte, la Backa, que entra en Hungría. ¿Un galimatías de regiones, verdad?

Imagen de Backa Topola. Foto: Sandor Bordas bajo licencia Creative Commons 3.0
Imagen de la ciudad de Backa Topola. Foto: Sandor Bordas bajo licencia Creative Commons 3.0

Bueno, vamos a lo nuestro. Tenemos la región de la Backa, en Serbia, con dos equipos en Primera que presumen del nombre en su escudo. Se trata de clubes que normalmente no han gozado de demasiado protagonismo, aunque estas últimas temporadas el Backa Topola ha llegado incluso a jugar en la Europa League. Y todo, gracias al apoyo del gobierno. ¿El serbio? No. ¿El regional de la Backa? No, tampoco. El apoyo del gobierno húngaro. La frontera se encuentra muy cerca, a unos 35 km. Y más del 70% de los 33.000 habitantes de la población de Backa Topola habla húngaro. Esta urbe es uno de los grandes centro de la minoría húngara en Serbia. Y eso lo tienen presente en Budapest.

Estos últimos años ya contamos en Marcadorint como el gobierno nacionalista de Viktor Órban usa el fútbol con fines políticos. Orban ha invertido dinero en clubes deportivos situados fuera de Hungría, en zonas donde viven húngaros. Una forma de sacar el polvo a los libros de historia, usando el deporte para mantener vivas las reivindicaciones de muchos húngaros, disconformes con las fronteras de su estado. Hungría fue uno de los países más damnificados por el repartimiento de fronteras después de la Primera y la Segunda Guerra Mundial con zonas pobladas por húngaros en Eslovaquia, Rumanía o Serbia que quedaron fuera de Hungría. Orban, buscando mantener vivo el vínculo con estas tierras, como si fuera una forma de recordar al mundo que les gustaría modificar las fronteras, ha creado una estructura que invierte dinero en las ciudades con población húngara en el extranjero. Así, el DAC aspira a ganar títulos en Eslovaquia, el Csíkszereda quiere subir a Primera en Rumanía y el Backa Topola brilla en Serbia con el apoyo de Budapest.

Imagen de Backa Palanka. Foto: Petar Milošević bajo licencia Creative Commons 3.0
Imagen de la ciudad de Backa Palanka. Foto: Petar Milošević bajo licencia Creative Commons 3.0

Las raíces de este club las encontramos en 1912, cuando la ciudad de Topola formaba parte del Imperio austrohúngaro. Los húngaros eran mayoría y cómo no, formaban parte de la misma entidad política que Budapest. El club nació con sus colores, en blanco y el azul, los colores de armas del noble local Paul Kray, un general húngaro del siglo XVIII. Aunque en 1919, la zona quedó dentro del nuevo Reino de Yugoslavia. Y no siempre los gobiernos de Belgrado respetaron los derechos de los húngaros, que volvieron brevemente con el apoyo nazi en los años 40, cometiendo matanzas de serbios y judíos. El club local, que fue bautizado con muchos nombres diferentes, uno de ellos Jugoslovenski Backa Topola (nombre para dejar claro que les tocaba ser yugoslavos) no llegó a Primera hasta el año 2019, ya con el apoyo del gobierno de Orbán, quien invirtió casi 10 millones de euros en diferentes clubes serbios de zonas con presencia húngara, como Backa Topola, donde se creó una ciudad deportiva moderna para una academia vinculada al club. Y ya el primer año en Primera, el Backa Topola se metió en la Europa League, donde le tocó jugar con el FCSB rumano, ese club que en su momento era llamado Steaua de Bucarest. Fue un partido caliente. Húngaros y rumanos mantienen muy mala relación, pues Hungría siente que Rumanía se quedó regiones de mayoría húngara. Así que fue un partido politizado entre un club rumano y otro húngaro… aunque también era serbio. Y un partido espectacular, pues acabó 6-6. En los penaltis, ganó el FCSB.

Lunes 22 de febrero, 15:00h, Backa Topola-Backa Palanka

Esta temporada, el Backa Topola quizás no llegará a Europa, pues anda en la mitad de la tabla antes del derbi contra el Backa Palanka. Dos nombres con el nombre de la misma región, representando dos realidades diferentes. Backa Palanka es una urbe más grande que Backa Topola. Y si esta segunda se encuentra en la frontera con Hungría, Backa Palanka se levanta en la frontera con Croacia. En esta ciudad, ni el 2% de la población habla húngaro. Incluso hay más eslovacos, pues existe una pequeña minoría eslovaca en Serbia.

Backa Palanka es una ciudad de mayoría serbia, a diferencia de Backa Topola. Cuando estalló la guerra de los Balcanes muchos serbios que vivían en la actual Croacia acabaron aquí, refugiados. Y se quedaron. Los dos equipos que defienden el nombre de la Backa usan idiomas diferentes. Unos miran hacía Budapest, otros a Belgrado. Aunque el Backa Palanka no anda bien y seguramente volverá a Segunda, la categoría donde ha pasado la mayor parte de su historia. El club se ha llamado casi siempre Backa Backa Palanka. Un nombre que parece una fórmula mágica, pues une el nombre de la región, Backa, a ese de la ciudad, Backa Palanka. Tristemente, les entró un ataque de ser prácticos y ahora solamemte se llaman OFK Backa. Fundado en 1945, llegó a jugar unos cuartos de final de la copa yugoslava en 1969, aunque jamás pasó de la Segunda División. Con el fin de Yugoslavía, sí ha llegado a Primera, aunque siempre le falta dinero y baja otra vez. Ahora mismo, en el norte de Serbia la única alternativa a la histórica Voivodina de Novi Sad viene de Backa Topola.

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Foto de portada: Jurisco bajo licencia Creative Commons 4.0

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