Partido Polish Boyfriend: Un equipo de franceses en medio de Escocia

The home fans get behind their team before the International Friendly match at Celtic Park, Glasgow
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18/11/2014

Escocia se divide en dos zonas: las tierras altas, las Highlands, y las tierras bajas, las Lowlands. ¿Romántico, verdad? Tierras altas y bajas. A nivel deportivo, Escocia tiene cuatro divisiones y cuando llegamos a la quinta, encontramos dos grupos: la Highland League y la Lowland League. El fútbol, cómo no, siempre ha sido cosa de las tierras bajas, en parte por razones demográficas: las Highlands, con sus tradiciones y gente orgullosa, no llegan en total a los 230.000 habitantes.

En las tierras bajas se concentra la población y también el deporte. En las tierras altas juegan pocos equipos luchando contra los elementos. Su liga, igualmente, es preciosa. Más por los escenarios que por otra cosa. Y en las tierras bajas se luchan guerras diferentes, pues el deporte escocés busca nuevas formas para brillar otra vez. Así, este viernes se juega un partido en la Lowland Football League que permite explicar cómo evoluciona el fútbol escocés, buscando nuevas rutas, quizás menos románticas, aunque no necesariamente malas. El fútbol moderno en ocasiones es malo, en otras puede ser bueno para mucha gente.

Es un caso complejo. Dos equipos que tienen menos de 10 años y que fueron admitidos finalmente en el sistema piramidal del fútbol escocés pese a que los otros clubes no querían su ingreso. Finalmente, lo consiguieron y lograron buenos resultados uniendo dos elementos: la educación y el deporte. En un caso, gracias a la iniciativa de una universidad. En el otro caso, gracias a un tipo que solía trabajar con su portátil en un Starbucks.

Viernes 2 de febrero, 20:45h, Edusport Academy-Stirling University

Así nació el proyecto Edusport Academy. En su primera temporada en la sexta división, ascendió a la Lowland League. Y anda por la mitad de la tabla con una característica que sorprende: sus jugadores son franceses. ¿Un equipo de jugadores franceses en la liga escocesa? Todo fue idea de Chris Ewing, el tipo que hace unos años, en una libreta, planificó este proyecto en un Starbucks en 2010. Exjugador en equipos modestos de fútbol, como el Stranraer, este canterano del Motherwell de joven había estudiado en una universidad de Estados Unidos. Luego Ewing acabó viviendo en Francia, lejos de Glasgow, su ciudad, por motivos de trabajo. Y en París, charlando con gente del fútbol, entendió que uno de los activos que tiene Escocia es el deporte. Fue así como decidió crear la Academia Edusport, con una propuesta clara: que jugadores franceses jóvenes pudieran pasar una temporada o más en Escocia, aprendiendo inglés, jugando con entrenadores federados y todo acompañado por estudios vinculados a las universidades locales. En total, los jugadores pagan 18.000 euros anuales. El precio incluye habitación, comida, gastos de transporte, ropa deportiva… casi todo. Enamorado del sistema educativo de Estados Unidos, donde el deporte es un gran activo, Ewing se embarcó en la idea de llenar los campos escoceses de chicos franceses.

La Academia se creó en Glasgow, la ciudad de Ewing, y rápidamente creció. Los principales problemas fueron, en primer lugar, que los chicos franceses entendieran el acento de la gente de Glasgow (muchos decían que ese idioma no era inglés, cuando llegaban) y encontrar una competición para sus equipos. Ewing organiza encuentros en Francia, Bélgica y Suiza donde expone el proyecto y después de ver a los jugadores en acción decide si los acepta. En algunos casos afirma haber cerrado la puerta a chicos que solamente querían venir para poder fichar por clubes escoceses. Según Ewing, no acepta a nadie que no venga también por motivos personales: o sea, crecer viviendo en el extranjero. Su discurso es claro, que el proyecto sea sobre todo educativo y prepare a los chicos para triunfar en la vida dentro o fuera del terreno de juego. Los críticos afirman que el proyecto es peligroso porque tienes abierta la puerta a pagar por jugar, pese a que Ewing afirma que muchos ofrecen el dinero y no son aceptados sin el nivel adecuado. Y que la decisión final la toman los entrenadores, todos federados en Escocia. Los críticos también apuntan que se rompe la tradición de clubes vinculados a una zona, un barrio, un pueblo. Que se trata de fútbol negocio, ya que el club también negocia con otros clubes cesiones. No les falta razón, a los críticos. Tampoco a Ewing: los chicos que salen del club suelen hablar maravillas de la experiencia.

Hace dos años, finalmente, el club fue federado. Los primeros años los otros equipos no aceptaron su propuesta y la Academia jugó en ligas universitarias. En su primer año, ya ascendió de sexta a quinta, pese a no poder jugar en Glasgow. Juega muy lejos, en la frontera con Inglaterra, en Annan, la única ciudad que le ofreció un campo a un proyecto que ya ha visto cómo más de 300 chicos franceses, más algunos belgas y suizos francófonos, pasan por su Academia. Algunos han fichado por clubes locales, otros por clubes de sitios como Portugal o Gibraltar. Uno se quedó en Escocia como cocinero y otros se han doctorado. Fruto del éxito, han abierto una segunda sede en Edimburgo y un segundo equipo juega la liga de las Lowlands sub-20.

Este viernes, el primer equipo juega su partido de la Lowlands League contra el Stirling University. Se trata de otro caso similar, aunque en esta ocasión, detrás tenemos la Universidad de Stirling, creada en 1967. Un centro educativo que crece fuerte apostando por nuevas fórmulas, como convenios con universidades asiáticas que llenan su campus de estudiantes chinos. O el deporte. En 2008, crearon su club de fútbol y en la actualidad, ya tienen seis equipos masculino y dos femeninos. En 2013, el club llegó a la Lowland League después de jugar en ligas amateurs. Y todo, con un plan que, como en el caso de Edusport, une educación y fútbol. El Stirling University incorpora jugadores dentro de un plan de alto rendimiento deportivo que permite a los deportistas estudiar con beneficios en su universidad, ya sea en carreras o posgrados.

El club forma jugadores y algunos han fichado por clubes de segunda. Además, en 2014 fueron noticia cuando se convirtieron en el primer club británico con una entrenadora, Shelley Kerr, en su equipo masculino. Kerr abandonó el proyecto cuando le ofrecieron ser seleccionadora escocesa femenina.

Formando jugadores, la única academia privada federada en el Reino Unido y una universidad exploran nuevas vías. A muchos les molesta su presencia. Otros gozan de una universidad de vivir el fútbol escocés y estudiar.

Shelley Kerr Head Coach of Arsenal L.F.C. hands her winner's medal to a fan holding a banner in her honour after the FA Women's Cup Final match at stadium:mk, Milton Keynes Picture by David Horn/Focus Images Ltd +44 7545 970036 01/06/2014
En 2014, Shelley Kerr dejó su puesto de entrenador del Arsenal femenino y pasó a dirigir al equipo masculino del Stirling University. Se convirtió entonces en la primera mujer que entrenaba a un equipo masculino en el fútbol británico. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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