Partido Polish Boyfriend: el histórico renacido en Moscú gracias a un empresario con 23 hijos

Autor: Toni Padilla

En 2017 dedicamos quizás uno de los textos más largos de esta sección a un estadio maldito. El Estadio Eduard Streltsov de Moscú. En la vida siempre es una buena idea volver. Volver a los escenarios de infancia, volver a ciudades. Volver a viejas historias y ver qué ha sucedido en esos años en que nuestra mirada anduvo entretenida detrás de otras cosas.

Esta temporada el Torpedo Moscú parece listo para romper, durante algunos meses, su maldición. Aunque uno no puede dejar de pensar que otro trompazo es cuestión de tiempo. La historia del inquilino del estadio Eduard Streltsov siempre ha sido así: subir para bajar. De los palacios con grifos de oro a los baños destrozados de los campos regionales. Uno de los clubes con más tradición del fútbol moscotiva, el Torpedo, lidera su grupo de tercera división y volverá a Segunda gracias al dinero del empresario Roman Avdeev, un moscovita que se llenó los bolsillos primero en el sector electrónico para después comprar el Banco de Crédito de Moscú y, finalmente, apostar por el sector inmobiliario hasta convertirse en una de las 2.000 personas más ricas del mundo según Forbes. Avdeev, que empezó vendiendo partes de radios y televisiones en las calles en los años 90, es un tipo particular que dedica parte de su dinero a fundaciones que ayudan a los huérfanos. Hasta aquí, normal. Sorprende más saber que predica con el ejemplo y ha adoptado a 19 niños. Sí, 19. Sumados a cuatro hijos naturales, el resultado es que tiene 23 hijos.

A finales del año 2017, Avdeev compró el Torpedo, que vagaba sin pena ni gloria en la tercera división rusa. Fueron años en los que el club llegó a perder los derechos de gestión de su amado estadio Eduard Streltsov, estadio que ahora es propiedad de Avdeev, quien posee planes para reformar uno de los últimos estadios viejos de la capital. Como el Dinamo, el CSKA o el Lokomotiv, también el Torpedo modernizará su estadio en 2022. Lejos quedará, pues, la típica imagen de este campo bautizado con el nombre de la gran leyenda del Torpedo, el gran Eduard Streltsov, un genio maldito. Bautizado como el “Pelé blanco” por su estilo de juego, Streltsov es famoso porque fue arrestado y purgado por las autoridades cuando mejor jugaba en los años 50, acusado de acoso sexual en un caso oscuro. Muchos piensan que fue una forma de controlar a un futbolista indómito demasiado moderno para las autoridades soviéticas. Streltsov solo pudo ganar una liga con su Torpedo y perdió sus mejores años en un gulag, convertido en símbolo de un club maldito. Como sus héroes.

En tiempos soviéticos, el Torpedo era el club de la fábrica estatal de coches ZIL. Por eso en el escudo se puede ver un coche. Cuando la URSS se esfumó, el Torpedo jugaba en Primera y llegó a disputar competiciones europeas en los 90, aunque la crisis posterior al fin de la URSS acabó con la empresa de automóviles soviética, la ZIL, en bancarrota. Fue un golpe para un club con tres ligas soviéticas y seis copas. Amigos de los coches, los hinchas del Torpedo afrontaron un futuro lleno de curvas. Seguir la evolución del club puede marear, pues en estos últimos 25 años han existido hasta tres Torpedos diferentes a la vez.

Con ZIL en bancarrota, un grupo empresarial llamado Luzhniki Corporation que había conseguido permiso para gestionar el complejo deportivo Luzhniki compró los restos del Torpedo y creó un club llamado Torpedo Luzhniki en 1996, que pasó a jugar en el estadio más grande de la ciudad. Lo curioso fue que la fábrica ZIL, que había anunciado su muerte, recibió una inyección de dinero del gobierno ruso y reflotó. Y decidió crear un nuevo Torpedo, el Torpedo-ZIL, en 1997. De repente, existían dos Torpedo.

Estadio Luzhniki después d la renovación. Foto: Focus Images Ltd.
Estadio Luzhniki después de su última renovación. Foto: Focus Images Ltd.

Este Torpedo-ZIL llegó a Primera en 2000, aunque en el año 2003 la ZIL lo vendió a la empresa MMC Norilsk Nickel, una compañía minera de níquel y paladio. Con nuevos propietarios, el club fue bautizado como FC Moscú. Este club llegó a jugar en Primera durante algunos años, ejerciendo como local en el estadio Streltsov, propiedad de la MMC Norilsk Nickel del 2003 al 2010, cuando la empresa decidió abandonar el proyecto y el FC Moscú desapareció.

¿Y el otro Torpedo, con sede en el estadio Luzhniki? Pues bien, el Torpedo-Luzhniki andaba perdido por Tercera y Cuarta. Jugando en un estadio inmenso, pero con las gradas vacías. Era un club sin futuro ni liderazgo, pues los empresarios perdieron la gestión del estadio y se desencantaron del negocio del fútbol. En el año 2009, finalmente, el club fue vendido a un nuevo comprador: la empresa ZIL. Sí, de nuevo la ZIL, que había venido en 2003 su Torpedo a la empresa minera. Uno puede pensar que tenía lógica, porque así la ZIL recuperaba el control del Torpedo. O de un club llamado así.

Pues bien, lo raro es que la ZIL compró este club a pesar de haber creado otro Torpedo en 2003. O sea, la ZIL vendió en 2003 un Torpedo, creó otro Torpedo y en 2009 compró un tercer Torpedo y pasó a controlar dos Torpedos diferentes. Parece un juego para poner a prueba nuestra memoria. Lo curioso del caso es que la ZIL nunca pensó en fusionar los dos clubes. Y mantuvieron uno en Segunda y el otro en Cuarta. Finalmente, el año 2011, la empresa decretó la desaparición del tercer Torpedo, el Torpedo-ZIL. ¿Y las razones? El éxito del otro club de su propiedad, el que había sido comprado a la empresa de Luzhniki.

En 2011, este Torpedo de Moscú subió a Segunda. Y como la ZIL pasó a tener dos equipos en Segunda, decretó la desaparición del primero y apostó sus cartas al que venía de Cuarta, que curiosamente había sido el elegido por los hinchas como el más auténtico. Y en 2014, con A. G. Borodyuk en el banquillo, este Torpedo consiguió el ascenso a Primera después de una promoción contra el Krylia Sovetov Samara. El retorno a Primera fue corto: un solo año y descenso. Es más, el club, sin dinero, acabó sumando dos descensos en una semana: uno deportivo y otro por falta de dinero. Ese año, en 2004, finalmente desapareció la marca ZIL, ya sin ayudas del gobierno. Se habían centrado en la producción de camiones, aunque no pudieron competir con un mercado global y en 2014 cerraron. En 2015, las viejas fábricas fueron derribadas y en su lugar se ha levantado un parque tecnológico y una zona residencial.

La empresa ZIL ha estado muy ligada a la historia reciente del Torpedo Moscú. Logo de dominio público.
La empresa ZIL ha estado muy ligada a la historia reciente del Torpedo Moscú. Logo de dominio público.

El Torpedo, pues, quedó a un paso de otra desaparición, aunque el exjugador Aleksandr Tukmanov, presidente del club, salvó los muebles como pudo buscando patrocinadores en la ciudad. El Torpedo pudo competir en Tercera, aunque con deudas y problemas. Tukmanov tenía contactos en la ZIL y, gracias a ellos, acabó como presidente del club, manteniendo vivo como pudo a un Torpedo seguido por una hinchada formada por viejos trabajadores de la ZIL, abuelos nostálgicos y unos ultras neonazis famosos por sus ataques racistas. Finalmente, a finales del año 2017 el club, y el estadio, fueron comprados por Roman Avdeev, quien fichó como entrenador a Igor Kolyvanov, el exjugador del Foggia y el Bolonia. Con una buena plantilla y un buen entrenador, el Torpedo lidera su grupo justo cuando se enfrenta a un club con el que llegó a jugar derbis en Primera no hace tanto.

Entre 1999 y 2006, el Torpedo jugó en Primera derbis moscovitas contra el CSKA, el Spartak, el Dinamo, el Lokomotiv y el Saturn. Ahora, el Torpedo y el Saturn juegan en Tercera. Este club tiene su sede en la Ramenskoye, una ciudad de 100.000 habitantes al sur de Moscú. Como Moscú ha crecido tanto, los barrios periféricos poco a poco se acercan a esta ciudad antaño rodeada de campos. El FC Saturn fue fundado en 1946 con el nombre curioso de “Francotirador” como homenaje a algunos héroes de la Segunda Guerra Mundial, recién terminada entonces. Durante décadas fue un club menor vinculado a una empresa estatal de instrumentos científicos, algunos de ellos telescopios, motivo por el cual el club fue bautizado con el nombre del planeta Saturno en 1960.

Domingo 26 de mayo, 16:00h, Torpedo Moscú-Saturn Ramenskoye

En 1988, por primera vez, el club ascendió a Segunda, donde le pilló el fin de la URSS. Eran años en que la ciudad no dejaba de crecer con la llegada de población que no podía vivir en Moscú, motivo por el cual después de la reorganización de toda la sociedad rusa el gobierno de la región de Moscú (el Oblast de Moscú, que no incluye a Moscú, sino que tiene estatus propio) pasó a gestionar el club para que representara a toda esta región de más de 7 millones de habitantes. Cuando nació la segunda división rusa, el Saturn fue uno de sus equipos, llegando a Primera en 1999, después de ascender en 1998. En total fueron 12 años entre los mejores, con una quinta posición en 2007 como mejor resultado.

A finales de la primera década de siglo, el gobierno regional del Oblast de Moscú sufrió una fuerte crisis, como toda la sociedad rusa, por lo que empezó a buscar soluciones. Una de ellas fue fusionar el Saturn con el Khimki, club propiedad del ayuntamiento de esta ciudad del Oblast. La gente en Khimki no quiso, pues esta ciudad, famosa por su equipo de baloncesto, se encuentra al norte de Moscú, lejos de Ramenskoye, donde se proponía que jugara el nuevo club. Los dos equipos no se unieron y el Khimki ahora juega en Segunda. Al Saturn le fue peor. En 2011, finalmente, los directivos del club pidieron dejar de jugar en Segunda por culpa de las deudas y aceptaron el descenso. Su plaza fue ocupada por un nuevo rico en crecimiento, el FC Kranosdar, del que hablamos en su momento.

La temporada 2011/12, el Saturn jugó en Segunda con los jugadores del filial. Y acto seguido el club desapareció para ser refundado en categorías regionales por el ayuntamiento de la ciudad. Ahora juegan en Tercera, después de dos ascensos, con el apoyo de su municipio, soñando con volver, de momento, a Segunda. Aunque no lo conseguirán, pues el Torpedo va por delante. Las aficiones del Torpedo y el Saturn, por cierto, tienen buena relación. Ambas saben sufrir después de años juntos en Primera, Segunda o Tercera.

Foto de portada: Toni Padilla.

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