Partido Polish Boyfriend: Nuevos tiempos en el derbi de Sarajevo

bosnia Marcadorint

Después de tres años de dominio del Zrinjski, el club de los croatas de Mostar, el FK Sarajevo ganó la liga bosnia la última temporada, la cuarta de este club desde el nacimiento de una liga bosnia independiente. Nada ha sido la mismo desde la guerra de los años 90. Sarajevo, ciudad orgullosa, multicultural y con fama de ser la más alegre de la vieja Yugoslavia, se convirtió en una ciudad asediada con manchas de sangre y agujeros de metralla por todos los edificios. El centro de la urbe está lleno de placas que recuerdan a los civiles fallecidos en los bombardeos durante los más de 1.400 de días de asedio. Los estadios de fútbol se convirtieron en refugios o en cementerios, como sucedió con el campo de entrenamiento del FK Sarajevo, donde ahora descansan unas 2.000 personas.

Antes de la guerra, los dos equipos grandes de la ciudad, el FK Sarajevo y el Željezničar, luchaban contra los grandes de Belgrado o Zagreb. Después han perdido títulos contra clubes de ciudades bosnias más pequeñas. Pero cualquier hincha de estos equipos te defiende que amar al Sarajevo o el Zeljo es una locura. Pasionales, imaginativos y en ocasiones alocados, los balcánicos te sorprenden siempre. Y los dos clubes tienen mil anécdotas de hinchas que protagonizan locuras para seguir a su equipo. Entre la pobreza y la guerra, millares de bosnios escaparon hacia cualquier rincón del planeta. Así que uno se encuentra banderines, camisetas, peñas o incluso clubes de futbol sala con el nombre de estos equipos en Canadá, Australia o Alemania.

Cuando llega el derbi, la ciudad respira un ambiente diferente. Pese a que los hooligans en ocasiones se han atizado, en general es un derbi más irónico que violento. Algunas familias tienen hinchas de los dos equipos en la misma mesa. Y se comparten chistes y bromas en los bares. Los bosnios siempre han tenido fama en los Balcanes por su sentido del humor. No lo han perdido pese a todo lo que ha sufrido Sarajevo. No lo han perdido pese a que Sarajevo ya no sea ese maravilloso mosaico cultural en el que podías tomar un café turco en el bar de un judío sefardita que tenía sus raíces en España al lado de un negocio de un alemán en una calle con nombre serbio. Bosnia han quedado dividida. Incluso la liga bosnia, durante 10 años, estuvo dividida. Por una lado una liga con equipos serbios. Por el otro, una liga con bosníacos y croatas. La segunda división aún funciona así para garantizar ascensos de equipos de las diferentes comunidades, unidas en un país que sienten de una forma diferente.

Durante unos días, Djuric se convirtió en el ídolo nacional bosnio. Foto: Focus Images Ltd.
El duelo entre Sarajevo y Zeljeznicar es uno de los partidos de mayor rivalidad en Bosnia. Foto: Focus Images Ltd.

Los hinchas del Željezničar suelen decir que el FK Sarajevo es una cuestión de geografía y el Zeljo, una cuestión de filosofía. El Željezničar, el club de los trabajadores de los ferrocarriles, fue el único club fundado antes de la Segunda Guerra Mundial que sobrevivió. Las autoridades comunistas prohibieron la mayor parte de equipos de la ciudad, pues dividían Sarajevo según sus sus comunidades: el Derzelez y el Osman eran instituciones de los bosníacos, el SASK de los croatas, el Slavija de los serbios y el Makabi, de los judíos. El Zeljo era diferente. Su hinchada podía ser musulmana, ortodoxa, católica o atea. La mayor parte de los hinchas eran familiares de los trabajadores de los ferrocarriles. El equipo viste de azul para recordar los uniformes de los trabajadores. En su momento, ser del Zeljo era una cuestión de clase, de trabajadores. Y como muchos pertenecían a sindicatos de izquierda, el club pudo sobrevivir. Era una entidad con pocos aficionados en el centro de la ciudad, una zona llena de comercios y familias de larga tradición que hicieron suyo el nuevo club creado por las autoridades, el FK Sarajevo. Históricamente, los barrios del centro han sido el feudo del Sarajevo, especialmente entre los bosníacos, los musulmanes. Por eso los hinchas del Zeljo llaman a los del Sarajevo pitari, una palabra relacionada con el pita, un plato típico de la comida local que la gente pobre no siempre podía comer.

Sábado 30 de noviembre, 16:00h, Sarajevo-Željezničar

El primer derbi llegaría en los años 50, cuando el Željezničar, que antes siempre había jugado en categorías inferiores, pudo ir ascendiendo con el apoyo de los ferrocarriles estatales. Aunque fue goleado por un FK Sarajevo que inicialmente fue fundado con el nombre de Torpedo de Sarajevo. Luego se le bautizó como “Metalac” al relacionarlo con las empresas siderúrgicas. Y, finalmente, se le bautizó como FK Sarajevo. Con el apoyo de los políticos locales el nuevo club dominó la ciudad, en parte gracias al gran mito Hase Ferhatović. En 1967 el FK Sarajevo consiguió ganar la liga yugoslava por delante de los grandes clubes serbios y croatas, en una época en la que Sarajevo reivindicó su espacio. En la temporada 1971-1972 le llegó la hora a un renacido Željezničar, que se coronó campeón de liga. Aunque quizás el momento cumbre del ”Zeljko” fue en la temporada 1984-1985 cuando estuvieron a dos minutos de jugar la final de la Copa de la UEFA ante el Real Madrid. El Videoton húngaro les eliminó con un gol en el minuto 88 antes de ser goleado por el conjunto madridista. Ese mismo año, el Sarajevo ganó la liga. Fueron los años dorados del fútbol bosnio, con el Velez Mostar brillando.

Cuando llegó la guerra de los Balcanes, las hinchadas de los dos equipos de Sarajevo se unieron para defender la ciudad. El FK Sarajevo protagonizó una gira promocionando la causa bosnia en unos años duros en que familias y amistades se rompieron. Pese a que con el paso de los años el Sarajevo ya no era un club de ricos bosníacos, con hinchas por todos sitios, y el Zeljo también tenía aficionados en cualquier lugar, lo cierto es que el Željezničar poseía una afición más multicultural. Aún hoy muchos serbios de Bosnia siguen a este equipo. Muchos suelen ser serbios que preferirían seguir en Yugoslavia. Incluso existe un aficionado, Stole Andjelic, que sigue siendo uno de los fans más famosos del club pese a que vive en la lejana ciudad de Bor, en Serbia. Stole, que tiene más cerca la frontera rumana que la bosnia, se pasó años conduciendo cada fin de semana centenares de kilómetros para ver a su equipo. Con la guerra no pudo, aunque después ha seguido apareciendo pese a que no tiene dinero. Algunos antiguos jugadores del club le han pagado el viaje y los hinchas lo ayudaron con un carnet de socio para 10 años. Stole fue muy famoso en los años 80 porque también seguía a la selección yugoslava con una pancarta donde ponían “plavi volim te”. O sea, “te amo, azul”, el sobrenombre tanto de la selección como del club. Una pancarta de doble uso.

Cuando Yugoslavia desapareció, los clubes, gestionados por ministerios o el estado, pasaron a ser gestionados por una ley que no permitía la propiedad privada, pues la idea es que los equipos sean controlados por los hinchas. Aunque no ha servido, porque mediante trampas empresarios en ocasiones oscuros se han hecho con la gestión. Y empezó un lento caminar por el desierto. Entre la guerra, la pobreza y las nuevas reglas, los equipos bosnios no jugaron en Europa durante casi una década. Y cuando volvieron, empezaron a perder. Aún hoy, ningún club bosnio se ha metido en una fase de grupos.

Las cosas empezaron a cambiar en 2013, cuando por primera vez en la historia un club local fue comprado por empresarios extranjeros. Ese año el FK Sarajevo pasó a ser controlado por el empresario malayo Vincent Tan, el propietario del Cardiff City. Su dinero sirvió para modernizar el fútbol base, el centro de entrenamiento y ganar una liga, aunque después llegaron tres años en que el Zrinjski los derrotaba. La relación con los hinchas no era especialmente buena, aunque la temporada anterior, con el exjugador Husref Musemic en el banquillo, el equipo empezó a barrer a sus rivales. En medio de la euforia por el doblete, pues se ganó la Liga y la Copa, llegó la noticia de la venda del club a un empresario vietnamita de quien se conoce poco, Nguyen Hoai Nam.

Picture by Daniel Chesterton/Focus Images Ltd +44 7966 018899 17/08/2013 Cardiff City owner Vincent Tan before the Barclays Premier League match at the Boleyn Ground, London.
Vincent Tan se involucró con el Sarajevo. Foto: Focus Images Ltd.

El Sarajevo, pese a que la hinchada se sigue preguntando quién es Nguyen Hoai Nam, ha conseguido crear la mejor estructura del fútbol local. En las previas europeas ha sido eliminado primero por el Celtic, en Champions, y después por el BATE en Europa League, aunque plantó cara. Ahora le toca centrarse en la liga para conseguir la que nunca antes ha conseguido: defender el título de liga. Y tiene el derbi contra un Zeljo que, después de años sufriendo, se encuentra arriba en la tabla. En global, el Željezničar ha ganado más títulos en los últimos 20 años, aunque el último lustro el club no ha sido bien gestionado, llegando a no ser admitido en la Europa League por irregularidades.

La última temporada se realizaron elecciones para buscar un nuevo presidente y parece que el club vuelve a levantar cabeza con la vieja fórmula de siempre: Amar Osim. Cada vez que el club tiene problemas llaman a este exjugador que, como entrenador, ha ganado 5 de las 6 ligas bosnias y 4 de las 6 copas del club. Osim es hijo del famoso Ivica Osim, el último seleccionador yugoslavo. El entrenador de ese equipo que eliminó a España en 1990. Osim, el hombre que lloró cuando Yugoslavia se rompió, encarna como pocos el espíritu de lo que solía ser Sarajevo. Era hijo de un trabajador del ferrocarril y por eso jugó en el Zeljo. Su abuelo paterno era alemán; su abuela paterna, eslovena; su abuelo materno, checo y la abuela materna, polaca. Gente que había llegado a la ciudad en tiempos del Imperio Austrohúngaro. Y se quedaron aquí cuando nació Yugoslavia. Osim creció jugando junto a bosníacos, serbios y croatas, que lo llamaban el suabo (una forma de definir a los alemanes) por su padre y su pelo rubio. Otra ciudad, otros tiempos.

Otro fútbol, en el que Sarajevo era importante. Ahora, con su hijo en el banquillo, el Zeljo intenta plantar cara a su rival, que ha encontrado un futuro con dinero vietnamita. Un fútbol que el viejo Ivica Osim casi no reconocería, aunque sea el de su hijo. Y de momento le sale bien, pues los dos clubes de Sarajevo lideran la tabla en un duelo cara a cara precioso. La liga se puede decidir en los derbis.

Foto de portada: MarcadorInt.

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1 comments

El Zeljeznicar fue el primer rival del Málaga CF en su historia en Europa, en aquella Copa de la UEFA que disputó en la temporada 2002/2003, para la que se había clasificado vía Intertoto. Tras un 0-0 en la ida en Sarajevo, un gol de Darío Silva en La Rosaleda pasó a los blanquiazules a la siguiente ronda.
Buen artículo, Toni.
Saludos.

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