Partido Polish Boyfriend: Soñar con ser campeón gracias a un genio de los ordenadores

stadion_rakow_otwarcie_carl92-bajo-licencia-creative-commons-4-0

La ciudad polaca de Częstochowa no era demasiado conocida hasta hace poco. En Polonia se la conoce por una adorada Virgen negra. Ahora, por su equipo de fútbol: el Raków Częstochowa. A falta de dos jornadas, lucha por ser campeón de liga por primera vez en su historia. Ocupa la segunda posición, a dos puntos del Lech Poznan, después de pinchar en casa el pasado fin de semana. Le sentó mal la resaca de ser campeón de Copa.

Y todo gracias a Michał Świerczewski, un chico graduado en informática por la Universidad Tecnológica de Częstochowa. Świerczewski ha levantado solito un imperio gracias a la cadena de tiendas ‘x-kom’, el gran gigante de la tecnología de Polonia. Merced a su trabajo en esta empresa, ha pasado de compartir piso con estudiantes hace 15 años, a sacar la cabeza en la lista de empresarios más ricos de Europa según Forbes. Un ascenso meteórico, como el del Raków, el club del que siempre ha sido hincha y ahora preside. Fundado en 1921 en el pueblo de Rákow, el equipo era poca cosa más que un grupo de amigos hasta que en 1938, Rákow dejó de ser un pueblo para ser un barrio de la ciudad de Częstochowa. Esta urbe, situada en un cruce de caminos, era de las más industriales del país y, en los años 30, el Partido Socialista Polaco pasó a controlar la entidad. Vivió algunos años buenos en los tiempos de la Polonia comunista, perdiendo la final de Copa de 1967, encadenando ascensos y descensos entre Primera y Segunda. Todo terminó a finales de los años 90, cuando el club, sin dinero, se hundió.

El Miejski Stadion Piłkarski w Częstochowie es el singular estadio, con capacidad para menos de 5.000 espectadores, donde el Raków juega sus partidos como local. Foto: carl92 bajo licencia Creative Commons 3.0.
El Miejski Stadion Piłkarski w Częstochowie es el singular estadio, con capacidad para menos de 5.000 espectadores, donde el Raków juega sus partidos como local. Foto: carl92 bajo licencia Creative Commons 3.0.

Świerczewski fundó en 2002 una tienda de ordenadores de 30 metros cuadrados en Częstochowa. Pese a que fue duro empezar, su forma de aconsejar a los clientes funcionó y vendió una media de 300 ordenadores mensuales. Él fue el primero en la región en apostar por la venta de ordenadores portátiles y teléfonos de nueva tecnología, creando una primera página web en 2007. Funcionó. Ese estudiante tímido se convirtió en el gurú de las nuevas tecnologías en todo el país. Y su tienda online empezó a vender otros productos. En 2009 creó Combat, un negocio para comprar productos relacionados con el mundo del deporte: de las artes marciales a elementos de defensa personal. Cada operación le salía bien. Unos años más tarde llegó al mercado alemán. En apenas una década pasó de dar trabajo a tres personas, a superar los 2.000 trabajadores. Fue elegido entre los diez mejores empresarios jóvenes de Europa y el gobierno polaco lo nombró asesor económico de su gobierno.

De esta forma, Świerczewski se ha convertido en uno de los empresarios más ambiciosos. Y con un reto: conseguir que su equipo de fútbol sea el mejor del país. Cuando era un chaval, en 1998, sufrió el descenso a Segunda de su equipo en las gradas. Después, el descenso a Tercera y, finalmente, a Cuarta. Świerczewski se prometió a sí mismo que algún día devolvería el club a Primera y, en 2011, se convirtió en el principal patrocinador del Raków. En 2014 dio un paso más: lo compró. Eligió a Marek Papszun como entrenador, renovó parte del viejo estadio y anunció un plan para ascender a Primera en 2019 y ser campeón en 2021. Casi lo ha cumplido. El ascenso llegó y también dos títulos de Copa, en 2021 y esta temporada, hace pocos días. La promesa de ser campeón puede llegar este curso, pues el Rákow tiene el destino entre sus manos. Además, Świerczewski ya planifica un nuevo estadio moderno para más de 10.000 espectadores. El club ha debutado en Europa, ganando títulos y con la primera liga muy cerca de su alcance. Siempre con Marek Papszun en el banquillo.

Para soñar, el Rákow tiene que ganar esta jornada en el campo del Zaglebie Lubin, un club capaz de ser campeón en 1991 y en 2007. Aunque en las últimas temporadas le toca sufrir por culpa de la mala gestión. La ciudad de Lubin era alemana hasta 1945, cuando pasó a ser parte de Polonia. Muchos polacos expulsados de tierras del este, actualmente parte de Ucrania, fueron enviados al oeste. Después de la Segunda Guerra Mundial, Polonia perdió territorios por un lado y los recuperó por el otro, a los alemanes. Y con la llegada de nuevos habitantes a Lubin, se fundó un club que no ascendió a Primera hasta 1986. En 1991, justo en los años de la caída del comunismo, el Zaglebie ganó su primera liga. Sin embargo, los buenos años acabaron cuando en 2007 el por aquel entonces presidente fue arrestado por la sospecha de haber formado parte de una red de amaño de partidos. El Zaglebie fue enviado a Segunda y pese a volver a Primera, ahora lucha por no bajar otra vez.

El Stadion Zagłębia Lubin será el escenario que albergue el partido de este sábado (14.30h). Foto: Marek Polak bajo licencia Creative Commons.
El Stadion Zagłębia Lubin será el escenario que albergue el partido de este sábado (14.30h). Foto: Marek Polak bajo licencia Creative Commons.

El Zaglebie será el juez de esta liga, ya que en la última jornada juega contra un Lech Poznán que, para ser campeón, tiene que ganar sus dos partidos. En caso de empate con el Rákow, se quedaría sin celebrar el título por tener perdido el goal average particular. El Lech, por cierto, fue la víctima del Rákow en la final de copa jugada hace dos semanas: perdió 1-3. Ahora puede vengarse si consigue ganar la liga, la primera en siete años, pues ganaron su séptima corona en 2015. Antes, no debería fallar en el derbi de su ciudad, contra el Warta. Un derbi curioso. Contamos su historia hace un año. Aquí la tenéis.

 

Apoya los contenidos en MarcadorInt y conviértete en un mecenas del proyecto a través de Patreon. Puedes apuntarte aquí.

 

Foto de portada: carl92 bajo licencia Creative Commons 3.0.

Related posts

Deja un comentario

*